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La Tora e Israel
Leyes sobre los Fundamentos de la Tora
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Capítulo seis – Sobre los nombres de D-s

[1] Toda persona que destruye alguno de los Nombres sagrados y puros con los cuales se denomina a HaShem – recibe latigazos [1] como castigo. Ya que se declara sobre el tema de idolatría: “Han de destruir sus nombres de aquel lugar, pero no harás así con HaShem, su Dios” (Debarim 12:3-4)

[2] Los Nombres divinos son siete: 1) el Tetragrámaton que se escribe Yod, Hey, Vav, Hey, este es el Nombre inefable, el cual también se escribe: Adonay – mi Señor. 2) El – Dios. 3) Eloha – Dios. 4) Elohim – Dios. 5) Eheyé – El ser. 6) Shaday – Omnipotente. 7) Tzebaot – Legiones. Todo el que borre incluso una letra de estos Nombres – es castigado con latigazos.

[3] Todo agregado anterior a estos Nombres está permitido borrar, por ejemplo: la preformante “lamed” de la expresión “la-HaShem” – “a HaShem”, o la preformante “bet” de la expresión “be-Elohim” – “por Dios”, todo tipo de agregados como estos no poseen santidad. En cambio todos los agregados posteriores a estos Nombres, por ejemplo la desinencia de pertenencia “ja” de la expresión “Eloheja” – “tu Dios”, o la desinencia de pertenencia “jem” de la expresión “Eloheijem” – “su Dios”, no pueden ser borradas y se transforman en parte del Nombre divino, ya que éste las santifica. Pero a pesar que han sido santificadas y está prohibido borrarlas, aquel que borra estas letras agregadas – no es castigado con treinta y nueve latigazos, sino que es flagelado por rebeldía [2].

[4] Si alguien [3] escribió “alef-lamed” del Nombre “Elohim”, o “yod-hey” del Tetragrámaton – está prohibido borrarlo, y no es necesario decir que si alguien pensó desde un principio escribir el Nombre “Yah” que es un Nombre sagrado independiente, que está prohibido borrarlo, ya que además es parte del Nombre inefable. No obstante el que escribe “shin-dálet” del Nombre “Shaday”, o “tzade-bet” del Nombre “Tzebaot” – puede borrarlos.[4]

[5] El resto de denominaciones divinas a través de las cuales se alaba a HaShem, como por ejemplo: compasivo, misericordioso, grande, valiente, temible, fiel, celoso, fuerte y otras de este tipo, se consideran como cualesquiera otras palabras de santidad, las cuales está permitido borrar.

[6] Un objeto sobre el cual estaba escrito alguno de los Nombres de HaShem, se debe extraer aquella parte del objeto y proceder a su “guenizá” [5]. Incluso que el Nombre divino estuviere grabado en un objeto de metal o de vidrio, si alguien funde tal objeto – es castigado con flagelación [6]; por lo tanto debe extraer aquella parte y proceder a su “guenizá”. Del mismo modo si estaba el Nombre divino escrito sobre su piel – está prohibido lavar o untar esta parte (ya que puede ser borrado. N. del T.), también está prohibido descubrirlo junto a su desnudez. En caso que debe hacer alguna inmersión (tevilá) obligatoria, debe cubrirlo con juncos y sumergirse. Si no encuentra juncos – lo rodea con alguna tela sin apretarla, para que no se considere interrupción; ya que el principio es no estar desnudo delante del Nombre divino.

[7] La persona que destruye incluso una sola piedra, no con intención de construir, del altar, o del Templo o de los atrios – es castigado con flagelación, ya que se ha declarado sobre la idolatría: “Deben pulverizar sus altares” (Debarim 12:3). Y se agrega: “No harán lo mismo con HaShem, su Dios” (Ibíd. 12:4).

La misma regla se aplica con el que quema leños destinados a usos del Templo, con intención de destruirlos, – es castigado con flagelación, así como se declara: “sus árboles de idolatría deberán destruir en el fuego…” (Ibíd. 12:3) y se agrega: “no harán lo mismo con HaShem, su Dios” (Ibíd. 12:4).

