Conectándose
Generalidades
La Justicia Divina
+100%-

Cuando pasan cosas malas — el Mundo Venidero

Extraído de Más allá de toda duda. Por Jaim Waldman. Editorial Perspectivas

Sabiendo que D’s esta íntimamente involucrado con cada pequeña cosa que sucede en este mundo, ¿cómo podemos reconciliar el hecho de que vivimos en un mundo de justicia aparentemente caótica, en un mundo donde nos parece que “a la persona íntegra le suceden cosas malas y al malvado le suceden cosas buenas”? Esta pregunta es uno de los mayores dilemas de la vida, un interrogante que ha mantenido ocupadas las mentes de los más grandes pensadores de la historia.

Ahora bien, podríamos eliminar, por supuesto, la mitad de la pregunta puntualizando que no todo aquel que consideramos íntegro, lo es en verdad. Similarmente, no todo aquel a quien creemos un malvado, es realmente así. Si supiésemos la verdad, entonces descubriríamos que las apariencias externas no son a menudo lo que parecen.

Y podemos minimizar el problema aún más, pues no todo lo que parece malo es en realidad malo. Sólo porque este individuo justo no tenga un automóvil lujoso, no significa que las cosas le vayan mal. Es bien feliz con su pobre auto. Quiero decir, se mueve ¿no es así? Y si tiene suerte, el coche podría hasta tener aire acondicionado. Más aún, al menos tendrá una casa. Está bien, no es lujosa o, quizá, simplemente alquile un apartamento, pero al menos tiene un techo sobre su cabeza y tal vez hasta tenga uno o dos acondicionadores de aire también allí. Y estoy seguro de que dispone de alguna estufa para el invierno. De modo que, gracias a D’s, todo está bien. ¿Vacaciones? No irá a la Florida. ¿Quién dice que ir allá es bueno de cualquier forma? No lo necesita. ¿Qué es entonces lo malo?

Y lo mismo, a la inversa, para la persona mala. No todas sus “cosas buenas” son realmente tan buenas. Mucha gente adinerada comete suicidio, se divorcia o lleva vidas bastante miserables a pesar de lo “bueno”. Ellos no cuelgan sus “trapitos al sol” para que todos los vean, pero están allí. Tienen una cantidad de problemas, problemas directamente relacionados con su salud y con su fortuna, a pesar de lo que pueda parecerle al observador externo.

No obstante, a pesar de que todo lo dicho, es justo asumir que hay momentos en que una persona justa sufre. Similarmente, muchas veces se ve a una persona malvada que realmente la pasa bien. Y así, quedamos con el enigma de cómo entender la justicia de D’s.
Nuevamente, si consideramos la sepultura como “final de la línea”, entonces nunca comprenderemos nada; meramente nos pasaremos cuestionando a D’s. Sin embargo, nuestras preguntas comenzarán a aclararse una vez que entendamos que este mundo está directamente conectado con la recompensa y el castigo del Mundo Venidero. Hay dos importantes premisas para establecer a fin de comprender el tema correctamente:

– Una persona puede “consumir” algo de su futura recompensa, o aun todo, mientras se encuentra todavía en este mundo y,
– Una persona puede ser librada del sufrimiento en el mundo futuro a raíz de sus pecados, por medio de las dificultades y penurias sufridas a lo largo de su vida en este mundo .

El completo concepto es mencionado en Salmos 92. David comienza su salmo hablando de la importancia de agradecer y cantar a D’s por el bien que él continuamente nos hace. (Hemos dado más detalles sobre algo de la bondad Divina anteriormente en este capítulo). David está impresionado por la grandiosidad y la complejidad del mundo de Su Creador, con toda su sabiduría y belleza. De hecho, estaba tan reverencialmente inspirado por la bondad y sabiduría de D’s, que no sorprende que, al encontrarse con una situación que contradice esa bondad, se detenga para expresar su comentario. Lo cual es la razón de por qué el Salmo 92 abruptamente cambia su tono justo en la mitad. De repente, en medio de la expresión “A las obras de Tus manos canto alegremente”, David interrumpe su alabanza y dice: “Cuando los inicuos brotan como la hierba y los ejecutores de maldad florecen -es para que sean destruidos para siempre”.

¿De qué se trata este cambio de cadencia? ¿Por qué David cambió el tema?
Realmente, David estaba haciendo la clásica pregunta: “¿Por qué los buenos sufren y los malvados prosperan?”. Le molestaba también a él. David veía un mundo colmado de la infinita bondad y sabiduría de su Creador y, sin embargo, sobresaliendo como un dedo acusador, se halla este fenómeno de la injusticia en los asuntos humanos. Y David, quien sabe que D’s está detrás de todo lo que ocurre, se siente por ende molesto respecto a por qué D’s tolera o, más aún, por qué D’s establece situaciones en las que el justo sufre desventuras y el malvado disfruta lo bueno. En consecuencia, sin siquiera enunciar la pregunta sobreentendida, él inmediatamente la contesta: “Cuando los inicuos brotan como la hierba y los ejecutores de maldad florecen -es para que sean destruidos para siempre”.

