Ki Tavó
Libro Devarim (Deuteronomio)
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Ki Tavó (1)

PARASHAT KI TAVÓ – SECCIÓN KI TAVÓ

26

1 Acontecerá que cuando entres a la Tierra que te da como herencia El Eterno, tu Dios, y la poseas y habites en ella,
2 tomarás las primicias de todos los frutos de la tierra que traerás de tu Tierra que te da El Eterno, tu Dios, y los colocarás en un canasto e irás al lugar que ha de elegir El Eterno, tu Dios, para que Su Nombre more allí.
3 Vendrás a al sacerdote que encuentre en aquellos días y le dirás: «Yo declaro hoy a El Eterno, tu Dios, que he venido a la Tierra que El Eterno les juró a nuestros antepasados que nos daría».
4 El sacerdote tomará el canasto de tu mano y lo colocará ante el Altar de El Eterno, tu Dios.
5 Entonces proclamarás y dirás ante El Eterno, tu Dios: «Un arameo trató de destruir a mi antepasado. Él descendió a Egipto y habitó allí; eran pocos en número y allí se transformó en una nación grande, fuerte y numerosa.
6 Los egipcios nos maltrataron y nos afligieron, y colocaron duros trabajos sobre nosotros.
7 Entonces clamamos ante El Eterno, el Dios de nuestros antepasados, y El Eterno oyó nuestra voz y vio nuestra aflicción, nuestro esfuerzo y nuestra opresión.
8 El Eterno nos sacó de Egipto con mano fuerte y con brazo extendido, con gran imponencia y con señales y maravillas.
9 Él nos trajo a este lugar, y Él nos dio esta Tierra, una Tierra en la que fluye la leche y la miel.
10 ¡Y ahora, he aquí que he traído las primicias del fruto de la tierra que Tú me diste, El Eterno!». Y las colocará ante El Eterno, tu Dios, y te postrarás ante El Eterno, tu Dios.
11 Te alegrarás con toda la bondad que te dio El Eterno, tu Dios, a ti y a tu familia, tú y el levita, y el prosélito que está entre vosotros.
12 Cuando hayas terminado de separar todos los diezmos de tus granos del tercer año, el año del diezmo, se los darás al levita, al prosélito, al huérfano y a la viuda, y ellos lo comerán en tus ciudades y se saciarán.
13 Entonces dirás ante El Eterno, tu Dios: «He quitado las cosas santas de la casa y también se las he dado al levita, al prosélito, al huérfano y a la viuda, de acuerdo con los preceptos que me ordenaste; no transgredí de tus preceptos y no he olvidado.
14 No comí de ellas en mi luto intenso, no las eliminé en un estado de impureza y no di de ellas para las necesidades de los muertos; obedecí la voz de El Eterno, mi Dios; actué de acuerdo con todo lo que Tú me ordenaste.
15 Contempla desde Tu sagrada morada, desde los Cielos, y bendice a Tu pueblo Israel y a la tierra que nos diste, tal como juraste a nuestros antepasados, una Tierra en la que fluye la leche y la miel».
16 Este día, El Eterno, tu Dios, te ordena que realices estos decretos y estas ordenanzas, y los observarás y los realizarás con todo tu corazón y con toda tu alma.
17 Hoy has distinguido a El Eterno para que sea Dios para ti y para caminar en todos Sus caminos, y observar Sus decretos, Sus preceptos y Sus estatutos, y para obedecer Su voz.
18 Y El Eterno te ha distinguido hoy para que seas para Él un pueblo atesorado, tal como Él te dijo, y para que observes todos Sus preceptos,
19 y tengas supremacía sobre todas las naciones que Él hizo, para alabanza, renombre y esplendor, y para que seas un pueblo santo a El Eterno, tu Dios, tal como Él habló.

27

1 Moshé (Moisés) ordenó y los ancianos de Israel al pueblo, diciendo: «Observa todo el precepto que te ordeno este día.
2 Ocurrirá el día en que cruces el Jordán hacia la Tierra que te da El Eterno, tu Dios, que erigirás grandes piedras y las revocarás con cal.
3 Inscribirás sobre ellas todas las palabras de esta Torá, cuando cruces, para que puedas entrar en la Tierra que te da El Eterno, tu Dios, una Tierra en la que fluye la leche y la miel, tal como te dijo El Eterno, el Dios de tus antepasados.
4 Acontecerá que cuando cruces el Jordán, erigirás estas piedras, acerca de las cuales te ordeno hoy, sobre el Monte Eival, y las revocarás con cal.
5 Allí construirás un altar para El Eterno, tu Dios, un altar de piedras; no levantarás hierro sobre ellas.
6 De piedras enteras construirás el altar de El Eterno, tu Dios, y traerás sobre él ofrendas ígneas -olá- a El Eterno, tu Dios.
7 Sacrificarás ofrendas de paz –shlamim- y las comerás allí, y te alegrarás ante El Eterno, tu Dios.
8 Inscribirás sobre las piedras muy claramente todas las palabras de esta Torá».
9 Moshé (Moisés) y los sacerdotes, los levitas, hablaron a todo Israel, diciendo: «Está atento y oye, Israel: este día te has transformado en un pueblo para El Eterno, tu Dios.
10 Obedecerás la voz de El Eterno, tu Dios, y cumplirás Sus preceptos y Sus decretos, que te ordeno hoy».
11 Moshé (Moisés) dio órdenes al pueblo aquel día, diciendo:
12 «Éstos se pararán a bendecir al pueblo en el Monte Grizim, cuando hayáis cruzado el Jordán: Shimon (Simeón), Levi, Iehuda (Judá), Isajar (Isacar), Iosef (José) y Biniamin (Benjamín).
13 Y éstos se pararán para pronunciar la maldición en el Monte Eival: Reuben, Gad, Asher (Aser), Zebulun (Zabulón), Dan y Naftali (Neftalí).
14 Los levitas responderán y dirán a todos los hombres de Israel, en voz alta:
15 “Maldito es el hombre que hiciere una imagen grabada o fundida, una abominación para con El Eterno, obra de artesano, y la emplazare en secreto”. Y todo el pueblo hablará y responderá “Amén”.
16 “Maldito es el que degrada a su padre o a su madre.” Y todo el pueblo dirá “Amén”.
17 “Maldito es el que mueve el límite de su prójimo.” Y todo el pueblo dirá “Amén”.
18 “Maldito es el que hace que un ciego se desvíe del camino.” Y todo el pueblo dirá “Amén”.
19 “Maldito es el que pervierte el juicio del prosélito, el huérfano, o la viuda.” Y todo el pueblo dirá “Amén”.
20 “Maldito es el que yace con la mujer de su padre, pues habrá descubierto el manto de su padre.” Y todo el pueblo dirá “Amén”.
21 “Maldito es el que yace con cualquier animal.” Y todo el pueblo dirá “Amén”.
22 “Maldito es el que yace con su hermana, hija de su padre o hija de su madre.” Y todo el pueblo dirá “Amén”.
23 “Maldito es el que yace con su suegra.” Y todo el pueblo dirá “Amén”.
24 “Maldito es el que golpea a su prójimo clandestinamente.” Y todo el pueblo dirá “Amén”.
25 “Maldito es el que toma soborno para matar a una persona de sangre inocente.” Y todo el pueblo dirá “Amén”.
26 “Maldito es el que no defendiere todas las palabras de esta Torá, para realizarlas”. Y todo el pueblo dirá “Amén”.»

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