Estudiando
Bereshit
Estudio de los libros de la Torá
+100%-

Toledot

Primer comentario (Enseñanza semanal de Jabad Lubavitch, www.jabad.org.ar)

Segundo comentario (Rab Moshe Hoffer, Comunidad Agudat Dodim)

Tercer comentario (Rab Daniel Oppenheimer, www.ajdut.com.ar)

Cuarto comentario (Rab Iosef Meta)

Primer comentario – “El niño venció al gigante”

La palabra Toldot se explica de dos formas: a) descendencia, hijos. b) buenas acciones, como dice el Midrash: “lo trascendental de la progenie -hijos- de los Tzadikim(justos) son su Torá y Mitzvot”. Nos dice aquí la Torá: ¿En mérito a qué tuvo Itzjak TOLDOT (descendencia y buenas acciones)?. En virtud a que “Abraham concibió a Itzjak”, es decir, debido al mérito de Abraham Avinu. Analicemos la clase de educación que brindó Abraham a su hijo. Itzjak fue el primero en ser circuncidado a los 8 días, y también el primero en asumir su mayoría de edad religiosa, Bar Mitzvá. Ambos acontecimientos están señalados por nuestros Sabios en el versículo “Abraham llevó a cabo un gran banquete el día en que Itzjak fue desmamado”. Este se refiere al día del Brit Milá y también al día de Bar Mitzvá.

Todos los prominentes De este gran banquete participaron todos los personajes notables y famosos de la generación, entre ellos Og el gigante, rey de Bashán, y gobernantes de la época. El Midrash relata que Og se burló públicamente del festejo, diciendo que “podía aplastar a Itzjak, su único hijo, sólo con un dedo”. Dijo Di-s en ese momento a Og: “Te aseguro que verás a cientos de miles de sus descendientes, y finalmente caerás en sus manos”

Esta confrontación marca la senda del judío. La agresión contra el judío se desató a partir del momento que refleja la singularidad del iehudí– el día del Brit Milá (circuncisión), cuando comienza la unión incondicional con Di-s- y el día del Bar Mitzvá, momento en el cual la persona recibe su “ietzer hatov” -instinto del bien- saliendo del dominio absoluto del instinto del mal. Entonces se yergue frente al judío “el gran mundo” y le dice: “puedo aplastarte con un dedo”.

Hacer frente al mundo El poderoso Og se para frente a Abraham, que aparentemente está solo en su nuevo camino. Es llamado Abraham “HEBREO” -el que viene del otro lado (de la orilla) ya que estaba enfrentado ideológicamente a todos. Mientras él creía en un solo Di-s, todo el mundo era idólatra. ¿Qué posibilidades tenía Abraham de resistir frente a todos? Y a pesar de ello no se intimidó. Difundió a los cuatro vientos la fe en el “Di-s del Universo”. Enseñó que toda la existencia misma del mundo es una demostración de la fuerza Divina, y “no hay nada fuera de El”.

El mensaje se transmite Debido a esta actitud que asume Abraham, de no permitir que nadie lo intimide, aunque lo superen en fuerza, número o poderío, Hashem le promete que “cientos de miles” seguirán su camino y finalmente sus oponentes caerán en manos de sus hijos. Esto es lo que representa el hecho de que Abraham engendró a Itzjak, y con esa fuerza tuvo TOLDOT, siguió y transitó el camino del judaísmo en el camino. Tenemos que saber que “ lo que sucedió a nuestros patriarcas es una señal para sus descendientes”. La fuerza de Abraham pasa como legado también a nosotros. Tenemos la fortaleza de no impresionarnos por las adversidades del mundo y seguir dedicando tiempo al estudio de la Torá y el cumplimiento de las Mitzvot. Y preparar al mundo para la llegada de la Redención Completa, el advenimiento del Mashíaj.

Likutei Sijot, tomo 1, pag 45


Segundo comentario – Los precios se establecen segun el valor de las cosas

En esta Perasha aparece una de las operaciones de compra-venta mas insolitas. Esav vende su primogenitura -es decir sus derechos- a cambio de un plato de lentejas. Cuando estudiamos esta parte de la Tora nos llama la atencion que algo tan importante tenga un valor tan pequenio. Si hablamos de una compra-venta de tal magnitud sabemos que vale mucho mas. Surge la pregunta: ¿Como compro Iaacov la primogenitura por un plato de lentejas, si desde el punto de vista de la Halaja (ley judía), una compra no recae cuando hay abuso, (mas de un sexto de diferencia con respecto a su precio real)?