[8] Todos los libros del Tanaj, sus explicaciones en arameo y sus aclaraciones – está prohibido quemarlas, o destruirlas directamente. Aquel que destruye directamente uno de ellos – es castigado con flagelación por rebeldía [7]. ¿En qué caso nos referimos? En situación que los libros sagrados hayan sido escritos por un Israel dentro de un ambiente de santidad, pero un Israel hereje [8] que escribió un Séfer Torá – se debe quemar junto con todas las menciones del Nombre divino que contenga; ya que no cree en la santidad del Nombre divino y no lo ha escrito para esta intención, sino que él piensa que es como el resto de los objetos mundanos. Por cuanto que él sostiene tales ideas, el Nombre de HaShem no recibió santidad y es una obligación quemarlo – para que no se perpetue la fama de un hereje ni tampoco sus obras. No obstante, un gentil que escribió el Nombre divino – el escrito debe ser puesto en “guenizá”. Así mismo todo tipo de libros sagrados que se gastaron o que fueron escritos por gentiles – es obligación proceder a su “guenizá”.

[9] Todos los Nombres divinos que se mencionan junto a los relatos referentes a Abraham, son sagrados. Incluso cuando se menciona en el siguiente relato: “HaShem, si he encontrado gracia a tus ojos…” (BeReshit 18:3).

Todas las menciones del Nombre divino dentro del relato referente a Lot son profanas, excepto esta: “Dijo Lot a ellos: HaShem, si es que tu siervo ha encontrado gracia a tus ojos… para dejarme vivo” (Ibíd. 19:18-19).

Todas las menciones del Nombre divino dentro del relato referente a lo ocurrido en el otero de Biniamín son sagradas. Todas las menciones del relato de Mijá son profanas. Todos los Nombres mencionados en el relato de Nabot son sagrados. Toda mención del nombre “Shlomó” en Shir HaShirim es sagrada [9], tiene la misma categoría del resto de las denominaciones divinas, salvo la siguiente excepción: “Estos mil son para ti, Shlomó…” (Shir HaShirim 8:12).Toda mención del término arameo “Maljayá” (reyes) en el libro de daniel es profana, excepto esta: “Tú eres es rey, rey de los reyes” (Daniel 2:37), teniendo la misma categoría del resto de las denominaciones divinas.

Notas:
[1] Latigazos son un castigo de disposición bíblica, cuarenta menos uno, que como en caso de las penas de muerte decretadas por el tribunal requieren testigos y advertencia.

[2] El castigo de flagelación por rebeldía es una disposición de carácter rabínico (Cf. Julín 141a) en la cual no está predeterminado el número de latigazos, sino que se aplican según los criterios del tribunal y según la necesidad del momento. Rashí ad loc. explica que su finalidad consiste en que el ajusticiado acepte el veredicto contra el cual se rebeló.

[3] Pensaba escribir el Nombre “Elohim” y no terminó de escribir sino que solo llegó a “El”, lo mismo en el caso de “Ya”, la escritura no obstante recibe santidad de los Nombres, ya que en forma independiente son sagrados.

[4] Ya que estas letras independientes no poseen ninguna santidad.

[5] Depositarlo en un lugar especialmente destinado para tales efectos, ya que está prohibido tener algún provecho de esta parte del objeto.

[6] La novedad consiste en que se podía pensar que estando escrito en un lugar que no es el común, es decir no en un pergamino, hubiéramos pensado que carece de santidad.

[7] Se refiere a destruir libros sagrados en los cuales no hay menciones del Nombre divino, ya que como fijó en la ley [1] por la destrucción de tales Nombres se recibe castigo de latigazos. No obstante, en el Séfer HaMitzvot, Lo Taasé 65, Rambam declara que po la destrucción de los libros de profecía se recibe castigo de latigazos prescritos por la Torá.

[8] Un Israel hereje se define como una persona que reniega del origen divino de la Torá y ofende deliveradamente a los sabios. En el texto original hebreo se menciona la palabra “Apikorós”, cuya etimología remonta al nombre del filósofo griego Epicúreo que vivió cerca de 400 años antes de la destrucción del segundo Templo. Entre sus doctrinas enseñó que el alma no es inmortal y que la satisfacción de los placeres mundanos es lo principal de la vida y su objetivo.

[9] Los sabios estudian que tal término en este contexto se refiere a HaShem, el rey a quien le pertenece la paz [she ha-shalom shelo].

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