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Reshit Jojmá (El principio de la Sabiduría)
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Del amor a la piedad -capitulo XI

 

DEL AMOR A LA PIEDAD

En los capítulos que preceden hemos explicado la esencia del amor a Dios y el modo en que puede el hombre adquirirlo según las palabras de Rabí Shimón bar Yojai, de bendita memoria. Ahora discutiremos las preparaciones que debe el hombre llevar a cabo para adquirir este amor y grabarlo para siempre en su corazón.

Nuestros sabios han explicado estas preparaciones en la Baraita siguiente [1]:

El versículo [2] “te guardarás de toda cosa mala” significa que durante el día el hombre no debe permitirse pensamientos que puedan conducirle a la impureza nocturna. Por lo tanto, dijo Rabí Pinjas ben Yaír: El estudio de Torá conduce a la vigilancia; la vigilancia conduce al fervor; el fervor conduce a la limpieza; la limpieza conduce a la abstinencia; la abstinencia conduce a la pureza; la pureza conduce a la santidad; la santidad conduce a la humildad; la humildad conduce al temor al pecado; el temor al pecado conduce a la jasidut-piedad; la piedad conduce al Ruaj Hakodesh (espíritu de inspiración Divina), y la inspiración Divina conduce a la resurrección de los muertos.

La jasidut-piedad es el más importante de todos, ya que dice el versículo [3]: “Tú hablaste en visión a Tus piadosos siervos”. Esta opinión es distinta a la de Rabí Yehoshua ben Leví, quien dijo: La humildad es el más importante de todos, porque dice el versículo [4]: “El espíritu del Señor, Hashem-Elohim está sobre mí, porque el Eterno me ha ungido, para traer buenas nuevas al humilde”.

Hemos optado por la opinión de Rabí Pinjas que jasidut-piedad es el más importante de todos los rasgos de carácter, de acuerdo con nuestro ensayo sobre el amor, debido a la explicación de Rabí Shimón bar Yojai en el Zohar que los conceptos de jasidut-piedad y ahavá-amor son idénticos. Dice el Zohar [5]:

Le dijo Rabí Elazar a su padre: Padre, he oído la explicación del “amor intenso”. Dijo su padre: Dilo ante Rabí Pinjas, hijo mío, ya que ése es el nivel en que él se encuentra.

Alabando la piedad de Rabí Pinjas [6], Rabí Shimón explicó el versículo [7]: “Regocíjense los piadosos en la gloria”:

Rabí Pinjas es la corona de jesed-bondad, el atributo más excelso. Por consiguiente, hereda la gloria reservada para los piadosos.

Podemos ver la fuente común de ahavá y jesed en la profecía de Jeremías [8], “Sí, te he amado con amor (ahavá) eterno. Por tanto, te he atraído con jesed. Más aún, exclama el salmista [9], “¡Amad al Eterno, todos vosotros Sus piadosos siervos!”

Por lo tanto hemos decidido dedicar este capítulo a la exposición de los rasgos de carácter que conducen a la jasidut-piedad con su fundamento de ahavá-amor. Cuando se adquieren estos rasgos, el amor y la piedad se graban en el corazón hasta que se alcanza el nivel en que el espíritu de inspiración Divina (Ruaj Hakodesh) viene a morar en la persona.
Rashí, de bendita memoria, explica la Baraita que antecede:

A continuación del versículo “te guardarás de toda cosa mala”, está escrito [10]: “Si entre vosotros hubiere alguien impuro por impureza acaecida durante la noche …”. El primer mensaje advierte al hombre de cuidarse que no le suceda tal cosa. Los instrumentos a su disposición son:
La Torá: Al sumirse en sus enseñanzas y comprender sus advertencias, el hombre se guarda de todo mal.
El fervor: La persona que tiene cuidado de no pecar no se permitirá pensamientos que puedan conducirle a la impureza.
La vigilancia: Al enfrentarse con la posibilidad de transgredir, el hombre ha de tener cuidado de no caer en ella, como dicen de un sabio del Talmud [11]: “¿No fue porque tenía mucho cuidado de no tocar [la comida]? – No, fue porque era muy escrupuloso y no cabía duda que se había lavado las manos antes de comer.”
La limpieza: Hay que estar limpio de pecado.
La abstinencia: Hay que abstenerse incluso de lo que está permitido para evitar de satisfacer todos sus deseos.
La pureza: Tu objetivo es de tener un carácter luminoso y una claridez que vaya más allá de la limpieza.
La adquisición de estos rasgos conduce a que el espíritu de inspiración Divina more en la persona, porque ésta se vuelve una morada terrenal para la Shejiná.

