Ascendiendo
Reshit Jojmá (El principio de la Sabiduría)
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Sirve a Dios con alegría – capitulo X (I parte)

 

Hemos dedicado el capítulo precedente a las rectificaciones de la Shejiná y Sus adornos. En este capítulo explicaremos que todas esas facetas del servicio Divino, que forman parte del deber del hombre de rectificar a la Shejiná, han de hacerse con alegría. Como lo dice el versículo [2], “por no haber servido al Eterno tu Dios con alegría y corazón dispuesto”, y también [3], “Servid al Eterno con alegría”.
Explica el Zohar [4]:

Dijo Rabí Yosi: La Shejiná sólo mora en un espacio perfecto, que contiene los aspectos del alma nefesh, ruaj y neshamá de la persona, y ha perfeccionado ésta sus rasgos de carácter. No mora en un espacio que carezca de algún aspecto del alma, ni en un espacio tachado por los pecados del hombre, ni en un espacio triste – en una persona que esté deprimida – sino en un espacio que haya sido preparado para este propósito, en un espacio alegre. Durante los años que Yosef estuvo separado de su padre, Jacob estaba triste, y como resultado la Shejiná no moraba en él. Hemos aprendido: dijo Rabí Elazar en el nombre de Rabí Aba: Dice el versículo, “Servid al Eterno con alegría. Presentaos ante él cantando”. De este versículo comprendemos que sólo puede servirse a Dios con alegría, ya que, como dice Rabí Elazar, la Shejiná no mora en un hombre que esté triste. Vemos un ejemplo de esto en el caso del profeta Elisha, que, cuando se enojó y se entristeció acerca de Jehoram, rey de Israel, dijo [5], “pero ahora traedme a un músico. Y ocurrió, cuando tocaba el músico, que La mano del Eterno vino sobre él”.

De la boca de nuestro maestro, Rabí Isaac de Luria Ashkenazí, de bendita memoria, he oído la explicación del versículo, “por no haber servido al Eterno tu Dios con alegría … cuando tenías abundancia de bienes”. Subrayó que “cuando tenías abundancia de bienes” nos dice que cualquiera que sea nuestra situación personal, hemos de servir a Dios con un sentido enérgico de alegría, como si tuviésemos “abundancia de bienes”. Esto significa que nuestra alegría debe provenir del Altísimo, de Sus preceptos y Su Torá, mejor que todo el dinero del mundo. Como dice el versículo acerca de la Torá [6], “no pueden compararse a ella todas las cosas que puedas desear”. De igual modo, ninguna alegría del mundo puede compararse a la alegría de cumplir una mitsvá. Ya he explicado esto anteriormente, en el capítulo segundo de este portal, referente al amor, y he oído que atribuían esta enseñanza a Rabenu Yoná, acerca del versículo [7], “honra al Eterno con tu sustancia”.

CONOCER LOS DESEOS DEL REY

El modo en que puedes adquirir la alegría del corazón es contemplar la bondad del Creador, como hemos explicado. Piensa en cómo nos entregó la Torá y dite a ti mismo: La Causa de todas las causas ha creado todos los seres vivientes para el bienestar del hombre y dirige Su Providencia Divina hacia mí. A pesar de Su grandeza infinita, él protege a un mosquito diminuto como yo y aunque no soy nada en comparación con él, me concede los beneficios de este mundo así como los del mundo venidero.
Esto se asemeja a un rey con un número infinito de ministros distinguidos. Una vez vio a un siervo en su país y le llamó, diciendo: “Es mi deseo que me sirvas y que de los ministros que me rodean, seas uno de los que vean el semblante del rey”. Añadió el rey, “si me sirves correctamente, el puesto que te daré será más alto que el de los respetados ministros que están conmigo”. ¿No debe este siervo cumplir sus deberes con plena alegría y decirse; como este gran y poderoso rey, a quien no le falta nada, me ha elegido a mí para que sea su siervo, con la intención de favorecerme, no debería trabajar para él con alegría y corazón dispuesto?
El autor de Sefer Hajasidim escribe acerca del origen del amor, y señala que para servir a Dios con alegría, debes imaginarte por un momento que estás sirviendo a un rey de carne y hueso. Si supieras de algo que le agradara al rey, no descansarías un momento hasta que encontrases un modo de cumplir el deseo del rey, a pesar de que este rey es un mero ser humano, cuyo final será el gusano, como tú [8]. Te alegrarías sobremanera si supieras que este rey se da cuenta de lo que hiciste y está contento de ti. Como el Rey a quien sirves en realidad es un Rey vivo y eterno, ¡cuánto más deberías luchar por servirle y esforzarte por cumplir Sus preceptos!
DEMASIADO EXQUISITO PARA SOPORTARLO

