Primer comentario (Rab
Daniel Oppenheimer,
www.ajdut.com.ar)
Segundo comentario (Selección
de comentarios del Lubavitcher Rebe M.M. Schneerson, www.jabad.org.ar)
Tercer comentario
(Gentileza,
www.judaicasite.com)
Primer
comentario - "Tú": Unico e Irrepetible
Alan
se levantó temprano como todos los días, pero
la mamá le avisó que no lleve la mochila. "Hoy
no vamos a la escuela" - le dijo. "¿Por qué?"
- preguntó Alan. "Porque tenemos que ir a hacerte
el documento" -respondió mamá, y, sacando
una libretita verde, agregó: "Peinate bien
porque te tenés que sacar una foto, que van a pegar en
la primer página". Después de esperar en
la fila durante un buen rato, les tocó el turno y se
presentaron. Alan ya estaba impaciente por terminar este dichoso
trámite. Había que firmar papeles, responder preguntas,
y, al final, la
mujer que los atendió tomó una plancha con tinta
y lo tomó a Alan de la mano. Arrimó uno de los
pulgares y lo enchastró con tinta. "Flojito"
-dijo la señora, no te va a doler. Inmediatamente presionó
el dedo de Alan sobre cierto sitio de la libreta y sobre otros
papeles. "Ya está, ahora
se puede lavar las manos. Buenos días. Chau Alan (era
amable)". Una vez afuera, Alan preguntó: "Mamá,
¿para qué era eso de ensuciarme los dedos?"
"Era para tomarte las huellas digitales" - respondió
la mamá. "¿Qué es eso?" insistió
Alan. "Es para que no se equivoquen de persona" -
vino la respuesta. "¡Pero vos nunca me confundiste
a mi con otro chico!". "Eso es correcto, pero yo te
quiero mucho. Sin embargo, imagínate que hubiera gente
con malas intenciones, ladrones u otras personas malas. ¿Cómo
se hace para reconocer si fueron ellos los que estuvieron en
una casa y robaron? Entonces los policías miran con lupa
las marcas que dejaron y las comparan con los registros de las
personas". Alan, no obstante, no era de los que se convencen
fácil: "¿Y si yo tengo las mismas huellas
digitales que el ladrón, entonces me llevan preso a mi?"
- preguntó preocupado. "No hay dos personas con
las mismas huellas" - respondió la mamá.
Caminaron varias cuadras, mientras Alan seguía mirándose
los dedos que no se habían acabado de limpiar, fascinado
con el tema de las huellas. Dado que pertenecía a una
familia muy creyente, llegó a su conclusión: "¡Entonces
Hashem nos hizo huellas distintas a cada persona para poder
encontrar a los verdaderos ladrones!" - estableció
triunfante, como gran descubrimiento. La mamá, ya un
poco cansada de la discusión, solo atinó a murmurar:
"No creo que sea tan así..."
Y
Ud. querido lector: ¿qué opina? ¿nunca
se puso a meditar sobre el tema? ¿cuántas veces
le dijeron - o le dijo Ud. a otras personas: "sos un calco
de tu mamá, hermana, etc.", y sin embargo, a pesar
de ser tan "idéntico", ¡nunca las huellas
son iguales! ¿Qué sentido, cuál objetivo
puede tener eso?
En
las palabras de los Sabios, encontramos la siguiente frase (en
momentos en que Moshé pide al Todopoderoso que elija
la persona adecuada para ser su sucesor, dada la dificultad
de guiar al pueblo): "del mismo modo en que sus rostros
no son idénticos, tampoco lo son sus temperamentos"
(Midrash Tanjumá, Pinjás 10).
Lo
cual nos lleva a una consideración muy importante, en
particular a padres y docentes que tenemos niños a cargo,
con el objetivo de educarlos: ¿conocemos la complexión
emocional y estructura mental individual de nuestros niños?
¿tenemos en cuenta las necesidades particulares de cada
joven que tenemos bajo nuestra custodia? ¿entendemos
la importancia de observar su particularidad? Dado que los padres
no somos pedagogos de profesión ni hemos cursado una
"carrera" en ese sentido, esto puede parecer un poco
extravagante. Pero sepan que es un tema crítico y al
mismo tiempo delicado acerca del cual debemos ponderar durante
largas horas, si verdaderamente queremos agotar nuestra tarea
en torno a los niños que D"s, en Su inmensa Gracia,
nos confió. Intentar educar con éxito a un niño
sin tomar en consideración sus requisitos exclusivos,
es insensato, y puede causar más mal que bien.
