Libro Bereshit (Genesis)
Toldot
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Toldot (1)

PARASHAT TOLDOT – SECCIÓN TOLDOT

19 Y éstas son las crónicas de Itzjak (Isaac), hijo de Abraham. Abraham engendró a Itzjak (Isaac).
20 Itzjak (Isaac) tenía cuarenta años cuando tomó por mujer a Rivka (Rebeca), hija de Betuel el arameo de Padán Aram, hermana de Labán el arameo.
21 Itzjak (Isaac) suplicó ante El Eterno frente a su mujer, pues ella era estéril. El Eterno aceptó su plegaria y su mujer Rivka (Rebeca) concibió.
22 Los hijos reñían en sus entrañas y ella dijo: «De ser así, ¿por qué me sucede esto?». Y fue a interrogar a El Eterno.
23 Y El Eterno le dijo: «Dos pueblos hay en tu vientre; dos naciones de tus entrañas se separarán; el poder pasará de una nación a otra y la mayor servirá a la menor».
24 Cuando se cumplieron los días de su preñez, he aquí que había gemelos en su vientre.
25 El primero salió rojo, como un manto peludo; y lo llamaron Esav (Esaú).
26 Luego salió su hermano, con su mano aferrada al talón de Esav (Esaú); y lo llamaron Iaacov (Jacob); Itzjak (Isaac) tenía sesenta años cuando ella los dio a luz.
27 Los jóvenes crecieron y Esav (Esaú) se hizo cazador, hombre de campo; pero Iaacov (Jacob) era un hombre íntegro que habitaba en tiendas.
28 Itzjak (Isaac) amaba a Esav (Esaú) porque tenía presa en su boca; mas Rivka (Rebeca) amaba a Iaacov (Jacob).
29 Iaacov (Jacob) preparó un guiso, y Esav (Esaú) llegó del campo y estaba exhausto.
30 Esav (Esaú) le dijo a Iaacov (Jacob): «Coloca en mi boca un poco de ese potaje tan rojo –adom-, pues estoy exhausto». Por ello le fue dado el nombre de Edom.
31 Dijo Iaacov (Jacob): «Véndeme este día tu primogenitura».
32 Y dijo Esav (Esaú): «Si al fin terminaré muriendo, ¿de qué me sirve la primogenitura?».
33 Dijo Iaacov (Jacob): «Júrame este día»; él le juró y le vendió su primogenitura a Iaacov (Jacob).
34 Iaacov (Jacob) le dio a Esav (Esaú) pan y guiso de lentejas, y él comió y bebió, se levantó y se fue; y Esav (Esaú) despreció la primogenitura.

