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Levanta la Mano si eres un Cohen

Extraido de Revista Kesher

Los judíos tienen una aristocracia. Sin embargo, es una aristocracia que no posee castillos pero sí títulos, privilegios, obligaciones y restricciones. A diferencia de la mayoría de las aristocracias, la elite judía no emplea los saludos formales como “Su Alteza” o “Su Señoría”. Para los judíos, estos aristócratas son los Cohanim, los sacerdotes que antiguamente servían en el Templo de Jerusalén. Un Cohen (forma singular de Cohanim) es como cualquier barón, marqués o duque, aunque no del todo. Y no podemos dejar de tener en cuenta a sus asistentes, los Levitas.

Según la Torá, Jacob tenía doce hijos. Cada hijo fue el fundador de una de las doce tribus de Israel. Con excepción de la tribu de Leví, cada una tenía su propio territorio. Durante el éxodo, cuando los israelitas hicieron el becerro de oro, fueron únicamente los Levitas quienes se negaron a adorarlo. Como resultado de esta negativa fueron nombrados “servidores de D-os”. De los miembros de esta tribu, los descendientes de Aarón, el hermano de Moisés, fueron designados como los Cohanim. Aarón fue el primer Cohen, y también el primer sumo sacerdote mayor.

Desde ese entonces, muchos judíos se han identificado con los Levitas “Levi’im” o con los Cohanim. A través de los siglos y hasta los tiempos modernos, estos judíos simplemente se identificaron a sí mismos como descendientes por el mero hecho que sus padres eran Cohanim o Levi’im. Pero ¿se puede pensar que estas afiliaciones tribales sean meramente un tema de folklore y tradición? ¿Estas aseveraciones pueden ser realmente verificadas?

Hoy en día sí, y la llave es el análisis de ADN. El principio es que, si todos los Cohanim efectivamente descienden de Aarón, deberían compartir las mismas características genéticas. En los diferentes estudios llevados a cabo con hombres judíos, tanto asquenazíes como sefardíes, en distintas partes del mundo, se encontró que más del 98 por ciento de quienes afirmaban ser Cohanim presentaban el elemento polimórfico Alu marcador del cromosoma-Y (YAP por sus siglas en inglés)”.

El principio es que el cromosoma-Y masculino no cambia a través de las generaciones. El Prof. Karl Skorecki, director de Medicina Molecular y Nefrología de la Facultad de Medicina en el Technion de Haifa, fue citado en el diario Jerusalem Post como habiendo declarado que “La explicación más sencilla es que estos hombres tienen el cromosoma-Y de Aarón”. Señaló que “el estudio sugiere que una tradición que data de 3,000 años atrás es exacta y que tiene su equivalente biológico”. El Dr. Henry Ostrer, quien ocupa la cátedra del Programa de Genética Humana en la Universidad de Nueva York, confirmó esta conclusión.

El resultado es que todo individuo puede ser analizado para confirmar si transmite los marcadores genéticos de quien es un Cohen. Este logro fue alcanzado alrededor del año 1997, como resultado de un emprendimiento de investigación cooperativa en el Rambam Hospital (Hospital Rambam) de Haifa, el University College (Facultad Universitaria) de Londres y la Universidad de Arizona. Efectivamente, ahora existe una International Kohanim Society (Sociedad Internacional de Cohanim) que, en una base de datos computerizada, tiene registrados a miles de Cohanim provenientes de diferentes partes del mundo.

La base de datos está siendo ampliada para poder incluir a los Levitas. En el 2007, se llevó a cabo en Jerusalén la primera reunión familiar de los Cohen-Levi. El encuentro fue organizado por el Centro para los Cohanim de Jerusalén y su director, el Rabino Yaakov Kleiman, quien es también el autor de “DNA & Tradition: The Genetic Link to the Ancient Hebrews” (“ADN & Tradición: el eslabón genético con los Antiguos Hebreos”). De especial interés fue el descubrimiento que los Cohanim, tanto asquenazíes como sefardíes, compartían un mismo juego de marcadores genéticos. Esto señaló claramente que la línea genética era anterior al desarrollo, por separado, de estas dos comunidades. Dicho desarrollo se produjo alrededor del 1000 de la Era Común y muestra que las dos comunidades son parte del mismo pueblo.

La conclusión es que la tradición de quienes se identifican como Cohen está efectivamente alineada con las realidades genéticas y liga directamente a todos los Cohanim con un antepasado en común. La exactitud de estos hallazgos se debe, en gran parte, a la tasa históricamente muy baja de matrimonios entre judíos de la Diáspora y gentiles. También responde al hecho que los conversos nunca podían llegar a ser Cohanim y que el estatus de ser un Cohen solamente se transmite de padre a hijo. Por lo tanto, el juego de marcadores cromosomales-Y conocidos como el Haplotipo Modal Cohen se mantuvo bastante constante e indica la descendencia de un antepasado común. (Sin embargo, debería advertirse que el Haplotipo Modal Cohen ha sido hallado en determinados grupos no judíos, en especial en el sur de áfrica y entre los kurdos).