"¿Qué
quieren de mi?" - pensará Ud. - "envío
a mi hijo a una buena escuela, le digo todos los días
que haga los deberes y que estudie para las pruebas, ¡hasta
le prometí comprarle una moto si no se lleva materias
a marzo!, pero no le da la cabeza... ¡no sé qué
voy a hacer, estoy desesperado!"
Si estas palabras (no las de "la moto", afortunadamente)
fueran anomalías de casos muy excepcionales, callaría.
Pero no es así. Muchos, muchos jóvenes no caben
dentro del sistema que la sociedad les creó. Y es obvio
que así sea, pues "del mismo modo en que sus rostros
no son idénticos, tampoco lo son sus temperamentos"
tal como dijimos antes. Ningún sistema contiene ni puede
abarcar, a todos, ni puede declararse el único o el mejor
posible para todos. Triste es el hecho que los padres no estemos
despiertos a esta eventualidad, para indagar y buscar caminos
alternativos para ofrecer acorde a la capacidad e inclinación
naturales de nuestros hijos.
Colocar obligadamente a un joven en un régimen que no
lo contiene, es agresivo y contraproducente. ¿En dónde
radica el problema? En que hay un único sistema que conocemos,
y, por lo tanto, creemos que todos tienen que englobarse dentro
de él. Cuántas veces escuchamos: "¡Si
no me va a terminar la secundaria, va a ser un desastre! ¡Nunca
va a conseguir un trabajo!"
El
Sr. Javier Kaufmann era ingeniero de profesión. Decidió
con su esposa, Marisa, decorar su living con un cuadro que recibió
como obsequio. Dado que Javier no era experto en afirmar clavos
en la pared, pidió a su esposa que lo sujete mientras
él intentaba con el martillo golpear el clavo. La inexperiencia
de Javier se hizo sentir sobre los dedos de Marisa. En el mejor
de los intentos, el clavo entraba retorcido en la pared cada
vez más doblado. La frustración y los comentarios
de Marisa ("¿qué aprendiste en tantos años
de pos-grado?") solamente logró que Javier se empeñara
aun más en insertar su clavo por la fuerza, torciéndolo
cada vez más... ¿Es así
como queremos educar a nuestros hijos? ¿Analizamos alguna
vez las posibles causas por las cuales les cuesta tanto el aprendizaje?
¿Tenemos en claro el límite de lo que es la presión
de obtener únicamente logros positivos siempre y a toda
costa? ¿Sabemos alentar e incentivar sin abrumar ni causar
angustia ante el posible fracaso?
Sin
desmerecer el valor del estudio en la escuela media tradicional,
ya que le da a los chicos un amplio espectro de conocimientos
generales, suele mostrarse perverso en muchos casos por no contemplar
las necesidades particulares de jóvenes a quienes el
estudio de ciertas materias con las
cuales tienen gran dificultad, les impide progresar en otras
que le serán igualmente necesarias en la vida. Esto,
para citar uno de los posibles cuestionamientos que nos debiéramos
hacer. ¿Es preferible y necesario insistir en que un
pequeño sufra el malestar de repetidas frustraciones
y
fracasos, que le hacen perder la fe en sus propias habilidades
con el riesgo que, en ciertas instancias, lo identifiquen y
arrimen a personajes - de igual forma frustrados de la vida
- y con ideas sombrías y perjudiciales?
Lo
que digo vale tanto para en un régimen tradicional de
estudio de las escuelas - de cualquiera de ellas y en cualquier
nivel de estudio - como también, y en mayor medida, en
la vida competitiva, y en la práctica de saber valorar
sus logros como individuos en todo orden de la vida. ¿Enseñamos
a los niños que lo que efectivamente interesa es el esfuerzo
y la honestidad - aun más que los logros? ¿Saben
que valen, aun si no son los dueños del éxito,
celebridad y renombre?