Rabenu Nisim cita la explicación de Rashí y añade unos cuantos comentarios acerca de la humildad, el temor al pecado y la piedad: [12]

Estos rasgos nos ayudan a volvernos humildes y a distanciarnos de los asuntos de este mundo. Entonces le tememos al pecado como a un enemigo. Finalmente llegamos al nivel de la jasidut-piedad, en que todo lo que emprendemos es por amor a Dios.

Deseamos desarrollar la explicación de Rashí y estudiar los particulares de cada uno de los rasgos mencionados, así como examinar cómo aparece cada rasgo en la biblia, los profetas, o las Escrituras.
La Torá ayuda al hombre a adquirir fervor; aprendemos de varias fuentes que el estudio de Torá desarrolla la participación activa de la persona en el cumplimiento de mitsvot.
El trabajo Torat Cohanim explica [13]:

Dice el versículo [14]: “Si en Mis leyes anduviereis y cumpliereis Mis preceptos …” “Si en Mis leyes anduviereis” significa: persevera en tus estudios de Torá. “y cumpliereis Mis preceptos”: esto se refiere a quien estudia Torá para cumplir.
El que no estudia, no cumple tampoco. Terminará por despreciar a otros e incluso sentirá menosprecio por los sabios. Al final impedirá a otros que cumplan. Más aún, ni siquiera aceptará los preceptos entregados a Moshé en Sinaí, y eventualmente negará la existencia de Dios.

Vemos de esta cita que el esfuerzo que suponen los estudios de Torá apremian al hombre a aplicar lo que ha estudiado cumpliéndolo, como explicó Rashi, de bendita memoria, ya que los numerosos mandamientos y referencias al castigo Divino le incitan a guardarse del pecado.

LA VIGILANCIA

La Torá presenta tres facetas distintas del rasgo de vigilancia.
El primero se encuentra en el mensaje de Yitró a Moshé [15],
“adviérteles acerca de los estatutos y las enseñanzas”.

En su interpretación del versículo [16], “para que enseñéis a los hijos de Israel todos los estatutos”, los sabios talmúdicos explican que los “estatutos” se refiere a las lecciones del Midrash, y las “enseñanzas” se aplica a la Torá Escrita y Oral [17].
El orden que recibe Moshé, “adviérteles”, implica que así como tuvo que advertirles acerca de los preceptos basados en prohibiciones, así también debe advertirles acerca de los preceptos de sentimiento y acción.
El segundo se encuentra en muchos profetas, y en particular en Ezequiel [18], “Pero tú, si no advirtieres al malvado …”. La palabra hizharta-advertir usada aquí proviene de la misma raíz que zehirut-vigilancia. El concepto de vigilancia [19]se aplica a las prohibiciones, como hemos visto acerca del versículo, “te guardarás de toda cosa mala”, que le pide al hombre de no permitirse los pensamientos impropios durante el día para evitar la impureza durante la noche. Concluye Rabí Pinjas que la esencia del cumplimiento de preceptos yace en la vigilancia.

El rasgo de vigilancia afecta a incluso la articulación correcta de las palabras hebreas en la oración y el estudio de Torá. Los salmos del rey David sugieren este tercer aspecto de la vigilancia: “Más deseables son que el oro … Y más dulces son que la miel. Además, por ellos es advertido (nizhar) tu siervo”.

[Enseña el Matok Midvash [20]: La articulación se formula en la garganta mediante las letras guturales – Alef, Jet, Heh, “Ain – y se revela por medio del aliento que entra en contacto con el paladar mediante las letras Gimel, Yud, Caf, Kuf. Así, pues, la Kabalá distingue entre el paladar y la garganta; conecta el paladar con el atributo Divino de la entrega sin reservas, y la garganta con la entrega con reservas.
Así como el paladar nos permite saborear la dulzura de la comida, la articulación cuidadosa de las letras palatales aúna los atributos de entrega con reserva y sin ella. Esta actitud es “dulcísima” para quien vigila la claridez de su articulación de las letras hebreas en su oración, en el sentido que le promete una gran recompensa.]

