Estudiando
Estudio de los libros de la Torá
Vaikrá
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Vaikrá

Primer comentario (Or Torah)

Segundo comentario

Tercer comentario (Rab Moshe Hoffer)

Este tercer libro del Jumash comienza con las palabras: “Y llamó a Moshé, y habló Hashem con él”. La palabra hebrea “Vaikrá”, significa: “Y llamó”, y le da el nombre a este libro, y a su primera Perashá. En el libro Zijrón Meir se comenta que de estas primeras palabras de la Perashá podemos ver la inmensa humildad de Moshé Rabenu. Y así nos dice el Midrash: Cuando Hashem se presentó en la zarza ardiente, Moshé Rabenu se cubrió el rostro, como está escrito: “Y cubrió Moshé su cara” (Shemot 3). Hashem le dijo en ese momento: “Ve, que te enviaré con el faraón”.

En otro episodio, cuando Am Israel se enfrentó al mar Rojo, Moshé estaba a un costado, y Hashem le dijo: “Alza tu bastón, y las aguas se abrirán. Y si tú no lo haces, nadie más lo hará”. Al pie del Ar Sinai, Moshé se paró a un lado, y Hashem le ordenó: “¡Sube al monte! Y si tú no subes, ningún otro subirá”. En el Ohel Moed, Moshé se quedaba en un costado. Hashem le dijo: “¿Hasta cuándo tú te vas a menospreciar? ¡Este momento te está esperando sólo a ti! ¡Debes saber que Mi Palabra no estuvo dirigida a nadie más que a ti!”. E inmediatamente. “Y llamó Hashem a Moshé”. En los Proverbios está escrito: “La vanidad del hombre, lo humilla, y la humildad, lo enaltece” (Mishlé 29). De aquí se aprende la regla: “Todo aquél que se escapa de los honores, los honores lo persiguen”. Moshé Rabenu siempre huía de los honores. Cuando Hashem le dijo: “Te enviaré con el faraón”, Moshé le replicó: “Manda, por favor, a quien tengas que mandar”. “No soy hombre de palabras, yo”. Hashem le repitió: Al final, ¡serás tú el que irá!”.

Fue a hablar con el faraón, y a la vuelta, Moshé le dijo a Hashem: “Ya he realizado mi misión”, y se sentó (se retiró). Hashem le dijo: “Ya es suficiente (lo que te sentaste). Ve ahora otra vez a hablar con el faraón”. Y por cada cosa que tenía que hacer, Hashem le hablará previamente. Al final, sacó a los Hijos de Israel de Egipto; les abrió el mar Rojo; los alimentó con el Man; les dio agua del manantial milagroso; les hizo comer las codornices; los rodeó con las nubes celestiales, y les construyó el Mishkán.

Luego, dijo Moshé: “De aquí en adelante, ¿qué más tengo que hacer?”. Fue y “se sentó”. Entonces Hashem le dijo: “¡Por tu vida! Tengo para ti un gran trabajo; el más importante de todos los que hiciste hasta ahora. ¡Debes enseñarle a todos los hijos de Israel las leyes de la pureza y la impureza, y advertirles de cómo deben hacer sus Sacrificios Rituales”. Está escrito acerca de Moshé que “estaba sólo un poco más abajo que Di-s; coronado con el honor y la gloria” (Tehilim 5), y por eso recibió el privilegio de ser llamado por Hashem, como comienzan las palabras de esta Perashá. A la luz de todo lo antedicho, respecto a la humildad de Moshé a los Ojos de Hashem, entenderemos porqué la palabra Vaikrá tiene su última letra hebrea (Alef) escrita en el Sefer Torá más pequeña de lo normal: Según el Baal Haturim, cuando Moshé escribió el primer Sefer Torá (el modelo de los demás que se escribieron en la historia), omitió la letra “Alef” en la palabra Vaikrá. Esto lo hizo porque, sin la “Alef”, la palabra se lee “Vaikar”, que significa algo así como “casual”, queriendo decir Moshé que Hashem se le apareció a él no porque lo merecía, sino como fruto del azar, como ocurrió con Bilam, el más grande de los hechiceros.

Pero es sabido que ni siquiera Moshé tiene la facultad de omitir una letra del Sefer Torá (Que le fue dictado, palabra por palabra, por Hashem), y por eso, lo que hizo fue escribir la letra “Alef” más pequeña, para que no sea leída igual que las otras. ¡Asombroso! Moshé Rabenu, el más grande de todos los profetas hebreos, quiso escribir su propia historia, de manera que sea comparado nada menos que con Bilam. ¡Hasta tal punto llegó su humildad!

