Profundizando
2. Pureza familiar y Natalidad
El Amor, La Mujer Judía y El Matrimonio
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Inspiración para rectificar

Extraído de La luz de Efraim, de Simja Benyosef. Editorial Obeslico

“…discutimos el estrecho vínculo entre yesod-fundamento y el concepto de paz. De hecho, yesod también se denomina shalom-paz, ya que es imposible que vengan al mundo la paz y la bendición a menos que se respete todo lo que fue establecido en el pacto, y en particular la santidad del lazo matrimonial”.

“¿Imposible?” preguntó Adam. “Es un término muy fuerte”.

“Eso enseña la dimensión interna de la Torá. Se necesita la paz en los cielos, así como en la tierra”.

“Entonces, por eso decimos en la oración Kadish, Quien hace la paz en los cielos…”, exclamó Adam.

“En efecto. Y cuando el hombre cumple las reglas del brit-pacto, es como si estuviese infundiendo los beneficios de la paz entre los seres celestiales. En cambio, cuando un hombre viola la santidad del pacto, crea lo contrario de la paz. Un rebbe jasídico de Polonia del principio del siglo pasado, declaró en su libro Iglei Tal referente a todos los exilios que han sufrido los Hijos de Israel, que en definitiva, su causa directa ha sido la profanación del pacto”.

“En otra palabras, que nuestra falta de paz hoy, así como todas las desgracias que están sucediendo, se debe a esta profanación también”, puntualizó Adam. “Comprendo perfectamente lo que me viene diciendo, Rab, pero es como si re-escribiese usted la historia. Además, esta referencia que acaba usted de citarme es aun otra cita kabalística y no de la Torá convencional”, terminó.

“Te daré entonces una cita de la Torá convencional. ¿Te basta Rashi? En su comentario a la sección Noaj, anota: ‘Siempre que se encuentra promiscuidad, o sea las perversiones sexuales de cualquier índole, viene la catástrofe al mundo y mata a los buenos así como a los malos’.

“Si te parece que estoy re-escribiendo la historia es porque esta información pertenece a la dimensión interna de la Torá y estos misterios han permanecido ocultos al mundo secular hasta hace poco. Pero, ¿sabes? Uno de los Nombres de la Shejiná es ‘Et, que significa tiempo. Todo tiene su tiempo y la inspiración del Cielo para rectificar esta falta no ha venido hasta ahora”.

“La inspiración del Cielo…,” repitió Adam. “Usted quiere decir, la iluminación mesiánica proveniente de Yosef. Si nos llega ahora, en nuestro tiempo, ¿podría ser ésa la razón por la cual los árabes parecen estar tan determinados en destruir a los judíos?”

“¿Qué quieres decir?” preguntó Yosef.

“Usted me explicó que cada vez que sufrimos un exilio, porque nuestro cumplimiento de la Torá está ‘deprimido’, por decirlo así, todo nuestro sustento va a la nación en el poder-llamémosla ‘nación-vasija’-ya que constituye ésta la vasija para una luz que en realidad, es nuestra. Por eso, de cierto modo, la nación-vasija es lo que se llama una klipá-cáscara. Los árabes son actualmente nuestra nación-vasija, porque estamos ahora en el quinto exilio, el de Ishmael. Si la luz mesiánica proveniente de Yosef tiene que ver con la pureza sexual, es evidente que los árabes, como nación-vasija, van a querer destruirla. Porque si logramos atraer esa luz hacia nosotros para rectificar nuestras trasgresiones sexuales, la luz mesiánica regresaría a nosotros y ¡eso sería el final para ellos!”

El muchacho entrecerró los ojos, como tratando de absorber sus propias palabras. Añadió,”Sabe usted, Rab, el otro día fuimos a Nablus a visitar la tumba de Yosef; la hostilidad se sentía tan densa que no me sorprendería si trataran de acaparar Nablus para impedirnos rezar allá.”

“¡Y su próximo foco de ataque sería la matriarca Rajel!” suspiró el sabio. “Según Ramjal, en el (¿día?) de la muerte de Rajel estaba supuesta a acaecer la Redención. En lugar de ello, como consecuencia de las perversiones sexuales de ese tiempo, vino un diluvio que destruyó el mundo. La energía espiritual que baja a nosotros en el aniversario de su muerte nos trae los pensamientos Divinos que iban a causar la redención que tenía que haber pasado ese día, no la destrucción que en realidad sucedió”

“Lo único que puedo decirte es que la luz mesiánica comenzará a brillar con una iluminación no sólo de Yosef, sino también de Efraim. El Midrash Yalkut Shimoni describe El Altísimo en Su Trono de Gloria. Viene el Satán y le pregunta: ‘¿Qué es esa luz tan increíble que veo detrás de Tu trono?’ Respondió el Altísimo: ‘Es la luz de mi recto Efraim…”

“Efraim,… ¡quién se entregó a rectificar la profanación del pacto a través de su estudio de Torá!” observó Adam.

“Exacto. Y suplicó Satán, ‘Por favor, ¡muéstrame esa luz!’ El Altísimo entonces reveló la luz detrás de Su Trono. Satán se cayó hacia atrás y gritó: ¡Esa luz será mi final!”

“Esto es un mensaje que da ánimo, porque el foco se dirige al estudio de Torá”, dijo el joven.

“No solamente al estudio de Torá”, corrigió el sabio. “Cuando el hombre logra controlar su energía sexual según lo manda la Torá, y también se entrega a sus estudios de Torá con la intención de causar el deleite Celestial, atrae a sí mismo un intenso deleite de cercanía Divina. ¡Y ese deleite es el principio mismo de la luz de la redención! Hashem desea que la redención llegue a su fruto, y está ayudándonos a superar esta poderosa tendencia al mal a través de ‘Su recto Efraim’ quien ni siquiera ha terminado de rectificar, pero que está dedicándose a ello cuerpo y alma”.

Simja Benyosef

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