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Historia
La Tierra de Israel
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La Guerra de los Seis Dias / Yom Yerushalaim

Los árabes nunca aceptaron la existencia del Estado de Israel. Desde el nacimiento del nuevo estado en 1948, rechazaron toda posibilidad de convivencia e hicieron todo lo posible para destruirlo y “echar a los judíos al mar”: el eufemismo favorito de los vecinos de Israel para referirse a un segundo holocausto.

LA PROVOCACION
En 1964 Israel creó lo que se llama en hebreo hamobil haartzí, una compañía que administraba el agua y que va desde el rio Jordán hasta el desierto del Negeb. A pesar de que la cantidad de agua que usaba Israel era la que había acordado en tratados internacionales, Siria comenzó a sabotear la compañía de agua israelí, desviando el caudal del río Jordán, etc., y así comenzó lo que se llamó: la guerra del agua (miljemet hamayim), que duró por un par de años. En 1967 Egipto, bajo la presidencia de Gamal Abdul Nasser, se unió a Siria y comenzó sus provocaciones contra Israel. El 15 de Mayo de 1967 las tropas egipcias ingresaron a la península del Sinai, violando así los acuerdos previos. Veamos. En 1957 Israel había conquistado el Sinaí, y al finalizar la guerra hizo –ingenuamente–lo que ni ningún otro país hizo y lo que a ningún otro país se le exige: Israel aceptó retroceder de la zona conquistada en la guerra para llegar a un acuerdo de paz con Egipto (vale aclarar que de acuerdo a la ley internacional, los territorios conquistados en una guerra –y especialmente en una guerra que comenzó el enemigo–son considerados legalmente parte del territorio del vencedor). Las condiciones para la retirada israelí del Sinai fueron que la zona se mantuviera desmilitarizada y que fuerzas de paz de las Naciones Unidas estuvieran apostadas en la península para evitar el paso de tropas egipcias. Estados Unidos y otras poderosas naciones Europeas también garantizaron este acuerdo.

¿QUÉ ACUERDOS DE PAZ?
Pero ahora en mayo de 1967, las fuerzas egipcias violaban este acuerdo, cruzaban el canal de Suez y entraban al Sinai. Y la gota que colmó el vaso fue que Egipto bloqueó el estrecho de Tirán, impidiendo la salida de embarcaciones israelíes por el Mar Rojo. Esto, más que una provocación, era un acto de guerra. Nadie hizo nada contra Nasser: ni sanciones internacionales, ni embargos. Y como si eso fuera poco, las fuerzas de paz de las Naciones Unidas fueron invitadas por Egipto a alejarse y ninguna nación del mundo ¡hizo lo suficiente para impedirlo! Como ya había ocurrido en 1948, la pequeña nación de Israel quedaba otra vez sola y abandonada. La pasividad de las superpotencias le dio más motivación a Nasser. Al ver que ningún organismo internacional se oponía a las provocaciones de Egipto, y que nadie acudía a la ayuda de Israel, y completamente seguros de su victoria por la impresionante superioridad numérica, los países árabes liderados por Egipto anunciaron la inminente guerra y declaraban a viva voz el final de Israel. Radio Cairo transmitió el siguiente mensaje: “ El presidente Nasser anuncia que nuestro objetivo es apoderarnos de Israel y … liberar Palestina. Oh Sionistas! 100 millones de soldados los destruirán! Prepárense, porque 100 millones de árabes van a cavar vuestras tumbas.“

TSAV SHMONE
En Israel convocaron a todas las fuerzas de reserva a presentarse (גיוס כללי). El estado de ánimo de los Yehudim era muy pesimista. Todos conocían la diferencia de fuerzas entre los países árabes e Israel. Israel contaba en ese entonces con 2 millones y medio de habitantes. Los países árabes que enfrentaban a Israel Egipto, Siria, Jordania e Irak, con más de 100 millones. Los ejércitos árabes tenían 4 veces más tanques que Israel. Y 3 veces más aviones, entre ellos unos modernos Mig de fabricación soviética que en ese entonces eran invencibles. Israel solo contaba con aviones franceses que ya estaban viejos. Y nadie ignoraba que esta guerra se definiría en las batallas aéreas…. En Israel preparaban cajones de madera para los funerales y cavaban miles de tumbas en los Kibbutzim y en los parques nacionales, a la espera de lo peor.

LA UNION HACE LA FUERZA
El 22 de Iyar del calendario hebreo, que correspondía al 1 de Junio de 1967, tuvo lugar un evento muy especial, único y sumamente positivo. Tan positivo que me atrevería a afirmar que fue este evento lo que nos hizo merecer el milagroso triunfo en la guerra de los Seis Dias: los judíos dejamos de lado nuestras diferencias políticas y nos unimos. No solo en la calle, los cafés y las Sinagogas sino también en la Keneset: el parlamento de Israel. Por primera vez desde la creación del Estado de Israel todos los partidos políticos, que hasta hoy siguen muy divididos e imposibilitados de formar un gobierno después de 4 elecciones, se unieron en un «gobierno de unidad nacional». Judíos religiosos y no religiosos, Sefaradim y Ashkenazim, de izquierda y de derecha, todos, como dice el Midrash: “como un solo hombre, con un mismo corazón” .
Ese gobierno unido y unificado tomó la decisión de no esperar a ser atacados y actuar inmediatamente. Y HaShem estuvo con nosotros!