También debes pensar: ¿No emprenden sus quehaceres todos los seres celestiales con alegría, contentos de cumplir la voluntad de su Hacedor? Sin embargo su tarea celestial es doble que la nuestra, ya que las esferas nunca cesan su acción. Todas las mañanas, cuando sale el sol, sale con alegría, como dice el versículo [9], “el sol es como esposo que sale de su tálamo”. Nuestros sabios han comparado el sol a un poeta ante el Omnipresente. Como enseña el Zohar [10]:

Al viajar el sol en su órbita, comienza a cantar con una voz agradable. Dice [11], “Alabad al Eterno, invocad Su Nombre. Dad a conocer Sus acciones entre los pueblos”, y [12], “Cantad al Eterno un nuevo cántico”, porque el sol observa todas las obras del Altísimo y le dice al hombre que agradezca a su Creador por todos los beneficios que le da. Israel alaba al Creador de día con el sol, como dice el versículo [13] “para que Te teman al salir el sol”. Es decir, para que expresen su temor de Ti con canciones y alabanzas en el momento que Te está cantando el sol. Es este momento que aceptan el yugo del reino celestial, aunque enseñan [14] que es una mitsvá rezar al amanecer.
Dijo Rabí Elazar: Si el corazón de los hombres no estuviese bloqueado y el ojo de su entendimiento cerrado, no podrían soportar la dulzura del cántico del sistema solar mientras viaja en su órbita.

Más aún, enseña el Midrash [15]:

Está escrito [16], “Desde la salida del sol, hasta su puesta, será alabado el Nombre del Eterno”. Derivamos de esto que desde el momento que sale el sol hasta su puesta, continúa alabando al Altísimo. Notamos una experiencia similar cuando Yehoshua estaba en Gabaón, y rezó que el sol continuase brillando. Yehoshua no dijo, “Sol, (amod) párate”, sino [17], “Sol, detente en Gabaón”, usando la palabra hebrea dom, que por lo general significa “guarda silencio” [18]. Esto implica que cuando el sol se para de alabar a Dios, se detiene en su órbita. Por consiguiente, Yehoshua le dijo, “dom-guarda silencio, para que puedas detenerte”.

Dos personas viajaron hasta la India para ver la salida del sol. De estas dos personas, volvió solamente uno y estaba mudo. El primero se acercó demasiado para oír la melodía del sol y falleció; el otro se volvió mudo. A su regreso, este último comunicó la historia por escrito.
De igual modo, el Talmud menciona a Senaquerib, rey del ejército asirio, quien amenazaba a Israel en el tiempo del rey Hizkiyahu [19]. Para ayudar a Israel a vencerlos, Dios hizo que el ejército asirio y su rey oyesen el cántico de la esfera solar y murieron, pues no pudieron soportar el éxtasis que sintieron al oír el sonido de esta música.

