Unidad y multiplicidad
« La unidad precede a la multiplicidad »
De la misma forma que el uno precede a los demás números, la unidad precede a la multiplicidad. La unidad es la conciencia del deseo en su estado original (Ein – Sof) o sea el deseo colmado por la plenitud.
Las posibles relaciones deseo-plenitud, existentes en la Creación, a medida que nos acercamos al principio originario –Ein – Sof-, van siendo cada vez menos numerosas, ya que el deseo fue descartando las formas inferiores y egoístas de satisfacción.
La búsqueda es finita, en cambio la unidad generadora de toda la realidad –Ein – Sof– es infinita ya que contiene en potencia todas las formas de relación plenitud-deseo resueltas.