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El Amor, La Mujer Judía y El Matrimonio
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El estado de Nidá ¿qué significa?

(Selección extraída del libro “Aguas del Eden”, por Rab Arieh Kaplan, (c) Editorial Perspectivas)

El uso más generalizado de la Mikveh está destinado a la purificación de la mujer después de su período menstrual. Si bien esto esta referido primordialmente, a las mujeres casadas, surgen asimismo importantes ramificaciones con respecto a la mujer soltera.
De acuerdo con la definición de la Torá, una mujer posee la condición (status) de una “Niddah” desde el momento en que aparece su período hasta que se sumerge en una Mikveh. En consecuencia, la Torá establece (Levítico 15:19) que “Cuando una mujer tuviere un flujo de sangre que proviene de la sangre que circula por su cuerpo, ella será “Niddah” durante siete días. “Como veremos una mujer retiene este “status” hasta que se sumerge en la Mikveh.

El término “Niddah” proviene de la palabra “Nadad” que significa “retirada” o “separada”. La propia palabra indica, por lo tanto que la mujer debe renunciar a todo contacto físico con su marido. El término “Niddah” no se refiere a la menstruación sino a la necesidad de esta separación. La mujer tiene tanto el nombre como el “status” de “Niddah” de “Niddah” hasta tanto ella cambie su “status” a través de su inmersión en una Mikveh.
La Torá prohíbe abiertamente cualquier contacto sexual entre un hombre y una mujer que posea el “status”de “Niddah. Finalmente nos encontramos con el siguiente mandamiento (Levítico 18:19): “Tú no deberás (incluso) acercarte para poner al descubierto la desnudez de una mujer que es “impura” por su condición de “Niddah”.”
La relación sexual entre un hombre y una mujer en su condición de “Niddah” está considerada como una transgresión muy seria. La Torá nos expresa (Levftico 20:18): “Si un hombre se acostare con una mujer que es “Niddah” y descubre su desnudez, ambos serán aislados de su comunidad”.

La expresión “ellos serán aislados” se refiere a la pena de “Karet”. Este es el mismo castigo que aplica al incesto entre hermano y hermana, a la violación de Yom Kippur, o al comer pan en Pesaj. La expresión “aislar” no se refiere a cualquier tipo de anatema o excomunión. Esto es, mejor dicho, una penalidad espiritual en donde alguien es “aislado” de su fuente espiritual. El individuo pierde su habilidad de sentir y apreciar lo espiritual y lo Divino, y de este modo se desconecta de los más importantes elementos de su vida como Judío. La única forma para que una persona puede reconectarse con su fuente espiritual es arrepintiéndose sinceramente ante Di-s y resolviendo no repetir jamás este grave hecho.

La prohibición del contacto sexual entre un hombre y una mujer en el período de “Niddah”, está considerado como una de las más serias. Esto quizá se expresa mejor a través de las palabras del Profeta Ezequiel, quien dice (Ezequiel 18:5, 6): “Si un hombre es virtuoso y cumple con actos de justicia y caridad… él no profanará a la mujer de su vecino ni se acercará a una mujer Niddah”. El Profeta considera que la relación sexual de un hombre con una mujer “Niddah” es similar a la relación sexual del hombre con una mujer casada.

El hecho de que una mujer se libere (elimine) de su condición de Niddah por medio de su inmersión en una Mikveh, es un acto que se conoce fundamentalmente a través de la Torá Oral, la cual fue transmitida por Di-s al pueblo judío en el Monte Sinaí, juntamente con la Torá escrita.

Tal como muchas otras cosas que se encuentran en la Ley Oral, esto está, también, considerado en la Torá escrita. La Torá dice, refiriéndose a la Niddah (Levítico 15:28): “Ella contará siete días, y luego estará purificada”. Después de contar siete “días limpios”, una mujer debe pasar por un proceso normal de purificación ritual. Como ya hemos visto, el medio universal para obtener dicha purificación, es la inmersión en una Mikveh y, asimismo esto se requiere para anular la condición de “Niddah”. Aun cuando la prohibición de relacionarse sexualmente, que se le exige a una mujer Niddah, no está directamente relacionada a la impureza ritual “Tumah”, el medio para llevar a cabo el cambio de “status”, es equivalente al proceso de purificación.
En la mención que hace la Torá acerca de la inmersión de recipientes, aparece otra referencia que explica que el “status” de Niddah se elimina por medio del agua. La Torá manifiesta (Números 31-23): “Será puro, solamente, si es depurada en aguas para Niddah”. De acuerdo con el Talmud, esto indica que los recipientes, tal como sucede con una Niddah, deben sumergirse en una Mikveh.

