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El verdadero mesías (ultima. parte)

En un mundo preparado para recibirlo, nacerá entonces el Mesías.

Será un ser humano mortal, nacido normalmente de padres humanos. La tradición afirma que será un descendiente directo del Rey David y efectivamente, en la actualidad, hay numerosas familias que pueden acreditar tal linaje.

Todos sabemos de líderes que, literalmente, han cambiado el curso de la historia. Hemos visto, por ejemplo, como un genio malvado como Hitler, prácticamente hipnotizó a una nación entera, llevándola a hacer cosas que normalmente serían impensables en una sociedad civilizada. Si semejante poder existe para el mal, con toda seguridad debe existir para el bien.

Ahora, imagina un líder carismático, más grande que cualquier otro en la historia del hombre. Imagina un genio político sobrepasando a todos los otros. Con las grandes redes de comunicación actualmente a nuestra disposición, podría difundir su mensaje al mundo entero y cambiar la estructura misma de nuestra sociedad.

Ahora imagina que sea un religioso judío, un Tzadik. Alguna vez podría haber parecido muy improbable para un Tzadik asumir el papel de líder mundial, pero el mundo se está acostumbrando cada vez más a aceptar líderes de todas las razas, religiones y grupos étnicos. Podremos alcanzar muy pronto la etapa en que no sea inverosímil visualizar a un Tzadik en semejante rol.

Un escenario posible podría involucrar la situación del Medio Oriente. éste es un problema que involucra a todos las potencias del mundo. Ahora imagina a un judío, un Tzadik, resolviendo estos espinosos problemas.No sería inconcebible que una demostración de tal habilidad de estadista y genio político lo colocara en una posición de liderazgo mundial. Las potencias más importantes escucharían a semejante individuo.

Demos un paso adelante. Con paz establecida en la Tierra de Israel, podría inducir a muchos más judíos a inmigrar a Israel. Tal vez negociaría con el gobierno ruso para permitir salir a todos los judíos. La situación de los judíos de América podría volverse suficientemente incómoda para inducirlos a emigrar también. Tan sólo presenciemos la decadencia de las grandes ciudades donde la mayoría de los judíos viven y trabajan. De esta manera sencilla, la reunión de la diáspora podría tener lugar.

El pueblo judío siempre ha tenido un profundo respeto por aquéllos que asumen los papeles de liderazgo mundial. Este Tzadik, naturalmente será un líder muy respetado en los círculos judíos. Podría incluso hacer respetable la religión.

Es realmente posible, que todos los líderes judíos estén de acuerdo en nombrarlo líder y conferirle la ordenación mosaica. La cadena de esta ordenación fue rota hace unos mil seiscientos años y debe ser renovada antes de que el Sanhedrín, la suprema corte y legislatura religiosa de los judíos, pueda ser restablecida. Si este Tzadik es ordenado así por toda la comunidad, podrá restablecer el Sanhedrín. ésta es una condición necesaria para la reconstrucción del Templo, como encontramos en (Isaías 1:26): “Y Yo voy a restituir a tus jueces como al principio y a tus consejeros como al comienzo; después ustedes serán llamados la ciudad de la justicia, la ciudad leal”. Semejante Sanhedrín estará capacitado también para reconocer formalmente al Mesías.

En su posición de líder, a través de negociaciones directas y quizá con la concurrencia de las potencias del mundo, este Tzadik podría ser capaz de recuperar el Monte del Templo para los judíos. Con un Sanhedrín para resolver las muchas cuestiones halájicas, podría entonces ser posible reconstruir el Bet HaMikdash, el Templo Sagrado.

Si esto se realiza, habremos realizado ya, la parte esencial de la promesa mesiánica.

Así, el Rambam (Maimónides) escribe: “Si surge un líder de la Casa de David, que esté inmerso en la Torá y las Mitzvot como David su antecesor, siguiendo la Torá Escrita y la Ley Oral, que conduce a Israel de regreso a la Torá, fortaleciendo sus leyes y luchando las batallas de D-os, entonces podemos asumir que él es el Mesías. Más aún, si él tiene éxito en reconstruir el Templo en su sitio original y reunir a los dispersos de Israel, entonces su identidad como el Mesías es una certeza”.

Es muy importante notar que estos logros son un mínimo para nuestra aceptación de un individuo como el Mesías. Han habido numerosas personas que han afirmado ser el Mesías, pero el hecho de que no cumplieron estos objetivos mínimos prueba que fueron falsos.

Por supuesto, ninguno de éstos excluye el advenimiento milagroso del Mesías o cualquier otro escenario. Es un fundamento de nuestra fe que la Era Mesiánica puede empezar milagrosamente cualquier día. Cuando Rabí Yehoshúa ben Levi le preguntó a Eliahu cuándo llegaría el Mesías, él contestó con un versículo (Salmo 95:7): “Hoy, si escuchas Su voz”.