¿Qué argumentarían, entonces, aquéllos que persiguen los honores y presumen de sus pocas virtudes? Cuando pretenden ser reconocidos como grandes personajes, consiguen precisamente lo contrario, como lo hemos mencionado, que está escrito: “La vanidad del hombre, lo humilla”. Y éste fue el fin de Bilam, quien dijo: de sí mismo: “lo afirma el que escucha la palabra de Di-s, y el que sabe la sabiduría eterna”. Al final, descendió tanto en su categoría humana, que llegó a hacer cosas inimaginables para un ser humano. Moshé Rabenu nos enseña que la humildad es la base fundamental de la persona.

Ialkut Lékaj Tob

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El tercer libro de la Tora (Pentateuco), Vaikra, es llamado “Torat Kohanim” (la ley de los sacerdotes) en la literatura rabinica. Esto es indudablemente debido a que la mayor parte del libro versa sobre las leyes de ofrendas especificas y los deberes de los kohanim en el Templo. Sin embargo, hay otro aspecto mas vasto y mas universal para el nombre Torat Kohanim que se le otorga al libro de Vaikra: esta implicito en este nombre que los kohanim deben comportarse y vivir de acuerdo a un cierto standard prescripto para ellos por la Tora, de modo que lo importante y vital no es solo la ofrenda que es traida al Templo; es tambien el Kohen encomendado de tratar esa ofrenda correctamente y con respeto lo que es importante y vital para que el servicio divino en el Templo tenga exito.

Y no es coincidencia que este libro de Vaikra o Torat Kohanim contenga secciones enteras que traten de leyes morales y disciplina en el comportamiento humano. Un kohen deshonesto no puede ser visto como el representante de D-s en el Templo, asi como tambien uno que esta fisicamente deformado queda excluido de realizar el servicio en el Templo. El Talmud explicitamente nos ensena que solo si el kohen de alguna forma se asemeja a un angel de D-s en su comportamiento y postura, la gente vendra a aprender Tora de su boca y experimentara la verdadera santidad del Templo. La tarea que por lo tanto fue asignada a los kohanim no era la de un mero servicio en el Templo, sino ante todo, el desafio de una conducta ejemplar, el de ser un modelo para los demas y un verdadero maestro de Tora para Israel en sus actos y en su palabra; todos estos rasgos definen al verdadero Kohen.

Nuestros Sabios en Pirke Avot describen al Padre de todos los Kohanim, el gran Aharon, diciendo que amaba la paz, perseguia la paz y amaba a todas las criaturas. Solo alguien con las caracteristicas de Aharon HaKohen podia acercar a las personas a los valores de la Tora, a su estudio y a su observancia. Y este es un sello, una marca de lo que un verdadero kohen debe ser, lo que debe representar y que imagen debe reflejar ante aquellos que acuden a el por consejos, ayuda, instrucción y servicio divino.

Es cierto que aun no tenemos el Tercer Templo reconstruido. Quiera D-s que tengamos el merito de verlo muy pronto en nuestros dias. Pero todos conocemos, si, esta clase de kohanim. Afortunadamente son muchos los lideres religiosos, rabinos, maestros, etc., cortados segun el molde de Aharon Hakohen, con su mismo sistema de valores y su estilo de vida, que en todos los confines del mundo luchan por cumplir con la formidable tarea de acercar mas almas a la observancia de los preceptos divinos.

El libro de Vaikra es una guia para todos aquellos que aspiran al liderazgo religioso y a una influencia benefica en el mundo judio.

Es verdaderamente Torat Kohanim.

(Basado en Rab Berel Wein)

 

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El optimismo

Quizas no tengamos bien en claro hasta que punto es importante ser optimistas. Si valoramos el buen estado de animo y nos esforzamos por tenerlo, es muy grande el beneficio que se obtiene de ello. Es sabido que esta terminantemente prohibido ofrendarle algo robado a Hashem. Esto lo explican nuestros sabios cuando interpretan el versiculo que dice: “Adam ki iakrib mikem”. Dicen los jajamim: Asi como Adam no ofrendo de lo robado pues todo le pertencia, asi ustedes no ofrenden sino unicamente de lo que les pertenezca. Sin embargo, de acuerdo con las palabras del Talmud, un Corban Jatat que la gente no sabe que fue robado y lo ofrecieron en el altar, expia por disposicion de nuestros sabios de un reglamento para el altar.

