Ascendiendo
Aprehendiendo las sefirot
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18) Netzaj [18.7 ]

Compilación realizada de diversas fuentes de Breslov, en especial “Anatomía del Alma” Por ruthshira@tora.org.ar

El Tikuney Zohar describe las Diez Sefirot como un sistema unificado que Dios permea y dirige tal como el alma permea y dirige al cuerpo. Los “miembros” del “cuerpo cósmico” están ordenados de la siguiente manera:

Jesed [bondad y amor] es el brazo derecho, Guevurá [restricción] es el brazo izquierdo y Tiferet [armonía] es el torso. Netzaj [dominio] y Hod [empatía] son los dos muslos y Iesod [cimiento; canal] es la extremidad del cuerpo, el signo del pacto sagrado. Maljut [reinado] es la boca [del santo pacto]. Es por tanto llamado Torá She be´alPé [“Torá de la boca” o “Torá Oral” ]. [Por sobre estos “miembros” está la “cabeza” en la cual] Jojmá [sabiduría] es el cerebro [derecho], el asiento del pensamiento y Biná [comprensión] es el cerebro [izquierdo] y el corazón, mediante el cual el corazón comprende. Respecto a estos, está escrito (Deuteronomio 29:28),
“Los secretos pertenecen a Dios [correspondiendo a la Sefirá de Jojmá] nuestro Señor [correspondiendo a la Sefirá de Biná]” . Keter Elión [corona superna] es el Keter [corona] de Maljut [reinado], con respecto a la cual se ha dicho (Isaías 46:10), “Yo [Dios] declaro el final [Maljut] desde el principio [Keter]” .

Todo el sistema de Olamot y Sefirot fue creado como un filtro de la Luz de Dios para permitir que el hombre pueda interactuar con Dios de manera segura, sin ser abrumado. Tal como el cuerpo humano enmascara la intensidad del alma, también las Sefirot enmascaran y ocultan la Luz de Dios.

Extendiéndose hacia abajo desde la extremidad inferior del torso, las piernas son los pilares que soportan el cuerpo y el principal medio de locomoción del hombre. En el plano espiritual, las piernas representan el límite inferior y más externo del hombre.
Es mediante las piernas que el hombre se pone en contacto con el suelo físico. Al empujar con sus piernas contra la tierra, el hombre es capaz de levantarse y elevarse por encima de esa misma tierra.
Las piernas corresponden a las Sefirot de Netzaj y Hod. Juntamente con el órgano sexual, que corresponde a Iesod, componen la tríada inferior de Sefirot. NeTZaJ viene de la raíz l´NaTZeaJ, que significa tener dominio o victoria. HoD significa esplendor, pero también está relacionado con el término HoDaá, admisión, y connota un estado de sumisión. Netzaj es una extensión de Jesed, el atributo de dar. Sólo aquél que tiene “control” sobre sí mismo es capaz de mostrar benevolencia hacia los demás. Hod es una manifestación de Guevurá, el rasgo de restricción. Ambos atributos son necesarios para lograr un equilibrio en la vida, pues uno debe saber no sólo cuándo refrenarse, sino también cuándo consentir con lo de los demás. Utilizando ambas “piernas” , uno puede avanzar, confiado en la “victoria” y en el éxito de su emprendimiento, al tiempo que lo equilibra con una saludable conciencia de que hay veces en que uno debe restringirse frente a fuerzas superiores a las propias.

El Rebe Najmán enfatiza cuán importante es equilibrar estas dos fuerzas opuestas. En muchos lugares (ver por ejemplo Likutey Moharán I, 6:4) habla de ser experto en “ir y volver” . Esto se basa en la visión de Ezequiel (Ezequiel 1:14), “Las “Jaiot” iban y volvían, con la apariencia de un relámpago” . La capacidad de “ir” es necesaria en nuestro servicio a Dios, en esos momentos en los cuales deseamos “elevarnos al cielo” (Salmos 139:8). La capacidad de “volver” se requiere cuando nos vemos forzados a “hacer nuestro lecho en el infierno” (ibid.).

Esto significa que si, por un lado, uno es digno de ascender a un cierto nivel, no debe quedarse allí. No importa dónde uno se encuentre, nunca debe estar satisfecho de su nivel. Uno es capaz de más, de modo que está obligado a desarrollar y utilizar esa capacidad. Esto es Netzaj. Esta es la capacidad necesaria para creer y saber que uno puede avanzar constantemente, cada vez más.

Por otro lado, si uno debe caer, Dios no lo permita, entonces no importa cuán lejos o en qué abismos uno haya caído, incluso si se encuentra en los abismos mismos de la depravación, Dios no lo permita, nunca debe abandonar la esperanza. Suceda lo que suceda, es necesario buscar y apelar a Dios para que nos ayude. Es necesario fortalecerse como uno pueda, allí donde se encuentre. Dios puede ser hallado hasta en el más hondo de los abismos. También allí debes unirte a Él y no darte por vencido. Esto es Hod. Esta es la capacidad de volver, de encontrar a Dios incluso cuando te has visto forzado a “hacer tu lecho en el infierno” , aceptando, incluso en la más desfavorable de las circunstancias, Su Voluntad y sólo Su Voluntad.

Tus piernas tienen una fuerza tremenda. Aprende a utilizarlas. Practica el mantenerte firmemente de pie. Cuando decidas avanzar, hazlo con convicción. Afírmate. Cuando debas detenerte y dejar el paso, hazlo sin dudas ni pesar.

Dejar pasar implica comprender el secreto de la auto anulación. La pierna derecha corresponde a la auto afirmación y la pierna izquierda a la auto anulación. Caminar requiere de ambas. Cuando te afirmes, no dejes a Dios fuera. Cuando debas anularte, no te engañes pensando que eres inferior. Los más grandes Tzadikim conocieron el secreto de la auto anulación y en eso yace su misma grandeza. Incluso con respecto a Dios se dice que:

Siempre que encuentres la mención de la grandeza de Dios y de Su omnipotencia, también encontrarás mención de Su humildad. Esta idea puede verse en la Torá, en los Profetas y en las Sagradas Escrituras.

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1 comentario
  1. Mónica

    que Hashem los bendiga. Gracias por compartir este conocimiento.

    22/04/2018 a las 00:51

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