Ascendiendo
1.Introduccion
Introducción General a la Sabiduría de la Kabalá
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Religión, Dios y Alma

 

Muchos de los términos que solemos emplear al referirnos a temas tales como judaísmo y espiritualidad nos han llegado a través de traducciones y poseen una carga de subjetividad en cuanto a su significado y objetivos. Esto ha afectado no sólo a quienes se acercan a la Sabiduría de Israel a través de textos traducidos, sino que ha llegado más profundamente aún, deformando nuestra percepción del judaísmo. En otras palabras: nos hemos acostumbrado a evaluar e interpretar la Sabiduría de Israel de acuerdo a parámetros ajenos a nuestra propia tradición.

Términos tan familiares como “Religión”, “Dios” y “Alma”, a partir de los cuales surgen las discordancias entre los defensores de la “Religión” y los llamados “laicos”, son conceptos extraños al judaísmo. Tales conceptos se basan en traducciones simplistas y erróneas que han dividido a los hombres y han creado confusión en nuestro mundo espiritual.

El vocablo “Religión” proviene del latín re-ligare es decir: volver a ligar aquello que ha sido desconectado. Este concepto no aparece en los textos de la tradición hebrea ni en nuestra tradición oral hasta la Edad Media. En este período los sabios judíos se vieron presionados a tomar parte en confrontaciones verbales a fin de demostrar la validez de la espiritualidad del pueblo de Israel. A raíz de ello Sabios tales como el Rabino, Médico y Poeta Iehudá Halevi (siglo X) en su libro “el Cuzarí” y Maimónides (siglo XIII), específicamente en su “Guía de los Perplejos”, se vieron forzados a declarar que la Torá de Israel es también una “Religión” organizada con bases lógicas y estructura desarrollada. Para ello recurrieron al vocablo Dat, que significa norma e iniciación.

El judaísmo consiste en la iniciación de un pueblo entero en las normas /mitzvót [1] que lo acercan gradualmente al Kadósh Barúj Hú [2]. Estas normas constituyen las leyes objetivas a partir de las cuales conforma el Kadósh Barúj Hú a Su Creación, y que codificadas nos son transmitidas a través de la Torá.
La palabra “Religión” no es adjudicable al judaísmo, puesto que confunde y lleva a interpretarlo en base a doctrinas ajenas. El concepto “religar” implica el acto de volver a ligar dos o más cosas separadas. La Creación está permanentemente unida al Kadósh Barúj Hú, de lo contrario no tendría existencia. El dilema reside en la forma en que el hombre, síntesis de la Creación, se relaciona y percibe al Kadósh Barúj Hú: con la conciencia de que EL y Su Creación son una Unidad, o seccionando la continuidad de la realidad y la vida. Nuestra tradición especifica que todos los aspectos de la vida son diversos grados de una misma y única realidad, el Infinito/Ein – Sof. Esta realidad generada por el Kadósh Barúj hú contiene todos los estados posibles, y es ilimitada e indivisible.

La palabra “Dios” deriva del latín Deus, que a su vez proviene de Zeus – divinidad mitológica griega – hijo de Cronos ,”Dios” del tiempo. Esto dificulta nuestra comprensión y deforma nuestro concepto de la realidad, ya que pretende definir la base y objetivo de la Torá de acuerdo a una lógica humana limitada por el espacio y el tiempo.

Nuestra tradición nos transmite que: “Antes de la emanación de las emanaciones y la creación de los mundos, la Luz del Infinito llena toda la realidad” (libro “Etz Jaím” – El Arbol de las Vidas), siendo la Creación una proyección inferior de Su misma Luz.

En la Torá, los libros de los Profetas, Escritos, etc. encontramos diez nombres generales que designan diez formas en que el hombre puede percibir la plenitud de la Luz Infinita expandida desde la Esencia misma del Creador (consultar el vocablo NOMBRES en el cap. “Conceptos básicos”).
Todos los nombres y denominaciones que la Torá emplea no se refieren a la Esencia del Creador, ya que SU Esencia se encuentra por encima de todo nombre y denominación posible. Los nombres que la Torá menciona para referirse al Creador nos indican la percepción que el hombre tiene de la plenitud de la Luz que se expande de SU Esencia denominada en el lenguaje de la Kabalá, Atzmút.

La confusión y falta de rigurosidad continúan cuando llegamos al concepto “Alma”. Aquí generalmente se multiplican las definiciones, quedando finalmente el concepto pendiente en una aureola “espiritual” y “mística” sin contenido, objetivo ni dirección. Es decir, que cuando se habla de “Alma” o espíritu se trata generalmente, como en los casos de “Religión” y “Dios”, de traducciones inexactas de las nociones hebreas originales.

La Luz proyectada desde el Infinito dentro del espacio de la Creación adquiere diversas gradaciones a medida que desciende y se aleja de su origen y fuente.
Estos grados de la Luz del Infinito en su descenso por los diversos mundos adquieren características diferentes de acuerdo a su distancia espiritual con respecto a la fuente que la emite, el Infinito / Ein – Sof.
Para ello la tradición de la Kabalá posee una nomenclatura vasta y precisa, la cual nos indica los diferentes grados y formas en que el “Alma” se manifiesta. El estudio de esa nomenclatura (la cual desarrollaremos a lo largo de nuestro libro), tanto en su forma teórica como en la aplicación de las mitzvót, es la base del estudio de la Sabiduría de la Kabalá

1- Mitzvót: Código que incluye 613 instrucciones contenidas en la Torá, para el trabajo espiritual del pueblo de Israel.
2- Kadósh Barúj Hú: Denominación hebrea que se emplea para designar en forma general al Creador.

Jaim Zukerwar

6 comentarios
  1. Urbania

    Agradecemos a Kadosh Baruj Hu por la bendición de estos estudios que nutren nuestra Alma, muchas y ricas abundante bendiciones para todo el pueblo de Isrrael.

    10/07/2016 a las 19:44
  2. Editor - iojai

    Nosotros tambien agradecemos por la posibilidad de hacer este sitio. Shalom.iojai

    11/07/2016 a las 10:40
  3. Teresa Cuello

    Excelente una enseñanza que enriquece nuestra vida todah rabah!!

    17/06/2017 a las 00:29
  4. Berena luna

    Buenas noches,no utilizo la palabra d-s por que conozco el origen,siendo así que El Creador nos prohibe nombrar deidades cómo está establecido en Shemot debemos usar otras palabras como Eterno o Altísimo o creador.Gracias

    31/12/2017 a las 20:59
  5. Juan

    Excelentes artículos. Gracias por ser Luz en el camino.
    Como gentil, habiendo tomado los 7 preceptos de Noaj, ¿cómo seguir desvelando la ignorancia?
    Gracias. Alabado sea el Altísimo.

    01/07/2018 a las 20:10
  6. David Molto

    Saludos. Leyendo un libro sobre la civilización china, la escritora, una profesora de sinología de la universidad, planteaba si el confucianismo podía ser considerado una religión. Ella también hacía alusión al origen del término “religión”asociándolo a re-ligare, religar. Entonces su explicación es que si se entiende como una doctrina con ritos religiosos no sería pero si lo tomamos como un medio de religar algo que estuvo ligado previamente, aceptando dos realidades, la que se ve y la que no se ve, y explicando que la normativa expuesta por Confucio nos llevaría a ella en base a su frase “Busca la armonía en este mundo y el acceso al otro te llegará por añadidura”, entonces si podría llamársele religión, en nuestro caso habría que entenderlo como los conocimientos que nos permitirían acceder al estado previo a la expusión del jardín del Edén. Shalom.

    17/11/2018 a las 18:23

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