Estudiando
2. Vaerá
El Libro de Shemot (Exodo)
+100%-

El Rebe Najman sobre La Tora (parasha Vaera)

Extraido de El Rebe Najman sobre La Tora

 

6:3 “Yo aparecí a Abraham, a Itzjak y a Iaacov, como El Shadai, pero no les revelé Mi Nombre IHVH”.

Yo aparecí a Abraham, a Itzjak y a la Iaacov… pero no les revelé Mi Nombre IHVH

El intercambio entre Dios y Moisés sobre la redención de los judíos estaba enraizado en la percepción de la verdad que tenía Moisés. Aunque Dios lo envió a redimir a los judíos (ver Éxodo 4), Moisés era renuente a ello, creyendo que la percepción de la verdad de cada persona era un obstáculo demasiado grande de superar. Vio al faraón esclavizar a toda una nación en base a falsos razonamientos. Vio a Datán y Aviram abogar por los judíos como si ellos hubieran estado interesados en ayudarlos. ¿Cómo podría él, entonces, revelar la real verdad en el mundo? Exasperado, se volvió hacia Dios y dijo, “¿Por qué has hecho mal a este pueblo?” (ibid., 5:22).

Dios le reprochó, “Yo aparecí a Abraham, a Itzjak y a Iaacov”. Los Patriarcas fueron los primeros en revelar la Divinidad en el mundo, pero esa revelación no se llevó a cabo toda al mismo tiempo. La revelación de la verdad es un proceso continuo que puede tomar muchas generaciones. Sin embargo, se requiere de cada persona que contribuya con su parte. “Yo no les revelé Mi Nombre IHVH” – pues ellos sólo conocieron el Santo Nombre Shadai; no eran totalmente conscientes del Santo Nombre de Dios IHVH, que implica Su verdadera medida de compasión (ver Rashi). Es decir, los Patriarcas no estaban al tanto de los tremendos niveles de verdad de Dios, pero aun así no Lo cuestionaron. Pero tú, Moisés, has alcanzado una revelación mucho más elevada y profunda de Dios, ¿y tú Me cuestionas?

No importa cuán grande sea la revelación que alcance la persona, Dios y Su verdad siempre se mantendrán insondables. Dios le enseñó a Moisés a buscar constantemente la verdad interna de todo lo que suceda a su alrededor y a no desesperar si las cosas se ponían más difíciles (Likutey Halajot IV, p. 408-205a-410-206a).

No les revelé Mi Nombre IHVH

Cuando la conciencia está en el exilio, el habla (que es la expresión de la conciencia) también está en el exilio. Entonces es muy difícil reconocer a Dios y, como resultado, la compasión de Dios se mantiene oculta de la persona (Likutey Moharán I, 56:7).

6:7 “Y Yo los tomaré por pueblo Mío y Yo seré para ustedes Dios y conocerán que Yo soy su Señor, que los sacó de debajo de las cargas de los egipcios”.

Y conocerán que Yo soy su Señor, que los sacó de debajo de las cargas de los egipcios

La persona debe ser constantemente consciente de Dios y de los milagros que Él llevó a cabo para el pueblo judío. Con esa conciencia, podrá dejar su exilio personal (Likutey Moharán I, 21:final).

6:9 Y habló Moisés de esta manera a los hijos de Israel; pero ellos no escucharon a Moisés, debido a sus quebrantados espíritus y a causa de la dura tarea.

Pero ellos no escucharon a Moisés, debido a sus quebrantados espíritus y a causa de la dura tarea

Cuando alguien no tiene más que un mínimo de fe, debe abocarse a devociones muy difíciles para servir a Dios. Por el contrario, la persona que tiene una abundante fe puede servir a Dios fácilmente. Así, “Ellos no escucharon a Moisés” y no fueron capaces de servir inmediatamente a Dios “debido a sus quebrantados espíritus” – pues las devociones religiosas eran una “dura tarea” para ellos (Likutey Moharán II, 86).

Quebrantados espíritus

El RÚaJ ha-jaim (החיים רוח , espíritu de vida) se encuentra en la Torá. Pero los judíos en Egipto aún no habían recibido la Torá. Dado que carecían del espíritu de vida, sufrían de kotzer RÚaJ (קצר רוח , espíritu quebrantado) (Likutey Moharán I, 8:9).

Ellos no escucharon a Moisés, debido a su kotzer rúaj

Kotzer rúaj (espíritu quebrantado) también puede traducirse como “corto de aliento”, indicando una falta de paciencia. Los judíos no se acercaron a Moisés pues carecían de paciencia. La paciencia corresponde a la fe, porque si la persona sabe que Dios estará allí para ella, tendrá paciencia. No necesitará de una satisfacción inmediata. Pero cuando uno está “corto de aliento” -lo opuesto de la paciencia- no puede acercarse al Tzadik, a Moisés (Likutey Halajot I, p. 132).

Ellos no escucharon a Moisés, debido a su kotzer rúaj

Ellos carecían de buenas acciones (Ialkut Rubeni).