Esta pregunta la responde el Gaon Rab Eliahu Mishcobski (z”l) segun el siguiente relato: Una vez un iehudi necesitaba una suma importante de dinero para casar a su hija. Cuando se presento ante su Rab solicitandole una Beraja (bendicion), el Rab lo bendijo diciendole: “Ve a tu casa y la primera propuesta que se te presente aceptala, por cuanto que de ella vendra la bendicion de D”s”.

Contento el iehudi se dirigia a su casa y en el camino, estando en el hotel, se encontro con un grupo de comerciantes. Estaban conversando sobre sus ocupaciones, cuando uno de ellos vio al iehudi que se acercaba, quiso burlarse y le dijo si queria hacer una operacion con el. El señor recordo lo que le encomendo su Rab, que la primera propuesta que se le presente no la rechace pues de alli surgiria la Haztlaja (prosperidad). Asi el iehudi acepto y el comerciante le propuso venderle su Olam Haba (mundo venidero) por un rublo. Sin dudar el señor le contesto que si, entonces inmediatamente sacaron un papel e hicieron un documento legal. Pusieron dos testigos y el senior compro del comerciante su Olam Haba. Al retornar el comerciante a su hogar, le relato a su mujer el “comico” caso que le ocurrio en el hotel. Su esposa, al escuchar lo expuesto le dijo: “Ve inmediatamente de ese hombre y vuelve a comprar tu Olam Haba“. Al principio creyo que ella lo decia burlandose, pero luego su esposa expreso: “No estoy dispuesta de ninguna forma a vivir con un hombre que vendio su Olam Haba“. Sin escapatoria, el comerciante volvio al iehudi y le pidio por favor que le venda lo que anteriormente habia comprado.Aqui el comerciante se llevo una sorpresa, el iehudi le dijo: “¡¡Los negocios son negocios y no estoy dispuesto a anularlo!!” El comerciante intento ofrecerle mas dinero pero fue en vano. Solo le quedaba una posibilidad, acercarse al Rab y suplicarle que influya en su alumno para que el renuncie a su compra pues de lo contrario no habria Shalom Bait (paz en el hogar) en su casa. Al escuchar los argumentos de ambas partes, el Rab dijo: “mi alumno tiene razon, de todos modos podre influir en el para que te venda nuevamente tu Olam Haba, siempre y cuando le pagues una buena suma de dinero”. El comerciante expreso que aceptaria aquello que le propongan, entonces el Rab le dijo al comerciante que el iehudi necesitaba casar a su hija, si el le pagaba todos los gastos para el casamiento, el influiria en su alumno para que le venda su Olam Haba.

El comerciante acepto el trato, le dio toda la suma solicitada y asi fue hecha la operacion entre ambas partes. Luego, el comerciante le dijo al Rab: “Ciertamente hice todo lo que me ordeno, pero quisiera que usted me diga… ¿donde esta la justicia? Ayer este iehudi me pago un rublo por la operacion y… hoy subio a miles de dolares”. El Rab le respondio: “El precio se establece segun el valor de la cosa”, ayer despreciaste el valor de tu parte en el Olam Haba y lo cotizaste en un rublo, lo que quiere decir que eso era lo que para ti valia. Hoy que sabes que el futuro de tu matrimonio esta pendiente de tu Olam Haba, entonces aumento su valor en tus ojos a miles de dolares”.

Esto es lo que pasaba con la primogenitura. Al principio esta escrito: “Y desprecio Esav su primogenitura”, entonces le parecia que hasta un guiso de lentejas era un buen precio a cambio de ella. Con esto se entiende por que no hubo abuso en la venta de la primogenitura: en los ojos de Esav su valor era menor al de un guiso de lentejas, por tal motivo el precio que Iaacob pago por ella fue bueno. Luego Esav exclamo un clamor grande y amargo por aquello que le sacaron, de todos modos en el momento de la venta, su valor fue como el precio que recibio de ella. “Los precios se establecen segun el valor de las cosas”.

