Comenzando
La Tora e Israel
Los No-Judios
+100%-

Están todos invitados menos…

Extraído de veshinantam levaneja por el Rab Daniel Oppenheimer

A diferencia de otras religiones, es sabido que el judaísmo no es proselitista. Existen, efectivamente, siete preceptos universales que todos los seres humanos deben cumplir, y al obedecerlos solamente porque D”s los ordenó, todo ser humano – sin ser judío – tiene acceso a una recompensa Di-vina.

Sin embargo, los judíos sí aceptamos a conversos de otros pueblos cuando demuestran que sinceramente están interesados en cumplir con la totalidad de la Torá escrita y oral, y con todos los decretos rabínicos, sin condicionamientos ni limitaciones. La Torá incluso nos ordena, en numerosos pasajes, amar al converso y recordar que nosotros mismos hemos sido extranjeros en la tierra de Egipto. Es decir, que si se presenta una persona de cualquier color o raza que desea integrarse al pueblo judío y cumplir con todos los requisitos, el tribunal rabínico lo acepta y se convierte en Guer (pl. Gueré) Tzedek.

(Hoy en día, por circunstancias que no están relacionadas con las enseñanza de este libro, está limitada la aceptación de conversos en nuestro país, y solo aceptamos los Guerim que fueron recibidos por un tribunal acreditado de Israel. A su vez, los motivos de quienes se postulan para la conversión, como también su real convicción en la aceptación cabal de los preceptos, es dudosa en la gran mayoría de los casos)

¿Es realmente así? Sí y no. La Torá nos dice que hay pueblos que están excluidos de este derecho de admisión. ¿Quiénes son?: Amón y Moav. (Hoy desconocemos la identidad de estos pueblos, pues el general asirio Sanjeriv mezcló tras su conquista a todos los pueblos de la zona, quedando su identidad confusa entre las naciones). Todos pueden integrarse, menos ellos. Aun los egipcios que nos causaron tanto dolor, y aun Amalek cuyo recuerdo debemos eliminar de la memoria por su modo vil y traicionero de atacarnos en el desierto, pueden acercarse y sumarse al pueblo de Israel. Amón y Moav, no. ¿Por qué?
Dice la Torá que Amón y Moav están excluidos, porque no se acercaron a ofrecer pan y agua a los judíos que transitaban cerca de sus poblados durante la travesía por el desierto. Este hecho fue agravado al contratar ellos a Bil´am para maldecir al pueblo de Israel.

La pregunta obvia que se nos cruza por la mente es: ¿Y qué tiene de grave este hecho (el de no ofrecer pan y agua)? ¿Por qué es esta falta de acción tanto más grave que el proceder de todos los demás perseguidores y enemigos que hemos conocido, cuyos descendientes integraron luego las filas de nuestro pueblo?
La respuesta es fundamental para la comprensión de la esencia del judaísmo. Tanto en los judíos como en muchas culturas, los actos de bondad son considerados como algo recomendable y quien procede con generosidad, es considerado como una buena persona. Sin duda que es mejor realizar “buenas acciones”, aunque fuese al menos de modo espaciado, a no hacerlas del todo.

Sin embargo, la Torá es mucho más exigente con los judíos. Tal como veíamos en el primer capítulo, al judío se le ordena copiar en su vida humana y terrenal los atributos del Todopoderoso. D”s provee las necesidades de todos los seres que ha creado. D”s es Perfecto, y por lo tanto, no cabe atribuirle necesidad alguna. él solo da y no recibe nada a cambio. Los seres humanos damos y recibimos, pues esa es nuestra naturaleza y es indispensable que brindemos a otros y recibamos de ellos. D”s Mismo nos ha creado del “polvo de la tierra e insufló en nosotros el hálito Di-vino”. No obstante, es elección nuestra cuánto dar de lo que recibimos, y cuál es nuestra intención en este intercambio con los semejantes. Cuanto más generoso y dadivoso el ser humano, más habrá desarrollado la Di-vinidad, “el hálito Di-vino” que lo caracteriza desde su comienzo. Cuanto más busca satisfacer sus apetitos y sus instintos materiales, más demuestra su origen del “polvo de la tierra”.

