Estudiando
6.Mishpatim
El Libro de Shemot (Exodo)
+100%-

Estudiando 3 pesukim (versículos) sobresalientes

«Y estas son las leyes… Cuando comprares un esclavo judío, trabajará por seis años, y en el séptimo saldrá libre» (21:1-2)

PREGUNTA: ¿Por qué las leyes referidas al ladrón vendido como siervo judío siguen inmediatamente a la entrega de la Torá?

RESPUESTA: Si los judíos tuvieran en mente constantemente que Hashem es el Amo del mundo y de sus habitantes, ninguno pecaría. Nosotros , los mortales tendemos a veces a olvidar este principio básico y, pensando que Hashem no está mirando, transgredimos Su voluntad.
Para protegernos de este error de concepto, las leyes del esclavo judío siguen a la entrega de la Torá para enfatizar que cada individuo debe esforzarse en ser un siervo de Hashem totalmente dedicado.
Los seis años de esclavitud del siervo judío representan el sexto milenio de este mundo, en el cual la adhesión de los judíos a la Torá y mitzvot implica esfuerzo. El «el séptimo», o sea el séptimo milenio, «saldrá libre»: Los judíos serán «libres» del esfuerzo de cumplir mitzvot y en cambio las cumplirán a modo de un continuo y tranquilo ascenso. entonces debemos dedicarnos a servir a Hashem con esfuerzo durante esta etapa, seguros de que en «el séptimo» –«el séptimo milenio» –mereceremos una manera completamente diferente de existencia.

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«Si el objeto robado es hallado en su poder… debe pagar el doble»(22:3)

PREGUNTA: ¿Por qué un ganav (ladrón) paga el doble?

RESPUESTA: Cuando un ladrón roba $100, su intención es ganar $100 para si mismo a expensas de los $100 de su víctima. Los castigos en la Torá son medida por medida. Por lo tanto, al pagar el doble, el ladrón termina perdiendo $100 y hace que la víctima gane $100. Lo que se le hace a él es lo mismo que él planeó hacer a su prójimo.

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«Cuando tú prestares dinero a Mi pueblo, al pobre que está contigo –no pongas sobre él usura» (22:24)

PREGUNTA: ¿Por qué la Torá es intransigente acerca de cobrar intereses?

RESPUESTA: Un hombre rico no necesariamente merece su riqueza, ni una persona pobre su pobreza. Abundancia y pobreza derivan de actos de Hashem destinados a probar a la persona. El hombre rico debe pensar que es simplemente el guardián del dinero, que justamente pertenece al pobre. es puesto en custodia para probarlo, para ver si él está enceguecido por la riqueza.
Esto está implícito en las palabras «et heani imaj» –«El dinero del hombre pobre está contigo». Cuando tú le estás dando un préstamo, en realidad le estás dando acceso a su dinero. Consecuentemente, cargarle interés por su dinero es agregar insulto al sufrimiento de la pobreza y una grave iniquidad.

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