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«Honra a tu padre y a tu madre…» (Devarim/Deuteronomio 5:16)
En el Sefer Hadorot (El Libro de las Generaciones, II Parte) es referido el siguiente episodio: Rabi Ioshua ben Elam, uno de los mas piadosos y eruditos maestros de su epoca, sonio cierta noche que le decian desde los Cielos: «Alegrate en tu corazon pues tu estaras con Nanas el carnicero. Su sitio y tu sitio estan ya fijados en el Gan Eden (Paraiso) y parecen como un solo lugar». Cuando desperto de su sueño, Rabi Ioshua se dijo desde lo profundo de su corazon: «Ay de mi, que desde que naci estuve siempre temeroso de mi Creador y no me ocupe de otra cosa mas que de Tora. No camine mas de cuatro amot (unidad de medida usada en el Talmud) sin colocar tzitzit y tefilin. Tuve ochenta discipulos a los que instrui, y he aqui que mi esfuerzo es comparado con el del carnicero!».
Envio un recado a sus discipulos diciendoles que iria a averiguar quien era ese hombre y cuales eran las obras del que seria su vecino en el Gan Eden. Salio prontamente a los caminos y recorrio ciudad tras ciudad indagando por el nombre de ese hombre y el de su padre, hasta que arribo al lugar ansiado. A su llegada, pregunto de inmediato: -Donde esta Nanas el carnicero? -Por que preguntas por el? -le respondieron. -Tu eres un piadoso, un sabio y estas buscando a un hombre tan simple como el? -Cuales son sus obras? -pregunto a ellos. -No preguntes mas y conocelo tu mismo -le contestaron ellos. Fueron por el hombre y le dijeron: -Rabi Ioshua ben Elam te busca! Les replico Nanas: -Quien soy yo y quienes mis antepasados para tener el honor de que Rabi Ioshua me busque? -No importa, levantate y ven con nosotros! Sintio en su corazon que lo que le decian no era verdad y les dijo: -No ire con vosotros pues estais jugando conmigo. Regresaron los mensajeros hacia donde estaba el Rab y asi hablaron: -Ud. es luz para Israel y una corona para la Tora. Como es que nos manda a buscarlo y el ni se atreve a venir? -Sabed que no volvere por mi camino hasta que no lo vea -dijo el maestro. Se dirigio Rabi Ioshua por si mismo a su encuentro y Nanas al verlo, se inclino ante el diciendo: -Que sucede en este dia de dias que la corona de Israel se presenta ante su siervo? -Algo tengo que hablar contigo, hijo mio -le contesto el Rab. -Diga Ud. Rab -dijo Nanas. -Cuales son tus obras y cual tu ocupacion? -pregunto Rabi Ioshua. -Mi senor, -replico el-, carnicero de profesion soy y tengo un padre y una madre muy, muy ancianos que no pueden pararse sobre sus pies. Todos los dias con mis propias manos me ocupo yo de vestirlos, alimentarlos y asearlos. Enseguida se levanto Rabi Ioshua y besando a Nanas en la cabeza afirmo: -Hijo mio, afortunado eres tu y bienaventurado es tu destino! Que bueno y que agradable! Y que venturoso es mi destino por tener el merito de ser tu companero en el Gan Eden!
Asi es la honra que se otorga en las alturas celestiales a aquel que honra a sus padres, socios de Di-s en la creacion de la persona.
(Basado en Ialkut Lekaj Tov)
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