Estudiando
7.Terumá
El Libro de Shemot (Exodo)
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Estudiando algunos midrashim

Extraido de El Midrash Dice. Edit. Bnei Sholem

Torá, el Mejor Tipo de Mercancía

Hashem quería que K-lal Israel construyera un Mishkán, para que su shejiná pudiera residir entre ellos. El Mishkán físico de madera, no obstante, fue sólo un símbolo para el verdadero lugar de descanso de la shejiná – el corazón de todo Judío. ¿Cómo es posible hacer al corazón de uno un Mishkán para la shejiná (divinidad)? Esto es efectuado dedicando su corazón a la Torá y avodá (servicio de Hashem).

Hashem alaba a Su Torá, diciéndonos a nosotros, «La Torá es una mercancía no superada. Posee cualidades no halladas en ningún otro tipo de mercadería.»

– Un hombre que inicia un nuevo negocio no puede estar seguro de tener éxito. El podría incluso perder su íntegra inversión de capital. Si alguien estudia Torá, no obstante, sólo puede ganar.
Si dos negociantes comercian bienes, cada uno permanece con sólo un ítem después del intercambio, habiendo trocado su posesión original. La Torá es superior. Dos talmidei jajamím quienes se encuentran e intercambian ideas finalizan con una doble cantidad de conocimiento de Torá. Cada uno ha transmitido su propio estudio sin incurrir en una pérdida, mientras ganaba sabiduría adicional por añadidura.
Un comerciante que transporta mercancías valiosas sobre su persona vive en el constante miedo de ser robado. La Torá es superior. Nadie puede hurtar el conocimiento de Torá de otro.

Un grupo de gente de negocios estaba viajando en un barco. Un estudiante de la Torá estaba también a bordo.
¿Qué tipo de bienes poseéis vos?» ellos inquirieron de él.
«Yo no puedo mostrároslos a vosotros,» él replicó. Ante esto ellos se burlaron. Durante el viaje íntegro se divirtieron entre sí mofándose del talmid jajam (estudioso de la Torá) , quien no podía exhibir ninguna mercancía tan valiosa como ellos poseían. Cuando el barco finalmente alcanzó su destino, las autoridades del puerto confiscaron todos los bienes a bordo. Todos los mercaderes estaban de repente en la miseria. Los Judíos de entre ellos inquirieron sobre la ubicación de la más cercana comunidad Judía, y dirigieron sus pasos al Beit Hamidrash central. Al entrar encontraron a un grupo de hombres de la comunidad local comprometidos en una vivaz sesión de estudio. Estaban debatiendo un difícil pasaje de la Guemará (Talmud), formulando un número de preguntas. Cuando el estudiante de Torá los advirtió, se unió al grupo. El pudo esclarecer todas las dificultades, y su gran conocimiento fue reconocido por la comunidad. Fue honrado, provisto de comida y bebida, y ofrecido una posición. Ahora las personas de negocios que lo acompañaban se adelantaron dando empujones y solicitaron, «¡Por favor decíd a estos Judíos que provean para nosotros también; merecemos su ayuda por haber estado en el mismo barco que vos!» De repente, ellos fueron hechos comprender que, en verdad, la Torá es la mejor mercancía.

– Es usualmente costoso y problemático almacenar y guardar mercaderías de uno. La Torá es diferente. No sólo no necesita protección, sino, de hecho, guarda a aquéllos quienes la estudian.
Alguien que compra bienes no puede adquirir asimismo al vendedor. Pero alguien que domina palabras de Torá adquiere a Hashem al mismo tiempo.

Un príncipe había llegado de un país distante para desposar a la única hija del rey. Cuando quiso partir con ella, el rey le dijo, «Yo no puedo separarme de ella; ella es mi única hija. No obstante es vuestra esposa también, y no tengo derecho de retenerla de vos. Por consiguiente solicitaré un favor de vos.¡Construíd para mí un aposento extra dondequiera que vosotros os asentéis para que yo pueda vivir cerca vuestro!»
Similarmente, después que Hashem hubo entregado la Torá, Su preciosa hija, a K-lal Israel, El les solicitó a ellos construir un Mishkán, en el cual Su shejiná moraría permanentemente sobre la tierra.


