www.libreriajudaica.com
...Shem¨¢ Israel, Adonai Eloeinu, Adonai Ejad...
...Escucha, oh Israel. El Eterno Nuestro Dios es Uno...
Existencia de D'os y la Tora
La Tora frente a la ciencia
Psicolog¨ªa y Autoconocimiento
Historia, Sabios, y fuentes de estudio
Estudio de la Tora y sus comentarios
Los Preceptos y la Ley Judia
El ciclo del año y sus festividades
Una puerta al an¨¢lisis y la reflexi¨®n
Kabbalah
Los libros del pueblo de Israel a su alcance

 
Estudiando El Libro de Bamidbar (Números) 6.Jukat
Estudiando 3 pesukim (versículos) sobresalientes

Jukat, XIX, 1
1 - Y ADONAI HABLO A MOSHE Y A AHARON, DICIENDO.

1 - ADONAI LE HABLO A MOSHE YA AHARON. La Parasháh que sigue se conoce bajo el nombre de "la Vaca Bermeja". Su contenido se ha declarado desde un principio (Jukát ha-Toráh) es decir, incomprensible a la mente humana; forma parte de las Mitzvót irracionales [dogmáticas] de la Toráh. Los comentarios, sin embargo, sobre esta sección se dividen, siguiendo el orden, en cuatro categorías, las interpretaciones Medráshica, racional, simbólica y cabalística.
Expongamos primero la interpretación Medráshica que es sobre todo formal; ella se preocupa, en primer lugar, de conocer la razón por la cual esta Parasháh es misteriosa; el mismo Rey Shelomó no pudo nunca comprenderla; y sin embargo, ha estado siempre lleno de sabiduría "lo mismo que todo Israel", y "su sabiduría era más grande que la de todos los orientales y más grande que toda la sabiduría de los egipcios... " provenía de todos los reyes de la tierra que habían oído hablar de su sabiduría" (I Rey. V, 10-14); no obstante, cuando Shelomó quiso profundizar la [Sidrá] sección de la Vaca Bermeja debió reconocer. "Todo esto lo he experimentado con sagacidad; yo decía: "¡quisiera convertirme en maestro de la sabiduría, pero ella se ha mantenido lejos de mí. Lo que existe está tan lejano y es tan infinitamente profundo!¿ Quién podría alcanzarlo? (Ecl. VII, 23).

Si Shelomó no ha sido encontrado digno, fue a Moshé a quien Dios le confió el verdadero motivo de la Vaca Bermeja, que sigue siendo incomprensible a los demás. El Profeta Zejariyáh dijo: "En esta época lejana no será más una luz escasa y apagada. Este será un día único, que Dios solo conoce, que no será día ni noche; y es en el momento de la tarde cuando aparecerá la luz" (XVI, 6- 7). Nuestros Sabios interpretan este versículo diciendo: "Todas las cosas que os parecen misteriosas en este mundo serán esclarecidas en el mundo futuro " (Núm. Rabbá XIX). Sin embargo, Moshé no fue el único en percibir la verdad; el Medrásh Rabbá nos enseña que el misterio de la Vaca Bermeja también le fue revelado a Rabí Akivá. "Su ojo contempla las riquezas más raras... él trae a la luz lo que estaba oculto" (Iyóv XXVIII, 10-11). Rabí "Akivá tenía elementos [conocimientos] diferentes a los que poseía Moshé para descubrir la verdad entre las letras y signos de la Toráh. (Ver Com. Núm. XII, 8). (Cf. también ¿Había necesidad de hacer conocer en este punto las leyes concernientes a la Vaca Bermeja? Rabí Leví interpreta: "Sobre todo el Eterno había dicho a Moshé cuáles eran los casos de pureza e impureza; ahora, en la sección [Sidrá de] Emór, donde se encuentra el tema de los Cohaním que se vuelven impuros al contacto con un muerto, Dios no indicó a Moshé por cuál medio se podían liberar de su impureza; el rostro de Moshé entonces palidece y no es sino cuando, al llegar a la sección de la Vaca Bermeja, Dios le reveló cómo, una vez vuelto impuro, podía volver a ser puro gracias a las cenizas de la Vaca, lo que le devolvió la serenidad" (Medr. Rabbá, ibíd.)