En
la Parshá de B-Midbar, leemos acerca de uno de
los censos que se realizó durante la travesía
del desierto. En aquel contexto, la Torá expresa las
palabras "Se-ú et rosh" ("eleven"
= cuenten cada cabeza). ¿Qué significa la idea
de "elevar" cada cabeza? Asimismo, en el censo del
desierto las personas se identificaban frente a Moshé
y Aharón con sus nombres particulares. En los censos
nacionales que conocimos y que son habituales en todos los países,
el objetivo es saber el número de personas que habitan
la nación, su forma de vida y otros datos estadísticos.
¿Qué
sentido tiene presentarse con el nombre propio?
La
respuesta radica en que la orden de D"s no consistía
en armar un simple registro de personas. D"s sabe cuántos
somos y podía informárselo a Moshé con
menos esfuerzo! El objetivo, en cambio, era concientizar a cada
individuo de su valor trascendente en relación a su tarea
espiritual
individual en el marco colectivo del pueblo (R.Sh.R.Hirsch,
Sforno). En ese sentido todos debemos convenir que no existen
"extras" en la obra de D"s. Todos los actores
son principales, figuren o no en la cartelera de los famosos
del teatro humano. Esto incluye a cada uno, en su manera de
apreciarse a si mismo, como, a su vez, en la estima que tiene
por los demás. Si bien la insuficiencia en ambos casos
es negativa, en el caso propio, de falta de valoración
propia, tiene consecuencias nefastas.
Nuestro
criterio para evaluar "éxitos y fracasos" es
muy limitado. Tengamos en cuenta las palabras del R. Shlomó
Wolbe shlit"a en su libro Alei Shur: "Nunca
hubo una persona exactamente igual a ti, ni la habrá
hasta el final de los días. Cada persona debe recordar:
"Soy una persona singular que posee una combinación precisa
de talentos. Nací a estos padres en este determinado
momento de la historia y en este exacto lugar. D"s me asignó
una tarea específica. Gozo de una porción especial
en la Torá. El mundo, en su totalidad, me espera. No
existe otra persona que pueda cumplir mi misión particular
en la vida"."
"Eleven vuestros ojos al cielo y miren quién creó
todos estos (los trillones de astros celestiales), a todos por
su nombre los llama...ninguno de ellos está ausente"
(Ieshaiahu 40:26)
Todos los padres tenemos una idea "del chico con quien
soñábamos". En muchas oportunidades, esto
nos dificulta apreciar y educar con ánimo al niño
que tenemos. Respecto a nosotros mismos, o a nuestros seres
queridos, "a todos por su nombre llama... ninguno está
ausente" - como dijo Ieshaiahu.
Daniel Oppenheimer
Segundo
comentario - Ropas de Viaje
Y
cuando el campamento continúa viaje, Aharón y
sus hijos vendrán y retirarán la cortina divisoria
[del Santuario] y cubrirán con ésta el Arca del
Testimonio. Pondrán sobre éste una cobertura de
cuero de tájash, y extenderán sobre éste
una prenda de lana totalmente azul, y colocarán en su
lugar las varas portantes [del arca].
--
Números 4:5-6
Cuando
Moshé ascendió al cielo, los ángeles preguntaron
a Di-s: "¿Qué hace un ser humano entre nosotros?"
Les dijo El: "Ha venido a recibir la Torá".
Dijeron ellos: "Este tesoro oculto, que fue custodiado
Contigo durante novecientos setenta y cuatro generación
antes de que el mundo fuera creado, ¿deseas darlo a [seres
de] carne y sangre?... ¡Pon Tu gloria sobre los cielos!"
Dijo Di-s a Moshé: "Contéstales". Dijo
[Moshé]: "¡Señor del universo! Esta
Torá que me estás dando ¿qué está
escrito en ella? "Yo soy el Señor, tu Di-s... no tendrás
dioses ajenos". ¿Viven ustedes entre naciones idólatras?",
preguntó Moshé a los ángeles... "¿Qué
más dice? "Recuerda el día de Shabat". ¿Trabajan
ustedes?... "No jures en falso". ¿Hacen ustedes negocios?...
"Honra a tu padre y a tu madre". ¿Tienen padres? "No
matarás", "No cometerás adulterio", "No robarás".
¿Hay celos entre ustedes? ¿Tienen Inclinación
al Mal?"
