Festejando
Ayuno 9 de Av
Despues de Tisha BeAv : Tu BeAv (15 de Av)
+100%-

¿Qué sucedió en Tu Beav?

(selección comentarios de R. M. M. Schneerson, (c) Edit. Kehot Lubavitch)

¿Quebrando el hacha

Dijo Rabí Shimón ben Gamliél: No hubo festividades mayores para el pueblo de Israel que el 15 de Av y Iom Kipur. — Talmud, Taanit 26b

El Talmud prosigue enumerando diversos sucesos felices que ocurrieron el día 15 del mes de Av:

Cesó la mortandad de la generación del Exodo. Algunos meses después de que el pueblo de Israel fuera liberado de la esclavitud egipcia, el incidente de los «Espías» [1] puso en evidencia su indisposición para la tarea de conquistar la tierra de Canaan y convertirla en la «Tierra Santa». Di-s decretó que toda aquella generación muriera en el desierto, y que serían sus hijos, en cambio, quienes entrarían a la Tierra Prometida. Tras 40 años de deambular por el desierto, la mortandad finalmente culminó, y una nueva generación de judíos estaba pronta para ingresar a la Tierra Santa. Era el 15 de Av del año 2487 desde la Creación (1274 antes de la era común).

Se permitió a las tribus de Israel casarse entre sí. A fin de asegurar la ordenada división de la Tierra Santa entre las doce tribus de Israel, se habían impuesto restricciones sobre los matrimonios entre miembros de tribus diferentes. Una mujer que había heredado de su padre tierras tribales tenía prohibido casarse con alguien que no fuera de su tribu, por temor a que sus hijos -miembros de la de su padre- provocaran el traspaso de la tierra de una tribu a otra al heredar su hacienda [2]. Esta ordenanza recaía sobre la generación que conquistó y colonizó la Tierra Santa; cuando la restricción fue levantada, el 15 de Av, el suceso fue considerado causa de celebración y festividad.

Se permitió a la tribu de Biniamín entrar en la comunidad. El 15 de Av también fue el día en el que la tribu de Biniamín, que había sido excomulgada por su comportamiento en el incidente de la «Concubina en Guivá» [3], fue readmitida en la comunidad de Israel.

Ioshúa ben Eilá abrió los caminos a Jerusalén. Tras la división de Tierra Santa en dos reinos luego de la muerte del Rey Salomón, Ieravám ben Nevat, regente del escindido Reino Norteño de Israel, estableció barricadas para impedir que sus ciudadanos hicieran el trianual peregrinaje al Gran Templo de Jerusalén, capital del Reino Sureño de Iehudá. Estas barricadas fueron finalmente eliminadas más de 200 años más tarde por Ioshúa ben Eilá, el último rey del Reino Norteño, el 15 de Av de 3187 (574 antes de la era común).

Se permitió que los muertos de Beitar recibieran sepultura. La fortaleza de Beitar fue el último bastión de la rebelión de Bar Kojbá. Cuando Beitar cayó el 9 de Av de 3893 (133 de la era común), Bar Kojbá y muchos miles de judíos fueron asesinados; los romanos masacraron a los supervivientes de la batalla con gran crueldad y ni siquiera estaban dispuestos a permitir que los judíos sepultaran a sus muertos. Cuando los muertos de Beitar finalmente fueron enterrados el 15 de Av de 3908 (148 de la era común), en conmemoración se agregó una bendición adicional (HaTov VehaMetiv) a la «Bendición de Gracias Después de las Comidas».

Día en que se quebró el hacha. Cuando el Gran Templo se alzaba en Jerusalén, la tala anual de leña para el altar se concluyó el 15 de Av. El suceso fue celebrado con banquetes y regocijo, como es costumbre hacerlo en la conclusión de cada emprendimiento sagrado [4], e incluyó un ceremonioso acto de rotura de las hachas que dio su nombre al día.

Aunque estos sucesos podrían ser perfectamente dignos de conmemoración y celebración, ¿cómo explican la asombrosa declaración de Rabí Shimón, que «no hubo festividades mayores para el pueblo de Israel»?

¿De qué manera es el 15 de Av más grande que Pesaj, el día de nuestro éxodo de Egipto, o Shavuot, el día en que recibimos la Torá? ¡Rabí Shimón hasta lo ubica antes de su otra «mayor festividad», Iom Kipur!

Notas:
1. Registrado en Números 13-14.
2. Véase Números 36.
3. Jueces 19-21.
4. Comp. con el siúm, una comida festiva que se lleva a cabo al concluir el estudio de todo un tratado del Talmud.

R. M. M. Schneerson

Deje su comentario

Su email no se publica. Campos requeridos *

Top