Estudiando
1.Bamidbar
El Libro de Bamidbar (Números)
+100%-

Estudiando algunos midrashim

Extraido de El Midrash Dice. Edit. Bnei Sholem

Por Qué la Torá especifica la Fecha y Lugar Donde Hashem Habló a Moshé

El libro de Bamidbar comienza, «Y Hashem habló a Moshé en el desierto de Sinai, en el Mishkán (tabernáculo), en el primer día del segundo mes (Iyar), en el segundo año después de que ellos hubieron salido de la tierra de Egipto.»
Hashem habló a Moshé cientos de veces, y la Torá generalmente no especifica la fecha. ¿Por qué, entonces, lo hace aquí?
La siguiente parábola ilustra el punto:

El señor XY, un famoso millonario, conocido por poseer varios rascacielos, vastas cantidades de acciones en firmas importantes, granjas y propiedades en el Sur, era incapaz de hallar satisfacción en su vida personal. Había acabado de divorciar a su segunda esposa, la hija de un rico magnate petrolero, quien había amargado sus días con su incesante disputar. El había divorciado a su primera esposa varios años antes porque ella le había sido infiel. Raramente hablaba de estos matrimonios, y cuando era interrogado por curiosos reporteros, rehusaba divulgar todo detalle. Mantenía las fechas de sus casamientos y divorcios en secreto, y cuando se le solicitaba exhibir sus contratos matrimoniales él negaba poseer cualquier documento semejante.
Muchos años más tarde sus amigos sugirieron una pareja para él, no obstante inusual para un hombre en su posición, probaría indudablemente ser auspiciosa. La muchacha en cuestión estaba empobrecida, pero era de noble estirpe y refinado carácter.
Después de que el millonario hubo investigado y encontrado que todas las afirmaciones hechas acerca de la joven dama eran ciertas, exclamó, «¡Esta vez yo he encontrado la esposa correcta! Anunciaré públicamente la fecha de la boda y ciertamente le daré a ella un contrato matrimonial.»

Después de crear a la humanidad, Hashem, para decirlo de alguna manera,se desilusionó, de una generación a otra. La generación del Diluvio se rebeló en contra de El, y así hizo ciertamente la generación de la Dispersión. La Torá por consiguiente comenta la elevación y caída de éstas y las subsiguientes generaciones, sin revelar las fechas exactas de su aparición en el escenario de la historia o de su salida. De este modo, la Torá no registra cuándo las destrucciones de la generación de la Dispersión o de los Sodomitas tuvieron lugar, ni cuándo las Diez Plagas y el ahogo de los egipcios ocurrieron.
Relativo a los judíos, no obstante, Hashem exclamó, «Ellos son diferentes de las generaciones previas;¡ellos son los hijos de Abraham, Itzjak, y Iaacov! Yo sé que este pueblo será leal a Mí.»
Por consiguiente, El ordenó a Moshé, «Registra en la Torá el día,mes,año y localidad exactos cuando los elevé a la grandeza.»

La Torá (Bamidbar 1:1) especifica la fecha y lugar precisos de la alocución de Hashem a Moshé, al igual que estos particulares son encontrados en una ketubá (contrato matrimonial).
Así este pasuk (versículo) demuestra que el pueblo judío fue escogido por Hashem de todas las naciones.

Por Qué Hashem Reveló la Torá en un Desierto

Las palabras, «en el desierto de Sinai,» indican que Di- s adrede eligió un desierto en el cual entregarnos Su Torá.
Hay varias razones de por qué Di- s prefirió un desierto a tierra habitada. Entre ellas:
– Si la Torá hubiera sido entregada en Eretz Israel, sus habitantes alegarían una relación especial con la Torá. Hashem habló a los judíos en un lugar donde todos disfrutaban de libre acceso a fin de instruir que todo judío tiene una parte y obligación en la Torá igual a aquélla de todo semejante judío.
– Revelando la Torá en el desierto, Di- s nos enseñó que a fin de volverse grande en estudio, uno debe hacerse a sí mismo como un desierto- eso es, hefker, sin dueño.
Estas palabras implican:
1. Al igual que un desierto es libre para todos para pisar sobre él, así un judío debe ser humilde.
Humildad es la conciencia de la propia pequeñez de uno. Es una virtud necesaria para tener éxito en el estudio de Torá y para una vida feliz en este mundo.
2. «Volviéndose como un desierto» también implica que un judío debe estar listo para sacrificar el confort material por la Torá. El concepto de «desierto» sugiere lo opuesto de civilización con su confort y lujos materiales. Un judío puede tener la esperanza de progreso en el estudio de Torá y cumplimiento de mitzvot sólo si él está preparado para hacer sacrificios en cuestiones mundanas.
3. Una característica adicional del desierto es su vaciedad. El intelecto de un judío debe ser como el desierto, libre de elementos extraños, antes de que pensamientos de Torá puedan enraizarse en él.

