El nuevo sionismo religioso
דברים ל‘
ד אִם-יִהְיֶה נִדַּחֲךָ, בִּקְצֵה הַשָּׁמָיִם–מִשָּׁם יְקַבֶּצְךָ, ה’ א ‘, וּמִשָּׁם, יִקָּחֶךָּ. דברים ל’:ה וּהִבִּיאֲךָ ה’ א’, אֶל-הָאָרֶץ, אֲשֶׁר-יָרְשׁוּ אֲבֹתֶיךָ–וִירִשְׁתָּהּ; וְהֵיטִבְךָ, וְהִרְבְּךָ, מֵאֲבֹתֶיךָ
Deuteronomio, Capítulo 30:
Versículo 1:“Cuando te hayan sucedido todas estas cosas, las bendiciones y las maldiciones… [que sufirarás] entre las naciones, adonde HaShem tu Dios te ha dispersado…
2: [y cuando] tú y tus hijos regresen al [camino de] Dios y sigan Sus mandamientos con todo su corazón y con toda su alma…
3: entonces HaShem tu Dios se reconciliará contigo, tendrá compasión de ti y te hará regresar [a tu tierra] desde todas las naciones adonde te haya dispersado.
4: ¡No importa que los exiliados [judíos] estén en los lugares más remotos del horizonte! Porque incluso desde allí, HaShem tu Dios te traerá y te hará regresar [a tu tierra].
5: Él hará que vuelvas a la tierra que perteneció a tus antepasados, y la conquistarás, y la volverás a poseer [soberanamente]. Y Dios [te bendecirá] , te hará prosperar y llegarás a ser más numeroso que tus antepasados.
LA PROFECIA SIONISTA
Moshé se está dirigiendo aquí a la nueva generación del pueblo judío. Los adultos que salieron de Egipto ya no están con vida. Son los jóvenes y los que nacieron en el desierto en estos 40 años y que ahora están a un pasito de ingresar a la tierra de Israel. En la Parashá que leímos la semana pasada, la Torá advierte al pueblo judío que Israel no es un regalo Divino incondicional. Y que si abandonan el pacto con Dios, los judíos perderán el derecho a la tierra de Israel, serán desterrados y allí en el exilio, quedarán a la merced de sus implacables enemigos. La Parashá de esta semana que comienza en el capítulo 30 de Debarim (Deuteronomio) se refiere proféticamente al regreso del pueblo judío a su tierra.
Por siglos, alrededor de 2000 años, cuando nuestros antepasados leían estos capítulo de la Torá, se veían a sí mismos como los receptores de todas esas ”maldiciones”: las infinitas persecuciones de parte del enemigo antisemita. Y seguramente leían la Parashá de esta semana, Nitsabim, que describe el regreso a Israel, como una utopia, una profecía inalcanzable, imposible de realizar o incluso de visualizar.
Nosotros, los que nacimos ya con un estado de Israel, somos la generación más privilegiada de la historia judía. Aunque duele que muchos judíos sean víctimas de una inexplicable ceguera espiritual, o una monumental falta de gratitud hacia Dios, y no se den cuenta de lo que tenemos. La ausencia del asombro que debería poseernos cuando leemos este texto que nos torna en los protagonistas del milagro —y la profecía— más grande de todos los tiempos, está más allá de mi comprensión.
Pero a pesar de todo, y literalmente «gracias a Dios» el sionismo bíblico ha triunfado en todos los frentes. Y sigue progresando.
Me explico.
LA SEGUNDA PARTE DE LA PROFECIA DE NITSABIM
El Sionismo es el movimiento que promueve el regreso de los judíos a su tierra. El Sionismo no nació con Teodoro Hertzl sino que, como ven, fue anticipado por la Torá, increíblemente, hace más de 3500 años atrás. Creo que si observamos los versículos de esta Parashá veremos que la visión del sionismo bíblico, no termina con la Aliyá. Luego de que los versículos 3 y 4 se refieren al regreso físico a la tierra y a su posesión (soberanía), el versículo 5 se refiere a la prosperidad, la expansión y más espcificamente al crecimiento demográfico en la tierra.
Así lo veo yo: ¡La emigración a Israel B”H continua, a un ritmo de 60 o 70 mil judíos por año! Pero el estado de Israel, BARUJ HASHEM, ya no “necesita” de la Aliyá como antes. Ahora es el judío de la diáspora quien necesita de Israel. El judío de la diáspora es el que tiene que elegir si “se sube» (en hebreo «aliyá») al escenario profético como protagonista o si quiere ver este milagroso espectáculo desde la tribuna.