Cuando decimos que los judíos debemos emular al Todopoderoso, esto significa que debemos concentrar nuestro propósito de vida en brindarnos para los demás, que es precisamente lo que D”s hace. No solo cuentan en este sentido las acciones mismas, sino asimismo, las intenciones que las provocan. Es decir: es posible fabricar y comerciar para beneficiar a las personas y cobrar a cambio de la venta de los productos para poder sobrevivir y poder seguir brindando servicios a los seres humanos, pues si se termina de entregar todo lo que se posee, sin recibir nada a cambio ¡no habrá qué dar en el futuro!

También es posible que cada una de las acciones esté motivada por la búsqueda de rédito personal. Por lo tanto, es muy posible que las personas demuestren mucha aparente generosidad hacia los demás, ¡pero que en su interior solo estén calculando la ganancia que esta actitud les traerá a ellos al final!

Podemos entender, entonces, la razón de la prohibición del ingreso de Amón y Moav al pueblo de Israel. Les falta una cualidad de carácter esencial e irremplazable para sumarse a los judíos. Sin embargo, existe un agravante adicional. Estas naciones tenían aún más razones para asistir a los judíos. Su antepasado Lot, había salvado su vida cuando vivía en Sdom, pues su tío Avraham salió a rescatarlo arriesgando su propia vida, cuando fue llevado prisionero por los reyes que conquistaron la tierra de C´na´an. Avraham también ofreció a Lot elegir la parte de la tierra de C´na´an que él deseara. Su falta de generosidad se agravó al sumarse con la falta de gratitud hacia los descendientes de quien había sido su salvador y benefactor.

En los rezos de las Selijot, como así también en las plegarias de Iom Kipur, repetimos numerosas veces los trece Atributos del Creador. Estos se encuentran en la Torá, nada menos que como consecuencia del pecado del becerro de oro. Moshé invocó a D”s para que perdonara el yerro pecado del pueblo. Fue en aquella circunstancia que D”s le enseñó a Moshé los Trece Atributos de la Misericordia Di-vina. Dijo sobre esto Rabí Iojanán: “esto nos enseña que el Todopoderoso se presentó ante Moshé con la imagen de un Jazán envuelto en su Talit, y le dijo: ´cada vez que pequen, deberán llevar a cabo este orden (los trece atributos) y serán perdonados´”.
Las palabras que llaman la atención aquí son “deberán llevar a cabo este orden”. ¿No debiera haber dicho: “que reciten este orden”?!
La respuesta, explica el Gaón de Vilna, reside precisamente en que no se debe meramente recitar las palabras, sino ponerlas en práctica en la vida personal y en el trato con los semejantes, es decir emular a D”s en Su conducta. Esta imitación no es “solamente” una Mitzvá, lo cual sería más que suficiente razón para cumplirla, sino que tiene como consecuencia que D”s Mismo actúe en la manera generosa con la que obramos respecto a los demás.
Mediante esta enseñanza, explicó el Ba´al Shem Tov el versículo: “D”s es tu sombra a tu diestra”. La sombra se mueve simultáneamente con nosotros por donde vayamos. Así también el Creador en su trato con nosotros, se vuelve una réplica de nuestra conducta con los demás.

Ari Wenger era uno de los feligreses del Bet HaKneset del Rav Avraham Tanzer de Johannesburgo. Cuando el padre del rabino, Reb Yankel, se mudó a Johannesburgo en sus últimos años para estar cerca de su hijo y su familia, Ari se preocupó personalmente por él durante dos años. Dada su discapacidad parcial, Ari lo llevaba al Bet HaKneset todos los días viernes a la tarde y lo acomodaba en su sitio con el Sidur abierto para rezar. Reb Yankel ni siquiera conocía el nombre de Ari, pero estaba muy complacido con la ayuda que le ofrecía.

Transcurrieron varios años y Reb Yankel ya había fallecido. Ari estaba por primera vez en Nueva York por cierto negocios y no conocía a nadie. El viernes a la noche fue a un Bet HaKneset muy grande, pero nadie lo invitó y volvió a su hotel a comer solo. El día de Shabbat a la mañana, fue a un pequeño Shtiebel (sinagoga pequeña), en la cual encontró gente muy cálida. Lo honraron con una Aliá y lo hicieron sentir muy bien. Después de la Tefilá, se acercaron varias personas para invitarlo a comer a sus hogares. Al relatarles que venía de Sudáfrica, le preguntaron si conocía a Reb Yankel. Ari contó gustoso que había tenido el privilegio de atenderlo durante los últimos años de su vida. “¿En serio?” – exclamaron – “¡¿sabía Ud. que él solía hacer Tefilá en este Bet HaKneset y… ¡se sentaba allí, en el sitio en que Ud. se sentó hoy?!” (“Along the Maggid´s Journey” – R. Paysach Krohn Artscroll/Mesorah)