En otras palabras, David está diciendo que estas personas que obran mal y que uno ve disfrutando, sin dudas habrán hecho y, probablemente, en el presente aún estén haciendo, algunas buenas acciones. Por lo tanto ellas deben obtener su recompensa por sus buenas acciones . Sin embargo, D’s no desea admitir a personas que dedican su vida al mal en el Mundo Venidero. ¿De modo que cómo procede con ellas? él les “paga” en este mundo dándoles abundancia de “cosas buenas” y de éxito . Y eso es justo también, dado que ellas no están interesadas en alcanzar el Mundo Venidero; éste es el mundo que realmente cuenta para estas personas, de modo que es ahí donde obtienen su recompensa. D’s las deja “florecer” -les permite elevarse a la cima- sólo para que puedan ser destruidas por la eternidad. éste es el mayor castigo posible: su pérdida del Mundo Venidero.

Ahora bien, respecto a la pregunta de por qué les ocurren cosas malas a los justos, David continúa: “[No te preocupes]. El justo florecerá como la palma, como el cedro del Líbano crecerá… Aun en la vejez darán fruto; vigorosos y lozanos estarán”.
David nos está diciendo que, aunque el hombre íntegro puede no estar “pasándola bien” ahora, de todos modos él disfrutará la vida en una forma muy significativa y kasher; por ejemplo, desarrollándose hasta llegar a ser un respetado estudioso de la Torá que recoge los frutos de sus esfuerzos viendo su propio éxito y el de sus hijos y discípulos. “Aun en la vejez darán fruto” significa, en un sentido literal, que los justos conducirán a sus congregaciones hacia grandes alturas, incluso en su vejez y, en un sentido figurativo, significa que las inversiones espirituales que hacen en sí mismos y en otros mientras son jóvenes, redituarán beneficios en su vejez.

Por supuesto que nada de todo este “bien” le resta a nadie nada de su recompensa en el Mundo Venidero. Por el contrario, aunque es gratificado en este mundo con los frutos de su justa labor, esto es sólo considerado el “interés” de su recompensa final. Una persona íntegra siente gran felicidad a lo largo de su vida sabiendo que ha vivido su vida tal como le ha sido dictado por D’s en la Torá, ganando en consecuencia para sí una “gran cuota” de recompensa en el Mundo Venidero.

No obstante, cuando vemos a una persona justa sufriendo intensamente en este mundo, eso es para su mayor beneficio. Se dice en nombre de Rabi Israel Meir Kagan, conocido como el Jafetz Jaim, que “en el Mundo Venidero, cuando veamos todos los beneficios que nuestro sufrimiento nos ha traído, estaremos realmente disgustados de que D’s no nos haya causado más sufrimientos mientras aún estábamos vivos”.

Los pecados, por así decirlo, manchan nuestra alma. El sufrimiento en este mundo remueve algunas, o aun todas las manchas de nuestros pecados, evitándonos, en consecuencia, mucho o, incluso, todo posible sufrimiento en el Mundo Venidero -un sufrimiento que es mucho peor que cualquiera experimentado en este mundo- que, de cualquier forma, debíamos pasar. Solamente esta limpieza puede asegurar que una persona básicamente íntegra sea capaz de tener una estrecha y fuerte conexión con D’s en el Mundo Venidero, pues D’s no permite que almas impuras se acerquen a él allí. Por lo tanto, la persona justa sabe que cualquier sufrimiento que pueda experimentar, no es causa para quejarse contra D’s . De hecho, si el justo estuviese en un plano suficientemente elevado, incluso agradecería a D’s por los sufrimientos que se abatieron sobre él (ver Tratado Berajot, capítulo 9, mishná 5).
David finaliza su capítulo diciéndonos: “Para declarar que D’s es justo, mi Roca en Quien no hay injusticia”.

Así como vemos Su sabiduría en toda la Creación, también, del mismo modo, él maneja Su mundo con la máxima sabiduría y justicia. Pero Su sabiduría y justicia pueden ser sólo comprendidas si sabemos que existe una existencia mucho más importante que la vida en este mundo: la eterna dicha de estar con D’s en el Mundo Venidero. Entonces esas preguntas se desploman por sí solas.
No obstante, si no hubiese otra vida, entonces el mundo entero no tendría sentido. Nada tiene menos sentido que creer que un D’s todo-misericordioso dejaría que existiera un mundo caótico, pues eso es exactamente lo opuesto a la bondad. Nada podría ser más cruel para D’s que dejar a este mundo marchar anárquicamente por sí mismo, donde los resultados son tales que muchas veces las cosas van bien para los malvados y mal para los justos. Sólo con el conocimiento de que hay un Mundo Venidero es que los actos de D’s comienzan a tener sentido. Por supuesto, no podemos esperar entender a D’s, pero no hay nada malo en usar nuestras mentes otorgadas por él, para intentar comprender, basándonos en conceptos de la Torá, una pequeña parte de los caminos de D’s.

En conclusión, vemos que la única forma de entender, al menos algo de este mundo manejado por D’s, Quien es justo, misericordioso y bondadoso (Salmos 145 y muchos otros versículos a través de las Escrituras) , es llegar a la comprobación de que el principal propósito de nuestras vidas no es para este mundo, sino para el Mundo Venidero.

Jaim Waldman

Libros relacionados

Más allá de toda duda

Ciencia y Torá




1 comentario
  1. Iban Zambrano

    Buena reflexiòn

    18/11/2017 a las 23:23

Deje su comentario

Su email no se publica. Campos requeridos *

Top