La Mitzvá de Construir un Mishkán / Tabernáculo

Después del pecado del Becerro de Oro, Moshé incesantemente imploró a Hashem perdonar a los Benei Israel. Finalmente, él produjo un perdón. No obstante, Moshé no estaba satisfecho sino que interrogó a Hashem, «¿Cómo será manifiesto a las naciones del mundo que Tú realmente has perdonado a los Benei Israel?»
«Deja que K-lal Israel construyan un Mishkán,» Hashem replicó. «Allí ellos ofrecerán korbanot los cuales Yo aceptaré. ¡Esto será pública prueba de Mi renovado amor por Mi pueblo!» A pesar de que la mitzvá de construir un Mishkán fue impartida sólo después del jet haeguel, la Torá la registra previamente. (Las parshiot que versan sobre el Mishkán, Terumá y Tetzavé, preceden la narración del Pecado del Becerro de Oro, que es relatado en parshát Ki Tisá.) La Torá revierte el orden cronológico para enseñarnos a nosotros que Hashem prepara el antídoto para un pecado aún antes de que sea realmente cometido. Hashem previó el Pecado del Becerro de Oro. El por consiguiente proyectó por anticipado la idea de construir un Mishkán. Pecando los Benei Israel forzaron a la shejiná a retirarse a los cielos. Por medio del Mishkán, sin embargo, la shejiná retornaría a la tierra. Cuando Moshé escuchó las palabras de Hashem, «Que ellos hagan para Mí un Santuario, para que Yo more en su medio» (Shemot 25:8), él se desconcertó.
«¿Cómo puedes Tú, Cuya Gloria llena cielo y tierra, residir en una humilde morada que nosotros erigimos para Ti?» él preguntó.
Hashem respondió, «Yo ni siquiera necesito el Mishkán entero como un lugar de residencia. De hecho, confinaré Mi shejiná al limitado área de un ama (aprox. 50 cm.) cuadrada, el lugar entre las varas del arón.»(La shejiná descansaba sobre la porción más santa del Mishkán, que era el arón.)
Hashem, en Su gran amor por K-lal Israel, restringió Su shejiná, al Mishkán, como un padre que desea morar junto con sus hijos.

Los Benei Israel son Solicitados Contribuir Materiales para la Construcción

Hashem instruyó a Moshé, «Designa recaudadores de fondos para recolectar material para el Mishkán. Serán aceptadas contribuciones de todo Judío cuyo corazón lo impulse a participar.» Los recaudadores de fondos tenían que ser Judíos de nacimiento. Ningún miembro de los erev rav fue aceptado para esta tarea, dado que los erev rav habían causado el Pecado del Becerro de Oro. Ellos fueron, no obstante, permitidos contribuir para la construcción del Mishkán. Cuando Moshé escuchó que un Mishkán iba a ser construido en el medio del desierto, él se preguntó si la comunidad poseía suficientes materiales para tal proyecto. Aún antes de que él pudiera articular la pregunta, Hashem la contestó. «No sólo ciertamente los Benei Israel colectivamente poseen los materiales necesarios para construir un Mishkán,» El informó a Moshé, «sino, de hecho, todo Judío podría hacerlo sin ayuda.» Cada uno de los Benei Israel poseía una riqueza tremenda del botín del Iam Suf (Mar Rojo). Por añadidura, para los tzadikím entre ellos, perlas y piedras preciosas llovieron todas las mañanas con el man. Hashem ordenó que quince materiales diferentes fueran recolectados para la construcción del Mishkán y sus componentes. Cada material fue Divinamente seleccionado, para expiar por un pecado específico o para proveer a los Benei Israel de un particular mérito/bendición por donarlo.

zahav / oro- Hashem dijo, «Que el oro donado para el Mishkán expíe por el oro que fue erróneamente contribuido para el Becerro de Oro.»
kesef / plata- para expiar por la venta de Iosef, quien fue intercambiado por veinte piezas de plata.
nejoshet / cobre- para expiar por los desechos e impurezas en sus corazones.
Existen tres clases de tzedaká, las cuales pueden ser comparadas a oro, plata, y cobre. La caridad que una persona da cuando ella y su familia están sanos y las cosas van bien es comparada al oro. Este tipo de tzedaká tiene el más poderoso efecto en el Cielo, comparable al regalo a un emperador. A pesar de ser dada por ninguna razón particular, protege al donante de futuras eventualidades. Luego existe un segundo tipo de tzedaká, la caridad que una persona da cuando cae enferma. Es menos efectiva, puesto que es dada en un tiempo de necesidad, y es por tanto comparada a la plata. Si una persona pospone dar caridad hasta que está peligrosamente enferma (y, metafóricamente, está parada con la soga alrededor de su cuello, lista para ser ejecutada), el valor de su tzedaká es reducido a aquél del cobre. No obstante, una persona no debería refrenarse de dar tzedaká bajo ninguna circunstancia. Su tzedaká la precederá en el olam habá (mundo venidero) y le asegurará una buena reputación. Entonces será protegida del castigo en el mundo por venir.