Es decir, albergaban una falsa humildad y se sentían indignos de la redención (Likutey Halajot I, p. 188).

6:14 Éstas son las cabezas de sus familias. Los hijos de Rubén, el primogénito de Israel: Janoj, Palú, Jetzrón y Karmí. Éstas son las familias de Rubén.

Éstas son las cabezas de sus familias

“Las cabezas de sus familias” es una referencia a los Patriarcas (Likutey Moharán I, 13:4). Esas “cabezas” están asociadas con los portales de la santidad, como en el versículo “¡Portales, levanten sus cabezas!” (Salmos 24:9). Cuando invocamos el mérito de los Patriarcas, levantamos los portales de la fe y de la santidad (Likutey Moharán I, 57:8).

Éstas son las cabezas de sus familias

“Las cabezas de sus familias” es una referencia a los Patriarcas. Los Patriarcas corresponden a los tres colores del ojo (el blanco de la esclerótica, el rojo del músculo y el iris coloreado). Cuando invocamos el mérito de los Patriarcas ello, a su vez, invoca la Providencia Divina, el ojo supervisor de Dios. Más específicamente, su mérito ilumina el cuarto color del ojo, la pupila negra, que nos permite focalizarnos en Dios.

Correspondiente a esos cuatro colores del ojo, la Torá está dividida en cuatro partes: notas musicales, puntos vocales, coronas sobre las letras y las letras mismas. Al igual que los Patriarcas, la Torá también sirve para traer la Providencia Divina al mundo (Likutey Moharán I, 13:4).

7:4 Porque no los escuchará el faraón y pondré Mi mano sobre Egipto y sacaré Mis ejércitos, Mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con grandes juicios”.

Y sacaré Mis ejércitos

“Mis ejércitos” son los ángeles (Likutey Moharán II, 5:10). El Éxodo tuvo lugar en el mes de Nisán, que es la época en que se fortalece a los ángeles. (“Se fortalece a los ángeles” implica el fortalecimiento de los ángeles por sobre los demonios y las otras fuerzas del mal). Así, cuando Dios sacó a los judíos de Egipto, también sacó y fortaleció a los ángeles.

De manera similar, cuando un individuo emerge de su propio exilio personal y se centra en la búsqueda espiritual, fortalece su propio ángel guardián.

7:9 “Cuando el faraón les hable y les diga: ‘Muestren en favor de ustedes un milagro’, entonces dirás a Aarón: ‘Toma tu vara y échala delante del faraón y se tornará una serpiente’”.

Toma tu vara y échala delante del faraón

Cuando Moisés comenzó a realizar los milagros delante de los egipcios, Iojaná y Mamré le dijeron, “¿Estás trayendo paja a Afaraim [un lugar en donde abunda la paja]?”. En otras palabras, “¿Estás trayendo hechicería a Egipto, la tierra de la hechicería?”. Moisés les respondió, “La gente dice, ‘Lleva los vegetales al mercado de vegetales’” (Menajot 85a). En otras palabras, Moisés estaba llevando su “mercadería” a un lugar en donde la hechicería era apreciada.

En este pasaje Talmúdico, la palabra TeVeN (תבן , paja) alude a TeVuNá (תבונה , comprensión), que está asociada con el arrepentimiento. AFaRaim (עפריים ) es similar a AFaR (עפר , tierra); la palabra en arameo para vegetales, iarka (ירקא ), corresponde al arrepentimiento. Y la palabra en arameo ShKoL (שקול , llevar) es similar a miShKaL (משקל , balanza), que forma parte de la frase teshuvat ha-mishkal (המשקל תשובת , “arrepentimiento medida por medida”).

Así, los egipcios le estaban preguntando a Moisés, “¿Estás tratando de traer la comprensión de la Torá a gente [i.e., a los judíos] cuyo nivel espiritual es tan bajo y terrestre?”. Moisés les respondió, “Cuando la gente estudia Torá, su habla, al estudiar la Torá, ilumina los senderos del arrepentimiento, de modo que puede realizar un arrepentimiento exacto, medida por medida, aunque se encuentre en un bajo nivel espiritual” (Likutey Moharán I, 11:1).

Toma tu vara y échala delante del faraón

Cuando Moisés comenzó a realizar los milagros delante de los egipcios, Iojana y Mamre le dijeron, “¿Estás trayendo paja a Afaraim [un lugar en donde abunda la paja]?”. En otras palabras, “¿Estás trayendo hechicería a Egipto, la tierra de la hechicería?”. Moisés les respondió, “La gente dice, ‘Lleva los vegetales al mercado de vegetales’” (Menajot 85a). En otras palabras, Moisés estaba llevando su “mercadería” a un lugar en donde la hechicería era apreciada.

