Analizándose
Alegría y Tristeza
Sobre la Alegría y la Gratitud
+100%-

Consejos sobre la alegría

Extraído de Hojas que curan el alma. Breslov Research Institute

¡Es una gran mitzvá estar siempre alegres!
(Likutey Moharán II, 24)


Con alegría, es posible darle vida a una persona
(Sabiduría y Enseñanzas del Rabí Najmán de Breslov #43)

Haz todo lo posible por estar siempre alegre y aprender a ser feliz recurriendo a todos los métodos que te he enseñado: buscando los puntos buenos; recordando que has merecido conocer la gran luz [esto es, el Tzadik]; teniendo en cuenta que «él no me hizo pagano» y también, de una manera básica, hasta con la tontera y las bromas.

Carta #27

Trata siempre de estar alegre. ¡Cuán dichoso me sentí cuando leí que estabas feliz! Gracias a Dios. ¡Que siempre sea así, hijo mío! ¡Que siempre estés pleno de dicha! Siempre debemos inspirarnos en la alegría de ser judíos. Debemos sentir un infinito placer por esto. ¡Hemos merecido ser de la simiente de Israel! ¡Dios nos dio Su Torá y los sagrados mandamientos! «¡Afortunados somos! ¡Qué buena es nuestra porción!».

Carta #6


¡Fortalécete y ten ánimo, mi querido hijo! ¡Levántate y clama a Dios constantemente! Pon toda tu fuerza en sentir alegría por cada punto bueno, ¡incluso por el menor rastro de un punto bueno! ¡Atesora la Torá, la plegaria, la caridad y las buenas acciones que puedas hacer cada día!

Carta #404


Esto es lo que nuestro gran maestro, el Rebe Najmán, de sagrada y santa memoria, solía decir: «Si una persona se siente muy deprimida, le está prohibido caer. Más bien debe darse ánimos y reflexionar: ¿Acaso nunca hice nada bueno? ¿Es que nunca realicé ni siquiera una mitzvá? En verdad, en medio de todos mis errores, Dios nos libre, ¡verdaderamente estoy tratando de salir de aquí! Sea lo que fuere, todavía tengo muchos puntos buenos, pues ¡varias veces hice la voluntad del Creador! De esta manera la persona debe darse ánimos y nunca perder la esperanza…» (ver Likutey Moharán I, 282 ).


Carta #466


Acepta y reconoce que todo lo que está escrito en los sagrados libros del Rebe Najmán, sobre el gran orgullo y alegría que Dios siente por cada judío, sin importar su nivel, ¡también se aplica a ti! Por sobre todas las cosas, haz el esfuerzo de regocijarte cada día por el hecho de que «él no me hizo pagano» y porque «él nos separó de aquéllos que están equivocados.» En verdad podemos decir con honestidad, «¡Ashreinu! – ¡Afortunados somos!».

Carta #207


«¡Ashreinu! – ¡Afortunados somos! ¡Cuán buena es nuestra porción!» (plegaria de la mañana). Pues conocemos la verdad sobre el objetivo eterno: que el hombre fue creado para conocer a Dios, bendito sea, y por eso vale la pena soportar todas las dificultades de este mundo. Más aún, ¡el solo hecho de que la persona conozca y tenga fe en esto, aligera su tarea y le permite transformar todo en alegría! Lo más importante es que debemos regocijarnos en el hecho de que pertenecemos a los hijos de Israel y que conocemos y tenemos fe en el verdadero Tzadik, quien alcanzó en verdad el objetivo eterno. No importa lo que suceda, a través de él mereceremos que nuestro final sea eternamente bueno, ¡contemplando las maravillas de Dios! (ver Tzadik, capitulo 14). Todo el trabajo y el sufrimiento son insignificantes comparados con el mínimo grado de esta tremenda esperanza y anhelo. Más aún, bendito sea Dios porque «en el sufrimiento Tú me diste alivio», dentro de la opresión del sufrimiento mismo, existen muchas y grandes salidas y «expansiones» (ver Likutey Moharán I, 195). Por lo tanto, ¡Sé feliz… realmente feliz! Manténte sano y alegre y acostúmbrate siempre a transformar toda la pena en alegría.

Carta #474


«¡Ashreinu! – ¡Afortunados somos!». ¡Ashreinu que merecemos decir la palabra ashreinu dos veces al día! Si te acostumbras a regocijarte en esto, podrás, al menos una vez en tu vida, sentir en tu corazón la genuina belleza y alegría de ¡Ashreinu!, la belleza y la alegría de «Afortunados somos por declarar la Unidad de Su Nombre!» (plegaria de la mañana).

Carta #224


Debemos fortalecernos con buenos deseos y anhelos, debemos ser extremadamente decididos y hasta empecinados en lo que queremos. Cada persona debe creer en sí misma; debe tener fe en que lo bueno que hay en ella es todavía muy, muy fuerte. Debe decir, «Aunque haya hecho algo malo, aun así ‘muchas aguas no pueden extinguir el amor ni los ríos pueden anegar’ (Cantar de los Cantares 8:7) los puntos buenos que he merecido recolectar en esta sombra pasajera que es la vida».

Carta #320

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1 comentario
  1. Moisés Lopez Onofre

    Gracias por compartir su alegría infunde valor y respeto hacia uno mismo el ser humano no fue creado para la tristeza

    01/08/2016 a las 21:44

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