Estudiando
4. Tazría-Metzorá
El Libro de Vaikrá (Levítico)
+100%-

Farbrenguen: Likutei Sijot 1

Extraido de Sijot en español

Bsd.
En ocasión de Shabat Parshat Tazría-Metzorá publicamos parte de Sijá correspondiente a la Sección Tazría, del Volumen I de Likutei Sijot.

Sijot en Español y Editorial Kehot Lubavitch agradecerán sus comentarios y/o correcciones. Contacto: info@sijotenespanol.org.ar y info@kehot.com.ar. Asimismo, para dedicar fascículos del Likutei Sijot contactarse info@sijotenespanol.org.ar o al Teléfono 54 11 4504 1908.
Las frases entre corchetes [ ] son agregados de la edición en Español. las notas originales se agregaron las notas de la versión Inglesa (NVI) las de la edición en Español (NE). Cuando aparece en el texto ‘’Mi suegro, el Rebe (anterior)’’, el Rebe hace referencia a su antecesor Rabí Iosef Itzjak Schneersohn, 6to. Rebe de Jabad.
28 de Nisán de 5767
Textos originales: Likkutei Sichos (© Kehot Publication Society, Brooklyn, NY)
Edición de Textos y Dirección General: Rabino David Stoler
Traducción: Equipo de Sijot en Español.
Revisión: Rabino Natán Grunblatt.

1. Sobre el versículo [inicial de la Sección Semanal:] “Cuando una mujer conciba –tazría– dará a luz un varón – zajar”, el Or HaJaim HaKadosh señala que la Escritura alude a Kneset Israel, la Comunidad de Israel, el Pueblo Judío al que se denomina ishá (mujer, esposa), como está escrito: “Porque tu Hacedor (Di-s) es tu esposo”. Por lo tanto, si el Pueblo Judío siembra –mazríamitzvot y buenas acciones, –como está dicho, “siembren para vosotros tzedaká”- la Torá promete que “dará a luz un varón” es decir, [proyectará desde lo Alto] el aspecto [Divino] de zajar (“masculino – dador”) que es superior al de nekevá (“femenino – receptor”). Más aún, la expresión “veialdá – dará a luz” implica que con seguridad dará a luz, lo que se refiere a la Redención Futura que se producirá desde el nivel de zajar.

Él continúa describiendo la característica distintiva de la Redención Futura en relación a la redención de Egipto: la redención de Egipto no tuvo continuidad, pues la misma fue seguida por situaciones de diáspora – galut. La Redención Futura, sin embargo, será una Redención perfecta [y estable,] que no será seguida por ningún galut, porque la avodá [de zriá – sembrado de mitzvot por parte] del Pueblo Judío –”Cuando una mujer conciba, tazría”- producirá que la Redención Futura [esté conectada con la Manifestación de Di-s Mismo, y no tan sólo con una Revelación de Él, y por lo tanto] pertenezca al nivel de zajar, perdurando para siempre. Éste es el contenido de su comentario. 

Lo antedicho se asemeja a lo mencionado en el [Midrash] Mejilta, y asimismo en el Midrash Tehilím: “todos los cánticos [entonados por el Pueblo Judío en ocasiones especiales de la historia] son llamados de modo femenino (shirá), con excepción del cántico del Futuro Venidero que [se entonará cuando llegue el Mashíaj,] es llamado de modo masculino (shir)”.

2. La fuente etimológica del término ishá (mujer; esposa) se halla en el versículo: “[ésta será llamada ishá] porque fue tomada del ish hombre)”. Sobre el término ish la Guemará dice que se refiere a Di-s, como está dicho: “Havaié ish miljamá – Dios es hombre de guerra”. Así, Kneset Israel, las almas del Pueblo Judío, que son tomadas de, [y se origina en] Havaié ish, son llamadas ishá.

Cada nombre con el que el Pueblo Judío es llamado, alude a una de sus características específicas. [La denominación] ishá indica que toda su realidad y existencia consiste en que “fue tomada del ish”, es decir, este nombre pone de manifiesto la unión más absoluta y profunda de] un judío [con su raíz y fuente espiritual en su Hacedor, de modo que a él en esencia,] no le interesa ni le preocupa [en lo más mínimo] la materialidad ni tampoco las cuestiones mundanas.

Es más:] desde la esencia de su alma no le atañe el pago y la recompensa espiritual [por el cumplimiento de mitzvot]; siquiera los más excelsos niveles de recompensa espiritual son de su interés. Lo único que le afecta es Dios Mismo. Como ya se mencionó [citando el Maamar del Alter Rebe en Likutei Torá correspondiente a esta Sección Semanal,] que incluso los niveles más sublimes de las más excelsas alturas espirituales del Gan Eden son sólo un reflejo [de la Luz Divina], y por lo tanto incomparables a la Esencia Misma de Di-s, [por eso, al judío le interesa y afecta sólo el contacto con Di-s Mismo, y debido a que todo lo demás, por más sublime y excelso que sea, al ser sólo un reflejo de Él, es considerado secundario].
Una vez que el Pueblo Judío es llamado ishá, se le exige el “tazría – sembrado”.

La siembra propiamente dicha se realiza exclusivamente en la tierra. Si la persona no siembra la semilla en la tierra, sino la coloca a una altura mayor o menor a “diez palmos”, o incluso a menos de “tres palmos” de la tierra (que se considera halájicamente como “lavud – unido” a la tierra), nada brotará de ella. La siembra debe realizarse indefectiblemente en la tierra, y sólo entonces habrá crecimiento.

