No eres tan grande
Cierta vez visitó al Jatam Sofer un judío, cuyo comportamiento exterior era como el de un tzadik (justo) de una estatura espiritual elevada. Ayunaba seguido, infligía daños a su cuerpo, cerraba los ojos al pronunciar una bendición y cosas por el estilo. También se comportó así delante del Jatam Sofer, esforzándose en demostrar a cada paso su «enorme» humildad, y expresando lo pequeño y poca cosa que se sentía.
Esta falsa modestia enojó mucho al Jatam Sofer y en una ocasión le dijo: «No eres tan grande como para que te empequeñezcas tanto»
(Gentileza Enseñanza semanal: www.jabad.org.ar )