--
Talmud, Shabat 89a
El
máximo propósito de la Torá -como demuestra
Moshé en su debate celestial con los ángeles-
puede concretarse sólo tras su descenso a la mundanalidad
y corporeidad del mundo físico, para ser implementada
por seres humanos con inclinaciones negativas en su carácter
e influencias negativas en su entorno.
Específicamente,
Moshé habla de tres encarnaciones que experimenta el
alma del judío a fin de cumplir las mitzvot de
la Torá: 1) ser colocada dentro de un cuerpo físico;
2) ser cargada con características negativas e Inclinación
al Mal; y 3) ser enclaustrada en un mundo pagano y corrupto.
El
cuerpo somete al alma a las amarras de la vida física
-familia, trabajo, dinero, etc.- para que pueda cumplir mitzvot
tales como honrar a los padres, descansar en Shabat y negociar
honestamente con sus semejantes.
Un
descenso adicional para el alma es su entrampado dentro de un
"ser animal", colmado de deseos e impulsos negativos;
resistiéndose a las propias inclinaciones al mal -observando
mitzvot tales como "no robar" o "no cometer adulterio"-
provee oportunidades adicionales para implementar la voluntad
Divina. Finalmente,
el alma, el cuerpo y el carácter, son sometidos a un
mundo pagano, un mundo tan alienado de su Hacedor que algunos
en él hasta niegan Su misma existencia.
Cuando
de las profundidades de este triple exilio el alma aplica la
Torá a su existencia diaria, manifestando la verdad Divina
en los más bajos estratos de la creación de Di-s,
satisface la máxima función de la Torá:
hacer del mundo un "hogar" para Di-s, un ambiente
acogedor y expresivo de Su toda saturante realidad.
Pantalla, Vestido y Cobertura
Las
tres capas de corporeidad que cubren al alma tienen su paralelo
en las coberturas del "Arca de Testimonio" que se
alzaba en la más íntima cámara del Santuario.Cuando
el arca era transportada de estancia en estancia en el
viaje de Israel desde Egipto a Tierra Santa, era guardada en
tres coberturas diferentes: el parójet (la cortina que
dividía el "Santo de Santos" -donde estaba
el arca- del resto del Santuario), que era quitado y con él
se envolvía el arca; un "vestido" de lana azul;
y una "cobertura" confeccionada con piel de tájash.
El
parójet, él mismo un componente sagrado
del Santuario, representa el cuerpo, él mismo una parte
positiva y santa del ser humano, incluso mientras oculta la
espiritualidad del alma.El
"vestido" más externo representa la más
negativa "alma animal", mientras que la burda "cobertura"
de cuero se
corresponde con una sociedad y ambiente aún más
corruptores que las propias inclinaciones negativas de la persona
[1].
Cuando
el arca estaba en su lugar en el Santo de Santos, no tenía
necesidad de coberturas; pero para proseguir viaje, Di-s ordenó
que fuera "engullida"[2] por su triple investidura.
Lo
mismo se aplica a la Torá, que el arca contiene y representa[3].
Si la
Torá ha de quedar en su encarnación espiritual
-como lo hizo hasta el día
en que Moshé ascendió al Monte Sinaí- no
precisa ser sometida al contacto
con el ser de carne y hueso.
Pero
Di-s deseó que continúe viaje, que portara Su
verdad a los extremos más oscuros del mundo material.
Por lo que El tomó Su "tesoro oculto", la expresión
más íntima de Su sabiduría y voluntad,
y la tradujo en una guía para la vida física,
una vida entregada a necesidades y relaciones corporales, a
inclinaciones e impulsos negativos, y a un mundo todavía
distante de su
Creador.
-- Basado en Likutéi Sijot, Vol. II, págs. 17-20
Notas:
1. Véase
Likutéi Torá, Jukat, 66b; Torat Jaím, Shemot,
452b.
2. Números 4:20.
3. El arca contenía las dos tablas sobre las que Di-s
inscribió los
Diez Mandamientos que son la esencia de la Torá.
Tercer comentario - Cuando las diferencias
unen
"Y hablo Hashem a Moshe y a Aharon diciendo: Cada hombre
junto a su estandarte, con insignias segun la casa de sus padres
acamparan los Hijos de Israel, a distancia y en derredor de
la Tienda de Reunion (Santuario) habran de acampar" (Bamidbar
2:1-2).
