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Lecciones de Riqueza [2]

Extraido del Libro Cuide su Riqueza

 

El concepto de maaser – devolver de lo que recibimos – nos ayuda a estar alertas y a no dar nunca el éxito por sentado. Debemos estar agradecidos a Hashem, todos los días, por el ingreso que nos proporciona. Nunca podemos permitirnos mostrarnos displicentes.

Las personas que se vuelven demasiado cómodas, dejan de crecer espiritualmente. Dejan de trabajar duro para crear algo de valor en sus vidas. Si no está subiendo activamente la escalera hacia Hashem, comienza a resbalar. Toda experiencia en la vida puede usarse como una oportunidad para crecer o como una razón para decaer. Todo éxito puede ser un trampolín hacia cimas más altas o una ocasión para alimentar su ego y volverse más altanero.

Si recuerda estas lecciones cuando da maaser, dará apropiadamente, con agradecimiento a Hashem por concederle, en primer lugar, los medios para dar. Luego, activará el sistema de medida por medida. Merece más porque utilizó las sumas anteriores adecuadamente.

Si cumple con su parte, será digno de la generosidad de Hashem. La Guemará (Bavá Batrá 10a) recomienda que una persona dé caridad antes de rezar. ¿Por qué? Porque cuando ayuda a los demás, usted también merece ayuda de Hashem.

Lección tres

Motivo de Comparación

La envidia de los estudiosos aumenta la sabiduría.
(Bavá Batrá 22a)

Compararse con los demás es una tendencia natural. Esto se puede usar de manera positiva o negativa. Si se considera superior, las comparaciones pueden conducir al orgullo y a la arrogancia. Por otra parte, si se da cuenta de que es menos, puede motivarse para trabajar más duro y lograr más, como sus colegas.

Dar maaser, no obstante, es algo completamente individualizado. Usted da el diez por ciento de lo que gana, sin importar cuánto pueda ser. El que da diez mil de cien mil es más grande ante los ojos de Hashem que el que da sólo medio millón, cuando ha ganado diez millones.

Si quiere más dinero, debe preguntarse por qué. Si la respuesta es “para poder comprarme un auto tan lujoso como el de mi vecino” o “porque quiero irme de vacaciones a La Florida como mi jefe”, entonces, quizá no reciba lo que desea. Pero si quiere más dinero para hacer más mitzvot, entonces, tiene muchas más probabilidades.

Pregúntese: “¿estoy haciendo todo lo que puedo con lo que Hashem me ha dado hasta este momento?”.
Cuando se consagra a un proyecto, Hashem lo ayudará a tener éxito. “Por el camino que una persona está determinada a ir, será conducida” (Makot 10b).
Asimismo, cuando distribuye su dinero de maaser apropiadamente, Hashem le enviará más para que pueda seguir dando.

Lección cuatro

Entrenándose

Toda persona que tenga deá [sabiduría], eventualmente se enriquecerá.
(Sanhedrín 92a)

El Maharsha explica que esta guemará se refiere a la comprensión de que toda riqueza proviene de una única fuente: del Amo de todo.
Dar maaser conscientemente lo ayudará a entrenarse para tener deá. Aprendemos a reconocer a la Fuente de toda riqueza, Hashem, Quien proporciona todo a todos, en todo momento. Hashem quiere que triunfe en todas las áreas de la vida; él quiere que prospere con lo que tiene.

Vemos del Tanaj, cómo Hashem aseguró el bienestar de Abraham, Itzjak, Iaacob, Iosef, David, Shlomó y de muchos otros. A todas estas personas se les concedió riqueza como resultado del bien que hacían. Cuando empleamos nuestros recursos y seguimos las directivas de la Torá, nosotros también prosperaremos, con la ayuda de Hashem.

Abraham era muy rico, en ganado, en plata y en oro.
(Bereshit 13:2)

La Torá quiere que sepamos que, a pesar de que Abraham Avinu se enriqueció en gran medida, esto no provocó una interrupción en su servicio a Hashem. Continuó creciendo en espiritualidad y superó muchas más pruebas puestas en su camino. Del mismo modo, cuando llevamos una vida de servicio a Hashem, él desarrollará y hará prosperar nuestros esfuerzos.

Si desea ser un gran dador de maaser, se está consagrando, esencialmente, al servicio de Hashem, lo que constituye la clave para ser exitoso.
La riqueza, a menudo, conduce al poder y al prestigio, que una persona virtuosa puede usar para servir a Hashem. ¿Qué se necesita? Ser siempre consciente de Hashem y ser humilde ante él.
Si alguien le diera cien mil pesos con la condición de devolver el diez por ciento, ¿no cumpliría el requisito con energía?

Lección cinco

Dé de lo que tenga

El maaser nos enseña no sólo a dar, sino también cómo dar. No se nos permite dar todo nuestro dinero, puesto que ello nos impedirá dar en el futuro. “El que elige dar más, no debe dar más de una quinta parte, a fin de que no se empobrezca” (Ketubot 50b).

Por otra parte, no se nos permite esperar hasta que nos hagamos ricos para empezar a dar maaser. Debemos dar el diez por ciento de lo que tengamos, ahora. El diez por ciento de diez pesos es un peso. Empiece a dar ahora y pondrá en marcha el proceso.

Aprendemos de esto que cuando damos a los demás – ya sea que demos nuestro tiempo, dinero o cualquier otra cosa – no debemos dar hasta el extremo de ya no poder asegurar nuestro bienestar. Tampoco debemos esperar hasta tenerlo “todo”. Si alguien necesita ayuda, dé de lo que tenga, aun si fuera sólo una sonrisa o un oído atento.

 

Moshe Goldberger

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