Estudiando
9.Matot-Masei
El Libro de Bamidbar (Números)
+100%-

Shabat Matot – Masei: Reflexiones,

Esta semana leemos las parashiot de Matot y Masei, terminando asi con el libro Bamidbar. Matot comienza hablando sobre los votos y juramentos. «Cuando una persona haga un voto a Hashem, o preste juramento para prohibir un objeto, no faltará a su palabra; todo lo que pronuncie su boca debe cumplir». 30:3

Existen diferentes tipos de nedarim (juramentos). Un tipo de juramento permite santificar un objeto propio, y designarlo para el hekdesh (uso sagrado en el Templo). A traves del juramento, se transforma el estado del objeto, pues deja de estar disponible para un uso mundano y pasa a un estado en el cual si uno obtiene algun beneficio personal, debe traer un sacrificio para expiar por su pecado. Otro tipo de juramento puede transformar el estado de cualquier objeto, independientemente de quien es el propietario del objeto. Por ejemplo, uno puede decir, «todas las manzanas me están prohibidas, tal como me estan prohibidos los sacrificios». Si luego llega a tener algun beneficio de cualquier manzana, no cumple con el mandato de “no faltara a su palabra», y por lo tanto, pagara por haber transgredido este mandamiento.

Transformaciones de lo mundano hacia lo sagrado y de lo permitido hacia lo prohibido…el poder que contienen nuestras bocas es realmente estremecedor. Tratemos de comprender este inmenso poder.

En la Mishna (Pirke Avot 1:17), Shimon, el hijo de Rabban Gamliel, dijo: Durante todos mis días creci rodeado de sabios, y no encontré nada mejor para el cuerpo que el silencio. Sobre esto, Rabbeinu Yonah escribe que los jajamim kedoshim (personas sabias y piadosas) se asemejan a un kli sharet (una vasija sagrada que se usaba en el Templo para el servicio Divino),y no se involucran en transacciones mundanas.
El Netivot Shalom desarrolla este concepto de manera mas extensa: el hombre fue creado para reconocer a Hashem y para expresar este reconocimiento. Esto se logra predominantemente a traves de nuestras bocas. Por lo tanto, nuestras bocas se convierten en el “kli sharet” con las cuales realizamos este servicio Divino.
Tal como vemos que cuando los ingredientes de una ofrenda de harina se ponen en un kli sharet, estos ingredientes experimentan una transformación y se vuelven sagrados, asi también ocurre con los objetos mundanos, que al entrar en contacto con el “kli sharet” de nuestras bocas, tienen la capacidad de transformarse y santificarse.

Nuestras bocas afectan profundamente a otros. Tenemos la capacidad de canalizar el poder que ejercemos de una manera constructiva, alimentando la autoestima de otros y por consiguiente santificando nuestras bocas y aquellos que fueron afectados por ella. Pero al igual que el resto las fuerzas de este mundo, el potencial para hacer el bien esta acompaniado por el potencial para hacer el mal. Tambien podemos causar desaliento y desanimo, quitandole a las personas el sentimiento de que fueron creadas a imagen y semejanza de Hashem, por consiguiente transformando lo sagrado en mundano.
Algunas veces, nuestra boca, sin siquiera nosotros sabiendolo, puede ser la vasija sagrada a traves de la cual Hashem envia mensajes de vida.

La historia cuenta que cuando el Baal Shem Tov se alistaba para dejar este mundo, reunio a sus discipulos mas cercanos, revelandole a cada uno la mision que debia cumplir. Un estudiante, llamado Rav Chaim, fue informado que el se ganaria la vida yendo de un pueblo a otro, relatando historias del Baal Shem Tov. Un poco desilusionado, pregunto por cuanto tiempo deberia estar viajando y contando historias. «Te mostraran una senial del Cielo y sabras que el tiempo ha llegado, y alli podras detenerte,» el Baal Shem Tov respondio.