tejélet/ lana teñida azul cielo con la sangre de la criatura jilazón para expiar por la ofensa de omitir flecos azules en el tzitzit.
argamán/ seda carmesí- para que los Benei Israel eventualmente merecieran el edificio del Beit Hamikdash, el cual es descripto como poseyendo una sede carmesí (Shir Hashirím 3:10).
tolaat shaní/ rojo púrpura- para expiar por sus transgresiones, las cuales son asemejadas a rojo- púrpura (Jerusalem 1:18).
shesh/ fino lino blanco- indicando que los Benei Israel servirían a Hashem al igual que los Angeles Ministeriales quienes son descriptos como vistiendo lino (Daniel 12:6).
izím/ pelo de cabra- a fin de que las ofrendas jatat de cabras sobre el mizbéaj surtieran efecto y expiaran por sus delitos.
orot elim meodamim/ pieles de carnero teñidas de rojo- a fin de que ellos merecieran experimentar la llegada del Mashíaj quien es referido como apareciendo en vestimentas rojas (Ieshaiahu 63:2).
orot tejashím/ pieles multicolores de Tajash- a fin de que ellos merecieran experimentar la era siguiente a la llegada del Mashíaj en la que Hashem prometió hacernos a nosotros zapatos de Tajash (Iejézkel 16:10).

¿Qué animal era el Tajash? Era un unicornio con una piel multicolor. Apareció en el desierto para que los Benei Israel pudieran usar su piel para hacer los tapices del Mishkán. Posteriormente desapareció.

atzé shitím/ madera de cedro del cedro de Shitím- para que ellos merecieran la profecía de Ieshaiahu para los tiempos futuros de que el desierto sería convertido en una tierra productiva floreciendo árboles de Shitím (Ieshaiahu 4:19).
¿Por qué Hashem prefirió la madera del cedro de Shitím por sobre toda otra clase de cedros?
El cedro de Shitím fue seleccionado por Hashem dado que no produce fruta. Hashem quiso establecer un ejemplo para las personas que construyen una casa. Ellas deberían razonar, «Si aún el Rey de Reyes construyó Su palacio de la madera de un árbol improductivo, ¡ciertamente no deberíamos usar la madera de un árbol frutal para este propósito!» Además, Hashem previó el futuro pecado de K-lal Israel en el lugar Shitím (donde las muchachas moabitas los seducirían). El por consiguiente precedió el pecado con el precepto de construir un Mishkán de madera de Shitím la cual expiaría por su futura transgresión en Shitím.

shemen lamaor/ aceite para el encendido- para que los Benei Israel merecieran tener su luz brillando en el tiempo del Mashíaj.
besamim liktoret hasamím/ especias para el ketoret (incienso)- a fin que los Benei Israel fueran dignos de experimentar la era del Mashíaj en la cual ellos son descriptos como elevándose del desierto igual que columnas de humo sazonadas con mirra y olíbano (Shir Hashirím 2:6).
avné shóham veavné miluím/ piedras de Shóham y piedras para el engarce en el efod y en el peto- para merecer el cumplimiento de la promesa del Todopoderoso de que El reconstruirá Ierushalaim con perlas y piedras preciosas.

Y Hashem dijo a K-lal Israel, «No penséis que Yo os debo a vosotros una deuda de gratitud por donar trece diferentes materiales para el Mishkán. En verdad, sois vos los que estáis en deuda Conmigo puesto que Yo ya os hice trece diferentes tipos de jesed (bondad) a vosotros después de vuestra partida de Egipto. No obstante, Yo os consideraré a vosotros como donantes que actuaron sin ninguna obligación.»

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