Enseña el Zohar [21]:

El rey David nos advierte de tener cuidado al articular las letras palatales, como sugiere el versículo [22], “las letras de su paladar son dulcísimas”. La continuación del versículo, “es la dulzura misma”, alude al efecto del acoplamiento de la garganta y el paladar; es decir, el efecto combinado de la clara articulación de las guturales y palatales es “la dulzura misma” en el cielo. Dice el versículo [23], “Lo que no tiene sabor, ¿puede comerse sin sal?; o sea, “lo que no tiene sabor” como la carne cruda – es decir, una persona que no cumple la Torá – se vuelve sabroso (se endulza) al echarle sal – o sea, al adoptar los preceptos de la Torá como norma de vida [24]– y, “el producto de la rectitud será la paz”. El concepto de la rectitud evoca la justicia estricta; así, pues, la entrega reservada de la justicia estricta, evocada por las letras guturales, se endulza mediante la entrega sin reserva sugerida por las palatales, cuyo producto “será la paz”.

La palabra shalom-paz señala la shelemut-realización llevada a cabo por el acoplamiento de la garganta con el paladar mediante la clara articulación de las guturales y palatales, que, en el cielo, es considerada “la dulzura misma” y ocasiona la plena realización celestial. Las palabras del salmo aluden a esta realización, ya que si las guturales son “más deseables que el oro”, las palatales son dulcísimas, ya que son más deseables “que mucho oro fino”.

Dijo el rey David: “por ellos es advertido tu siervo” – tenía sumo cuidado de articular claramente las letras guturales y palatales en su rezo, con la intención de producir la plena realización celestial. “Declaro”, dijo Rabí Shimón hablando de sí mismo, “que salvo en una sola ocasión, he sido vigilante y me he asegurado que articulo claramente y sin errores todos los días de mi vida.

Podemos ver de esta cita que hemos de ser vigilantes respecto a todas las especificaciones mencionadas por nuestros sabios, de bendita memoria, y por los libros de sus siervos piadosos. Hemos de ejercer cautela de no tropezar con todos los obstáculos de los cuales nos han advertido.
Hemos de observar que el concepto de vigilancia se aplica a las mitsvot de sentimiento y acción positiva, así como a las que implican prohibiciones. Las mencionan en la Torá y en las enseñanzas de los sabios de la Gran Asamblea, como por ejemplo, la advertencia de no mirar a la mujer, ni siquiera su ropa tendida en un muro [25], y muchas más.

El hecho que el Talmud de Jerusalén no mencione el concepto de vigilancia puede deberse a la variedad de sus ramificaciones y a que lo abarca todo. Dice el texto: “El fervor conduce a la limpieza; la limpieza conduce a la pureza; y la pureza conduce a la santidad”.
Asimismo, no se menciona la abstinencia junto con los otros rasgos, ya que la abstinencia y la santidad son fundamentalmente similares, como lo explicaremos con la ayuda de Dios.

notas:

1-Tratado Avodá Zará 20b.
2-Deuteronomio 23:10.
3-Salmos 89:20.
4-Isaías 61:1.
5-Zohar Bereshit 11b.
6-Zohar Ajaré Mot 62a.
7-Salmos 149:5.
8-Jeremías 3:12..
9-Salmos 31:24; trad, Metsudah Tehillim.
10-Deuteronomio 23:11.
11-Tratrado Julin 107b; Rabí Waldman explica que Rabí Huna estaba dándo a Rabí Hamenuna carne y pan a comer, a pesar de que Rabí Hamenuna no se había lavado las manos ritualmente antes de comer. Pregunta el Talmud si la razón por la cual Rabí Huna no había insistido que se lavara las manos Rabí Hamenuna porque este último tenía sumo cuidado de no tocar la comida. La respuesta es que en realidad, Rabí Hamenuna se había lavado las manos, ya que era conocido por su extrema escrupulosidad acerca del cumplimiento de preceptos. Esta explicación ilustra la diferencia entre el fervor y la vigilancia; se expresa el fervor antes de la acción y vigilancia al llevar a cabo la acción.
12-
Tratado Avodá Zará 6a.
13-Torat Cohanim, Bejukotai 1.
14-Levítico 26:3.
15-Exodo 18:20.
16-Levítico 10:11.
17-Tratado Keritot, capítulo tercero, “Amru lo – Le dijeron…” 13b.
18-Ezequiel 33:9.
19-Salmos 19:11-12.
20-Zohar Haazinu 295b
Como hemos visto en el capítulo sexto, Matok Midevash explica que así como el paladar nos permite saborear la comida sabrosa, así también los maestros de la sabiduría esotérica se esfuerzan por captar todos los niveles de comprensión tras de los preceptos de la Torá para endulzar el proceso de cumplirlos.
21-Zohar Haazinu 295b.
22-Cantar de los Cantares 5:16; nuestra traducción.
23-Job 6:6.
24-Isaías 32:17.
25-Tratado Avodá Zará 20b.

Eliahu de Vidas

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