En situaciones económicas críticas, cuando pareciera ser que todo se guía por el signo pesos, uno podría llegar a pensar que solamente se puede asistir a otros mediante la ayuda material. Esto es incorrecto. Como creyentes, jamás podríamos aceptar que D”s creó a una persona, a imagen Suya, quien solo provee a los demás, sin qué aportar a otros, pues en tal caso, aquel ser humano dejaría de poseer aquella imagen Di-vina de la que sabemos por la Torá que sí dispone. Nadie debe convencerse de que es pobre. Todos carecemos y poseemos distintos atributos y recursos. No dejemos de reconocer lo que sí tenemos para suministrar a quienes lo necesitan, aunque fuese la sonrisa, una palabra de ánimo o aun el tiempo para escucharlo o estudiar con él.

En este mundo, nadie es, ni se debe creerse, autosuficiente.
No debe avergonzarse quien necesita recibir de otros (Mishná fin de Pe´á), sabiendo que el Todopoderoso dispuso esa circunstancia, y que él mismo también posee algo y deberá compartir generosamente lo que tiene.

Rab Daniel Oppenheimer

7 comentarios
  1. Jose Fco Mainou G

    ES MUY INTERESANTE EL CONTENIDO ESTE SITIO , MUY ORGANIZADO.
    TENGO SOLO UNA DUDA LA CUAL CON RESPETO Y SIN OFENDER PREGUNTO ES JUDÍO ASQUENAZIES,SEFARDIES, MIZARAJIES.

    U ORTODOXOS o MESIÁNICOS.

    QUE HASHEM LOS BENDIGA, POR LLEVAR LA TORA A LA DISPOSICIÓN Y CONOCIMIENTO DE LA HUMANIDAD.

    29/11/2016 a las 22:55
  2. Editor - iojai

    gracias por sus palabras. Es un sitio basado en las fuentes tradicionales judias , para todos los judios, cualquiera que sea su costumbre o ascendencia y de utilidad para los no-judios tambien. No es un sitio realizado por los hoy llamados mesianicos, aunque en el judaismo el concepto del mesias es uno de los fundamentos. shalom

    01/12/2016 a las 18:51
  3. Alejandro

    Shalom excelente los comentarios sobre si yo como extranjero o inconverso puedo entrar y participar en una sinagoga con judíos.Aqui en Bogotá Colombia como cual si sabe de alguna. Gracias
    Shalom Alejandro Rubio

    20/02/2017 a las 07:04
  4. HERMENEGILDO CARDONA

    Saludos

    Escribo para felicitarlos y para que me tengan presente en sus plegarias.

    29/03/2017 a las 17:53
  5. Raúl Ermoli

    Después de varios años, con agrado me conecto de alguna manera con Uds. a través de esta excelente página de espiritualidad. Había dejado de hacerlo porque al no ser de origen judío, sentí en aquel momento que yo era una especie de intruso ingresando en la misma. Pero, ayer me reencontré con una carpeta en la que había impreso varias páginas de “Comenzando”, y también “Las 13 máximas de Rabí Israel Salander”… Hoy, al levantarme, lo primero que hice fue releer esos textos, y me sentí reconfortado, realmente: y me dejaron bastante pensativo. Luego al rato ingresé en la página, y al leer esta sección dedicada a los no-judíos, me dije: ¡les voy a escribir! Bueno, amigos les envío un gran saludo para todos, y ¡muchas gracias!. Raúl Ermoli

    17/09/2017 a las 11:27
  6. Jaim Prachim

    Uds. sacaron un articulo extraordinario como comentario a una Parasha que hablaba del Rab Gerson y ademas hablaba del matrimonio plural y como esta relacionado con el judaismo inicial y fue cambiado por influencia halajica de este Rabino. Podrian uds enviarme el link o referirme al articulo si Uds lo tienen todavia en la pagina. Todah Raba.
    jaim

    22/12/2017 a las 04:56
  7. Editor - iojai

    hola, lamentablemente no recordamos y encontramos dicho articulo .shalom

    24/12/2017 a las 10:04

Deje su comentario

Su email no se publica. Campos requeridos *

Top