Festejando
El Shofar
Rosh Hashana
+100%-

10 razones para hacer sonar el Shofar

Extraído de Nosotros y el tiempo, por el Rab Eliahu Kitov

Hacer sonar el shofar en Rosh HaShaná es un mandamiento de la Torá, como declara el versículo (Números 29:1): Y en el séptimo mes, el primer día del mes, será declarado día festivo para vosotros, un día de teruá para vosotros.
Maimónides (Leyes de Teshuvá 3) escribe:

Aunque hacer sonar el shofar en Rosh HaShaná es un decreto Divino [que es aceptado sin que necesitemos entender su motivo], podemos, sin embargo, distinguir un propósito en ello. Es como si nos estuviera diciendo: ¡Durmientes, despertad de vuestro sueño; vosotros que dormitáis, salid de vuestro letargo; reflexionad sobre vuestras acciones, retornad y recordad a vuestro Creador! Aquellos que olvidan la verdad con el paso del tiempo y quienes desperdician sus años persiguiendo vanidad y tonterías carentes de valor y que no brindan salvación, ¡fijaos en vuestras almas! ¡Mejorad vuestras acciones! Que cada uno de vosotros abandone su mal camino y pensamiento que no conducen al bien.

Saadiá Gaón escribe que el hecho de hacer sonar el shofar en Rosh HaShaná representa diez elementos simbólicos:

  • Rosh HaShaná marca el comienzo de la Creación, el día en que Di s creó al mundo y se convirtió en su Rey. Así como es costumbre tocar trompetas para glorificar al rey y proclamar nuestra sumisión ante él, del mismo modo mostramos nuestra aceptación del reinado de Di s a través de hacer sonar el shofar.
  • Rosh HaShaná marca el primero de los Diez Días de Arrepentimiento. Por lo tanto, hacemos sonar el shofar para anunciar y advertir que ha comenzado dicho período. Es como si anunciáramos: Aquellos que quieran arrepentirse, deben hacerlo ahora, y si no quieren, no se les permitirá venir luego para protestar contra su destino. Esta es también la manera en que los reyes ejercen su poder, anunciando sus decretos con el acompañamiento de trompetas.
  • El sonido del shofar nos recuerda la revelación en el Monte Sinaí, que también fue acompañada por sonidos de shofar. Así, al escuchar el shofar y recordar ese acontecimiento, una vez más aceptamos sobre nosotros aquello que nuestros padres asumieron sobre sí.
  • Sirve para recordarnos las advertencias de nuestros Profetas, comparadas al sonido del shofar, como declara el versículo (Ezequiel 33:4 5): Y todo aquel que escuchare el sonido del shofar y no fuese cuidadoso, entonces vendrá la espada y se lo llevará. Pero aquel que se cuide, habrá salvado su alma.
  • Sirve para recordarnos la destrucción del Beit HaMikdash y el sonar de las trompetas del ejército de nuestros enemigos. Así, cuando escuchamos el shofar, debemos rezar por la reconstrucción de nuestro sagrado Templo.
  • Sirve como recordatorio del cuerno del carnero en la «Atadura de Itzjak» (Akedat Itzjak), quien ofreció su vida a Di s pero en cuyo lugar fue sacrificado el carnero. De la misma manera, todos nosotros debemos estar dispuestos a entregar nuestras vidas en aras de la santificación del Nombre del Eterno, y rezamos para que esto nos sirva de mérito y seamos recordados para bien.
  • Despierta en nosotros una sensación de estremecimiento y temor que nos conduce a acercarnos a Di s con humildad, como expresa el versículo (Amós 3:8): ¿Acaso es posible hacer sonar el shofar en la ciudad y que el pueblo no se estremezca?
  • Sirve para recordarnos la proximidad del gran Día del Juicio, como declara el versículo (Tzefania 1:14,16): El gran día de Di s está próximo, cercano y pronto [en llegar]… es el día [del sonido] del shofar y de la teruá.
  • Sirve para recordarnos la futura convocatoria de todos los exiliados del pueblo judío y para despertar nuestro anhelo de que ello suceda, como declara el versículo (Isaías 27:13): Y será en aquel día que se hará sonar el gran shofar y retornarán los extraviados desde la tierra de Asiria…
  • Sirve para recordarnos la resurrección de los difuntos, como declara el versículo (ibíd. 18:3): Todos los habitantes del mundo y los que descansan en la tierra verán cómo es alzado un estandarte en el monte, y escucharán el retumbar del shofar al hacerse sonar.

ESCUCHAR EL SONIDO DEL shofar

¿Cuántas veces se debe escuchar el sonido del shofar en Rosh HaShaná? Es necesario escucharlo nueve veces, ya que la Torá utiliza la palabra teruá [uno de los sonidos del shofar] tres veces en relación a Rosh HaShaná, y cada teruá es precedida y seguida por un sonido de tekiá.

Ahora bien, con respecto a la teruá a que la Torá hace referencia, se han suscitado dudas a lo largo del tiempo, en cuanto al sonido que trata de imitarse: si debe ser como un quejido, semejante al llanto de las mujeres cuando se lamentan, o una especie de suspiro, como el que suele emitirse repetidas veces en situaciones de profunda pena, o una combinación de ambos, un suspiro y un sollozo. Porque esa es la manera en que actúa alguien que siente gran pena y angustia: primero suspira y luego se lamenta.

Por lo tanto, hacemos sonar todos estos tres sonidos y, para diferenciarlos, denominamos teruá al sonido del quejido, shevarím al sonido del suspiro; y a la combinación de ambos, shevarím teruá. Para eliminar las dudas respecto del sonido de teruá original, hacemos sonar las tres posibilidades, cada una de ellas precedida y seguida por el sonido uniforme e ininterrumpido de la tekiá.

