Estudiando
9.Ki Tisá
El Libro de Shemot (Exodo)
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Apenas se descubre el pecado del becerro de oro, Hashem, amenaza con destruir al pueblo judio. Con la grandeza que lo caracteriza, Moshe intercede una vez mas para pedir y obtener en perdon de Hashem. Finalmente, Hashem le asegura a Moshe que Su presencia los acompaniara a traves del viaje por el desierto. Pero Moshe parece no estar satisfecho con esa respuesta. En lo que aparenta ser un osado pedido, Moshe le ruega a Hashem otro cosa mas. No solo quiere tener la certeza que la presencia Divina los acompaniara, sino que ahora tambien le pide a Hashem que le muestre” Su rostro (Exodo 33:18). No es acaso suficiente que Hashem acaba de perdonar a los judios por el pecado mas audaz de la historia?. ¿No es suficiente que les asegura que El los guiara por el desierto? ¿Que mas quiere Moshe?

Lo que Moshe quiso fue poder conectar algo terrenal y corporeo con la fuente mas grande de espiritualidad, que es Di-s mismo. Moshe quiso subir un escalon mas, Moshe queria poder crecer y dar otro paso, tratando de conocer el rostro de Hashem como nadie lo habia hecho antes. Hashem le explica que es imposible que alguien Lo vea y pueda seguir viviendo. El alma humana no puede estar limitada a una existencia en el tiempo y el espacio despues de haber xperimentado la espiritualidad infinita. Asi es que la respuesta fue, «No. Puedes sin embargo, ver mi espalda» (Exodo 33:20-23).

Por supuesto que esta contraoferta de mostrar la espalda y no el rostro es motivo de innumerables comentarios por parte de nuestros sabios que tratan de analizar el significado de este versiculo. Desde ya que esta columna semanal no puede discutir a fondo este interesante dialogo entre Moshe y Hashem, pero lo que me llama la atencion es la persistencia de Moshe. ¿Por que Moshe no se conformo con el perdon? ¿Que lo impulso, despues que casi fue destruido el pueblo, a pedir ver Su rostro?

Lou Maidenbaum, ex Presidente de la compania de alimentos “Met” fue quien en vida ayudo a fundar el colegio “Gedaliah Maidenbaum” de la Yeshiva “South Shore”. Antes morir el mes pasado, Lou fue internado en un hospital de Miami. Incluso en sus ultimos dias mientras en los que estaba postrado en el hospital, jamas perdio su encanto y sonrisa, viviendo cada dia a pleno. Una semana antes de morir, el estaba en su habitacion del hospital y experimentaba una molestia. Apreto el boton para llamar a un enfermero, pero nadie vino. Cinco minutos mas tarde, lo apreto otra vez… pero no hubo respuesta. Trato dos veces mas y como nadie venia, intento una tactica diferente. Tomo el telefono y disco el servicio de emergencias 9-1-1. La telefonista del servicio de emergencias le pregunto: «¿Cual es el problema?» «Estoy respirando con dificultad» jadeo Lou. «¿De donde llama usted?», pregunto la telefonista. «Del Hospital Mount Sinai, habitacion 321», respondio Lou. «¿Del Hospital Mount Sinai?», repitio con asombro la mujer. «Pero para que nos llama si usted ya esta en el hospital? “Señorita, esta en riesgo mi vida, y si esta es la manera en la que obtendré respuesta, entonces disco 911”

Moshe sabia que estaba en el lugar apropiado, en el lugar mas elevado, en el mismo Monte Sinai con Di-s y recibiendo la Tora. Sin embargo, eso no era suficiente. Moshe no estaba satisfecho con nivel en el que estaba. El no se conformo con ser el medio a traves del cual el pueblo recibio la eternidad. ¡El quiso mas! El quiso alcanzar el nivel mas alto al que un ser humano podia aspirar. El quiso verlo a Hashem. Hashem le respondio que si alcanzaba ese nivel, su alma no podria soportar ningun cuerpo y tendria que irse, sin la posibilidad de entrar en otro cuerpo. «Ningun hombre Me vera y vivira» (Exodo 22:20). Asi que Moshe tuvo que limitarse a ese nivel, que fue el nivel el mas alto que un cuerpo fisico podria aguantar.

De esta busqueda de Moshe de crecer y subir a lo mas alto que podia llegar, mas alto que el mismo Monte Sinai, aprendemos una magnifica leccion. Cuando nos enfrentamos al desafío de crecer espiritualmente, sin importar del nivel en el que estemos hoy, el objetivo debe ser crecer y subir cada dia un poquito mas. Si llegas a la tierra, debe aspirar a subir la montania, y si has logrado estar en la cima de la montania, debes aspirar llegar a las nubes. Y cuando hayas llegado a las nubes, debes aspirar a llegar a las estrellas.

Ojala que siempre podamos tener la meta de superar nuestro nivel, incluso si creemos que hemos llegado a lo mas alto.

Shabat Shalom
Mordechai Kamenetzky

En el honor del casamiento de Mordechai Merenstein con Leah Dukler. ¡Puedan ellos construir un bait neman B- Yisrael!

Rabbi Mordechai Kamenetzky

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