Estudiando
9.Ki Tisá
El Libro de Shemot (Exodo)
+100%-

Estudiando 3 pesukim (versículos) sobresalientes

«Cuando hagas un censo… todo hombre dará a Di-s un rescate por su alma… Esto darán ellos… medio shekel» (30:12-13)

PREGUNTA: Rashi escribe que Moshé tenía dificultad para entender lo que Hashem le estaba diciendo; por lo tanto, él le mostró una moneda de fuego que pesaba medio shekel. ¿Qué era tan difícil de comprender para Moshé?

RESPUESTA: Cuando Hashem habló acerca del medio shekel, lo llamó «kofer nafshó» –«expiación por el alma» –por violaciones de la Torá. Moshé no podía entender cómo el dinero podía traer perdón para el alma. Por lo tanto Hashem le dijo a Moshé: «Ze itnu» –Ellos debían dar esa moneda ( una moneda llameante). La entrega de una moneda por sí misma no puede expiar por un pecado grave como la adoración del becerro de oro. Sin embargo, si uno da con calor y entusiasmo que brote del llameante corazón del alma judía, entonces el medio shekel verdaderamente puede transformarse en la causa de la expiación, aún por pecados que afectan a la esencia misma del alma judía.

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«El pueblo se reunió alrededor de Aharon y le dijeron: «Levántate y haznos un dios»» (32:1)

PREGUNTA: Avodá Zará –idolatría –es una de las tres transgresiones para la cual hay una regla (Sanhedrín 74 a) «Iehareg veal iavor» –«Sé muerto en lugar de transgredir». ¿Por qué Aharon no se dejó matar antes que hacer el Becerro de Oro?

RESPUESTA: Sólo se requiere que una persona se deje matar cuando alguien quiere forzarla a inclinarse ante un ídolo. En este caso ellos demandaron de Aharon «haznos» un dios. En lo que respecta a Aharón, por su parte había un sólo tema «Lifnei iveir lo titen mijshol» –«No poner obstáculos frente al ciego» (Levítico 19:14) –que incluye ayudar a alguien a violar la ley de la Torá. No hay ninguna obligación de dejarse matar para no hacer que otro transgreda la ley de la Torá.

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«Moshé se encolerizó. Arrojó las Tablas de sus manos y las quebró al pie de la montaña» (32:19)

PREGUNTA: Cuando Moshé vio el Becerro de Oro, inmediatamente quiso quebrar las Tablas. Los ancianos se aferraron a ellas y no le permitieron arrojarlas, hasta que finalmente él los venció y las quebró (Avot deRabí Natán 2). ¿Cuál fue la base de la discusión entre Moshé y los ancianos?

RESPUESTA: Hay gente que se destaca en las relaciones interhumanas, pero fallan en su relación con Hashem. Generosamente ayudan a una persona necesitada, pero son descuidados en el cumplimiento de mitzvot puramente espirituales. Por el otro lado hay personas que son meticulosas en su relación con Hashem, pero dejan mucho que desear en su trato hacia los demás. Las Tablas consistían en los Diez Mandamientos, cinco en cada piedra. Los primeras cinco pertenecían a la categoría de mitzvot entre el hombre y Di-s, mientras que las otras cinco eran mitzvot entre el hombre y su prójimo. Los ancianos arguyeron: «Es cierto que el pueblo judío ha violado lo que está escrito en el primer grupo de Mandamientos, pero todos ellos pertenecen a la categoría de mitzvot entre el hombre y Di-s. Permite que al menos se queden con el segundo grupo de Mandamientos, que pertenecen a la categoría de mitzvot entre el hombre y su prójimo».
Moshé insistió: «A pesar de que están escritos por separado, las dos piedras están unidas para acentuar su inseparabilidad. La razón para obedecer los principios éticos de la Torá en el trato con el prójimo no es porque ellos parecen evidentes y lógicos, sino porque esos principios fueron dados en Sinaí y también son la palabra de Hashem».

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