Impacto Hebreo
El Impacto Hebreo en la Civilización
El Judaísmo frente al Mundo Arabe
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Israel, el mundo árabe y occidente (segunda parte)

Síntesis de la primera parte:

Antes de que D-s entregue la Tora al pueblo judio, la ofeció a las demas naciones. El Gaon de Vilna escribe que los hijos de Ishmael (mundo árabe actual), viven en un mundo donde la palabra domina por excelencia, se pueden aislar completamente de la realidad (asi explicamos la capacidad que tienen de mentir abiertamente sin ninguna vergüenza, ya que para ellos si fué dicho, ya es cierto, sin importar si efectivamente ocurrió o ocurrirá). Los hijos de Esav (prácticamente el mundo de occidente de hoy en día), en cambio, dominan el mundo de la acción, donde las explicaciones estan de más.

Al negarse éstos a recibir la Tora, el pueblo de Israel recibió de ellos estas cualidades, lo que les permitió declarar naasé venishmá (haremos y luego escucharemos de qué se trata). La posibildad de cumplir la Torá sin necesidad de explicaciones, y de estudiarla por el sólo hecho de conocer la palabra de D-s, y no unicamente para poder cumplirla.


Segunda parte:

¿Cuál era la cualidad del pueblo judio antes de recibir la Torá?

El Talmud (Shabat 146) afirma que recién en la tercer generación de nuestros patriarcas se logró alcanzar la perfección. La descendencia de Abraham iba a ser el pueblo elegido, para ello, tuvo dos hijos, primero Ishmael y luego Itzjak. Antes de procrear a este último, tuvo que eliminar sus fuerzas negativas a través de Ishmael. Con este mismo propósito Itzjak, para poder tener a Yakob, dió a luz a Esav. Finalmente en Yakob, se alcanzó la integridad, él pudo procrear a las doce tribus del pueblo de Israel, sin necesidad de descartar nada. Él era integro, sin fuerzas negativas, que necesiten eliminarse.

[Abraham, caracterizado por su jesed (bondad) eliminó a Ishmael, cuya descendencia, se negara a recibir la Tora debido a la prohibición de cometer adulterio. Ya que el jesed mal utilizado (por ejemplo con la mujer del prójimo), puede llevar a este pecado capital. Entonces Abraham, al destacarse por su jesed, debió eliminar los efectos negativos de la bondad. Lo mismo Itzjak, dominante de la cualidad de la justicia, descartó a Esav, y por eso se entiende que los hijos de éste, rechazaran la Torá por el mandato de no asesinar; por cuanto que con el afán de obtener justicia, se puede caer en este pecado (como se vivió en muchas dictaduras en Latinoamerica durante las últimas décadas, donde se derramó sangre con la excusa de implantear justicia y orden).]

D-s creo al mundo, con la palabra y la acción, como lo vemos en los versículos de la creación: “Dijo D-s que sea la luz…”, “Hizo D-s al cielo…”. Por cuanto que el hombre fue creado a imagen y semejanza del Creador, tambien él posee estas dos fuerzas. Idealmente, la fuerza de la palabra debe ser usada para poder conocer la Torá; y la acción, para llevar a cabo lo estudiado. Es asi que la conjugación óptima de estas dos fuerzas es lilmod aal menat laasot (estudiar para poder así cumplir), y esta es la cualidad de la descendencia de Yakob. Ésta fue obtenida luego de que Abraham haya eliminado la capacidad de aislarse en la realidad ficticia fijada por lo que se habla (Ishmael), y que Itzjak lo haya hecho con la capacidad de acción sin importar la causa (Esav).

La grandeza de la declaración naasé venishmá (haremos y luego escucharemos) fue que de esta manera el pueblo judío se apoderó de estas dos fuerzas que habían sido eliminadas, pero esta vez, utilizadas para el bien. La capacidad de cumplir la Torá sin importar el por qué; y además, el interés por estudiar la Torá una vez que ya fueron realizados los actos, estudiar por el solo hecho de conocer la Palabra de D-s. Esto es el “y luego escucharemos”, ¿para qué luego escuchar si ya se cumplió antes, sin entender? Precisamente, por ello, sin un sentido práctico, sino exclusivamente intelectual. Estas son las dos coronas que recibimos en el Sinaí, una por naasé y otra por nishmá, el premio a estas dos cualidades. (Adaptado de una clase del Rab Moshe Shapira, por R. Yomtov Shayo, quien enseña en la Ieshibá-Kolel Zejer Dov. Este nuevo programa de estudios de Tora se desarrolla en el seno de la prestigiosa Ieshibá Tora Or de Jerusalem. En el cual se logra aprovechar la sabiduría de sus grandes Rabanim (encabezados por el Gaon Harab Haim P. Scheinberg Shlita) en un ambiente cálido y de habla hispana. Solicitar información a rav_g-roth@neto.bezequint.net o a yshayo@neto.bezequint.net )

R. Moshe Shapira

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