LA GLORIA DE DIOS ES SU ALABANZA

Así como el sol canta la alabanza de Dios, así tambien lo hacen los seres celestiales. Los que él emanó en el mundo de Atsilut, los que creó en el mundo de Beriyá, los que formó en Yetsirá, los que hizo en Asiyá, todos alaban a la Causa de todas las causas. El Altísimo creó a todos los seres vivientes por Su gloria, como dice el versículo [20]: “Quien ha sido creado para Mi gloria es llamado en Mi Nombre. Yo le he formado, sí, Yo le he hecho”. La gloria de Dios es Su alabanza, como lo indica el salmo [21], “En Su Templo, todos dicen, “¡gloria!”

Los sabios del Midrash desarrollaron este tema [22]:

Está escrito [23]: “Los cielos declaran …” lo que dice el versículo [24], “el Eterno ha hecho todas las cosas según Sus propósitos”, por Su gloria. La expresión “según Sus propósitos” significa que hemos de alabarle, como dice el versículo [25]: “Cantad al Eterno con alabanzas”. “Según Sus propósitos” también puede indicar como Su testimonio; todas las obras de Dios son prueba de Su poder. La enseñanza que Dios lo ha creado todo por Su gloria implica que todo, o sea todos los seres vivientes y todos los frutos de Su obra Le alaban.

El rey David se refería a esta alabanza unánime en los versículos [26]: “Alabad al Eterno desde los cielos. Alabadle en las alturas. Alábenle todos Sus ángeles. Alábenle todos Sus ejércitos. Alábenle el sol y la luna…”. Y anota el Zohar [27]:

El versículo “Alabad al Eterno desde los cielos” alude al sitio en el más alto mundo celestial de Atsilut donde la shefa-energía Divina comienza a extenderse hacia abajo con el propósito de iluminar los otros mundos celestiales, así como a la Shejiná. Esto señala las seis sefirot jesed-bondad, guevurá-reserva, tiferet-armonía, netsaj-dominio, hod-empatía, y yesod-fundamento. La interpretación esotérica del versículo [28], “inquiere en los días que te precedieron”, se refiere al mundo de Atsilut a este nivel y más abajo. Acerca de “los días que te precedieron” – los días de la Creación – y de una extremidad del cielo a la otra extremidad del cielo, aún tenemos el derecho de hacer preguntas, pero sólo podemos esforzarnos por conseguir información a partir de este nivel hacia abajo.
Por lo tanto comienza el salmo “Alabad al Eterno desde los cielos”, porque a este nivel podemos comenzar a comprender, y por consiguiente, podemos hacer preguntas. Sin embargo, más allá de los cielos, acerca de las tres primeras sefirot: keter-corona, jojmá-sabiduría y biná-entendimiento, no tenemos el derecho de investigar: esto queda oculto a la percepción humana, e inclusive si preguntamos, no recibiremos respuesta.
“Alabadle en las alturas”: “los cielos” y “las alturas” aluden a dos lados, jesed-bondad a la derecha, y guevurá-reserva a la izquierda. Es a partir de aquí que comienzan a extenderse hacia abajo las otras sefirot, NAHY, que es netsaj-dominio, hod-empatía y yesod-fundamento, en el concepto esotérico de los “grados” para rectificar correctamente, porque el objetivo principal de NAHY es de rectificar el factor determinante en los conductos superiores de la energía Divina.

CONCEPTO ESOTéRICO DE LOS “GRADOS”

“Alábenle todos Sus ángeles”: los ángeles sugieren las dos hileras principales – o bien “columnas” que transfieren la energía Divina, de los lados derecho e izquierdo. El lado derecho con su netsaj-dominio y el lado izquierdo, con su hod-empatía. Estos dos representan las dos columnas bajo el cuerpo. El objetivo de estas columnas es sostener el cuerpo, representado por tiferet-armonía. Las columnas sostienen el establecimiento de fuerzas que guían el mundo terrenal, ya que el Altísimo dirige el mundo con ternura y compasión. Por consiguiente, dirige Su energía por medio de netsaj-dominio y hod-empatía, y ellas canalizan el flujo de energía a las criaturas terrenales según su capacidad de recibirla y contenerla.