El Rebe Najmán interpreta este intercambio como sigue. Los egipcios preguntaron, “¿Estás trayendo TeVeN (תבן , paja) -relacionado con la palabra TeVuNá (תבונה , comprensión)- a aquellos que están hundidos en AFaR (עפר , tierra) – i.e., en el materialismo?”. Moisés les respondió, “Precisamente, debido a que los judíos están tan hundidos en el materialismo, debemos traerles esta gran comprensión. Ellos podrán alcanzarla mediante el arrepentimiento, que es el nivel de Biná” (Likutey Moharán I, 11:2).

Sólo los niveles más elevados y las enseñanzas más profundas pueden llegar a los niveles más bajos, para darle vida a aquellos que están muy lejos de Dios. Cuando la persona comienza a retornar a Dios desde esos niveles tan bajos, es precisamente el nivel más elevado, Keter, el que la ilumina en ese lugar. Dado que son las enseñanzas más profundas las que llegan hasta ella, su arrepentimiento le permite obtener una profunda comprensión de la Divinidad (Likutey Halajot III, p. 90a-180).

Échala delante del faraón… se tornará una serpiente

Las iniciales de las palabras Ve-hashlej Lifnei Paró Ihi Le-tanin (“échala delante del faraón – se tornará una serpiente”) conforman la palabra VaIFaLeL (ויפלל , “él oró con fuerza”), como en “Pinjas se levantó y oró con fuerza” (Salmos 106:30), que nuestros Sabios interpretan como una “plegaria de juicio” (Sanedrín 44a).

De ser posible, uno debe arrojar sus plegarias con fuerza hacia el Cielo para que puedan lograr su objetivo (Likutey Moharán II, 8:3). Sin embargo, la mayor parte de la gente es incapaz de hacerlo. Por lo tanto debe dedicarse a la plegaria como una súplica. Pero los Tzadikim más grandes, tales como Moisés, pueden arrojar sus plegarias con fuerza hacia el Cielo y así anular el mal representado por el faraón.

Échala delante del faraón… se tornará una serpiente

La vara de Moisés jugó un papel crucial en el Éxodo. Fue arrojada delante del faraón – ésta es la “vara de poder” (Salmos 110:2) que representa una “plegaria de juicio”, una plegaria que “fuerza” la mano de Dios, si así pudiera decirse.

Este tipo de plegaria está asociada con el Tikún Jatzot (la Plegaria de Medianoche), que es una plegaria de juicio que desafía el largo exilio (Likutey Halajot I, p. 17a). Por implicancia, aquel que se levanta para la plegaria de jatzot juega un papel importante en la Redención Final.

7:11 Entonces el faraón llamó también a los sabios y a los hechiceros y ellos también, los magos egipcios, hicieron del mismo modo con sus artes secretas.

El faraón llamó también a los sabios y a los hechiceros

La batalla entre Moisés y el faraón fue una batalla entre la fe en Dios y en Su Providencia y la creencia en la naturaleza y en la hechicería. Moisés pudo vencer a los sabios y a los hechiceros del faraón porque estaba investido con el poder de Dios.

Al principio el faraón se negó a aceptar la Providencia Divina, pero Moisés lo forzó a admitir que hay un Dios. Esto sucedía después de cada plaga, cuando el faraón aceptaba que era Dios Quien gobierna. Pero inmediatamente después, el faraón volvía a caer de la creencia en Dios. Al punto en que, después de enviar a los judíos fuera de Egipto, lamentó su decisión y corrió tras ellos, pensando que podría atraparlos y vencerlos en el mar (también un poder natural). Con osadía envió su ejército hacia el mar detrás de ellos, pero Dios reveló Su fuerza y poder y venció por completo al faraón (Likutey Halajot I, p. 141a-282).

7:20 Y Moisés y Aarón hicieron así como les había mandado Dios; pues levantó la vara y golpeó las aguas que había en el río, a vista del faraón y de sus siervos y se convirtieron todas las aguas del río en sangre.

Se convirtieron todas las aguas del río en sangre

La sangre representa los juicios, pero el agua también representa los juicios. Pues el agua no sólo le trae bendiciones y  abundancia al hombre sino que también puede ser un instrumento de castigo (tal como Dios que ahogó a la malvada Generación del Diluvio, o como los tsunamis, tormentas torrenciales, inundaciones y demás). Debido a su maldad, los egipcios despertaron el juicio hacia ellos y el agua que normalmente les traía bendiciones y abundancia se transformó en sangre, un vehículo del juicio (Likutey Halajot IV, p. 40a).

9:29 Y Moisés le dijo: “Cuando salga de la ciudad, extenderé mis palmas hacia Dios y los truenos cesarán y no habrá más granizo; para que sepas que la tierra le pertenece a Dios”.

Extenderé mis palmas hacia Dios

Debido a que la ciudad estaba llena de idolatría, no era un lugar apto para elevar una plegaria a Dios. Por lo tanto Moisés tuvo que salir de allí para poder orar (Likutey Moharán I, 7:1). También nosotros debemos huir de lugares y de situaciones de idolatría y de inmoralidad para poder orar con todo nuestro corazón.

 

Compilado por Jaim Kramer

Deje su comentario

Su email no se publica. Campos requeridos *

Top