Rabí Leví agrega que la ley de la Vaca Bermeja es una de las cuatro Jukím contra las cuales se rebela la inclinación al mal y que son las siguientes:
1) "No descubras la desnudez de la mujer de tu hermano, porque es la desnudez de tu hermano" pero, cuando el hermano haya fallecido "sin dejar descendencia ", es una Mitzváh desposar a la cuñada;
2) "No te vestirás con ropas hechas de especies diferentes ", aunque es una Mitzváh hacer una mezcla de esta clase en las franjas de las cuatro puntas de los vestidos;
3) la regla del chivo expiatorio: aquél que le ofrece rescate a los pecadores cuando él mismo está pendiente de purificación (Lev. XVI,26);
4) Aquí, la ley de la Vaca Bermeja que también tiene el carácter de una juká, como las leyes precedentes: el sacrificio de la Vaca Bermeja sirve para purificar a aquellos que han sido hechos impuros por el contacto con un muerto, mientras que el sacrificador mismo se hace impuro, (metahér temeím u-metaméh tehorím).
¿Es esto verdaderamente tan sorprendente? " ¿Quién hace surgir lo puro de lo impuro sino Dios, que es único?" (Iyóv XIV,4); ¿Abrahám no ha salido de Téraj, Tzidkiyáhu de Ajáz, Yoshía de Amón, y Mordejái de Shim-í? ¿El mundo futuro no saldrá de este mundo? Sucede que una mancha blanca en la piel, grande como una haba, hace al hombre impuro, aun cuando él se vuelve puro cuando ella cubra todo su cuerpo. (Núm. Rabbá XIX). Y cuando la sangre materna se convierte en leche, aun cuando la sangre está prohibida de consumir, y que la leche se convierta en fuente de vida, ¿no es la obra de Aquél que hace nacer lo puro de lo impuro? (Niddáh 9a).

Nuestros Sabios preguntan: entonces qué hay de sorprendente si aquél que se ocupa de la Vaca Bermeja es impuro, mientras que a los que se les esparcen las cenizas y el agua lustral se vuelven puros? ¿No es el Dios Unico quien cambia lo impuro en puro?"
Sin embargo, el procedimiento de la Vaca Bermeja, comprendiendo los múltiples detalles del sacrificio, sigue siendo misterioso. Un alto personaje romano le habia pedido a Rabí Yojanán Ben Zacái que le explicara este rito; él le había respondido haciendo una comparación con los ratos paganos: "una persona que sufre de melancolía, o que está poseída por un mal espítitu puede ser liberada de su enfermedad tomando ciertos medicamentos, o por la incineración de ciertas hierbas; de igual manera las cenizas de la Vaca Bermeja, diluidas en el agua y preparadas según los preceptos, pueden hacer desaparecer la impureza contraída cerca de un cadáver". El personaje romano había quedado satisfecho con esta respuesta, pero los discípulos de Rabí Yojanán le dijeron: "Tú has alejado los ataques de este hombre con una varita de paja (un argumento débil), pero qué respuesta tienes para nosotros? - "Por vida vuestra, dijo Rabí Yojanán, no es el cadáver lo que lo hace impuro, ni las cenizas diluidas en el agua lustral lo que lo vuelve puro; sino que la ley de la Vaca Bermeja es una orden de Dios que nos dice: "Yo he ordenado esta ley, y Yo he instituido este decreto, el hombre no tiene derecho a violar Mis leyes" (Núm. Rabbá XIX).
"¿Por qué todos los sacrificios son masculinos y este es femenino?" Es como si el hijo de un sirviente hubiera ensuciado el palacio del rey; éste dirá: "¡que venga su madre a limpiar la suciedad!" Igualmente dice Dios: "¡Que la Vaca venga a expiar el pecado del "becerro de oro"! " (ibíd.). Esta "alusión " no puede, ciertamente, tomarse al pie de la letra; sin embargo, los Tosafistas (M.K. 28a) y otras fuentes le dan su sentido literal. En conjunto, la explicación Medráshica del sacrificio de la Vaca Bermeja no concierne sino a los grandes rasgos, dejando los detalles de lado. Se recuerda lo que dijo Maimónides sobre todos los sacrificios: no se los puede concebir sino dentro de su idea general, pero no en las disposiciones de detalle (ver Guía de los Desc. III,26). En cuanto al Medrásh aquí referido, se lo explica en sentido simbólico de la siguiente manera: cuando los israelitas estaban en el Monte Sinái se encontraban en un ambiente de tal santidad que la muerte no les llegaba sino como un "beso Divino" ("Eruvín 54a); ahora bien, éstos que han muerto, como los Justos, con un "beso Divino ", no son impuros, según la tesis de Najmánides; pero el pecado del "becerro de oro " tuvo por consecuencia que la muerte natural alcanzara a los hombres: el procedimiento de la Vaca Bermeja era por consiguiente necesario otra vez para la purificación de la impureza debido al contacto con un muerto; se ve entonces aquí una relación directa entre el pecado del "becerro de oro " y el procedimiento de la Vaca Bermeja (Kli Iakar)