¿Qué es lo que significa ser un Cohen? Los Cohanim tienen el privilegio de ser llamados a la primera aliá para pronunciar la bendición sobre la Torá durante los servicios religiosos. También tienen la distinción de poder recitar la bendición sacerdotal. En Israel así como en las sinagogas sefardíes de la Diáspora, esta bendición se recita en forma diaria (o semanal). En las comunidades asquenazíes de la Diáspora es pronunciada en las festividades judías más importantes. Sin embargo, todos los privilegios tienen un precio y son muchas las restricciones a las que están sujetos los Cohanim. Muchas de estas restricciones fueron diseñadas para mantener lo que se ha dado en llamar la pureza ritual, ya que los Cohanim constituían una orden sagrada en el Templo de Jerusalén.

Después de la destrucción del Segundo Templo en el año 70 de la Era Común, en el judaísmo tradicional se siguen manteniendo muchas normas y costumbres, con excepción de aquellas que sólo podían ser cumplidas en el Templo propiamente dicho. Los Cohanim tienen prohibido estar en contacto con cadáveres, participar activamente en un funeral, o incluso estar bajo el mismo techo con un cadáver, exceptuando el caso que se trate del fallecimiento de un familiar inmediato. Esta prohibición incluye ingresar en cualquier lugar en el que se encuentre presente un cadáver, por ejemplo una tumba. Un Cohen de sexo masculino no puede contraer matrimonio con una divorciada o una mujer que se haya convertido.

El no acatamiento de las prohibiciones matrimoniales no invalida el matrimonio, pero el Cohen perderá su categoría de tal mientras continúe casado, y la descendencia de esa relación no tiene el estatus de un Cohen. Si bien el Templo ya no existe y los Cohanim ya no llevan a cabo los antiguos rituales que eran una parte integral de las costumbres del Templo, los judíos aguardan la llegada del Mesías, cuyo advenimiento hará que sea reconstruido el Templo.

Hasta cierto punto, la esposa o la hija soltera de un Cohen tiene la categoría de un Cohen aunque no le corresponden todas las obligaciones, derechos, responsabilidades y restricciones de un Cohen. Tanto los hombres judíos como las mujeres judías lo son porque sus madres son judías. Sin embargo, su afiliación tribal, como el hecho de ser un Cohen o un Leví, viene de sus padres. Cuando una mujer se casa, adopta la afiliación tribal de su esposo (Cohen, Leví o Israel) independientemente del estatus de su padre. La afiliación que la mujer ha recibido de su padre queda en suspenso. Todos los hijos del matrimonio tomarán su afiliación tribal de su padre, no de su madre, tal como después del matrimonio, su madre adquiere el estatus proveniente del esposo. Si la pareja adopta hijos, éstos no asumirán automáticamente el judaísmo a través de la madre, ni tampoco la afiliación tribal del padre.

Para poder tener un Templo funcional es necesario contar con un sacerdocio educado y preparado. Para algunos, es esto lo que motiva la identificación de quienes son verdaderos Cohanim. Muchos programas han sido diseñados para educarlos en sus responsabilidades y el rol que tienen en la aristocracia religiosa judía tradicional…

Esto para nada contradice el concepto que todos los individuos portadores de este gen descienden de Aarón. Es muy posible que estos portadores sean descendientes de un Cohen. Sin embargo, como el judaísmo es una religión matrilineal, no son considerados judíos, y, como tales, no retendrían su estatus de Cohen incluso (si estuviéramos seguros que son de ascendencia Cohen) si se convirtieran.

Lorne Rozovsky

4 comentarios
  1. Marina Uribe Aaron

    Estoy interesada en tener más información . Vivo en Santa Marta Colombia pero mi bisabuelo vino de Inglaterra y se llamaba Henry Aarón y era judio

    16/01/2017 a las 00:25
  2. Hannah

    Entonces puedes ser Cohen por ADN paterno y no ser Judío por ADN Materno?
    Y aunque pierdas el estatus, no pierdes el ADN ni el ser descendiente de Aarón, es decir que sólo pierdes el estatus social por no ser judío,

    13/11/2017 a las 03:24
  3. Angélica llanos cohe

    Hola cómo hago para saber si tengo el ADN y si soy judía?

    29/05/2018 a las 13:34
  4. Editor - iojai

    Primeramente deberia saber si su madre y abuela maternas son judias. No hace falta indagar el adn. A traves de registros de ketuba (contrato matrimonial) o , si no estan vivas, donde se enterraron, etc.

    01/06/2018 a las 10:30

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