Los Benei Israel son Contados una Cuarta Vez

En el primero del mes de Iyar, de 2449, el segundo año en el desierto, Hashem ordenó a Moshé, «Cuenta a los varones judíos entre las edades de veinte y sesenta años.»
Sólo judíos de nacimiento fueron contados, no los erev rav. (Estos conversos egipcios habían sido excluídos de todas las cuentas previas, también.) Hashem ordenó a Moshé, «Reúne a los Benei Israel y cuéntalos colectando una moneda de medio shekel de cada uno13 (dado que los judíos no pueden ser contados directamente).
«Cada uno presentará documentos y testigos para probar la Tribu de la cual su padre es descendiente. «Registra el nombre de cada hombre de acuerdo con la descendencia de su padre y calcula el número total de varones de cada Tribu. Después de ello, calcula el total de Benei Israel«.

Esta fue la cuarta vez que los judíos fueron contados:
1. Inicialmente, la Torá registra que los miembros de la familia de Iaacov que viajaron a Egipto fueron setenta.
2. La Torá consigna que 600.000 hombres abandonaron Egipto.
Estas cifras indican que el pueblo judío se multiplicó milagrosamente mientras estaban en Egipto. Debido a la Especial Providencia de Hashem, la pequeña familia de Iaacov, a pesar de los planes enemigos para exterminarla, maravillosamente se convirtió en una nación incluyendo millones de almas.
3. Después del pecado del Becerro de Oro, el once del mes de Tishrei, de 2448, los Benei Israel fueron contados una tercera vez. Aquel censo fue tomado como señal del amor e interés de Hashem por los judíos incluso después de su pecado.
4. Ahora, en el primero del mes de Iyar, de 2449, casi siete meses después del más reciente censo, el pueblo fue contado otra vez.

Hashem ordenó este censo por varias razones, entre ellas:
1. El propósito principal de esta cuenta era asegurarse de la prosapia de cada individuo y de ese modo determinar su Tribu.
2. Hashem ordenó que los judíos fueran contados en este primero de Iyar porque su entrada a Eretz Israel estaba fijada para tener lugar en veinte días. (La estadía de cuarenta años en el desierto fue decretada solamente después, cuando el pueblo demandó Espías.) Esta inspección determinaría quién calificaba para servir en el ejército que conquistaría Eretz Israel.
3. A pesar de que hay muchas otras razones para este censo, una en particular explica profundamente por qué Hashem ordenó contar a Benei Israel ahora, a pesar de que ellos habían sido contados sólo unos pocos meses antes.
A la noche, un hombre de negocios regresó a casa exhausto. Había sido un día agitado- llamadas telefónicas, órdenes, y embarques. El deseaba solamente tener una buena cena y caer en cama. No obstante, primero tomó tiempo para atender algo. A pesar del tiempo consumido y la concentración requerida, no obstante le daba mucho placer. Sacando fuera de su billetera los cheques y billetes que había recaudado durante el día, pacientemente los contaba varias veces. Olvidando su cansancio, se llenaba de satisfacción y placer.

Una persona invierte tiempo y esfuerzo para inspeccionar y contar objetos que le son preciados. Más valioso el ítem, más cuidadosamente lo escrutará.
El Todopoderoso frecuentemente cuenta a Kelal Israel, demostrando que a Sus ojos cada judío individual es importante. Por lo tanto, la Torá hace todo lo posible para detallar el número del pueblo judío. En parashat Bamidbar sola, hay cuatro diferentes listados del número de Benei Israel.
Hashem dice, «Toda vez que la suma total de Benei Israel es mencionada, Yo soy feliz, porque ella representa el número de soldados en Mi ejército, que cumplen Mi voluntad en el mundo.»

El Campamento de Benei Israel

Hashem ordenó que las Tribus acamparan en las cuatro principales direcciones a fin de simbolizar que los méritos de Kelal Israel sustentan al mundo entero.

En el Este

IEHUDA – Hashem dijo, «Iehudá, la Tribu de la cual los monarcas judíos descenderán, acampará en el este. El este es la dirección del sol naciente, y la monarquía judía es calificada una «luz». (Su tarea es guiar a la nación por la luz de Torá.) Iehudá, por consiguiente, pertenece al este.
ISAJAR – Isajar, también, pertenece al este, la dirección de luz. La Tribu de Isajar constaba de eruditos de Torá (el faro de esperanza de la humanidad a lo largo de los años de oscuridad espiritual y confusión).
ZEBULUN – Aquella Tribu estaba apostada en el este, la dirección de luz, porque las riquezas adquiridas por medio de su comercio servían a la luz de la Torá. Los miembros de Zebulún utilizaban su riqueza para sostener a los eruditos de Torá de Isajar.


