Energía de los meses
La energía del mes de Iyar
La energia del mes de Iyar/Tauro
[Web-Dorado_Zoom]

8) Iyar: Mes de Curacion

Extraido de jabad magazine

Nuestros Sabios han dicho que las letras de la palabra Iyar son también iniciales de la frase bíblica Aní HaShem Rofeja («Yo soy Di s, tu curador»). Por lo tanto, es más que oportuno presentar una selección de cartas del Rebe acerca del estrecho vínculo que tienen la Torá y sus mitzvot con la salud.

«…Espero que no me escatimará el favor de hacerme llegar buenas nuevas en cuanto a la salud de … así como respecto de la salud espiritual de todos.
Como es sabido, nuestros Sabios declaran que los 248 Preceptos Positivos se corresponden con los 248 órganos corporales, en tanto que los 365 Preceptos Negativos están relacionados con las 365 venas y arterias.

De más está decirlo, ésta no es una mera similitud numérica. Los órganos del cuerpo reciben su vitalidad a través del cumplimiento de los Preceptos Positivos, mientras que las venas y arterias del hombre son conductos puros y sin defecto Di-s libre para la circulación de la sangre, por vías de la observancia de los 365 Preceptos Negativos pues, en el judío, sus aspectos materiales y espirituales no constituyen dos entidades desvinculadas entre sí, sino una misma entidad, y uno depende del otro, como lo insinúa sucintamente el Alter Rebe, autor del Tania y el Shulján Aruj [HaRav], en Likutéi Torá, Parshat Nitzavím, folio 45c…».

* * *

«En respuesta a su carta del día martes, en la que escribe acerca del estado de su salud y la situación de su corazón:
Es conocido lo dicho por nuestros Sabios, en el sentido de que los 248 Preceptos Positivos se corresponden con los 248 órganos corporales, y los 365 Preceptos Negativos con las 365 venas y arterias.

La idea interior de esta máxima es que el cuerpo material del ser judío, sus condiciones y salud en general, depende del cuerpo espiritual, es decir, su situación en cuanto al cumplimiento práctico de los Preceptos Positivos y la precaución frente a los Preceptos Negativos.

Sin embargo, dado que nos encontramos en un mundo que, por Voluntad del Supremo, fue creado para ser de nivel inferior es decir, con una forma material y conducción que, externamente, a los ojos mortales, parece regirse por las leyes de la naturaleza , en varias esferas los procesos deben aferrarse a procedimientos naturales.

De esto se desprende que, pese a que en términos generales es necesario obedecer las instrucciones del médico en consonancia con el dictamen de nuestros Sabios: `Se autorizó al médico a curar’ al mismo tiempo deberá tenerse permanentemente ante los ojos la verdad: que es el Creador del mundo quien crea, sostiene y da vida a cada uno de los seres creados, en especial si de tratarse de descendientes de Avraham, Itzjak y Iaacov, sobre los cuales se dijera [en la Torá]: `Hijos sois vosotros de Di-s, vuestro Señor’.

Al ser Di-s la `Esencia del bien’, es naturaleza del bien hacer el bien, por lo que la preocupación no tiene cabida alguna, y el servicio a Di-s puede ser con mayor alegría, y también genuino.

Todo lo dicho es válido también para usted. Esté su corazón dispuesto y confiado en que éste está despierto para Di-s, Su Torá y Sus mitzvot, y por lo tanto prolongará sus días con bienestar. Sólo que para incrementar las bendiciones de Di-s y su éxito, debe usted multiplicar sus propios actos de caridad hacia el prójimo caridad tal cual, con su dinero, y caridad en el sentido amplio, el esfuerzo físico y la influencia sobre su prójimo para acercarlo a la Torá y sus mitzvot .
Y no hay cosa que se interpone a la voluntad».

* * *

«Confío en que huelga motivarlo en cuanto a lo que se explica respecto de la idea de que `Israel es un pueblo único en la tierra’ que esto no es sólo en su sentido literal que ellos creen en el Di-s único y en una Torá única , sino que ellos atraen la unicidad en todas las cosas.

Esto significa que tal como Di-s es llamado `único’ porque es una unidad absoluta y no compuesta, del mismo modo existe en el mundo una unidad armónica entre todos sus componentes.

Esto es particularmente así por cuanto que lo material y lo espiritual no constituyen dos entidades desvinculadas, sino que, en verdad, son una misma cosa sólo que [el hecho de que no parecieran serlo,] es al estilo de lo dicho por nuestros Sabios, `quienquiera errar, que venga y yerre’ .

La tarea del judío constituye en entender y sentir en su interior la unidad de Di-s, darla a comprender a su entorno, a todos aquellos sobre los que ejerce influencia, y en cada lugar al que pueda llegar.
Lo mismo es cierto en cuanto a la salud.

