Profundizando
Educación Judía
El rol de los padres en la educación
+100%-

Ejemplo Personal

Extraido de Educacion con Amor

La educación de los hijos debe comenzar a partir del nacimiento. En los primeros años de vida se afianzan las bases para el futuro comportamiento…

Una de las tareas más complicadas que enfrentan los padres es la educación y formación adecuada de los hijos. Si consideramos que la educación comienza al nacer el niño y se prolonga hasta cerca de dos décadas ó más, ¡está lejos de ser rápido y simple!

Nuestra función como padres, es proporcionarles una futura preparación a nuestros hijos, sentando las bases que conservarán toda su vida. Realizar esto es un reto continuo y formidable que enfrentan los padres diariamente.
La Torá menciona frecuentemente la importancia y obligación de la educación de los hijos, por ejemplo: “…y harás conocer estos estatutos a tus hijos y a los hijos de tus hijos” (Deuteronomio 4)”, “…y los enseñarás solícitamente a tus hijos” (íd., 6:6).
En el Talmud encontramos: “Sea recordado favorablemente Rabí Yehoshúa ben Gamla, pues de no haber sido por él, la Torá habría podido ser olvidada por el pueblo Judío… Él estableció que la comunidad debe contratar maestros de Torá para los niños en cada ciudad y provincia” (Tratado Bava Batra, 21a). Probablemente, éste fue el primer sistema nacional amplio de educación obligatoria en la historia del mundo.
Comienzos
 
La educación comienza a partir del nacimiento. En los primeros años de vida se afianzan las bases para el futuro comportamiento. ¡Los niños son los observadores más astutos! Absorben todo lo que ven y escuchan, incorporando esas observaciones para formar su personalidad. De sus padres aprenden los hábitos que conservarán toda su vida.
Por esa razón, es sumamente importante que aún cuando el niño es muy pequeño, los padres hagan el máximo esfuerzo posible por impartirles valores correctos y un comportamiento ético. Puesto que los padres son el principal ejemplo de sus hijos, ¡es obvio que la educación de los niños comienza con la educación de los padres!
Los niños no aprenden comportamiento ético y correcto escuchando conferencias, o discursos. ¡Aprenden observando a sus padres! Cuando un padre se comporta de manera inmoral e irresponsable, la impresión impacta profundamente en las almas de los niños, influenciando su futuro comportamiento.
¡Esclarecer y desarraigar!
 
De nosotros depende que principios morales deseamos inculcar en nuestros hijos, y luego perfeccionarnos en ellos, de manera de convertirnos en el modelo ejemplar que queremos que imiten. Este educación está basada en el compromiso de los padres hacia el desarrollo personal del carácter.
Si no deseamos ver rasgos de carácter negativos en nuestros hijos, debemos desarraigarlos de nosotros. Debemos ser cuidadosos en la manera de expresarnos, tanto al hablar como al actuar. Si nosotros, como padres, somos débiles en ciertos comportamientos, por supuesto que no podemos criticar a nuestros hijos por ellos.
“El que escatima la vara odia a su hijo” (Proverbios, 13:24). Si reducimos la vara del “Musar” – la advertencia ética – con nosotros, demostramos falta de preocupación por el desarrollo de nuestros hijos.
Cuando los niños son reprendidos por sus padres, mientras observan que los mismos padres tienen un comportamiento merecedor de dicho regaño, los confunde la hipocresía. ¡La hipocresía destruye la educación! Los niños imitan lo que han visto o les han dicho. Casi invariablemente eligen tomar el ejemplo del comportamiento que vieron en su casa, y luego continuar educando a sus propios hijos del mismo modo.
Las sociedades democráticas modernas se preocupan por la educación de sus ciudadanos. Pero más importante aún que la educación formal, es la que los niños reciben en el hogar.
Consejos para los padres
  * Entrénate para decir “gracias” y demostrar tu agradecimiento. Tus hijos seguirán tu ejemplo.
* Nunca digas: “¡Me lo merezco!” No tendrás con que defenderte ante un niño que dice: “¡Me lo merezco! ¡Debe ser mío!”.
  * ¡Sé agradecido! Estima lo que fuiste bendecido. Recuerda: “¡Nada me debe llegar!”.
  * Trabaja para ser una mejor persona. Cuando un niño ve que sus padres trabajan sobre si mismos, aprenderá el significado de la humildad. Además, también aprenderá a trabajar su carácter.
  * Sé generoso. Da a los demás. Es un ejemplo positivo. Hasta los niños más pequeños pueden internalizar el valor de dar.
  * Recuerda tus obligaciones. Concéntrate en las obligaciones en lugar de los derechos. Les proporcionarás a tus hijos una buena base para la vida.
  * Tanto los padres como los hijos fueron creados a imagen de Di-s. Aprende a respetar a todo ser humano, puesto que toda la especie humana fue creada a la imagen de Di-s y haciéndolo, honrarás al Creador. Y pues como los hijos fueron creados a imagen de Di-s, así que también ellos, merecen respeto.
* Los hijos nos fueron dados como un deposito por Di-s, para que desarrollemos sus caracteres y les enseñemos a ser judíos buenos y temerosos de Di-s. Depende de nosotros ser positivos y afectuosos, llenos de estímulo y capaces de dar ilimitadamente.
¡Recuerde que cada niño es un mundo propio! Esto es un fundamento importante en la educación de nuestros hijos.

 

Rab Shalom Arush

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