Y asi fue. Despues de que el Baal Shem Tov fallecio, Rav Chaim empaco sus valijas y comenzo a viajar, contando las historias de su Rebbe por todos lados donde iba.
Ocurrio que Rav Chaim oyo acerca de un hombre muy rico llamado Reuven, que estaba dispuesto a pagar elegantemente por oír historias acerca del Baal Shem Tov. Rav Chaim fue a su casa y le conto que el sabia muchas historias y que estaria encantado de compartirlas con el. Sumamente ansioso, Reuven invito a muchos huespedes para que vengan a pasar un hermoso y calido Shabat, lleno de historias inspiradoras acerca del Baal Shem Tov.
Despues de una comida abundante, Reuven y todos sus invitados pusieron su atencion excitadamente sobre Rav Chaim, esperando oir algunas de sus historias. Rav Chaim estaba a punto de comenzar cuando, horrorizado, se dio cuenta de que su mente se habia quedado en blanco. No recordaba ni una sola historia de a su Rebbe. Sonrojado, explico que estaba exhausto del viaje y aseguro a los invitados que despues de una buena noche de descanso, los entretendria con historias al dia siguiente.
En la comida de Shabat a la tarde, sin embargo, lo mismo ocurrio. Rav Chaim estaba estupefacto, incapaz de entender o creer lo que estaba ocurriendo. Otra vez, el se disculpo y pidio ser dado otra oportunidad en la tercera comida.

La tercera comida comenzo y termino, y Rav Chaim seguia con su mente en blanco. Despues de Shabat, los invitados, decepcionados, partieron y Rav Chaim se disculpo ante su anfitrion alicaido. Ya habia abordado su vagon para irse, cuando de pronto, como con un relampago, una historia regreso a su mente.
Excitadamente corrio hacia Reuven para decirle que acababa de recordar una historia.

«Un dia, acompanie al Baal Shem Tov a un pueblo a pasar Shabat. Llegamos un jueves y nos sorprendimos al encontrar el mercado vacio y desolado. Golpeamos la primera puerta que encontramos con una mezuza, y fuimos freneticamente empujados hacia su interior.
¿»Acaso no saben ustedes que dia es hoy? ¿No saben que es Greena Dorneshtag (jueves verde)? ¡El sacerdote antisemita de esta ciudad incita a sus congregantes y luego los manda a hacer un pogrom por las calles!

«Mi Rebe me miro», Rav Chaim continuo, «y me envio a decirle al sacerdote que el Rav Yisroel Baal Shem Tov queria verlo”. La gente le rogo que no me enviara a lo que veian como una muerte segura, pero el me insistio que haga como me habia dicho. Temblando, me acerque al sacerdote mientras el daba un discurso fogoso a una gran multitud, le di el mensaje. Se asusto, y me dijo que le diga al Baal Shem Tov que vendria luego de su discurso.

«Feliz de seguir con vida, le di el mensaje al Baal Shem Tov. “Dile que debe venir inmediatamente”, me dijo el Baal Shem Tov , mandandome por segunda vez.
Esta vez, el sacerdote se excuso, explicando que regresaria en algunos minutos y me acompanio de regreso al Baal Shem Tov. Los dos estuvieron juntos en un cuarto por un tiempo. Mi historia acaba aqui porque no se lo que discutieron o lo que ocurrio con el sacerdote despues». Totalmente sacudido, Reuven dijo a Rav Chaim, «ahora yo tengo una historia para contarte. ¿No me reconoces? ¡Yo soy ese sacerdote! La iglesia me secuestro cuando era joven y tuvieron exito en purgar cualquier memoria de mi vida como judio. Envejeci y me hice miembro del clero y eventualmente me converti en el sacerdote de esta ciudad. Sin embargo, me inquietaba un suenio recurrente donde el Baal Shem Tov aparecia, me decia que soy judio y me advertia que regrese a mi religion verdadera.

«Ignore esos suenios locos y continue con mi ‘santo» trabajo. Sin embargo, en ese Greena Dorneshtag cuando usted aparecio con el mensaje del Baal Shem Tov, considere que debia acceder. «Cuando el Baal Shem Tov me hablo y me dijo quien era yo realmente, y cuales eran mis responsabilidades, resolvi dejar la Iglesia y regresar a mi religion. El Baal Shem Tov me dijo que cuando alguien viniese y me contase esta historia, ese seria el signo de que mi teshuvah (arrepentimiento) habia sido aceptada.”

«Es por eso que siempre estaba ansioso por oir historias acerca del Baal Shem Tov. Cuando usted vino y no podia recordar ninguna historia, estaba destruido – mi teshuvah todavia no habia sido aceptada. Ahora sus palabras me han dicho la decision que se ha tomado en el cielo – mis atrocidades han sido perdonadas».

Algunos pocos, gente selecta como Rav Chaim, tienen el merito de comunicar las palabras del cielo a esta tierra. Cada uno de nosotros tiene la oportunidad para, con nuestras palabras, elevar la tierra hasta los cielos.

Shabat Shalom,

Rabbi Ciner

1 comentario
  1. pedro manuel reyes

    maravilloso estudio gracias por sus publicaciones

    31/07/2016 a las 07:39

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