Festejando
Purim
Significado y reflexiones
+100%-

Purim, la conciencia que supera la duda y el miedo

Adaptado del original en ingles, próximo a editarse Healing Beyond Time escrito por Simcha Benyosef. Por Ruth Shira

La edición de este articulo esta dedicada a la memoria de Colette Aboulker Muscat, que su alma ascienda a la Luz de la Vida.

Adar

Tarea: Superar la duda
Método: Fortalecerse y aumentar la fe a partir de los milagros
Estado de Conciencia: Dado que el punto más alto del alma está conectado a D-os no tenemos nada que temer.

En las fiestas de Sukot, Pesaj y Shavuot, el pueblo de Israel reexperimenta los milagros que Dios efectuó en estas ocasiones. Para provocar un estado de conciencia en el que se alcance una percepción experimental de la esencia de la festividad, Israel hace de la festividad un tiempo aparte en el que se detienen las actividades diarias y es posible entonces consagrarse a objetivos espirituales.
La alegría del espíritu se funde con la del cuerpo por medio de las comidas especiales y el descanso físico de los días festivos.

En Purim, sin embargo, hay un factor adicional que lo distingue del Shabat y las Festividades: Israel está alabando a Dios porque haber logrado superar la duda. La duda fue premeditadamente sembrada por nuestros enemigos en el momento que el pueblo de Israel había cruzado el Mar Rojo. A pesar de que la Presencia Divina moraba entre ellos, dado el ataque que Israel soportó en aquel momento, ellos se encontraban débiles y exhaustos, esa combinación posibilitó que los Amalekitas destruyeran el vínculo especial de cercanía que unía a la reciente nación Israelita con el Altísimo, levantando la insidiosa barrera de la duda.

Haman, quien intentó destruir a los Judíos en la historia de Purim también era un Amalekita. A través de la intervención de Mordejai y de la Reina Esther, los judíos lograron un estado de arrepentimiento profundo y superaron todas las barreras del miedo y la duda que los separaban del Santo Bendito Sea, deshaciendo el complot de Hamán para aniquilarlos en ese mes fatídico de Adar.

Doble Ocultamiento

Un doble ocultamiento es cuando las catástrofes ocurren, y no sólo parece que el Santo Bendito Sea no se identifica con el dolor de Israel, sino que al contrario él deriva satisfacción de la situación, como si hubiera desunido Su atadura con Israel a favor de otra nación.
No hay mayor dolor que este.

Así era la situación en los días de la Reina Esther; no sólo era Israel amenazado con la extinción, sino que el ministro que tenía el favor del Rey Ahashverosh era Haman, el archi-enemigo de Israel, y peor que peor, la Reina Esther-la esperanza de Israel-estaba en la misma casa del impuro Ahashverosh. La impresión prevaleciente del tiempo era que la majestad celestial sostenía a Israel en el desprecio. Como resultado, la ocultación era doble, e Israel clamó en la angustia:

¡Dios mío! ¡Dios mío! ¿Por qué me abandonas?

Ellos clamaron «Dios mío» dos veces para quitar las dos formas de ocultamiento; el primero para restaurar el sentimiento de que el Santo Bendito Sea estaba con ellos en su dolor, y el segundo para orar para la liberación de su estado de dolor.

Purim

En Purim Ha Kadosh Baruj H» se regocija con nosotros mucho más que en otras festividades. Fue parte de Su plan que la cizaña de la duda germinara en el mundo para que Israel pudiese fortalecerse a si mismo en el proceso de superarla.

Los preceptos [las mitzvot] que cumplimos en Purim están especialmente diseñadas para restaurar la paz que sentimos cuando superamos el miedo en el más alto nivel interior, y arrojamos nuestras cargas al Todopoderoso.

  • Dando manjares a las personas cercanas y dinero a los necesitados estamos ratificando el reconocimiento del Servicio el Divino que cumplimos en el mundo, que libera la abundancia Divina hacia nosotros.
  • Dando a conocer el milagro de Purim, tal como leemos en el relato de la Meguilá, encendemos nuestro amor y reconocimiento por el Altísimo.
  • En tercer lugar, tomando parte en el banquete de Purim e intoxicándonos [con vino] hasta que la diferencia entre «Maldito Haman» y «Bendito Mordejai» se combinan en un todo armonioso, liberamos al conocimiento humano, tanto intelectual como el brindado por la experiencia. Alcanzamos un espacio en el cual el bien y el mal son vistos desde su raíz en lo alto formando parte de un todo único que refleja la unidad de D-os. La intoxicación del banquete de Purim nos da una percepción vivencial del todo unificado en el cual no hay más mal y todo lo que queda por reconocer es la Luz Infinita del Todopoderoso.

Entonces, lo único que resta hacer es entregarnos al Altísimo: En ese espacio, nuestros miedos desaparecen y nuestros corazones se llenan de la verdad.

No hay separación entre nosotros

Todos los años, en Purim, los judíos se enfrentan con la evidencia de, que la razón detrás de la obsesión de Amalek para acabar con el vinculo de cercanía especial al Santo Bendito Sea es, debido a que durante los periodos de la historia en los que ellos sostuvieron este vinculo con la observancia de la Torá, su fe en el Altísimo creaba un muro de seguridad alrededor de ellos. Como resultado, se beneficiaban de la protección Divina que los hacia invulnerables al ataque.
Y lo que es verdad en lo colectivo también es verdad en lo individual: para ascender a un estado de conciencia en que la enfermedad no existe, nosotros necesitamos creer en los caminos de la Providencia Divina encerradas en el mensaje, «yo estoy con él en su dolor,» y entender que el sufrimiento no debe ser tomado como un castigo, o como una señal de separación. Entonces estaremos nosotros mitigando las fuerzas Divinas de justicia estricta en su misma fuente, y experimentaremos la promesa Divina declarada en el salmo anterior, «él lo salvará, porque él lo desea!»
Aquel que esta íntimamente consciente que sus aflicciones provienen directamente del Santo Bendito Sea, y que el propósito que subyace es ayudarlo a acercarse, se inspirará ciertamente con un amor profundo por su Creador.

En Purim recibimos una medida adicional de conciencia que nos permite, en el punto mas alto de la estructura colectiva del alma como judíos, alcanzar la percepción de que estamos íntimamente conectados con el Creador y es por eso que no tenemos nada que temer.

Cuando el pueblo de Israel, deja de verse separado de la Unidad en Purim, entonces D-os se regocija junto a Su pueblo porque ellos renuevan la habilidad de ver a través del Ocultamiento Divino. En el momento que se supera la duda de Su infinito amor, es posible ascender a un espacio en el cual D-os concede la tan anhelada liberación.

Deje su comentario

Su email no se publica. Campos requeridos *

Top