¿Cual es el reglamento? Que no esten tristes los cohanim de haber acercado un Corban (sacrificio) en vano y como consecuencia de ello, los cohanim se pondran tristes y el altar quedara nulo. Los cohanim, que siempre se los veia muy entusiasmados por trabajar para Hashem de la mañana hasta la noche, perdian toda esa agilidad y buen estado de animo al saber que el Corban que acercaron era robado. Al enterarse que todo el sacrificio que hicieron para ofrendarlo fue en vano se desanimaban y no tenian la misma fuerza para seguir sirviendo a Hashem a traves de los Corbanot. Pese a que Hashem, mediante el Profeta Ieshaia dice “Odia el robo en el holocausto”, aun asi hicieron una excepcion en el caso que no era sabido del robo, para que los cohanim no esten tristes.

El Rey David le dice a Hashem: Hashem “¡cuantos son mis sentimientos!” y pese a eso se sobreponia y decia “¡le voy a cantar a Hashem todos los dias de mi vida!” ¿Que diferencia hay entre amargura y tristeza? El Rebe de Cotzk explico: despues de la amargura nos sentamos a estudiar y luego de la tristeza nos vamos a dormir. Hay tres maneras de ver la vida: 1) La de los borrachos, todo esta llano, no hay ningun problema. 2) Todo es dificil, los tropiezos son muy grandes; es imposible sobreponerse. 3) Hay dificultades, somos concientes; pelearemos y venceremos.

Para comprender mejor lo que estamos exponiendo vamos a ilustrarlo con el siguiente relato. Un señor se hacia mucha malasangre por los problemas que tenia. A raíz de esto tuvo que ser internado en un hospital, su estado era bastante critico ya que la ulcera no lo dejaba vivir en paz. Todos los dias le hacian un lavaje, le daban antiacidos. En un momento dado se reunieron los medicos para estudiar el caso y el enfermo los escucho decir que le quedaban quince dias de vida. En ese momento se puso a pensar. Decia: Toda mi vida soñe con viajar por el mundo… ¿voy a terminar mi vida en un hospital? Les hizo saber a los medicos que se retiraba del hospital que se iba a viajar por el mundo. Los medicos le dijeron que no haga eso ya que podia llegar a morirse en el viaje pero este señor no los escucho. Se fue del hospital y se compro un ataud, hablo con una empresa de barcos y les pidio que si se moria lo coloquen con su ataud en una camara frigorifica. Se tomo el barco y al recordar que le quedaban pocos dias de vida comenzo a hacer todo lo que le prohibieron, fumaba, comia chocolates, cantaba etc. Por momentos se sentia mal, el mismo se hacia un lavaje tomaba antiacidos y seguia haciendo de las suyas. Dentro de ese paseo conocio tambien la India, alli observo las condiciones de vida, el hambre que reinaba en ese lugar y asi fue como comenzo a reflexionar y a preguntarse… ¿Por que me hago tanto problema por todo? ¿Acaso mis problemas son tan graves como estos? Esta reflexion le hizo cambiar su optica hacia las cosas. Se dio cuenta que no vale la pena hacerse problema por todo. Volvio vivo de su viaje, vendio el ataud comprado anteriormente, comenzo una vida diferente y se curo las ulceras que tanto lo aquejaban. Por eso dijo el sabio: “Todas las preocupaciones estan prohibidas, fuera de la preocupacion por las preocupaciones”. La Tora nos cuenta que Cain decayo; porque no le aceptaron su corban mato al hermano.

La Tora nos revela que cuando el hombre decae esto lo lleva a cometer cualquier transgresion, esta descontrolado. Todo lo relacionado a la preocupacion lo podemos reforzar con este dicho: El pasado no esta, el presente pasa como un parpadear de ojos y el futuro aun no llego, entonces… ¿de que nos vamos a preocupar? Debemos hacer como decia el Rey David “Le cantare a Hashem mientras este vivo. Esa es la forma de vivir de un iehudi“.

Rab Moshe M Hoffer

1 comentario
  1. Gloria Rendina

    Me siento como renacido con esta enseñanza pues con frecuencia he sentido tristeza por lo q pasa en mi país ahora sé q Hashem no nos abandona y pronto mi pueblo cantará himnos de loor a nuestro D-OS porque nos sacará del sometimiento en q está mi pueblo. Shabat Shalom

    31/03/2017 a las 23:32

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