Asimismo, el “sembrado” de mitzvot, [para que produzca frutos,] debe hacerse sí o sí en la tierra, como está dicho: “Yo la voy a sembrar para Mí en la tierra”, y [también está dicho:] “Porque vosotros seréis una tierra de deleite”. Esto, [el cumplimiento de mitzvot, la “siembra”,] tiene que realizarse en el plano inferior [de la creación, es decir, en la realidad concreta. Y en lo que al hombre respecta, debe utilizar su facultad de acción]: No a una altura mayor de “diez palmos”, [usando sólo] las fuerzas makifím [del alma, aquellas que trascienden las “diez fuerzas” que componen el intelecto y las emociones;] tampoco [el “sembrado” debe realizarse exclusivamente] por “debajo de los diez palmos”, [utilizando sólo] las facultades interiores del alma –el intelecto y las emociones-, sino, ineludiblemente, [la “zriá”, el cumplimiento de mitzvot] debe plasmarse en hechos concretos, en la acción práctica.

Toda vez que faltare la acción concreta, es fútil la meditación y concentración intelectual –kavaná– en el significado de las mitzvot, y es fútil también la emoción del corazón. A aquellos que argumentan que “el Misericordioso desea el corazón”, por lo que es suficiente tener un corazón afectuoso y una mente refinada, y con ello consideran cumplida su obligación [para con Di-s,] se les debe exclamar: “¡No! ¡Indefectiblemente debe haber, [en el servicio a Di-s,] acción concreta!”

[Para ilustrar la idea de modo práctico, es pertinente mencionar] la mitzvá de tzedaká (caridad), el precepto abarcador de todas las mitzvot. Obviamente no es suficiente tener piedad del pobre y derramar lágrimas por de su condición, mientras mantenemos el dólar en el bolsillo. Debemos entregar el dólar al pobre, literalmente. Del mismo modo que con la tzedaká, así también debe ser en relación a todas las mitzvot. Las mismas deben ser plasmadas en hechos concretos: los tzitzit deben ser de lana física; los tefilín deben ser de pergamino físico, etc.

Este entonces es el significado de “ una mujer –ishá– que conciba –tazría– dará a luz“: Cuando el judío [es conciente que de él se espera lo máximo, ya que su estado espiritual interior] se halla conectado al nivel [más elevado] de [unión con Di-s, aquel que denota el nombre] ishá, sí o sí debe haber tazría, –el sembrado de mitzvot- en la realidad concreta del plano inferior de la creación. De hecho la persona puede sentir lo especial y supremo de [la realidad espiritual que lo trasciende todo,] ish, que supera y trasciende todas las manifestaciones [de Luz Divina, pues el judío siente la Esencia Misma de Di-s,] como fue explicado arriba. Incluso [al maravillarse de la grandeza insondable de Di-s,] puede llegar a extasiarse y acceder al nivel de kelot hanefesh (expiración del alma), como sucedió con Nadav y Avihú [hijos de Aharón]. Ellos eran hombres de talla espiritual superior, como dice Rashi, que Moshé comentó con Aarón: “Ahora veo que ellos, (Nadav y Avihú), son más grandes que yo y que tú”; y “cuando (Nadav y Avihú) se acercaron a Dios, murieron”, es decir, accedieron a un estado de kelot hanefesh.

[No obstante, la elevación y entusiasmo espiritual desconectado de la acción concreta, no es el objetivo para el cual Di-s envió las almas judías a la realidad física, por sobre todas las cosas,] se debe “sembrar” mitzvot en la tierra, [con la acción práctica]. Cuando el comportamiento de la persona es acorde a este principio, se produce el veialdá zajar, es decir, con certeza “ dará a luz “, y finalmente lograremos traer la Redención Futura, a la que se alude con el término zajar.

3. El concepto de zajar no se relaciona sólo con la Redención Futura, sino también con la avodá de la persona en el presente. El servicio a Di-s ahora llevado a la práctica a modo de zajar, proyectará [finalmente a la realidad concreta la Revelación de Di-s Mismo en] la Redención, que estará conectada al nivel de zajar. Este estilo de avodá [–a modo de zajar, es decir, desplegando la faceta “masculina” que toda persona, hombre y mujer, posee-] está [descrito] en la Guemará [al enfatizar que] “la naturaleza del hombre es conquistar, subyugar”. Así, el judío debe actuar con firmeza, con el vigor característico de la “faceta masculina” que por naturaleza “conquista”.

[Este modo de servir a Di-s es la base y fundamento del servicio para todo hombre y mujer judío,] así comienza el Shulján Aruj (Código Judío de Leyes): “El individuo debe sobreponerse a sí mismo como un león y no avergonzarse de los que se burlan de él”. Con esta clase de avodá traeremos la Redención.

4. Este mismo principio es aludido también en uno de los versículos siguientes de la Sección Semanal: “y en el octavo día su prepucio será circuncidado”. La avodá a modo de zajar conlleva a “el octavo día”: [esto significa que] todos los aspectos de la Inclinación al Mal –el Ietzer Hará– (con todos los siete nombres con que es denominada, incluyendo “el incircunciso”), serán eliminados. Se producirá la milá –circuncisión- [espiritual del corazón del hombre y de la creación toda,] pues se eliminará el velo que oculta a [la Revelación de Luz representada por las Letras] Iud-
Hei
[del Nombre Inefable de Di-s]. Este velo pertenece a la kelipá de Amalek, pues está dicho que el Nombre Divino [de las Cuatro Letras] no estará íntegro hasta tanto la descendencia de Amalek sea exterminada. Y la acción de “Circuncidarán el prepucio de vuestro corazón” [por parte del hombre] es lo que causará que “Dios, tu Dios, circuncidará tu corazón y el corazón de tus hijos”, con la llegada de nuestro justo Mashíaj.

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