¡Ven y mira! Estas columnas sobre las cuales se mantiene en pie el cuerpo – netsaj y hod – explican el concepto esotérico bajo el concepto de ángel, como lo dice el versículo, “Alábenle todos Sus ángeles”. La razón por la cual netsaj y hod aluden al concepto esotérico de los ángeles es que estas sefirot son la contraparte espiritual de los muslos humanos, instrumentos corporales que permiten al cuerpo ir de un lugar a otro. Los espíritus llamados ángeles, cuyo propósito es de ser mensajeros de su Amo enviados de un lugar a otro, provienen del concepto esotérico bajo netsaj y hod. Los ángeles son creados en el mundo celestial de Yetsirá-Formación. Su propósito es de ser enviados a cumplir misiones en el mundo terrenal y de enfocar la energía Divina, transmitiéndola de un modo que pueda el hombre recibirla. Como consecuencia, su acción se asemeja a la de dominio y empatía.

“Alábenle todos Sus ejércitos”: todos los santos ejércitos celestiales provienen de este lugar, que representa el concepto esotérico bajo la señal del santo pacto – y proporcionan energía a maljut-reino. La señal del pacto está grabada en los innumerables ejércitos de ángeles restantes que provienen de allí, ya que todos ellos dan distinción, grandeza y soberanía al Altísimo por medio de yesod-fundamento. Como dice el versículo [29]: “El Eterno, Cuyo Nombre es el Dios de los ejércitos”. El significado de este versículo es que Dios es el factor distintivo de los innumerables ejércitos de ángeles restantes, porque la palabra hebrea TSEVAOT-ejércitos se compone de TSEVA-ejército y OT-señal distintiva, lo que sugiere que los ejércitos celestiales dan distinción y grandeza al Altísimo.

“Alábenle el sol y la luna”: el concepto esotérico de la unión celestial entre el Altísimo y la Shejiná, representados por el sol y la luna, queda en la sefirá yesod-fundamento. Yesod también se llama “sol”, y su propósito es iluminar a maljut. Yesod abarca las estrellas celestiales resplandecientes de luz – que aluden al concepto esotérico de las fuerzas Divinas de jesed-bondad – y las constelaciones, que aluden al concepto esotérico de las fuerzas de justicia estricta. Así, pues, la continuación del versículo, “Alábenle todas las luminarias” también pertenece al ámbito de yesod, como hemos enseñado.

El salmo [30] luego sube al más elevado espacio celestial de donde proviene todo: “Alábenle los cielos de los cielos”. Dice el versículo, “alaben al Eterno desde la tierra”; esto representa a maljut. El “fuego y granizo” del versículo siguiente corresponden al cielo y a la tierra.