¡Un tzadik es afortunado, y así es su vecino!
Los miembros de las tres Tribus que acampaban en la vecindad de Moshé y Aarón en el lado este se convirtieron en luminarias de la Torá:
La Tribu de Iehudá se distinguió ella misma en el estudio de Torá y mitzvot.
Isajar fue famosa por sus estudiosos de Torá, quienes eran versados en el conocimiento de intercalar los meses y los años.
Zebulún, además de sustentar a Isajar, se ufanaba de sus propios grandes eruditos de Torá.

¡Inversamente, infortunio al rashá (malvado) e infortunio a su vecino!
Las Tribus de Reubén, Shimón, y Gad estaban apostadas próximas a Kehat. Por lo tanto, miembros de Reubén (Datán, Avirám, y On ben Pelet) se unieron al rebelde Koraj, de la familia de Kehat. Miembros de Shimón y Gad, en otras ocasiones, causaron majloket, rivalidad.

Este Midrash enseña que nosotros debemos seleccionar cuidadosamente nuestros vecinos y asociados.

En el Sur

REUBEN – Rocío y lluvias de bendición emanaban del sur. Después de pecar en el incidente relativo a Bilhá, Reubén confesó su error y se arrepintió. Reubén, el gran primer baal teshuvá (persona que retorno al buen camino), implantó el potencial para teshuvá en sus descendientes.
La posición de esta Tribu en el sur, la fuente de lluvias benditas, indicaba que bendiciones vienen al mundo en mérito de la teshuvá.
GAD – Gad estaba situado junto a Reubén porque la Tribu de Gad, cuyos miembros eran guerreros, tenía el poder espiritual para evocar el resplandor Divino de fuerza sobre Kelal Israel. Esta cualidad complementaba la cualidad Divina de Misericordia evocada por la Tribu de Reubén.
SHIMON – Shimón estaba posicionado entre las dos Tribus precitadas para su propia protección espiritual. Shimón no había recibido bendición explícita de su padre Iaacov, quien estaba encolerizado de que Shimón hubiera tomado la iniciativa en destruir Shejem y en vender a Iosef. Moshé también escogió no conferir sobre esta Tribu una bendición separada, porque él estaba encolerizado de que sus miembros hubieran participado en el pecado de Shitím. A causa de que Shimón estaba privado de bendiciones, Hashem apostó a su Tribu donde se beneficiaría de los poderes espirituales de sus vecinos, los cuales provocaban Misericordia y Fuerza Divinas.

En el Oeste

Del Oeste emana nieve, granizo, helada, y calor, fuerzas poderosas que causan muerte y destrucción. Hashem ordenó que esta dirección fuera ocupada por la descendencia de Rajel, cuyo poder espiritual es suficiente para derrotar las fuerzas del mal.

EFRAIM
BINIAMIN y
MENASHE todos poseían fuerza especial para conquistar su ietzer hará (instinto malo). Consecuentemente, ellos desviaban malvados decretos que amenazaban a Kelal Israel
Más aún, la Shejiná (Presencia Divina) descansa en el oeste. Por consiguiente, Biniamín, el querido de Hashem, al que fue prometida la presencia de la Shejiná, estaba apostado en aquella dirección.

En el Norte

DAN – Oscuridad desciende sobre el mundo desde el norte. Dan fue situado aquí para simbolizar que su Tribu causó una oscuridad espiritual cuando el rey Iarovam erigió uno de los dos becerros en su territorio (I Melajím Xll). Miembros de la Tribu de Dan también adoraron la imagen de Mijá en los días de los jueces. Hashem ubicó a Dan en el norte, desde donde el daño llega al mundo, para amonestar a la Tribu para que abandone sus costumbres erróneas y escoger el camino de vida en su lugar.
ASHER – Hashem ubicó a Asher junto a Dan, con la esperanza de que su luz se derramara sobre el Campo «oscuro» de Dan. La porción de Asher estaba bendecida con olivas cuyo aceite era usado para la menorá (candelabro), un símbolo de la sabiduría que esta Tribu poseía. Asher estaba destinado a impartir su sabiduría a Dan.
NAFTALI – fue también puesto junto a Dan porque poseía un resplandor Celestial de bendición material. Su bendición se derramaría encima para beneficiar a la menos merecedora Tribu de Dan.

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El Midrash dice, Vol. 4 Bamidbar

Torá , Biblia




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