Aun sin estas alusiones, se estableció claramente en la Torá Oral que una Niddah debía sumergirse en agua. Podemos observar que el Profeta lo da esto por sentado, cuando manifiesta (Zacarías 13: 1): “ese día, se abrirá una fuente para expiación y para la Niddah de la casa de David y de los habitantes de Jerusalém”. De esto se deduce claramente que el hecho de que una Niddah requería la inmersión para su purificación, era algo que estaba muy bien establecido.
El uso de la Mikveh es uno de los aspectos más importantes en la vida de un matrimonio judío. En algún sentido, resulta ser aun mas importante para el vínculo matrimonial, que la ceremonia de la boda, y se lo puede considerar como una renovación mensual en la vida matrimonial de la pareja. Como la mayoría de las leyes que incluyen a la Mikveh, las que involucran el uso de la Mikveh se consideran como “decretos” o “Jukim”, para los cuales la Torá no proporciona explicaciones acerca de sus razones de ser. No obstante, tal como sucede con todas estas leyes, las mismas poseen una lógica intrínseca subyacente.

El Talmud brinda una “razón”, la cual está relacionada con nuestro caso. Dado que las reglas de la Niddah exigen que la mujer esté separada físicamente de su marido por lo menos doce días al mes la pareja experimenta cada mes, una virtual luna de miel después de la inmersión de la mujer en una Mikveh. A diferencia de muchas parejas, cuya vida sexual llega a ser aburrida y hastiante después de varios años, un matrimonio que cumple con las normas de una Niddah, experimenta una continua renovación en su vida sexual. Muchas parejas que comenzaron tardíamente a cumplir con estas normas, informaron que su relación había adquirido un nuevo entusiasmo y gusto. Durante él embarazo, cuando el ciclo de la Niddah se interrumpe, muchas parejas anticipan ansiosamente un retorno a los períodos de separación y a la luna de miel mensual que las leyes de la Niddah proporciona.

Las reglas que comprenden a Niddah y a la Mikveh son sumamente diversas, y toda pareja comprometida o casada debería familiarizarse con ellas. En muchas e importantes comunidades se dictan clases acerca del tema, y cualquier rabino competente se sentiría feliz de poder proporcionar literatura adecuada y otras informaciones a las parejas interesadas que se lo requieran. En general, sin embargo, la exigencia más importante radica en que una mujer cuente siete días “limpios”, a la manera prescripta ritualmente, después que su período menstrual termine, y luego proceda a revertir su condición de Niddah a través de la inmersión en una Mikveh.

Si bien las leyes de la Niddah se analizan generalmente dentro del contexto del matrimonio, éstas son igualmente importantes cuando el contexto se refiere a las jóvenes solteras. Desde el momento en que una joven comienza a menstruar, asume su condición de Niddah, esté o no casada. Desde el momento en que aparece su primer período, hasta que con el matrimonio ella se sumerge en la Mikveh, retiene este “status” de Niddah. Esto posee muchas ramificaciones importantes. El judaísmo prohibe la relación sexual prematrimonial en el más estricto de los términos. Aun si una joven no ha comenzado todavía a menstruar, o bien en el raro caso en donde ella se ha sumergido desde su último período, la relación sexual prematrimonial todavía se prohibe. La Torá establece (Deuteronomio 23:18): “No habrá prostitutas entre las hijas de Israel”. De acuerdo con la definición de la Torá, la prostitución incluye todas las formas de relación sexual premarital, y esto no está relacionado, en absoluto con el pago por el acto. De este modo cualquier pareja involucrada en la relación sexual premarital, está violando el mandamiento que prohibe la prostitución.

Aryeh Kaplan

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1 comentario
  1. Victor Jimenez Cala

    Excelente muchas gracias por su orientación querido Rav: Arieth.

    Shabbat Shalom ….

    27/04/2018 a las 06:40

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