El versículo “Alaben al Eterno desde los cielos” indica entonces el espacio a partir del cual comienza la energía Divina a dirigirse hacia abajo. “Alábenle en las alturas” corresponde a jesed-bondad y a guevurá-reserva. “Alábenle todos Sus ángeles” corresponde a netsaj-dominio y hod-empatía.
La razón por la cual se usa la palabra “ángeles” aquí es que los ángeles son mensajeros enviados de un lugar a otro y su fuente celestial es el equivalente Divino del muslo humano. “Alábenle todos Sus ejércitos” corresponde a yesod-fundamento. “Alábenle el sol y la luna” se refiere a tiferet-armonía y maljut-reino. “Alábenle los cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos” sugiere las tres primeras sefirot, keter, jojmá y biná.
El salmo luego desciende a las fundaciones materiales de la Creación: “Alaben al Eterno, desde la tierra, los monstruos marinos y todas las profundidades”.
Comprendemos porqué el salmo no incluye la alabanza de todas las criaturas vivientes, ya que están mencionadas en “Alábenle todos Sus ángeles; alábenle todos Sus ejércitos”. Quizás hubiese sido preferible mencionar primero a los ejércitos y luego a los ángeles pero el salmista tenía que seguir el orden de los atributos Divinos expresados por las sefirot.
Los elementos de la Creación de Dios, los celestiales y tanto más los terrenales, todos alaban a la Causa de todas las causas, y “alábenle los cielos de los cielos” alude incluso a la sefirá keter-corona en el espacio más excelso, de donde todo proviene.
Continúa el salmo [31], “Alaben el Nombre del Eterno, porque él dio la orden, y fueron creados. Concluimos que el “Nombre del Eterno” – el santo Tetragrama – mencionado aquí, expresa la manifestación más esencial de la Creación de Dios. Este Nombre se vincula a la Causa de todas las causas, Amo y Soberano, como lo he explicado en el primer capítulo del Portal del temor. Todos Le alaban por crearlos ex nihilo-de la nada, como lo sugieren las palabras “porque El dio la orden y fueron creados”.
Lo que antecede se aplica asimismo a keter-corona, que también es emanada. Así, pues, la forma imperativa, “Alaben el Nombre” no proviene de keter, sino más allá, ya que keter es también una emanación Divina. Por lo tanto, en “porque, él dio la orden y fueron creados”, los taamim (notas musicales de la Torá) que expresan la puntuación indican el equivalente de una coma después de la palabra “porque”, de modo a destacar que él es la fuente de toda la Creación.
Según un libro antiguo, hay en el cielo, en el mundo del Trono, un ángel que tiene mil bocas, y cien mil lenguas en cada boca. Con cada una de sus lenguas, canta las alabanzas de su Hacedor. Los Tikunim explican su esencia excelsa [32].
De igual modo, el libro Brit Hamenujá describe a varios ángeles cuyos nombres terminan con sílabas como ron, que provienen de la misma raíz que la palabra hebrea riná-cántico. Estos se encargan de los cánticos y las alabanzas. Se llaman cánticos de Alamot.[33] Es referente a ellos que los sabios de la Gran Asamblea incluyeron en el orden de las oraciones [34]: “Y aunque nuestra boca estuviera llena de canciones como la mar y nuestra lengua con himnos como la muchedumbre de las olas …”.

2- Deuteronomio 28:47.
3-Salmos 100:2.
4-Zohar Vayjí 216b.
5- II Reyes 3:15.
6- Proverbios 3:15.
7-Proverbios 3:9.
8-Números 14.
9-Salmos 19:6.
10-Zohar Vayakhel 176a.
11-Salmos 105:1.
12-Salmos 98:1.
13-Salmos 72:5.
14-Tratado Berajot 9b.
15-Midrash Tanjuma, Ajaré Mot 9.
16-Salmos 113:3.
17-Josué 10:12; trad. Rabí Yaakov Elman.
18- Por ejemplo, la versión hebrea del versículo que vimos en el capítulo nueve, “no guardes el silencio”, es al domi lahem.
19-Tratado Sanhedrín 95b.
20-Isaías 43:7. Trad. Yaakov Elman
Una traducción más literal de este versículo muestra que la palabra “gloria” viene antes de “quien ha sido creado”: “Quien es llamado en Mi Nombre y para mi gloria, Yo le he creado …”. Este orden de palabras se debe a que el versículo contiene alusiones a los mundos celestiales y que la gloria de Dios alude al mundo más elevado de Atsilut. Los otros tres mundos están indicados como sigue: Beriyá: “le he creado-berativ”; Yetsirá: “le he formado-yetsartiv”; y Asiyá: “he hecho-asitiv”.

21-Salmos 29:9; trad. Metsudah Tehillim.
22-Midrash Tehilim 19:1.
23-Salmos 19:1.
24-Proverbios 16:4.
25-Salmos 147:7.
26-Salmos 148:1-3.
27-Zohar Pikudé 232a.
28-Deuteronomio 4:32.
29-Isaías 48:2.
30-Salmos 148:7.
31-Salmos 148:5.
32-Tikún 70, 135a.
33-Alamot era el nombre de un instrumento musical usado en el Templo. Véase Salmos 46:1.
34-Nishmat col chay, Tikrav Rinati p. 505.

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