Como genio y Tzadik, el Mesías verá a través de la falsedad y la hipocresía de este mundo. Así, el profeta predijo (Isaías 11:3): “él percibirá el temor a D-os y no juzgará por la vista de sus ojos, ni decidirá por lo que escuchan sus oídos”.

A medida que los poderes del Mesías se desarrollan, así será con su fama. El mundo empezará a reconocer su profunda sabiduría y vendrá a buscar su consejo. Como un Tzadik, enseñará a la humanidad a vivir en paz siguiendo las enseñanzas de D-os. Así predijo el profeta (Isaías 2:2-4):

Y será al final de los días
que la montaña de la Casa de D-os
será como la cumbre de las montañas
y exaltada será sobre las colinas
y todas las naciones fluirán sobre ella.
Y muchos pueblos vendrán y dirán:
Vamos a subir a la montaña de D-os
a la Casa del D-os de Yacob
y él (el Mesías), nos enseñará Sus caminos
y caminaremos en Sus senderos.
Porque de Sión saldrá la Torá
y la palabra de D-os de Jerusalem.
Y él (el Mesías) juzgará entre las naciones
y decidirá entre los pueblos.
Y convertirán sus espadas en arados
y sus lanzas en hoces.
Nación contra nación no levantará su espada
ni practicarán más la guerra.

Si bien el Mesías va a influenciar y enseñar a toda la humanidad, su misión será traer a los judíos de regreso a D-os. Así, el profeta dijo (Oseas 3:5): “Pues los hijos de Israel estarán sentados muchos días sin rey o príncipe… Después, los hijos de Israel regresarán y buscarán al Señor su D-os y a David su rey… al final de los días”. En forma similar (Ezequiel 37:24): “Y Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos tendrán un pastor, y ellos también caminarán en Mis ordenanzas y observarán Mis leyes”.

A medida que la sociedad avance hacia la perfección y el mundo se vuelva cada vez más religioso, los hombres empezarán a explorar lo trascendental más y más. Como el profeta dijo (Isaías 11:9): “Pues toda la tierra estará llena de conocimiento de D-os, como las aguas cubren el mar”. Más y más gente logrará la unión mística de la profecía, como se predijo (Joel 3:1): “Y pasará después de esto, que Yo verteré Mi espíritu sobre toda carne y tus hijos e hijas profetizarán“.

Aunque el hombre todavía tendrá libre albedrío en la Era Mesiánica, tendrá toda la inducción para hacer el bien y seguir las enseñanzas de D-os. Será como si el poder del mal hubiese sido totalmente aniquilado. Y a medida que el hombre se acerque a este elevado nivel, se hará merecedor de Providencia Divina, no limitada por las leyes de la naturaleza. Lo que ahora es milagro evidente, se convertirá finalmente en parte de la naturaleza de las cosas. Esto, aunado a las nuevas facultades recientemente obtenidas para producir lo mejor que la naturaleza incorrupta tiene para ofrecer, traerá al hombre a su destino final, que es el Mundo Venidero.

Viviendo en el umbral de la Era Mesiánica como nosotros, debe ser una experiencia apasionante para cualquier judío. Otras generaciones han esperado el inminente advenimiento del Mesías sobre la base de interpretaciones forzadas de una o dos profecías, mientras que nosotros estamos viviendo en medio de una serie entera de tradiciones mesiánicas, que ocurren con una misteriosa literalidad. Si mantienes tus ojos abiertos, casi puedes ver cada encabezado acercándonos un paso más a este objetivo.

Pero como también fue predicho, es un tiempo de grandes desafíos. Vivimos en un tiempo de trampas y tentaciones que yacen en espera del imprudente, alejándolo de la Verdad. Como dijo un gran Rebe: “Es muy fácil ser judío, pero difícil querer ser un verdadero judío”.

Imagina el tiempo durante el cual, el Mesías ya ha llegado. La Verdad ha sido revelada. El mundo entero reconoce lo que realmente es el judaísmo y la Torá es reconocida como las enseñanzas verdaderas de D-os al mundo. Aquéllos que han seguido el camino de D-os, son ahora los maestros y los líderes de una generación desesperada tratando de resarcir sus vidas desperdiciadas en vanidades e insensateces.

Hay dos grupos. Aquéllos que han vivido por la verdad de la Torá y aquéllos que no lo hicieron, deseando ahora desesperadamente convertirse en parte de ella.

¿A qué grupo vas a pertenecer?

Rab Aryeh Kaplan

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