Cuando se precisa ampliar la salud del cuerpo, debe tener lugar un incremento acorde en la salud del alma, como dijeran nuestros Sabios: `Todo el que incrementa, le incrementan a él’.

Por eso me permito sugerir que sería apropiado que su padre agregue cursos de estudio de nuestra Torá, la Torá de Vida, por medio de la cual `vida eterna plantó [Di-s] en nuestro medio’. Y una de las interpretaciones de esta frase es que, estando en el mundo, se viva con vida genuina, cosa que debe verse y sentirse también en el cuerpo físico, como declarara Maimónides: `que el cuerpo sea sano y entero, es de las sendas de Di-s’…».

* * *

«Confirmo haber recibido su carta del lunes. En cuanto a lo que escribe acerca de temas médicos y la constitución de la cabeza, en apariencia se refiere a lo que escuché contar a mi santo suegro, el Rebe [anterior]. Esto es:
Uno de los integrantes de la familia de su padre, el Rebe Rashab, se dirigió a éste sobresaltado enormemente. Acababa de leer acerca de un nuevo descubrimiento en la conducta de los nervios de la cabeza. El Rebe le respondió que eso ya se encontraba en los escritos del jasidismo del Míteler Rebe, el hijo del Alter Rebe, extrajo el volumen con los manuscritos y se lo mostró. Y concluyó diciendo que el Míteler Rebe no lo supo en virtud de su pericia en cuestiones médicas, sino que conocía las cosas tal como éstas eran en el Hombre Supremo, del cual el hombre inferior es imagen y semejanza…».

* * *

«Sin duda encontrará términos para explicar a … que aquello que le ha respondido, que ahora no puede estudiar porque padece dolores, es similar al enfermo que dice que no puede tomar medicamentos porque está enfermo.
Ya nos han comunicado nuestros Sabios que `el que siente malestar en su cabeza, en su cuerpo, que se aboque al estudio de la Torá’. Si bien es comprensible que cuando el cuerpo sufre resulta difícil el estudio en profundidad, no obstante se debe tratar de hacerlo, al menos en un estudio más ligero, o por lo menos el ciclo de estudio de Jumash, Tehilím y Tania instaurados por mi suegro, el Rebe, que son apropiados para todos.
Quiera Di-s que comunique buenas noticias, que sus palabras salieron del corazón y entraron al corazón de … y produjeron logros concretos…».

* * *

«En cuanto a lo que escribe que en vista de los preparativos para su boda en buena hora se ha visto obligado a suspender parte de los tiempos que tenía asignados para el estudio de la Torá, no me parece correcto, en absoluto.
Todo lo contrario: si en tiempos regulares la persona debe fortalecerse y aferrarse a la Torá, la que es el conducto y el recipiente para atraer y recibir la bendición y el éxito, cuánto más es ello imprescindible como preparación para el casamiento.

Aun de ser cierto que son muchas las preocupaciones que lo agobian por los preparativos para la boda, debería organizarse de modo de disminuir los tiempos asignados, mas no suprimir totalmente las cosas que estudia, pues no sabemos qué esfera de la Torá precisa usted en mayor medida en un determinado momento y lugar, etc.

Con esto se responde lo enunciado por nuestros Sabios en el Talmud (Eruvín 54a): `el que siente malestar en su cabeza, que se aboque al estudio de la Torá…, el que siente malestar en su garganta, que se aboque al estudio de la Torá…’. La pregunta es sencilla: ¡se ve a la claras que quien siente malestar en su cabeza, y estudia Torá, no se cura en el acto!

Esta pregunta tienen varias respuestas, y una de ellas es que la Torá es una estructura completa, como está escrito: `Esta es la Torá, la persona…’. En consecuencia, hay en ella temas que corresponden a la cabeza, otros que corresponden a la garganta, etc. Por eso, de dolerle la cabeza, que estudie Torá. Y si Di-s le brinda el éxito de dar con el segmento de la Torá vinculado con la cabeza, habrá de curarse. Pero no cada uno de nosotros tiene ojos luminosos como para hallar en la Torá el lugar que corresponde a un órgano determinado.

Del mismo modo en su caso. No sabemos qué parte de la Torá está vinculada en mayor medida con su situación del presente. Y puesto que por Providencia Divina tiene asignados tiempos de estudio para diversos temas de la Torá, debería conservarlos todos. Y si no es posible mantenerlos como antaño, reduzca entonces los tiempos dedicados a cada uno de ellos, pero no los suprima totalmente…».

Libros relacionados

Calendario Cabalístico. Abril (Iyar)

Kabala




Deje su comentario

Su email no se publica. Campos requeridos *

Top