26

1 Había hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abraham; e Itzjak (Isaac) fue a Abimelej, rey de los filisteos, a Guerar.
2 El Eterno Se le apareció y le dijo: «No desciendas a Egipto; asiéntate en la tierra que habré de indicarte.
3 Habita en esta tierra y Yo estaré contigo y te bendeciré; pues a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y estableceré el juramento que juré ante Abraham, tu padre:
4 “Aumentaré tu descendencia como las estrellas de los Cielos; y daré a tu descendencia todas estas tierras”; y todas las naciones de la tierra se bendecirán en tu descendencia.
5 Debido a que Abraham obedeció Mi voz y observó Mis resguardos, Mis preceptos lógicos, Mis decretos que no están basados en la lógica, y Mis Torot, escrita y oral».
6 Itzjak (Isaac) se estableció en Guerar.
7 Cuando los hombres del lugar le inquirieron acerca de su mujer, él dijo: «Es mi hermana», pues tenía miedo de decir «mi mujer», no fuera cosa que los lugareños me mataran a causa de Rivka (Rebeca), pues es de hermosa apariencia.
8 Y sucedió que cuando se prolongaron sus días allí, Abimelej, rey de los filisteos, miró por la ventana y vio a Itzjak (Isaac) riéndose en la intimidad con su mujer Rivka (Rebeca).
9 Abimelej convocó a Itzjak (Isaac) y le dijo: «¡Pero es tu mujer! ¿Cómo pudiste decir “Es mi hermana”?».
Itzjak (Isaac) le dijo: «Porque dije que moriría a causa de ella».
10 Dijo Abimelej: «¿Qué es esto que nos has hecho? ¡Uno del pueblo casi fue a acostarse con tu mujer y nos hubieras hecho culpables!».
11 Entonces Abimelej ordenó a todo el pueblo, diciendo: «Todo el que toque a este hombre o a su mujer, ciertamente morirá».
12 Itzjak (Isaac) sembró la tierra y ese año cosechó cien medidas, pues lo había bendecido El Eterno. 13 El hombre engrandeció y engrandeció, hasta que fue muy muy grande.
14 Era dueño de rebaños de ovejas y ganado vacuno y muchas obras, y los filisteos le tenían envidia.
15 Todos los pozos que habían cavado los sirvientes de su padre en los días de Abraham, su padre, los filisteos los habían tapado y llenado de tierra.
16 Y Abimelej le dijo a Itzjak (Isaac): «Vete de nosotros, pues te has vuelto mucho más poderoso que nosotros».
17 Itzjak (Isaac) partió de allí y acampó en Najal Guerar, y allí habitó.
18 E Itzjak (Isaac) volvió a cavar los pozos de agua que habían cavado en los días de Abraham, su padre, y que los filisteos habían tapado tras la muerte de Abraham. Y los llamó con los mismos nombres con que los había llamado su padre.
19 Los siervos de Itzjak (Isaac) cavaron en Najal y allí hallaron un pozo de agua manantial.
20 Los pastores de Guerar disputaron con los pastores de Itzjak (Isaac), diciendo: «El agua es nuestra», y él llamó a aquel pozo Esek, pues disputaron –hitazskú– con él.
21 Entonces cavaron otro pozo, y disputaron también por ese, y él lo llamó Sitná.
22 Se trasladó de allí y cavó otro pozo; no disputaron por ese pozo, y él lo llamó Rejovot, y dijo: «Pues ahora El Eterno nos ha dado un lugar amplio –hirjiv– y podemos fructificarnos en la tierra».
23 De allí ascendió a Beersheba.
24 El Eterno Se le apareció aquella noche y dijo: «Yo soy el Dios de tu padre Abraham: No temas, pues estoy contigo; te bendeciré y aumentaré tu descendencia a causa de Abraham, mi sirviente».
25 Allí construyó un altar, invocó a El Eterno por Su Nombre, y estableció allí su tienda; en aquel lugar los sirvientes de Itzjak (Isaac) cavaron un pozo.
26 Abimelej fue a verlo desde Guerar junto con un grupo de sus amigos y Fijol, el general de su ejército.
27 Itzjak (Isaac) les dijo: «¿Por qué han venido a mí? Vosotros me odiáis, y me echasteis».
28 Y ellos dijeron: «Hemos visto que El Eterno está contigo, así que dijimos: “Que el juramento que hay entre nosotros desde los días de tu padre, sea ahora entre tú y nosotros, y que establezcamos un pacto contigo:
29 no nos harás mal, así como nosotros no te tocamos y así como te hicimos únicamente bien, y te enviamos en paz, ahora tú, eres bendito de El Eterno”».
30 Él les preparó un banquete y comieron y bebieron.
31 Se despertaron a la mañana temprano y prestaron mutuo juramento; luego Itzjak (Isaac) los despidió y ellos partieron de él en paz.
32 Y fue ese mismo día que los sirvientes de Itzjak (Isaac) vinieron y le dijeron del pozo que habían cavado, y le dijeron: «¡Hemos hallado agua!».
33 Y él llamó al pozo Shivá; por eso, el nombre de la ciudad es Beersheba hasta hoy en día.
34 Cuando Esav (Esaú) tenía cuarenta años, tomó por mujer a Iehudit, hija de Beeri el jeteo, y a Basemat, hija de Elón el jeteo;
35 y ellas fueron causa de amargura espiritual para Itzjak (Isaac) y Rivka (Rebeca).

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