Festejando
Januca
Januca: Significado y reflexiones
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Januca, exilio [galut] y redención [gueulá]

Extraído de Pautas en el Tiempo: Janucá. Autor: R. Matis Weinberg Traducción: Aryeh Coffman

Galut (exilio) y Janucá

…y he aquí que una oscuridad grande y terrible cayó sobre él. Y [Dios] dijo a Abram: “Sabe ciertamente que tu descendencia será extranjera en una tierra que no será suya…”
Bereshit 15:12-13
Rashí: la “oscuridad” alude al dolor y la oscuridad del Galut [exilio].
“Cayó sobre él” -esto es Galut Babel;
“grande” -esto es Galut Madai;
“oscuridad” -esto es Galut Yaván;
“terrible” -esto es Galut Edom.
Bereshit Rabá 44:17

Galut Y JANUCá
2.1 ELEMENTOS DE HISTORIA
Y la tierra estaba desolada y vacía, y oscuridad sobre la faz del abismo…
Bereshit 1:2

“Desolada” -esto es Galut Babel;
“vacía” -esto es Galut Madai;
“oscuridad” -esto es Galut Yaván;
“el abismo” -esto es Galut Edom.
Bereshit Rabá 2:5

Aquí la Torá describe una formación primigenia del mundo que comprende elementos de historia, elementos que eventualmente se expresarán como la oscuridad del Galut, Exilio. Cada periodo distintivo del exilio refleja fuerzas históricas primordiales, no aberraciones históricas locales. Estas fuerzas llevan a Israel a confrontarse con las visiones del mundo de civilizaciones enteras, cada una capaz de expresar su visión cultural con la fuerza de impacto que posee un poder a escala mundial. Este tipo de confrontación ocurrió entre Israel y Yaván (Grecia).

Si la confrontación entre Israel y el mundo griego formaba parte del tejido mismo de la Creación, entonces Janucá representa más que una victoria militar y moral sobre un opresor que por casualidad se metió en la escena de la historia judía. Janucá constituye la resolución de una contienda histórica cuyos elementos debemos comprender si queremos entender lo que Janucá es, una resolución cuyo significado sólo puede ser apreciado dentro del contexto de la dinámica de Galut y Gueulá, Exilio y Redención.

Rabí Yehoshúa ben Korjá dijo: Incluso los terribles sucesos que Tú traes sobre nosotros, los traes por medio de complots. Esto es semejante a un hombre que estaba decidido a divorciar a su esposa y para ello le escribió un guet [documento de divorcio], y buscaba el pretexto para dárselo. Le dijo: “Sírveme una bebida”. Ella lo hizo así, y cuando él tomó la [bebida] de ella, le dijo: “Este es tu guet”. Ella le dijo: “¿Qué he hecho?” él respondió: “¡Fuera de mi casa! ¡Me serviste una bebida tibia!”

[…] El Santo creó al ángel de la Muerte en el primer día de la Creación, y Adam fue creado en el sexto día. Pero ya había sido tramado que Adam acarrearía la muerte al mundo: “El día en que comas de él [el árbol del Conocimiento], ciertamente morirás”.
[…] El Santo deseaba cumplir el decreto que estipulaba: “Tus descendientes serán extranjeros durante cuatrocientos años…”, e hizo que sucediera por medio de un complot…
Midrash Tanjumá, Vayésheb 4 (condensado)
[El problema de la interacción entre estos dos niveles es tratado por muchos sabios medievales [rishonim], especialmente la cuestión de la oposición entre, por un lado, el determinismo y la presciencia y, por otro lado, el libre albedrío.]

2.2 ETAPAS DE DESARROLLO
…y un espíritu de Dios se cernía sobre la superficie de las aguas.
Bereshit 1:2
y un espíritu… -este es el espíritu del Rey Mesías.
Bereshit Rabá 2:5

Galut, Exilio, es más que una prueba de resistencia, un periodo de yuxtaposición cultural durante el cual simplemente hay que asegurar la supervivencia judía. Gueulá, Redención, es más que simplemente el fin del Galut. Galut y Gueulá constituyen los extremos de un proceso, una duración de descubrimiento y re-descubrimiento que necesariamente debe dejar su huella en el alma del pueblo judío. Cada Galut constituye una etapa épica de desarrollo en el camino hacia la conformación de una Comunidad de Israel perfeccionada y hacia el “espíritu del Rey Mesías” implícito en la Creación.