Rab Moshe M Hoffer


Tercer comentario – ¡Papá, Mamá, hola, aquí estoy! (La individualidad de los niños)

Desde la sala de neonatología se escucha el llanto del bebé y la familia, todos, los padres, abuelos, tíos y amigos, se alegran con estos jóvenes padres primerizos que pronto se llevarán la criatura a su casa. Después viene lo de siempre – los regalos, los consejos, los comentarios acerca de a quién se parece, los preparativos para el Brit Milá si es varón, etc. Y después comienza la vida “normal”. Salvo que las cosas ya no son como antes. De noche hay que levantarse. Los bebés suelen padecer de cólicos y no dejar dormir a nadie. Son todas esas cosas que pasan. A veces se lleva el bebé a pasear un domingo soleado y no deja de llorar, y nadie sabe porqué… y los demás transeúntes lo miran con cara de “por qué no se ocupa…” o “qué le está haciendo al chico…” Peor es si le toca viajar en avión de noche con la criatura que aún no comprende el porqué de los efectos del cambio de presión en sus oídos, y los demás pasajeros que lo miran con cara rara… Los años pasan. Y “antes que nos dimos cuenta” el “bebé” ya está enorme. La gente lo ve y dice: “¡Cómo pasa el tiempo!”, sin hacer nada al respecto para impedirlo. Se suscitan muchísimas preguntas a lo largo de su crecimiento relacionadas con su desenvolvimiento. En fin, nadie es experto en todo, ni tampoco hicimos “escuela para padres”, así que tenemos derecho a no saber ciertas cosas. Las preguntas de orden médico las evacuamos con el pediatra o con quien él nos aconseje. ¿Y las preguntas acerca de la educación? Pues, las respondemos solos, “a oído”…

“¡Perdón!” – dirá Ud. – “¿A qué preguntas se refiere?” Y bien, la maestra me dice que es un poco agresivo con los compañeros, que el rendimiento podría ser superior, que no trae los útiles y los deberes hechos, que está dormido en clase… En casa está levantado hasta cualquier hora, llorisquea y patalea para conseguir lo que quiere… y lo consigue. Está permanentemente descontento. A la mañana le cuesta levantarse. ¿Qué hago? ¿Lo obligo, o va a ser contraproducente? ¿Lo mimo o lo reto? ¿Lo incentivo con premios, o lo castigo cuando “se hace el loco”? ¿Lo dejo más tiempo con la computadora porque “le va a servir en la vida” o es un simple vicio? ¿Lo mando a hacer deporte para que se “descargue”, qué deporte, dónde? ¿Lo dejo que salga con quien quiera, o le elijo yo los amigos? ¿Les permito que paseen solos? ¿Los dejo ir a los jueguitos electrónicos “porque no puede crecer en una burbuja de cristal y debe saber cómo es el mundo para defenderse solo en la vida” o me dejo asustar por la gente que anda por allí? Si lo acompaño a todos lados para cuidarlo… ¿se va a sentir “raro porque lo protejo exageradamente y me va a odiar”? Sin duda, estas son algunas de las tantas dudas que algunos podemos ostentar. Otros padres parecen “tenerla clara” y saben siempre que hacer, quizás prefieren no dudar…

En la lectura de esta semana, encontramos que Itzjak y Rivká tuvieron hijos mellizos. Iaacov y Eisav. Seguramente, como todo padre judío conciente de hoy, también hubiesen querido que ambos llevaran adelante el legado espiritual de la casa de Avraham. Sin embargo, vemos que no fue así. Eisav, al final quedó afuera. ¿Por qué?

Lo que sigue, son reflexiones del Rav Sh. R. Hirsch sz”l quien comienza el tema con la siguiente introducción. La Torá no nos hubiese relatado los incidentes que tuvieron nuestros ancestros, los Patriarcas y Matriarcas, si no fuese con el objetivo que podamos extraer una lección práctica de aquellos episodios. Lo cual no significa que los estemos juzgando (¿quiénes somos nosotros, acaso, para hacerlo?) Pues entonces, si Itzjak y Rivká no tuvieron satisfacción de la educación que le impartieron a Eisav, es importante saber el porqué para no repetir aquellos mismos errores. Esto, en absoluto va a quitar la reverencia por los “tzadikim” en cuyo mérito pedimos Asistencia Di-vina diariamente y con cuyo ejemplo bendecimos a nuestros hijos/as. La Torá nos cuenta que “cuando crecieron los muchachos, resultó ser (vaiehí = lo inesperado) Eisav un hombre que se dedica a la caza, un hombre de campo, mientras que Iaacov era un hombre recto, que se sienta en las tiendas (a estudiar)”. El hecho en si, como explica Rash”i es que “cuando eran niños, nadie supo distinguir la tendencia de cada uno de ellos”, es fundamental al intentar comprender el desvío de Eisav. Se lo educó inicialmente sin prestar atención a sus inclinaciones naturales. No existe quehacer (en las ciencias, las artes, los deportes, etc.) del hombre que no se pudiera llevar a cabo en forma casher, si está la voluntad de hacerlo; (en muchas ocasiones, el entorno no permite que esa tendencia se pueda satisfacer dentro de un ambiente sano, mas no por la vocación en si). No obstante, se requiere la guía de los padres, que estén atentos y lo acompañen en su camino.