EL DESAFIO MAS GRANDE
El 5 de Iyar de 5727, mientras Israel festejaba Yom Haatzmaut (el día de la independencia) el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser envió a sus tropas a invadir la península de Sinaí. Los estados árabes nunca aceptaron la existencia de un Estado judío, e hicieron todo lo posible por destruirlo. Las palabras del profesor de historia judía Solomon D. Goitein a un grupo de colegas de la Universidad Hebrea que abogaban por el establecimiento de un estado binacional en Palestina, representan para mí la mejor explicación para entender por qué intentaron destruirnos en el pasado y por qué «ahora» tenemos nuevas oportunidades de paz. Goitein dijo en 1948: “No estoy dispuesto a arriesgar mi vida por un pacto de amistad con ellos [los palestinos y los Estados árabes] porque sé que no hay posibilidad de paz con ellos, mientras crean que pueden destruirnos”. Y en ese momento, Israel era muy vulnerable… Hacia finales del mes de mayo, cuando Nasser invadió el Sinaí Israel decidió responder. El plan israelí era disminuir el poder de la fuerza aérea enemiga. Los ejércitos árabes de Egipto, Siria, Jordania e Irak contaban con unos 600 aviones. Nadie ignoraba que la superioridad aérea definiría esta guerra. Israel tenía solo 200 aviones y decidió atacar con prácticamente «todos» sus aviones. El resultado de esta operación definiría la guerra. La operación se llamaría “MIBTZA MOQUED” y era de altísimo riesgo, una operación suicida. ¿Por qué? Porque los egipcios contaban con equipos de radares y artillería antiaérea muy eficaces. Y estaban naturalmente en un permanente estado de alerta. Se esperaba Israel perdiera la mayor parte de sus aviones en ese ataque, pero no había otra opción…

DIOS EN LA HISTORIA
A las 7.15 horas de la mañana del lunes 5 de junio, de 1967, un 26 de Iyar despegaron los aviones de la fuerza aérea de Israel con una misión imposible: destruir la mayor cantidad de aviones y aeropuertos militares del ejército agresor: Egipto. Los aviones volaban muy bajo, a 20 metros sobre la superficie, y evitando toda comunicación electrónica entre ellos, para evitar los sistemas de defensa antiaérea.
A las 7.45 de la mañana se produjo un ataque simultáneo a 11 bases militares aéreas egipcias, en Sinaí, Suez, el Arish etc. Primero destruyeron las pistas de aterrizaje con bombas que penetraban el cemento, de manera que ningún avión enemigo pudiera despegar. Una vez inutilizados los aeropuertos los aviones israelíes destruyeron los aviones del enemigo en tierra.
A las 9.05 de esa mañana Israel había destruido practicamente la mitad de la fuerza aérea egipcia, y había dejado fuera de funcionamiento la mayoría de sus pistas de aterrizaje. La pregunta es, ¿cómo ocurrió esto? ¿Cómo fue que los egipcios no derribaron a los aviones de Israel? ¿Cómo sucedió que «todos» los aviones de la fuerza aérea de Israel llegaron a su destino? Uno de los mensajes más importantes del libro de Tehilim es el que indica nuestro deber de “identificar” la intervención de Dios en la Creación, en la naturaleza y también en la historia. En la Guerra de los Seis Días estos «eventos providenciales» que apuntan a la Intervención Divina le permitieron a Israel sobrevivir y triunfar en esta guerra tan difícil.
A continuación veremos lo que se podría considerar el primero de estos “milagros”.

TRAFICO AEREO VIP
La noche del día domingo 4 de junio de 1967 el comando mayor del ejército egipcio decidió realizar un viaje de inspección en la península de Sinaí para examinar a las tropas que estaban allí estacionadas a la espera de la orden de atacar a Israel. En esa delegación VIP estarían entre otros el vicepresidente de Egipto, el ministro de guerra y el primer ministro de Irak. Los egipcios decidieron que la delegación partiría el día 5 de junio a las 7.00 de la mañana. Y por lo tanto el comando militar egipcio prohibió la activación de cualquier tipo de artillería o sistema de defensa antiaéreo por una hora, entre las 7.00 y las 8.00 de la mañana, para evitar que por error los aviones de esta importante delegación fuesen atacados.
Así, mientras los aviones israelíes sobrevolaban el Sinai hacia sus destinos, los sistemas de defensa egipcios estaban “suspendidos”. La orden era que en una situación de emergencia la activación de la artillería antiaérea tendría que ser obtenida directamente del ministro de guerra, que estaba en ese momento volando hacia Sinai.
A las 7.45 de la mañana, cuando los aviones Israelíes llegaban a las bases aéreas militares del enemigo los soldados egipcios encargados de las defensas antiaéreas estaban desayunando. Al ver que llegaban los aviones israelíes hubo agitadas discusiones entre los soldados y los militares que tenían estrictas órdenes de no operar la artillería. Cuando por fin entendieron lo que ocurría ya fue demasiado tarde. Israel ya había destruido a la mitad de la fuerza aérea egipcia.

¿QUE HUBIERA PASADO?
Si esto no hubiera ocurrido, si la delegación militar egipcia no hubiera estado en pleno vuelo entre las 7.00 y las 8.00 de esa mañana, las defensas antiaéreas hubieran estado activas , y normalmente una gran cantidad de aviones israelíes, quizás la mayoría, hubieran sido derribados antes de llegar a destino, y no hubieran cumplido con su crítica misión.
Parte de la razón por la cual podemos hablar de «Providencia Divina» o en hebreo «hashgaja» es que Israel no tenía ningún a información de inteligencia acerca de ese vuelo VIP.

Eso no fue todo…. Hubo otros eventos “providenciales” que ocurrieron esa misma increíble mañana.

PS: Vale mencionar que los pilotos israelíes identificaron a la delegación VIP y pidieron permiso para atacar esos grandes aviones soviéticos, Ilyushin 14, que llevaban a altos mandos del ejército egipcio. El comando israelí no autorizó el ataque por temor a que hubiera víctimas civiles.

Rab Iosef Bitton

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