Jukat, XX, 1
1 - Y VINO TODA LA CONGREGACION DE LOS HIJOS DE ISRAEL AL DESIERTO DE TZIN, EN EL MES PRIMERO, Y EL PUEBLO MORO EN KADESH, Y ALLI MURIO MIRIAM, Y FUE ALLI SEPULTADA.

1 - Y VINO TODA LA CONGREGACION. Rashí explica: "(es decir) la comunidad en su integridad, porque la generación del desierto ya había fallecido y éstos de quienes hablamos fueron seleccionados para permanecer con vida"; se encontraban entonces en el año cuarenta. "No existe en la Toráh relato ni profecía si no tiene que ver con el primer o el último año ", esto es lo que también explica los reproches renovados por el Pueblo: cuarenta años habían transcurrido desde la última vez que los habían formulado.

EN EL MES PRIMERO. Según el Targúm Yonatán, fue en el día 10 de Nissán cuando la muerte intervino.

EL PUEBLO MORO EN KADESH. No es el Kadésh del desierto de Parán, donde se detuvieron largo tiempo y de donde habían partido los exploradores el segundo año; aquí se trata del Kadésh en el desierto de Tzin. Fue en este lugar donde murió Miriám. Rashí explica: "¿Por qué se narra la muerte de Miriam inmediatamente después de la sección de la Vaca Bermeja? Para enseñamos que, a semejanza de los sacrificios, la muerte de los justos sirve de expiación ". Rabí S. R. Hirsch se convierte en intérprete de esta idea: "No es en vano que la gran lección de la victoria sobre la muerte [que es la victoria de la pureza sobre la impureza], la lección de la Vaca Bermeja, precede al relato completamente sencillo de la muerte del hermano y de la hermana de Moshé; esto nos muestra que lo que constituía su verdadera personalidad no ha muerto y que, siguiendo la palabra de nuestros Sabios, la muerte de los justos tiene un poder expiatorio análogo al de las cenizas de la Vaca Bermeja, ya que una y otra proclaman el inmenso poder de la acción espiritual del hombre, su perennidad, su victoria ".

MURIO MIRIAM. Rashí.- "También ella [como luego su hermano Moshé] murió de un beso Divino, ¿y por qué en el caso de ella no se dice "por boca de Dios" ("al pí Ado-nái), como se dirá luego en el caso de la muerte de Moshé? Porque no corresponde hablar así del Cielo; pero en el caso de Aharón esta dicho "por boca de Dios" en el cap XXXIII,38 (al igual que en el caso de Moshé)".
Najmánides comenta (en el capítulo XIX,2) que aquéllos que mueren por el beso Divino no impurifican; en este caso la relación entre la sección de la Vaca Bermeja y el relato de esta muerte estaría dirigida más bien a hacemos comprender la diferencia entre la muelle de los justos y la de los hombres comunes. Pero para aquéllos que no reconocen la diferencia entre la muerte por el beso Divino y la muerte común, y éstos son numerosos, la relación entre la muerte de Miriám y la Vaca Bermeja reside exclusivamente en la expiación; este es el sentimiento que reina en Israel cuando muere un personaje ilustre: entonces todos sus amigos son como parientes y todo Israel lamenta profundamente su pérdida


Jukat, XX, 8
8 - TOMA LA VARA, Y REUNE LA CONGREGACION, TU Y AHARON, TU HERMANO; Y HABLAD A LA PEÑA, A VISTA DE ELLOS, Y ELLA DARA SUS AGUAS; ASI LES SACARAS AGUA DE LA PEÑA, Y DARAS DE BEBER A LA CONGREGACION Y A SU GANADO

