Bien!
¿Estamos todos listos para recibir a Rosh HaShaná?
¿Qué necesita Ud. para inaugurar el nuevo año?
Y... la ropa, la comida, los cohetes, los fuegos artificiales...
¿Cómo? ¿Ud. no festeja el año nuevo
con petardos y un buen vino? ¿Por qué no? Y, ¿con
qué festeja entonces? Bueno, mire, nosotros vamos a la
sinagoga a la noche y rezamos, luego en casa nos sentamos a
la mesa y comemos unos cuantas comidas extrañas que son
una clase de señal que el año que comenzará
será realmente auspicioso. Luego, a la mañana,
volvemos temprano a la sinagoga y rezamos... unas cuantas horas,
escuchamos el sonido del Shofar, leemos la Torá y llegamos
a casa bastante tarde, después del mediodía para
almorzar. Poco después, volvemos a la sinagoga para rezar
nuevamente, Minjá y Arvit, y, nuevamente
al otro día lo mismo, nos levantamos temprano...
No entiendo. Sinceramente. ¿Qué tiene tanto para
rezar? Y, los cohetes... ¿cuándo los tira?
Bien, querido lector. Si Ud. se cuestionó esta misma
pregunta (obviamente en voz baja, para que los demás
no se enteren), analicemos juntos la naturaleza de Rosh HaShaná,
para que en esas largas horas en las que permanecemos en el
Bet HaKneset, hagamos de esa estadía una función
real y útil durante la cual creemos en lo que hacemos.
¿Por
qué tanto rezo en este día? Los Sabios nos enseñan
que el sustento de la persona para el año siguiente se
le adjudica en Rosh HaShaná (Talmud Betzá
16). ¿Qué es el sustento? El sustento abarca a
todos los recursos que el individuo requiere para llevar a cabo
su tarea. Como veremos pronto, este concepto es mucho más
amplio de lo que pensamos habitualmente. Por consiguiente, si
bien todos los días rogamos por nuestras necesidades,
en Rosh HaShaná, lo hacemos conscientes que ese
día en particular es decisivo en lo que ocurrirá
el año que sigue.
Nos
armamos con nuestro "changuito" (que tenemos desde
los días en que no existía "delivery",
ni podíamos encargar con nuestra tarjeta por medio de
la computadora...) y vamos a la sinagoga a encargar lo que necesitamos.
En primer lugar, veremos que se repite a través de todo
el Majzor la súplica por vida. Vida significa
tiempo, o sea un plazo adicional en este mundo terrenal, para
poder desarrollar y llevar a cabo lo que creemos que queremos
y debemos hacer. Pedimos un año de por vez. El año
que viene, D"s mediante, si creeré (¿tiene
dudas?) que necesitaré seguir viviendo, puedo volver
a pedir un plazo adicional. Sin embargo, con vivir y respirar
no me alcanza para lo que quiero hacer. Por lo tanto, pido que
sea con tranquilidad mental, conyugal, familiar, comunitaria,
etc. y con salud. Sin estos elementos, las cosas que me perturban
no me dejarían llevar a cabo mi proyecto. La palabra
"paz" que uno suele relacionar con tratados internacionales
endebles y que terminan indefectiblemente no cumpliéndose,
como resultado de pulseadas mezquinas que llamamos "guerras",
no es lo que estamos solicitando. La paz debe comenzar por donde
está uno mismo..., luego pude llegar a alcanzar dimensiones
más globales.
No. Aun no terminamos de pedir. Necesitamos inteligencia para
obrar correctamente. Por qué? Acaso nos sentimos tontos?
No necesariamente. Seguramente
somos más despiertos de lo que admitimos, pero... hay
que ser sabio para utilizar la sapiencia que uno posee, y cuántas
veces la desperdiciamos por negligencia o, simplemente, no se
nos ocurren las ideas adecuadas en el momento apropiado, y luego
nos culpamos...
Obviamente,
que bajo salud debemos incluir la fuerza física, la habilidad
y la destreza para realizar los ideales. Además, ¿qué
haríamos sin los medios materiales (efectivamente, lo
material es un medio para otro objetivo y o un fin en si mismo)
para poder vivir? ¿No es el dinero el que mueve el mundo?
(No!, pero hace falta igual).
No nos olvidemos de insistir, a su vez, en que se mantenga la
simpatía y atracción que nos une a otros seres
humanos. Esto, al igual que la inteligencia y otros items, suele
caer en el olvido. ¿Por qué? Porque nuestra tendencia
es acordarnos de las cosas que carecemos o que sospechamos que
podemos perder (dinero, salud, etc.). Ocurre , entonces, que
por aquello de lo cual sentimos que "seguro" lo tenemos,
no vemos urgencia por la cual pedir. Lamentablemente recién
cuando nos percatamos que no somos inmunes e invulnerables,
pedimos por lo que perdimos...
Sigamos
ahora con la nobleza de nuestra Tefilá. ¿Para
quién uno pide? Se acuerda de su propia necesidad, o
tiene en mente las carencias de otros. Sí, ya sé.
Las Tefilot son en plural e incluyen a los demás.
Sin embargo, no me refiero ahora a lo que decimos, sino a lo
que sentimos mientras decimos. No podemos negar que nuestro
estómago suele ser más eficaz que nuestra mente.