Rechazar una tendencia de los hijos no implica que desaparezca. Muchas veces situaciones de vida forzadas sólo conducen a niños (y luego adultos) frustrados. En ciertas situaciones es útil intentar satisfacer la curiosidad y creatividad de los niños en otra área que le interese, aun más cuando la vocación por algún proyecto no es propia sino adquirida por imitación a lo que “hacen todos”. Pero no con todos. El versículo de Mishléi (Proverbios) nos enseña a “educar al muchacho según su camino”. Aquel “camino” está íntimamente relacionado con sus inclinaciones naturales. Esto debe convertirse desde temprano en la preocupación principal y constante de los progenitores. No faltan padres que ya decidieron en sus mentes el niño qué iban a tener, la carrera que iba a seguir, etc. sin siquiera permitir que en esta decisión fuese partícipe el protagonista principal. Aun así, no debemos olvidar que en todo sentido, cada persona goza de elección propia en muchos rumbos, para bien y para mal. Por más que los padres fuesen los mejores y los más santos como los propios Itzjak y Rivká, esto no le impide a Eisav engañarlos y abrirse su propio camino que conduce en el sentido contrario de aquel en el que lo educaron. Los padres deben educar a sus hijos, lo cual no es tarea fácil. Es una Mitzvá de la Torá. Esto no significa que se hagan cargo y culpa de lo que no les corresponde.

En el caso del propio Eisav, la Torá nos cuenta que “su padre lo amó, pues había caza en su boca”. Esto se puede entender en distintos niveles. El más literal, significa que Eisav le proveía alimento a su padre (los Sabios nos dicen que Eisav era extremadamente escrupuloso en honrar a su padre). Las mismas palabras, sin embargo, guardan otros significados. La “caza de la boca” es el engaño. Eisav sabe lo que debe decir para impresionar bien a su padre.

Todos los niños lo saben (y los padres participamos del juego), pero Eisav era un especialista. Consultaba con su padre cuestiones exageradas de acuerdo a la ley para dar a entender que estaba siendo muy exigente consigo mismo. Exigencia asi misma (Guevurá), era la cualidad que caracterizó a Itzjak y, por lo tanto, bien se podía identificar con el hijo que aparentaba enarbolar aquel mismo ideal. En la mayoría de los casos, los padres sufrimos de aquel mismo auto-engaño al pretender creer que nuestros hijos – por ser nuestros hijos – son lo mejor del mundo (¡¿no es, acaso, verdad?!). Esto no nos permite un juicio objetivo que sería tan necesario para guiarlos bien. Nos queda un tema más. La Tefilá. Al mismo tiempo que mantenemos los ojos bien abiertos, no debemos olvidar que únicamente D”s nos puede asistir en asegurar el futuro judío de nuestros hijos. En la Tefilá sincera tomamos conciencia de cuáles son las prioridades que nos proponemos para ellos. (que sean observantes, que sean honestos, que sean exitosos, o que tengan prosperidad económica…). La lectura de la semana nos debe dejar pensando… y actuando.

Daniel Oppenheimer


Cuarto comentario – El cazador y su boca.

La sección semanal trata del nacimiento de los hijos del Patriarca Isjak, que eran mellizos y se llamaron Esav y Iaacob.

Estos niños cuando eran pequeños aparentemente eran iguales, pero al crecer se notó la diferencia, como escribe la Tora “Y fue Esav hombre que sabia cazar y Iaacob era sencillo y permanecía en las tiendas.”

Pero no solo cazaba con las manos, sino también “cazaba con su boca” (Génesis 25.28) Es decir, sabia oratoria, hablaba muy bien, pero sus hechos no concordaban con sus dichos. Y hasta su padre, Isjak, fue engañado, como veremos.

Mas adelante, Esav viene del campo, cansado, y encuentra que Iaacob cocinaba lentejas, (Comida que se acostumbra a comer cuando se esta de duelo, al igual que el huevo, porque es redondo como la vida que es circular.), ni pregunta por que cocina lentejas, sino le pide “que le dé un poco de eso rojo” a lo que Iaacob propone darle a cambio de que le venda la primogenitura, y así fue. Incluso después de comer despreció la primogenitura.

