Festejando
Leyes y costumbres
Pesaj
+100%-

2) Leyes de la Revisación del Hamets

(selección extraída del Libro “Leyes de Pesah – Hazón Ovadia” por Rabbí Ovadia Iosef, © Ediciones Midrash Sefaradí)

6. a. Bendición de la revisación. Antes de iniciar la revisación del hamets, hay que decir la siguiente bendición:

“Baruj Ata Adon-ai, Eloh-enu Melej HaOlam, asher Kideshanu bemitsvotav -vetsivanu al biur hamets.”

“Bendito Tú, D-s, nuestro D-s, Rey del Universo, que nos consagró con Sus preceptos y nos ordenó la eliminación del hamets.”

b. Está prohibido hablar entre la berajá y el comienzo de la revisación, y si la persona interrumpe con palabras que no son relativas al tema de la bediká, debe volver a bendecir Durante la bediká puede hablar sólo lo necesario a la revisación y si se habla sobre otro tema mientras se la lleva a cabo, no debe volver a pronunciar la bendición.

c. No se dice la bendición de Sheheheianu (bendición de agradecimiento a D-s por darnos vida para llegar a un gran acontecimiento) por el precepto de la revisación del hamets. De todas maneras, debido a que varios de nuestros sabios sostienen que hay que decir Sheheheianu, para cumplir con todas las ideas, es bueno proceder del siguiente modo. se debe conseguir un fruto nuevo y colocarlo frente nuestro en el momento de la bendición ‘Al biur hamets”, luego de pronunciar esta bendición, se dice “Sheheheianu”, y al finalizar la revisación se bendice sobre el fruto “Boré perá haets” o “Boré perí Haadamá”, según lo que corresponda, y finalmente se come el fruto. Todo esto es una buena costumbre y no una obligación.

d. Una sola bendición sirve para revisar varias propiedades aunque se encuentren lejos una de la otra, ya que caminar no se considera interrupción (efsek).

e. Si el dueño de casa lo desea, como hemos expresado más arriba, puede hacer escuchar su bendición a otras personas en el momento de la revisación, con la condición de que los demás presten atención a esta bendición contesten “Amén”, y luego se dividan para revisar cada uno en otro lugar. Por su parte, el dueño de casa debe pensar que su berajá también sirve para los que la escucharon.

f. Es bueno que el dueño de casa también participe en la revisación, pero por si algún motivo no puede llevarla a cabo y nombra a un encargado para dicha labor, no debe pronunciar la bendición el dueño sino el que cumple con el precepto.

7. a. Otros lugares que necesitan Bediká. También en las sinagogas, en las yeshivot, y en todo establecimiento comunitario, hay que revisar por medio de un encargado a causa de los niños que ingresan con hamets a esos lugares cuando van a rezar con sus padres, y más aún en la actualidad que se acostumbra realizar banquetes por diferentes acontecimientos (Seudat Mitsvá) y se come allí hamets.

b. Aunque limpien y ordenen la sinagoga el día 13 de Nisan, hay que revisar el hamets a la luz de una vela la noche del 14 de Nisan, pero no se bendice por esta revisación sino que el encargado se ha de basar en la bendición que dijo anteriormente en su casa.

c. La habitación en la que se deposita el hamets para vendérselo luego a un gentil no hace falta revisarla.

8. a. Anulación del hamets por la noche (Bitul Hamets BaErev). Después de la revisación debe anularse el hamets no encontrado diciendo:

“Kal hamira deika birshutí dela hasite udela biarte livtil velehevé keafrá deará”

Esto significa: “Toda levadura y sustancia fermentada que se halla en mi poder, que no he visto y no eliminé, sea anulada y considerada como el polvo de la tierra”

b. La persona debe decir este texto en la lengua que comprende, pues si lo lee en hebreo o arameo y no entiende lo que dice, esta fórmula no sirve y por lo tanto deberá repetirla en el idioma que le es familiar.

c. Se acostumbra a decir el texto del Bitul tres veces, y es bueno que en una de ellas agregue la palabra “Efker” (de nadie), antes de “Keafrá Deará’ (como el polvo de la tierra).

d. Cuando el dueño de una propiedad ordena a un encargado revisar el hamets y anularlo, en primera instancia, el dueño también tiene que anularlo; si sólo lo hizo el encargado, pero aclaró: ‘Todo hamets que ésta en poder de…”, recordando el nombre del dueño de casa, la anulación es válida aunque el dueño no la efectuó. Si el dueño no se encuentra en su casa, puede anular el hamets desde el lugar donde se encuentre. Si por algún motivo dudamos de la anulación por parte del dueño de casa, es conveniente que su esposa lo anule aunque no se lo haya ordenado su esposo, aclarando: ‘Todo hamets que se halla en poder de mi marido. . .’