8 - TOMA LA VARA. El movimiento de insurrección fue adquiriendo más amplitud e insolencia; dijeron a Moshé que primero había que descubrir en qué roca se abría [brotaba] la fuente de Miriám, ya que se había desaparecido luego de morir ésta, que con su sola piedad, había asegurado la presencia del agua; Moshé replicó que él no podía permitirse golpear con su vara cualquier piedra; es entonces cuando los burlones intervinieron, diciendo que Moshé era el viejo pastor de Yitró y que a título de tal debía conocer bien las rocas y saber cuál seria apta para que diera agua; es así como el ["erev rav], la turba numerosa, complicó la situación (Medrashím).

Y HABLAD A LA PEÑA. Según la interpretación del Targúm de Yonatán, esto puede significar. "Poned Mi Gran Nombre sobre la roca". Efectivamente, era la misma roca de la cual Dios había dicho, cuarenta años atrás: "He aquí que Yo estaré enfrente de ti allí, sobre la peña en Jorév " (Exo. XVII, 6), lo que implica que el Nombre del Eterno se encontraba sobre la roca. Moshé y Aharón comprendieron que la vara debía ser utilizada para que el agua brotara gracias a la acción del Gran Nombre del Eterno; en efecto, así había sido como el agua había brotado la primera vez, según está dicho: "... y herirás la peña y brotará agua, y el Pueblo beberá" (ibíd.). Pero ahora no salieron sino unas cuantas gotas de agua, y Moshé fue tal vez inducido al error - o acaso era el efecto de la cólera, alimentada por la "multitud". que se mofaba de él preguntándole " -esto es para humedecer los labios de los recién nacidos?" - es entonces cuando Moshé "levantó la mano y golpeó la roca con su vara dos veces": y el agua salió a borbotones; este fue el pecado [la falta] de Moshé. Es, efectivamente, "porque ellos [Moshé y Aharón] no han tenido confianza en Mí para santificarme ante los ojos de los hijos de Israel" por lo que han sido condenados. "Porque, si hubierais hablado a la roca y ella hubiera dado agua, Yo habría sido santificado a los ojos de la Comunidad que hubiera terminado diciendo: "¡si la roca que no habla ni escucha, que no tiene necesidad de alimento, cumple con la orden de Dios, con mayor razón debemos hacerlo nosotros! " (Ver más adelante vers. 12 y el comentario de Rashí sobre este versículo).

La diferencia en el tratamiento de la roca al comienzo de la marcha a través del desierto, y el que estaba previsto para el final de la marcha, reside en la utilización de la vara. Pues la verdadera santificación de Dios por el hombre no radica en la obediencia cuando hay un milagro, sino en la libre aceptación [de la Divinidad] en ausencia de toda intervención milagrosa. Esto es lo que el Judaísmo llama: Emunáh (conciencia, acto de fe); es en esto que se reconoce el paso del estado de la infancia al estado de la madurez. (Medrashím).

ASI LES SACARAS AGUA DE LA PEÑA Y DARAS DE BEBER. El Medrásh Tanjumáh explica que Moshé debía citar una Halajáh o un pasaje de la Ley delante de la roca, para que ella diera sus aguas. Se considera que "el pozo que había de acompañara Israel en el desierto" era parte de las diez elementos creados a la hora del crepúsculo, el viernes por la tarde (Avót V, 6) en el momento de la creación del mundo; dicho "pozo " aparece por consiguiente como a medio camino entre el milagro y el hecho natural, incluso si, a menudo, este fenómeno del agua que brota de una roca en pleno desierto nos parece natural aunque inexplicable. Es comprensible que se establezca una relación entre el agua bienhechora que calma la sed y las palabras de la Toráh; ¿acaso esta relación no aparece ya en el segundo párrafo del (Shemá Yisraél... Oye Israel]. Se nos dice que la suspensión de la lluvia es provocada por la interrupción del estudio; es por esto que los Sabios consideraban que la reiniciación del estudio era el mejor medio de acelerar el regreso del agua del cielo (Taaníth 2a).

Buscar en Tora.org.ar
Enviar comentario de esta página