Shavuot
conmemora el imponente acontecimiento que experimentaron los
hijos de Israel siete semanas después del éxodo
de Egipto cuando acamparon al pie del Monte Sinaí, en
algún lugar de la Península del Sinaí.
Este suceso fue la Revelación, mediante la cual la voluntad
de Dios se reveló a Israel, señala la proclamación
de los Diez Mandamientos. Aunque esos mandamientos no constituyen
la totalidad de la Torá, que consiste en 613 preceptos
(taryag mitzvot) ellos constituyen su fundamento. Los
Diez Mandamientos conforman la base misma de gran parte de los
que es la Civilización Occidental.
La
forma exacta de esta comunicación entre Dios y el hombre
no es conocida y siempre fue motivo de diversas opiniones por
parte de los grandes pensadores y sabios de Israel, pero nadie
duda de que fue un acontecimiento de proporciones imponentes
y una experiencia espiritual singular, que marcó indeleblemente
a los israelitas con su carácter único, con su
fe y su destino.
En
el libro de oraciones, esta festividad se denomina zemán
matán Torateinu, "la fecha de entrega nuestra
Torá" porque éste es el tema dominante de
la festividad. El significado perdurable de este tema está
enfatizado en la respuesta a la pregunta de por qué no
se denomina esta festividad como "fecha de la recepción
de nuestra Torá". La respuesta es que, mientras
la entrega de la Torá pudo haber tenido lugar en un momento
determinado y esa ocasión puede ser conmemorada, la recepción
de la Torá por los judíos debe continuar produciéndose
en todo momento y en todo lugar.
Los
judíos que estuvieron presentes en el Sinaí reafirmaron
su Pacto con Dios declarando "Haremos y escucharemos"
(Naasé venishmá), pero la Torá señala
que "Pero no solamente con vosotros hago yo esta alianza
y este juramento, sino con los que están hoy aquí
presentes ante el Señor, nuestro Dios, y con los que
no están aquí hoy con nosotros". (Deuteronomio
29:13-14). El Talmud interpreta la última parte del versículo
como una clara referencia alas futuras generaciones de judíos
y a los futuros prosélitos que más tarde aceptaron
la fe (Shavuot 39a).
La
festividad de Shavuot enfatiza la lección espiritualmente
significativa de que la redención del cautiverio y la
obtención de libertad política, no constituyen
una liberación completa a menos que culminen en las restricciones
espirituales, en las disciplinas y deberes inherentes a la Revelación
a Israel y a la aceptación de la Torá por parte
de Israel.
El
nombre de Shavuot, con el que la Torá se refiere a esta
festividad, significa simplemente "semanas" y deriva
del hecho de que se observa después de contar siete semanas
completas a partir del segundo día de Pesaj. El Talmud
utiliza el nombre de Atzeret (que implica una festividad
de conclusión) para denominarlo, indicación de
que los sabios lo consideraron ligado a la festividad de Pesaj
y como conclusión del episodio histórico de la
misma.
Su
significado como festividad agrícola en la Tierra de
Israel se refleja en los otros nombres por lo que se la conoce:
JagHakatzir, "Festividad de la Siega", porque
señala la cosecha del trigo, la última cosecha
de cereales de la temporada y Yom Habikurim, "Día
de las Primicias" porque señala también el
comienzo de la cosecha de frutas y era la ocasión de
llevar los primeros frutos maduros al Templo como ofrenda de
acción de gracias.