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Iom Kipur
Los 10 días previos a Iom Kipur
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Bitul, la sumisión para una relación profunda

Extraído de «Cabalá: Espiritualidad autentica para nuestros tiempos. De Simcha Benyosef

Analizaremos el concepto de bitul desde el principio de la relación de Israel con el Eterno hasta nuestros días.
Mientras estaba en Egipto, la congregación de Israel se encontraba en las etapas iniciales del primer nivel, de aceptar el reino del cielo, pues los israelitas seguían sumidos en el cuadragésimo noveno portal de la impureza. La multiplicidad de señales y milagros les propino el impulso necesario para adquirir conciencia cabal del nivel básico y, al percatarse de que D-os es el rey del mundo, aceptaron sin reservas Su dominio. Empero, no alcanzaron el siguiente nivel, de entregar a D-os su néfesh, rúaj y neshamá sino hasta la partición del mar. Al exclamar «D-os reinará por siempre jamás», recalcaron su compromiso eterno de mantener el reinado Divino en este nivel superior de sumisión, donde Su voluntad se convirtió en la de ellos.

Al igual que nuestros antepasados en Egipto, también aspiramos a mantenerlo, pero sabemos que en realidad resulta imposible permanecer siempre en el mismo nivel de intensidad, por ello, después del ayuno del 9 de Ab, nos prestamos para los 40 días que comenzaran en elul, reflexionando sobre cuál es el significado de esta total sumisión de nuestro intelecto y emociones para cada uno de nosotros. Entonces planeamos activamente para traducir nuestras intenciones en acciones, adoptando nuevas expresiones de sumisión que sentimos que estamos preparados para mantener. Nuestro servicio durante estos 40 días se sellará en los últimos Diez Días de Arrepentimiento.
[…]

[Como ejemplo de bitul] cabe mencionar la historia de un joven cuya familia había cortado totalmente sus lazos con el judaísmo. Se había enamorado de una muchacha gentil que estaba estudiando judaísmo con la intención de convertirse. A medida que le enseñaba a él con entusiasmo lo que ella estaba prendiendo, las sagradas chispas de su alma judía gradualmente se encendieron. Poco después de que ella se convirtió, el también se hizo observante.
El día de su compromiso, la pareja cumplió con la antigua tradición de visitar la tumba de los antepasados del novio. Ante su incrédula mirada, había un emblema grabado en la lapida, que se indicaba que los familiares del novio eran cohanim, sacerdotes. Si el novio era cohén, le estaba prohibido casarse con una conversa; el compromiso había de romperse.

En vista de que el deseo del joven de retornar al judaísmo era sincero y no había sido motivado por el amor que sentía hacia su novia, no tuvo alternativa. De igual forma, dado que la relación de la joven con D-os precedía a la relación con su novio, aceptó la voluntad de D-os y comprendió que el objetivo real de su compromiso nupcial había sido regresar a este joven a su Creador. En este caso, ambos realizaron un acto de sumisión con su rúaj.

De Rosh Hashaná a Iom Kipur

Los diez días de arrepentimiento, desde Rosh HaShaná hasta Iom Kipur, son los últimos días que Moisés permaneció en el Monte Sinaí. En Rosh HaShaná sometemos nuestra neshamá al Todopoderoso aceptándolo como Rey en el plano intelectual. Durante los días de arrepentimiento sometemos nuestro rúaj a D-os merced a nuestra sincera contrición por los pecados del pasado. En Iom Kipur sometemos nuestro nefesh a D-os mediante la privación física de comida y bebida.

Iom Kipur representa el tiempo final de separación durante el cual el Creador, ejerciendo sus funciones de Juez, permite que las fuerzas de justicia estricta y los ángeles de las naciones del mundo alcen su voz y presenten sus acusaciones contra el pueblo de Israel.

El Arí pregunta cómo Iom Kipur puede ser el dia mas sagrado del año, puesto que el crecimiento espiritual que Israel ha de lograr durante las tres semanas que transcurren desde el inicio de las Altas Festividades, en Rosh Hashaná, hasta Sucot, aun no alcanza su punto máximo en Iom Kipur, no produciéndose a la sazón la unificación espiritual que buscamos. Por lo tanto, ¿cómo resulta ser Iom Kipur más sagrado que Sheminí Atzeret, pese a la unión total que se produce en esta ultima fecha?

La respuesta es que, en Iom Kipur, el pueblo de Israel acepta incondicionalmente el reinado de D-os sobre si y, en tanto Su pueblo, se yergue frente a él «cara a cara», atrayendo sobre si Su respuesta: un momento de favor divino sin precedentes. Pese a que el vinculo apasionado aun no se completa y no se produce la unión, la entrega total de Israel en Iom Kipur demuele todas las barreras, creando un lazo de una calidad ausente en Sheminí Atzeret.

Toda relación profunda entre el hombre y D-os debe nacer del bitul un coparticipe en algún nivel. Por ende, solo en Iom Kipur, cuando nos sometemos totalmente a nuestro Amado, puede la relación de amor establecerse a cabalidad. Por medio de nuestra total entrega, coronamos a D-os como Rey, y podemos renovar la intima unificación que anhelamos compartir con él. En este sentido, cada año recibimos las Segundas Tablas que nos convierten en la «Congregación de Israel, Su Amada del alma».

Simcha Benyosef

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1 comentario
  1. Jehuda Avellaneda Av

    Que reconfortante mensaje y placentero estudió gracias

    21/09/2018 a las 23:07

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