Al patriarca Abraham le fue mostrada una visión de las etapas que sus descendientes tendrían que atravesar en el camino hacia la Gueulá última: la visión del alma de un pueblo (ver el midrash que introduce este capítulo). Esta revelación prefiguró no un único Galut, sino una serie de ellos. Pues el proceso de desarrollo hasta formar una nación de Israel capaz de florecer en la Tierra de Israel en presencia de Dios es largo y peligroso. El proceso comenzó en Mitzráim [Egipto] y culminará sólo después de la Gueulá final, con la destrucción de Edom y de la civilización edificada sobre sus valores.

La Comunidad de Israel que eventualmente existirá, viviendo con el Mesías, reflejará la culminación de milenios de experiencia y desarrollo. Cada Galut habrá dejado su Gueulá como comprensión duradera dentro de nosotros. Cada uno de ellos habrá introducido una visión más profunda de lo que implica la identidad misma de Israel.
Esto significa que, como Moed de redención, Janucá representa mucho más que la victoria militar y la resolución histórica. Janucá constituye también el vehículo para transmitir la nueva visión de la nación judía adquirida a través de los largos años de Galut y de la subsecuente Gueulá. De algún modo transmite una comprensión profunda de los hechos históricos a descendientes alejados por generaciones de esos mismos hechos, de igual modo que, a través de las edades, Pésaj transmite las lecciones de nuestros comienzos. Y más aún que Pésaj: pues incluso si Pésaj ya no fuera relevante, Janucá seguiría brillando.

2.3 UNA JANUCá PRECARIA

Considerando, pues, esta visión de Galut/Gueulá, esperaríamos que Janucá: a) conmemorara una victoria militar histórica, b) arrojase luz sobre el significado de la confrontación con Yaván, y c) fuera el medio para transmitir, a una nación alejada durante milenios de los hechos, una visión más profunda del mundo. Sin embargo, parece fallar en el cumplimiento de incluso el más humilde de estos requisitos.

Sería históricamente erróneo afirmar incluso que Janucá conmemora la victoria de la libertad de un dominio extranjero. Cierto es que los jashmonaim lograron recuperar el Templo y restablecer su servicio, pero el resto de Israel siguió bajo el control de los griegos y sus vicarios, los mityavnim, los judíos helenizados. Incluso cuando los griegos finalmente dejaron la Tierra de Israel, prontamente se perdió la libertad política ante los romanos, los cuales ya avanzaban en su intento de dominar el mundo.

Incluso en el Templo mismo el respiro que hubo fue corto. Los mityavnim perdieron por poco tiempo el Templo y pronto recuperaron el control del cargo de Kohén Gadol. La mayor parte del periodo histórico que siguió a Janucá estuvo caracterizado por agudos conflictos internos que desembocaron en una trágica disolución social interna, así como en la destrucción completa de los jashmonaim.

Si Janucá no puede simbolizar ni siquiera la grandeza de una victoria auténtica, no parece posible que sea capaz de cumplir la misión esencial de transmitir una visión compleja a través de la distancia del tiempo. ¿Cómo puede un periodo histórico precario y lleno de dolor como ése reverberar a través de la historia como parte del alma de la Comunidad de Israel, poseyendo una relevancia ligada a la Creación misma? En esas condiciones, ¿de qué modo puede Janucá perdurar más que otras festividades cuyas raíces históricas están colmadas de gloria resplandeciente y única?

Pero además, hay algo asombrosamente inusual acerca del Galut del que Janucá sirve de desenlace: ¡el “Exilio Griego” nunca ocurrió! O, por lo menos, no en el sentido de pérdida de la Tierra de Israel: ni un solo judío fue exilado del territorio. Necesitamos analizar más detenidamente el carácter un tanto equívoco de este Galut a fin de comprender esta festividad de Janucá que, en sí misma, también parece ser un tanto equívoca. Necesitamos escudriñar la naturaleza especial del Galut Yaván, el “Exilio Griego”.

R. Matis Weinberg

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