HALEL
El camino del hombre
La iniciación
+100%-

El proceso de re unificación

La voluntad y el deseo de la Neshamá (alma) alcanzan el estado de completitud que no poseen antes de la Creación a través del trabajo en Torá y mitzvót (” Introducción a la Apertura de la Sabiduría de la Kabalá ” letra zain) . A partir de ello, la Neshamá se torna apta para recibir todo el bien y la plenitud que están previstos acorde al “programa de la Creación”, lo que la conduce a la fusión con EL .

En el estado de Infinito, la plenitud de la Luz y el deseo de recibir la Luz coexisten en equilibrio, ya que la plenitud de la Luz no le permite al deseo de la Neshamá manifestarse ni revelarse como tal. Así como la luz del sol hace imperceptible la luz de una vela, así SU Luz llena el deseo sin dejar espacio para que éste tenga necesidad de manifestarse. La Creación hace posible que se den las condiciones para que la voluntad del alma manifieste el deseo de recibir la plenitud de la Luz por su propia conciencia y necesidad. De esa forma el alma logra unificarse gradualmente, con conciencia y voluntad propias con la Luz Infinita, ya que en el terreno espiritual, como en el amor, no hay imposición. Toda realidad a la que se llegue por imposición no es espiritual sino material – egoísta y está destinada a desvanecerse con el tiempo.

Las 5 denominaciones generales del Or /Luz (Néfesh, Rúaj, Neshamá, Jaiá y Iejidá) conforman los grados en que el klí / voluntad del alma recibe la realidad. La Luz activa al deseo y a la voluntad del alma refinándolos gradualmente hasta unificarlos con la forma original, el Infinito / Ein – Sof .

Luego que se activa el tzimtzúm – contracción del deseo de recibir la Luz – y el hombre comienza su trabajo espiritual (diagramas 20, 21 y 22), la Luz adquiere dos índoles generales, denominadas:

a) Luz envolvente – Or makíf

b) Luz interior – Or pnimí.

La Luz envolvente está compuesta por los grados de la Realidad Infinita y la Voluntad Superior que finalmente van a ocupar todos los aspectos de la realidad y la vida.

La Luz interior se halla conformada por los grados de la Luz Infinita que, a medida que el hombre refina su deseo, se aproximan a la voluntad y el deseo concientes del alma. Los cambios que ocurren en la vida, tanto a nivel personal como colectivo, se producen como consecuencia de la presión constante provocada por la Luz envolvente sobre el masáj /discernimiento (ver diagrama 22). Esto sucede ya que la Luz Infinita, obedeciendo a su naturaleza, quiere llenar la realidad como lo hace en el estado de Ein – Sof previo al tzimtzúm. La presión ejercida por la Luz envolvente nos obliga a enfrentarnos a nuevas situaciones, depurando así, gradualmente, nuestro discernimiento (masáj). El pensamiento y la emoción dirigidos por la voluntad disciernen entre los grados de la Luz que el masáj acepta o rechaza. El masáj acepta los grados de la Luz que el klí se encuentra apto para recibir, es decir lo que podemos recibir con el propósito de dar (ver capítulo “El arte de Israel”) . Cuando el klí no está apto aún para recibir determinados grados de la Luz, ello provoca un rechazo por parte del masáj reintegrándolos al estado de Luz envolvente. La Luz rechazada deja una impresión en nuestro discernimiento y continúa ejerciendo presión sobre el masáj depurándolo hasta que el klí esté en condiciones para recibirla.

Como ya fue explicado en diferentes partes de este texto, todos los cambios y movimientos a los que hemos hecho referencia suceden desde el punto de vista del klí – el deseo – ratzón lekabel de la Neshamá. En cambio, la Luz de la Neshamá no se ve afectada en absoluto, como lo enseña el Rabino Ashlag :

” … Todas las modificaciones nombradas en el área de la Sabiduría de la Kabalá no indican en absoluto la ausencia de un estado al pasar a recibir otra forma. Este cambio aparente es tan sólo una forma agregada a la anterior, mientras que la forma original no cambia, ni es afectada, ni movida de su centro.. .”( Talmúd Eser haSefirót, comienzo de Or Pnimí )

Cuando la Luz envolvente penetre por completo dentro del klí, ambas índoles de la Luz se unificarán culminando así el proceso creativo.

Deje su comentario

Su email no se publica. Campos requeridos *

Top