Festejando
La Meguilá (rollo) de Purim
Purim
+100%-

5) Esther V

Gentileza y (c) Mesilot Hatorá

Esther V

1. Tres días después, Ester se vistió con sus ropas reales y se paró en el átrio interior del palacio del Rey. Se puso enfrente de la habitación real donde el Rey se encontraba sentado en su trono, frente a la entrada donde Ester se encontraba parada.
2. Cuando el Rey vió a Ester parada en la entrada, a él le complació. El apuntó hacia Ester el cetro de oro que estaba en su mano, y Ester se acercó y tocó la punta del cetro.
3. El rey le dijo a ell, «Cómo estás Reina Ester, y cuáles son tus deseos?» Aún si quisieras la mitad de mi reino te lo daría.»
4. Ester dijo: «Si le agrada al Rey, me gustaría que el Rey y Haman vengan hoy a la fiesta que le he preparado».
5. Entonces el Rey ordenó «Llamen a Haman que se apresure y haga como Ester ha pedido.» Entonces el Rey y Haman vinieron a el banquete que Ester había preparado.
6. El rey dijo a Ester durante la fiesta: «Cuál es tu petición? Yo te la concederé Y cuál es tu deseo? Aún si es la mitad de mi reino te lo daré»
7. Ester contestó: «Esta es mi petición y éste es mi deseo.»
8. «Si yo le agrado al Rey, y si el Rey desea ceder a mi petición y hacer lo que yo deseo, que vengan el Rey y Haman a la fiesta que yo prepararé para ellos y mañana yo le diré al Rey lo que él quiere saber.»
9. Aquél día Haman salió contento y alegre, pero cuando vió a Mordejai a la entrada del palacio del Rey, y Mordejai no se paró o se movió ni mostró ninguna clase de respeto, Haman se enfureció enormemente contra Mordejai.
10. Pero Haman se contuvo y se fue a su casa. Mandó a llamar a sus amigos y a su esposa Zeresh.
11. Haman les dijo lo orgullosos que estaba de su fortuna, sus muchos hijos y de toda la grandeza que el Rey le había conferido, haciéndole más importante que los otros oficiales y sirvientes del Rey.
12. Haman dijo: «No solo esto, pero la Reina Ester no ha traído a la fiesta que hizo con el Rey a nadie más que a mí. Y mañana también estoy invitado a la fiesta con el Rey.»
13. «Pero todo esto no significa nada para mí mientras siempre vea a el judío Mordejai sentado en la puerta del palacio del Rey.»
14. Entonces su esposa Zeresh y todos sus amigos le dijeron: «Vamos a construir una horca de 50 pies de alto; y mañana en la mañana conseguirás un permiso del Rey para colgar a Mordejai en la hora. De esa manera vas a estar muy contento cuando vayas con el Rey a la fiesta.» Haman pensó que ésta era una buena idea y él mismo construyó la horca.

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