El orden de los sonidos del shofar es, entonces, el siguiente:
Luego de recitar las correspondientes bendiciones (Majzor para Rosh HaShaná, pág. 131), se toca una tekiá, seguida de shevarím, una teruá y luego otra tekiá (o sea: tekiá, shevarím terúa, tekiá). Este orden se repite tres veces y los sonidos suman doce en total [seis tekiot, tres shevarím y tres teruot]. Luego se toca otra tekiá, seguida de un shevarím y luego otra tekiá (tekiá, shevarím, tekiá). Este orden también se repite tres veces, con un total de nueve sonidos. Luego, se toca otra tekiá seguida de una teruá, y luego otra tekiá (tekiá, teruá, tekiá). Se vuelve a repetir este orden tres veces, obteniendo un total de nueve sonidos. En total, los sonidos suman treinta.

Este orden de los sonidos del shofar se conoce como tekiot demeiushav, las tekiot que se tocan «cuando la congregación puede permanecer tanto de pie como sentada». Aunque la persona que hace sonar el shofar debe estar parada, la congregación puede permanecer sentada, ya que aún no se dio comienzo al oficio de Musaf. Sin embargo, es costumbre ponerse de pie cuando se hace sonar el shofar.

Durante Musaf, existe un requerimiento adicional de hacer sonar el shofar cuando se recitan las bendiciones de maljuiot -nuestro reconocimiento de la soberanía de Di s (ibíd., pág. 138)-, zijronot -cuando evocamos la Providencia Divina (pág. 140)-, y shofarot -cuando nos referimos al sonido del shofar (pág. 142)-. Todas ellas reciben el nombre de tekiot demeumad -el toque del shofar «mientras se está de pie»-, ya que es tocado durante la plegaria de Amidá, que se recita mientras la congregación está de pie. Es costumbre de algunas comunidades hacer sonar el shofar durante la oración silenciosa de la Amidá, mientras que otras lo hacen solamente durante la repetición del Jazán (oficiante).

CIEN SONIDOS

Hacer sonar el shofar cien veces en Rosh HaShaná (incluyendo tekiot, shevarím y teruot) se ha convertido en una costumbre generalizada. Estos cien sonidos simbolizan las 101 letras contenidas en el lamento de la madre de Siserá que esperaba el regreso de su hijo del campo de batalla, y que figura en la Canción de Devorá [ver Jueces 5].

La relación existente entre el sonido del shofar en Rosh HaShaná y el lamento de la madre de Siserá requiere de una mayor explicación. Además, si éste es el origen de la costumbre de hacer sonar el shofar más veces de lo requerido, ¿por qué no lo hacemos sonar 101 veces?

El propósito de hacer sonar el shofar es despertar la compasión de Di s hacia los descendientes de Itzjak, quien fue presentado como sacrificio en el altar, mientras que el lamento de la madre de Siserá fue una expresión de aflicción revestida de hostilidad y odio. Mientras esperaba que su hijo regresara del campo de batalla, se lo imaginaba ocupado con la masacre y la recolección del botín de guerra, y era con estos pensamientos que procuraba su consuelo. ¿Es posible mayor crueldad? Por esta razón, imploramos: Que los cien sonidos de compasión y misericordia del shofar anulen cada una de esas otras expresiones de dolor – excepto una: la de una madre por su hijo, pues hasta las madres más crueles merecen compasión cuando claman por sus hijos. Es por este motivo que hacemos sonar solamente cien sonidos.

Entre las comunidades sefardíes se hace sonar una tekiá adicional antes de recitar Aleinu al final del servicio de Musaf, por lo que suman un total de 101 sonidos. Este número corresponde al valor numérico de las letras del nombre Mijael, el ángel guardián de Israel que procura misericordia en favor del pueblo.

Es costumbre hacer sonar una tekiá guedolá [un sonido largo] como sonido final del shofar para confundir al Satán y evitar que acuse a Israel por falta de temor al Día del Juicio Divino, ya que luego de los servicios comen comidas festivas. Cuando el Satán escucha que el shofar se hace sonar más veces que lo que la Torá ordena, éste se confunde y teme que los sonidos adicionales correspondan al shofar del Mashíaj.

¿Pero es posible que el Satán, el intrépido acusador del pueblo de Israel, capaz de colocarle trampas ingeniosas a toda la humanidad, sea tan tonto como para temerle a un sonido que hasta un niño se da cuenta que no corresponde al shofar del Mashíaj?

Sabemos que cuando el pueblo de Israel escucha el shofar en Rosh HaShaná, es elevado a un nivel tal que es capaz de causar la redención final. Cuando hacen sonar el shofar cumpliendo con los preceptos correspondientes a ese día, sus corazones cerrados se abren, lamentan los pecados cometidos y sus pensamientos se transforman en arrepentimiento. El Satán conoce el poder de los sonidos del shofar. Aunque se originen en los labios del hombre, pueden muy bien culminar con la llegada del Mashíaj ben David.

Rab Eliahu Kitov

Libros relacionados

Nosotros y el tiempo - Sefer Hatodaa Vol. I

Pensamiento Judío Festividades Halajá, Ley Judía


Nosotros y el tiempo - Sefer Hatodaa Vol. II

Halajá, Ley Judía Festividades Pensamiento Judío


El libro del Shofar

2 comentarios
  1. Angel hernandez

    Gracias a sido de mucha bendiciones

    08/02/2019 a las 04:37
  2. Misael

    Muy bueno la enseñanza del sonido del Shofar.
    A mi me interesa aprender sobre el número de veces que se hacia sonar el mismo.

    05/08/2019 a las 01:53

Deje su comentario

Su email no se publica. Campos requeridos *

Top