Una persona se acerco cierta vez al Jafetz Jaim y le pregunto:
"Por que existen distintas y variadas costumbres en nuestro
rezo? No seria mejor
que todo el pueblo de Israel adoptara un solo texto y una costumbre
unica?".
Le
contesto el Jafetz Jaim: "Preguntale al Zar de Rusia: ´Por
que tiene bajo su mando tan variados servidores y soldados?
La infanteria y la montada, la artilleria y la marina, y muchos
militares mas, especializados cada uno en un tipo especifico
de tarea. No seria mejor tener un gran ejercito con todo tipo
de armas, con gente preparada para cualquier ataque y comandada
por un solo general? Se ahorraria un monton de problemas que
surgen por la
diversidad de sus ejercitos!´. Sin embargo cualquier persona
inteligente se daria cuenta de que cada uno de los regimientos
y formaciones militares tiene una funcion especifica para cumplir,
una que solo el, puede desempeñar optimamente. Cada uno
tiene su propio uniforme e insignias, y tambien su propio equipo
y armamento. Las condiciones de cada fuerza para la batalla
son diferentes. Sucede lo mismo con el ejercito de D´s.
Existen variaciones en costumbres, estilos, en la formulacion
de las plegarias, pero eso es justamente lo que hace que el
servicio divino sea completo".
La
perasha de Bamidbar trata extensamente sobre los arreglos
y divisiones de Israel de acuerdo a cada tribu, con sus estandartes
y emblemas especificos. Cada una acampaba en su ubicacion correspondiente
según la
orden divina, y asi como acampaban, asi debian viajar, cada
una de acuerdo a su tribu y junto a las insignias de su familia.
Aprendemos
de aqui que las variaciones y diferenciaciones son caracteristicas
de nuestra nacion desde sus comienzos. Se combinan para formar
un mosaico de muchos colores. De la misma manera los diferentes
modos de culto nos trae hacia un unico y compartido proposito.
La
palabra shalom no significa solo paz, lo contrario de
guerra, sino que deriva de una raiz que expresa los conceptos
de "completo" e "integro". Y estas dos acepciones
son sin duda, parte esencial de la idea de paz.
Porque
el concepto de paz no se aplica cuando existe una sola cosa.
La paz solo puede existir entre dos entidades separadas. Cuando
dos seres conviven juntos armoniosamente, entonces se puede
decir que reina la paz entre ellos. Y cuanto mas diferentes
y opuestos sean y, a pesar de ello, conviven bien salvando sus
diferencias, mas se puede afirmar que impera la paz entre ellos.
Ninguna
diferencia mas obvia al respecto que la que existe entre el
hombre y la mujer. La oposicion es tan grande que nuestros Sabios
han dicho que las mujeres constituyen por si mismas una nacion
diferente. Sin embargo, es cuando el shalom reina entre estos
dos opuestos que precisamente, la resencia Divina mora entre
ellos. Es tan grande el valor del Shalom que D´s
no encontro nada mejor para que sirviera como vehiculo de Su
bendicion. Mas aun, nuestros Sabios han dicho que un hombre
no esta completo hasta que no se casa con una mujer. Cuando
cada una de las partes completa los rasgos de carácter
de la otra y se unen en un todo; solo entonces se puede afirmar
que existe shalom, paz.
La
perasha enseña cual es la perfecta disposicion
para Israel. Las tribus son ordenadas por campamentos y cada
una debe cumplir su propia y especifica funcion. Dentro de esta
disposicion el Mishkan viaja en el centro de ellos y
D´s afirma: "Yo morare dentro de ellos" (Exodo
25:8).
Desde
un punto de vista estrecho se podria pensar que las variaciones
en funcion y caracter podrian llevar a una situacion de hostilidad
y conflictos. Pero desde una optica mas amplia es posible apreciar
como cada uno puede completar al otro y unirse a todos en una
perfecta armonia. El Pueblo de Israel, todos juntos y unidos
a pesar de las diferencias, seremos capaces de marchar "como
un solo hombre con un solo corazon" para cumplir con la
voluntad de nuestro Padre en los Cielos.
Preparemonos
para recibir la Tora todos unidos con renovado fervor en este
Shavuot, y que por este merito acerquemos la Redencion Final!