Analizándose
La Envidia
Sobre la Envidia
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Sobre la Envidia

La envidia es una causa de dolor intenso para algunas personas. A veces ésta puede ser experimentada como una agonía e incluso una tortura. Cuando envidias a alguien, llenas tu mente de sufrimiento y miseria. La envidia es un dolor que se siente por la buena fortuna, los atributos positivos o los logros de alguien más. Esto te impide derivar placer de lo que tú posees. En su forma más ligera la envidia es la norma más que la excepción.
Cuando te das cuenta que tu actitud interna y tus pensamientos son la raíz de tu dolor, puedes trabajar en cambiarlos. Ya que tú te causas este dolor, tienes la capacidad de dejar de causártelo. No te culpes por tener este rasgo normal. Casi cada uno de nosotros la ha experimentado a veces en diferentes grados. Es totalmente natural para los niños pequeños sentir que si alguien más tiene la atención de sus padres, juega con un juguete que le gusta o tiene un dulce más grande, es como si se los quitaran a ellos. Perder este rasgo dañino puede tomar mucho tiempo y esfuerzo, pero ya que la envidia es muy destructiva sé paciente y persistente para sobreponerte a ella. Aprecia cada signo de mejoramiento.

Reconoce la envidia que sientes tu mismo. Las personas difieren grandemente en cuanto a qué despierta sus sentimientos de envidia. Algunas causas potenciales son que alguien es más brillante, más atractivo, más rico, más popular, más exitoso, más respetado, más amado. Pero ninguno de estos hechos en sí mismo te causa automáticamente el dolor de la envidia. Tu dolor emocional viene de decirte a ti mismo que es terrible que esta persona está adelante de ti o es mejor en algún aspecto. Cambia tu perspectiva y el dolor de tu envidia se va a disipar.
Desafía los pensamientos que alimentan la envidia: «¿Realmente quiero arruinar mi propia felicidad y goce de la vida solamente porque alguien más es feliz o dichoso?» «¿Cómo puedo estar seguro que esta persona es realmente mejor en el cuadro total de lo que yo soy? Mucha de la envidia está basada en equivocaciones. Quizá existen factores de los que no estoy consciente y yo estoy mejor de lo que él está». «Aún si alguien es mejor que yo en un área, todavía puedo destacar en otra área». Haz tu propia lista de creencias y actitudes que te permitan sobreponerte a la angustia de la envidia.
Siente tanta dicha con lo que tienes que lo que alguien más tenga no te moleste. Decirte a ti mismo qué terrible es que tú no tienes algo que alguien tiene, no sólo te causa sufrimiento, sino que también te impide gozar lo que tienes. Aun si no tienes tanto como otro tiene, o no eres tan brillante o careces de alguna de sus otras cualidades, puedes ser tan feliz como él y, aún más, dominar la capacidad de experimentar alegría con lo que tienes.
Si asistes a un concierto y lo disfrutas, no es probable que sientas envidia de alguien de la audiencia que parece saber más de música que tú. Ya que la música te pone en estado placentero, la experiencia entera es agradable. Lo más que una persona puede obtener de las posesiones, las experiencias, los logros, las habilidades o la fama es felicidad. Si tú estás feliz con lo que haces y con lo que tienes, nadie puede ganar más de lo que tú ya posees.

La solución final es sentir felicidad por la buena fortuna de otros. Permítete sentir sentimientos positivos cuando oyes o ves que alguien ha logrado o adquirido algo positivo. Identifícate con el éxito de otros. Muchas personas son capaces de sentir alegría por las victorias deportivas de otros. Consideran la victoria como propia. Domina esta perspectiva en otras áreas de la vida.
Recuerda las veces que te sentiste positivo acerca de la buena fortuna de otro. Aun si sólo puedes recordar una ocasión en toda tu vida cuando sentiste ese placer, tienes el recurso interno sobre el cual puedes construir. Ya que lo has hecho una vez, siente confianza en que puedes hacerlo otra vez.
Imagínate a ti mismo sintiéndote positivo acerca de ver, escuchar o recordar la buena fortuna de alguien. Aun si al principio parece improbable que realmente te sientas feliz, visualízate constantemente reaccionando con placer. Si repites esto el suficiente número de veces, vas a notar lentamente un cambio positivo en tus emociones.

Negando Sentimientos

Algunas personas tienden a negar sentimientos que son inconsistentes con sus valores o autoimagen. Esto puede ser una negación de enojo, miedo, nerviosismo, depresión o envidia.
Una persona que valúa la paciencia y la bondad puede decir, «No estoy enojado», pero un observador objetivo fácilmente puede ver signos de enojo en la tensión muscular y el tono de voz. Una persona que valúa el valor y las confianza puede estar transpirando y temblando y aún así decir, «No, no estoy nervioso».
El primer paso para hacer un cambio para mejorar, es estar consciente de tu estado presente. Después puedes hacer tu objetivo el entrar a un estado más positivo. Reconocer tus sentimientos actuales no necesariamente significa que le debes decir a todos acerca de tus debilidades. Reconoce que tú mismo eres un ser humano normal y que como tal, va a ver momentos en que estés enojado, o nervioso, o triste o deprimido, y veces en que sientas envidia.
Vas a ver que te va a ser fácil renunciar a sentimientos desagradables cuando los enfrentas directa y objetivamente. Vas a ser capaz de decir, «Estoy enojado ahora ¿cuáles son las opciones con las que puedo lidiar?» «Me siento nervioso, ¿en qué estado preferiría estar y en qué formas puedo acceder a ese estado?»
Toma valor el reconocer sentimientos que preferirías no estar sintiendo. Teniendo este valor vas a ser más sano física, emocional y espiritualmente.

Tú eres tu Mundo Entero

Una importante consciencia para tener es: «Tú eres un mundo entero» Desde tu mente y tu cerebro percibes el mundo externo el cual observas con la magnífica videocámara de tus ojos y oídos. Esta consciencia te puede liberar de mucha dependencia externa y te permite experimentar mayor serenidad en tu vida.
Muchas personas han encontrado que pensando «Yo soy mi mundo entero» se han sobrepuesto a sentimientos de envidia y de la necesidad de aprobación externa. Otros se han dado cuenta que se frustran menos con el mundo exterior si no es exactamente como ellos quisieran que fuera. Se dan cuenta que es su conciencia interna la que es el factor clave en cómo cualquier cosa los afecta y han decidido hacer elecciones sabias en cómo responder a las situaciones y a las personas.
El concepto de: «Tú eres tu mundo entero», te puede dar una mayor apreciación que otras personas también son su mundo entero. Por lo tanto, cada vez que alguien está sufriendo o está abrumado, su mundo entero está en peligro o está en un caos. Esta consciencia te va a dar mayor motivación para ayudarlos.

 

Zelig Pliskin

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