El sionismo moderno, entonces, consiste en la próxima etapa: el crecimiento demógrafico en Israel, y la expansion de la población judía en su tierra. Y para comprender que este crecimiento es «milagroso» lo voy a comparar con lo que pasa con los vecinos de Israel en Europa.
ISRAEL vs. EL RESTO DEL MUNDO
De acuerdo al periodista israelí Guy Bejor, muchos de los países europeos están en vía de extinción (dejemos de lado por un momento el tema de los refugiados africanos y musulmanes). Europa está pasando por una profunda transformación cultural que afecta su demografía. Cada vez hay menos religión. El cristianismo pierde popularidad y está siendo reemplazado por el «progresismo cultural» (woke culture). Lo que caracteriza al joven europeo «woke» es su oposición -o en el mejor de los casos: su apatía- al ideal de la FAMILIA. Los nuevos “ideales” se relacionan más con el derecho al aborto, la política de género y el cambio climático, que con formar una familia. Tener hijos y nietos pasó de moda. Muchos jóvenes europeos no se casan. O se casan tarde, después de los 40. Y los que se casan generalmente tienen uno, o máximo dos hijos, lo cual es menos de lo necesario para que la población se mantenga por lo menos estable. Este problema se entiende mejor cuando se ven las estadísticas de países europeos como Italia, España y Portugal. En Italia, la tasa de natalidad es de 1.2 hijos por mujer. La población está envejeciendo. La edad promedio es de 46 años. Se proyecta que en los próximos 50 años la población disminuirá de 60 millones a menos de 40 millones. En España, la población pasará en los próximos 50 años de 47 millones a 33 millones. La tasa de natalidad es de 1.3 hijos por mujer. La edad promedio es de 44 años. En Portugal, la población es de 10 millones de habitantes, y se proyecta que para el año 2100 se reducirá a 6.7 millones. La tasa de natalidad en Portugal también es de 1.3 hijos por mujer. ¿Edad promedio? 46 años.
LOS NUEVOS COLONOS DEL NEGUEB
Pasemos ahora a Israel. En Israel, la tasa de natalidad nacional es de 3.1 hijos por mujer, casi tres veces más alta que la de los países europeos. Y se proyecta que la población de Israel que ahora s de 9 millones en los próximos 50 años supere los 18 millones de personas, Be’ezrató Itbaraj. La edad promedio en Israel es de 29 años.
Esta explosión demográfica se debe en gran parte a “los nuevos sionistas”: la población Jaridí, que se suele llamar en castellano ultra-ortodoxa (personalmente me disgustan estas etiquetas, pero aquí uso este término con un sentido de prácticidad). Los judíos Jaredim son los nuevos “sionistas realizadores”, los nuevos colonos. La tasa de natalidad en la sociedad Jaridí en Israel es del 6.5 por madre: la más alta del mundo. El judío observante se casa como promedio a los 23 años de edad. El crecimiento es de la población Jaridí en Israel, que ahora se acerca al 15%, es de aproximadamente del 4% anual
Y la última novedad, y lo que me llevó a escribir sobre este tema, es que en las últimas semanas el gobierno de Israel ha aprobado la construcción de tres nuevas ciudades para la comunidad jaredí, dos de ellas en el territorio menos poblado, el Négueb, en el sur de Israel.
La primera de estas ciudades es KESIF, cerca de la ciudad de Arad, en el sur de Israel. Este es una zona desértica que será convertida B”H en un vergel. Kesif está planeada para ser ocupada en unos pocos años por unos 100,000 Yehudim Jaridim. Se comunicará con el resto del país a través de la planificada expansión del tren de Israel. Cerca de la ciudad habrá una zona industrial, un centro de comercio y atracciones turística de paisajes que son alucinantes por su belleza.
La segunda ciudad que fue ya autorizada es TILA, también en el sur de Israel, muy cerca de la población beduina de Rahat y con todas las condiciones de transporte, industria, comercio y turismo que mencionamos anteriormente. La ciudad será poblada por 80.000 judíos.
La tercera ciudad que fue aprobada estos días es DOROT ILIT, financiada por el sector privado Jaridí. Es prácticamente un asentamiento en el Shomrón (samaria) y albergará a unos 100.000 habitantes.
Todo esto aparte de otras ciudades ya establecidas en los últimos 10 o 15 años: como Modiin Elit (100.000) , Betar Ilit (100.000) Ramat Bet Shemesh (160.000) y muchas otras ciudades muy buenas y modernas
La sociedad Jaredí, al igual que la sociedad Datí Leumí (religiosos sionistas)—conscientemente o no— está cumpliendo con la profecía Bíblica y sionista, de la Parashá de esta semana: Y Dios [te bendecirá] , te hará prosperar y llegarás a ser más numeroso que tus antepasados.
Rab Yosef Bitton