9. Guardar el hamets. Todo el hamets que se reserva para comer a la noche, después de la revisación y para el dia siguiente, se debe colocar en un lugar especial de modo que no se disperse. Especialmente hay que cuidarse cuando hay niños pequeños, procurando que coman en algún lugar determinado de la casa.

10.a. Comienzo del horario de la prohibición del hamets. Está prohibido por la Torá comer y tener provecho del hamets a partir del final de la sexta hora de la mañana del 14 de Nisan

b. Entre el final de la cuarta hora y el final de la quinta, está permitido tener provecho del hamets (como por ejemplo vendérselo a un gentil o dárselo a los animales para comer, cuidando que éstos no escondan el hamets dentro de nuestra propiedad) pero está prohibida su ingestión en comidas o bebidas por decreto de nuestros sabios, a partir de la cuarta hora en adelante.

c. También prohibieron nuestros sabios tener provecho del hamets a partir del final de la quinta hora del día.

11. a. Límpieza de los dientes. Después del desayuno del 14 de Nisan hay que limpiarse los dientes y enjuagarlos bien pues podemos extraer de ellos algo de hamets e ingerirlo sin darnos cuenta cuando ya rige el horario de la prohibición.

b. Aquellas personas que usan dientes postizos, deben lavarlos y fregarlos bien pero no hace falta hervirlos en agua caliente (Agalá), y el que quiera cuidarse más en este detalle, que vierta sobre ellos agua hirviendo del mismo recipiente que estuvo sobre el fuego cuando hirvió el agua (Keli Riahon).

12. a. Quemado del hamets (Biur Hamets). El 14 de Nisan, antes del final de la quinta hora de la mañana, debe quemarse el hamets, o molerlo en migas muy pequeñas, y tirarlo al viento o al mar, como dice el versículo:
“Quitarán el leudante de sus casas” o sea, de cualquier manera que se pueda anular por completo.

b. Está prohibido iniciar cualquier tipo de trabajo a partir del comienzo del horario del quemado del hamets, hasta que no se concluya su incineración.

c. La costumbre es quemar el hamets, por eso es mejor desmenuzarlo antes para que el fuego lo consuma bien y lo convierta en carbón, o también se puede impregnar el hamets en nafta o kerosene de manera que sea imposible comerlo y así también se considera anulado aunque no se quemó.

d. Antes de su prohibición, la persona puede arrojar el hamets en el patio o en el Corral donde habitan aves, y si después del horario de la Prohibición encontró que las aves no lo comieron, debe quemarlo.

e. El que anuló el hamets Y lo colocó posteriormente junto a los residuos en la vía pública antes de la prohibición y después lo encuentra, no está obligado a quemarlo, aunque es conveniente que lo haga.

f. También las mujeres están ordenadas sobre este precepto y por lo tanto, si no se encuentra el hombre en casa, tiene la mujer la obligación de quemar el hamets antes del momento de la prohibición, de la manera detallada anteriormente. El marido, por su parte, debe anular el hamets en cualquier lugar donde se encuentre el 14 de Nisan por la mañana, como explicaremos en el apartado siguiente.

13. a. Anulación del hamets por la mañana (Bitul hamets baboker). El texto de la anulación del hamets del 14 de Nisan por la mañana es el siguiente:

“Kal hamira deika birshutí dehasite udela hasite debiarte udela biarte livtil vehelevé keafrá deará”

Esto significa: “Toda levadura o sustancia fermentada, que vi y que no ví, que eliminé y no eliminé, sea anulada y considerada como el polvo de la tierra”

b. El texto del Bitul se dice luego del quemado (antes del final de la quinta), para cumplir con el precepto de quemar nuestro propio hamets (ya que después de su anulación, el hamets ya no se encuentra en nuestra posesión).

Libros relacionados

Nosotros y el tiempo - Sefer Hatodaa Vol. II

Halajá, Ley Judía Festividades Pensamiento Judío




Deje su comentario

Su email no se publica. Campos requeridos *

Top