El primero nunca se olvida de avisarnos cuando hay hambre. La
mente, en cambio, necesita activarse conscientemente para que
se acuerde de los menesteres ajenos.
Acto
seguido, pasemos a la parte más difícil. Planteamos
todo lo que hablamos hasta el momento como un pedido para un
plan o un proyecto. ¿Por qué? Porque es sumamente
ilógico que una persona pida por algo sin saber para
qué lo quiere. Cuando un niño le pide una suma
considerable de dinero a su papá, éste seguramente
le preguntará para qué lo necesita. El hijo nunca
le contestará al padre que primero se la dé y
que después va a pensar para qué la quería.
¿Hay quien escucha lo que uno pide cuando abre el Sidur?
(Disculpe el atrevimiento de esta pregunta) Suponemos que todos
"tenemos en claro" que la cosa es así. Bien,
si esto es tan obvio, entonces debiéramos tener un plan
de vida por el cual podemos solicitar justificadamente toda
la lista que hemos traído.
Sin
embargo, sepa Ud. que la gente, por lo general no tiene un proyecto
de vida. Es más. Pregúnteselo Ud. mismo en este
momento. ¿Pensó, acaso, alguna vez (mejor sersu
propia vida en términos de una misión específica,
singular y única? Es decir, ¿en algo que Ud. siente
que debe llevar a cabo y que sólo Ud. lo puede hacer?
Posiblemente Ud. sostenga que su proyecto de vida esté
relacionado con la carrera profesional que estudia. No. No estamos
hablando de sobrevivir. La mayor parte de vida de la gente está
ocupada con hacer las cosas que cree necesarias para mantenerse
a flote, para no hundirse, para llegar a fin de mes, para poder
pagar las cuentas. Todo esto no tiene nada que ver con un proyecto
de vida. Bienaventurado aquel que puede desarrollar su actividad
laboral y sentir que está haciendo un aporte único
a la humanidad... y vivir de eso. Pues, entonces, intentemos
ser creíbles en lo que le proponemos a D"s (me refiero
a que lo creamos nosotros mismos, al menos). Si esto está
claro, podemos pensar en... ¿cuánto se debe pedir?
¿Cuánto más, mejor? Pues, en muchas instancias
de la vida, veremos que no conviene tener más. Eso se
lo dejo a su propia imaginación. De todos modos, en última
instancia, nadie tiene de más. Pues, si entendemos que
hay orden y exactitud en todo lo que D"s creó, en
nuestro cuerpo, en el cosmos, etc., entonces, obviamente, no
me va a dar lo que no necesito yo, ni me va a dejar de dar lo
que sí requiero para lo que El espera de mi. Un D"s
Justo no me puede exigir que haga algo con recursos que no me
proporcionó. Los medios, entonces, serán los debidos,
conforme a mi tarea... Nada sobra, ni falta. No hay para derrochar
ni en lo material, ni en lo intelectual.
Existe
una pregunta frecuente. ¿por qué, entonces, uno
necesita pedir? ¿Acaso, no recibe, o recibe menos quien
no pide? ¿No "queda mal" pedir?
Si bien, este no es el lugar para extendernos en el tema, podemos
brevemente, decir que D"s no necesita que le ordenemos
que nos dé tal o cual cosa. El ya sabe lo que queremos,
y conoce mejor que nosotros mismos lo que nos hace bien, y lo
que no. Somos nosotros, los que debemos tomar conciencia de
que todo lo que poseemos, o no, en cualquier área, es
porque así D"s lo dispuso y que no es el resultado
de nuestra propia inteligencia y destreza...
Hasta
aquí, he intentado aclarar algo acerca de lo que estamos
por hacer al invocar e implorar al Todopoderoso en Rosh HaShaná.
Resulta ser un tanto más complejo que, simplemente, leer
el Majzor. Sin embargo, en el texto de las Tefilot,
nos encontraremos con que nuestra plegaria pasa por ideas aun
más elevadas. Al sostener en nuestras manos el Majzor
con el mismo texto que leyó mi abuelo, el abuelo
de él, y el judío de hace mil y dos mil años,
viviera en Europa o en el Yemen, tuviera una posición
acomodada, o no, entiendo que existe un proyecto general que
fusiona las Tefilot de todos los que estamos rezando
cada uno por lo suyo y por los que uno conoce, con el de todos
los otros Iehudim, incluso los ancestros, descendientes
y personas de otras épocas a quienes ni conocemos.
"Uvején ten pajdejá..." D"s,
te pedimos que llegue pronto el día en el cual todos
los seres humanos se unan en una sola sociedad para reconocer
unidos Tu Autoridad, cumplir todos con Tu voluntad, para que
desaparezca de una vez y para siempre el gobierno y el régimen
de la maldad... entonces los justos verán y sentirán
regocijo...
En
esta plegaria que se repite en todas las Amidot de Rosh
HaShaná y Iom Kipur, confluyen los deseos
individuales de todo lo que todos pedimos en estas fiestas.
Que veamos pronto como se materializa esta, la más sublime
de las aspiraciones humanas.
¿Y los cohetes, y el brindis? Quedarán para cuando
D"s nos haya dado dinero para malgastar.