¿Qué es la primogenitura? ¿Qué significado tiene? ¿Se arrepintió Esav de la venta en algún momento? [Estas preguntas se las dejamos a nuestros lectores para que nos cuenten, y si D-s quiere la próxima semana daremos la respuesta correcta]

Al final de la parasha habla de las bendiciones que quiso dar Isjak cuando envejeció y se le debilito la vista, y hubo un suceso muy raro, que Iaacob aparentemente, engaña a su padre. Iaacob, por orden de su madre se hace pasar por Esav y engaña a su padre y le quita las bendiciones que eran para Esav.

Cuando se entera Esav, se enfurece, y se dice a si mismo, cuando muera el padre va a matar a Iaacob. Por este motivo Iaacob se escapa a Aram Naharaim.

¿Qué es todo esto? ¿Por qué hizo esto? ¿No sabia que Esav se daría cuenta? ¿Por qué Rivká provoca que sea engañado su esposo Isjak? ¿No podía acaso, enojarse el mismo Isjak y en lugar de bendición darle una maldición?Obviamente que si lo tomaba en cuenta, por lo tanto nos falta saber ¿Qué pretendía Rivká con todo esto?

La clave de todo esta en el versículo que dice “Y amaba Isjak a Esav porque cazaba con su boca, y Rivká ama a Iaacob”

La Tora no desparrama palabras porque si, sino nos esta diciendo algo, que nos posibilitara entender.Efectivamente hubo una discusión entre Isjak y Rivká, que comenzó cuando “crecieron los chicos”, y culminó con el suceso del engaño.¿Sobre que discutían?

Por la educación, el futuro de los chicos, y que se pretende de ellos. Había uno de los chicos que se estaba apartando de la educación de la casa de Isjak, del camino que trazó el abuelo Abraham.(Midrash) Ese era Esav. Y Rivká sentía que lamentablemente no había esperanza que Esav continúe con el camino espiritual (a menos que se lo proponga el mismo, cosa que el Midrash marca que no le interesaba pues estaba “cansado” (quizá por eso ni pregunto por que cocinaba lentejas)) Por eso ella ama a Iaacob a pesar que existe el instinto maternal natural, y que como se ve del final de la parasha que amaba a los dos.

No pensaba lo mismo Isjak, que sabia del alejamiento de su hijo, pero se impuso darle mas amor a pesar de todo, pues en lo más profundo de él, tenia esperanza de poder encaminarlo, y eso que “cazaba con su boca” ayudo a engañarlo. (Dice el Midrash, que preguntaba a su padre como diezmar la sal, y este creía que lo hacia porque era detallista en lo espiritual)

Por esta esperanza no oyó ninguna prevención de Rivká, que obviamente fueron muchas, diciéndole: Té esta engañando y demás.

Al punto que dice el versículo (Génesis 26.35) que cuando Esav cumplió 40 años se casó con dos mujeres Hititas. “Y le ocasionaron disgustos a Isjak y a Rivká.”.Es decir ya sabia que sus nietos no seguirían el camino de Abraham, pues se asimiló al casarse con estas dos mujeres, que tenían una cultura ajena totalmente a la casa de Isjak, pero sin embargo, igual decidió darle las bendiciones que recibió de su padre Abraham, y nombrarlo de esta manera uno de los dirigentes seguidores de Abraham después de su muerte.

¿Qué le quedaba hacer a Rivká? ¿Dejar que el futuro de la casa de Abraham quede en manos de un embustero? Obviamente no!!! Entonces ¿Cómo hacer para demostrarle a Isjak, que lo están engañando y que no debe traspasarle las bendiciones que D-s dio a Abraham a Esav?

Queda un solo camino: Mostrarle a Isjak de manera clara, que lamentablemente es fácil engañarlo, quizá recién ahí, entienda que es lo que Esav le estuvo haciendo.

Para esto, fue elegido Iaacob, quien era muy sencillo, y como dice el Midrash, no quería ir.Esta es la lógica del engaño que tramó Rivká a Isjak, y tuvo un final dramático, cuando llegó Esav y al darse cuenta Isjak del engaño, entendió en ese momento que había sido engañado todo el tiempo, y eso le provocó que “se estremeció un gran estremecimiento” y explica el Midrash que vio abrirse el abismo bajo sus pies. (27.33)

Es decir vio que ese error lo estaba por conducir al abismo, y en ese momento captó el mensaje de Rivká, y dió mas efecto a las bendiciones que le había dado a Iaacob, diciendo “Y también que sea bendito” (27.33).

Shabat Shalom !!!!!

Iosef Meta.

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