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Extraido de En el jardin de la Fe. Gentileza www.breslev.co.il
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[
]Por supuesto, que cada
cosa que hace el Creador tiene una finalidad, y el hombre que cree en la Supervisión
Individual debe buscar que es lo que el Creador quiere de él. Esto es algo
obligatorio según la lógica, pues el Creador le trae tal y tales
acontecimientos para enseñarle un cierto razonamiento; o para estimularlo
a corregir una cosa determinada; o arrepentirse de un pecado o una falta; o fortalecerse
para cumplir un Precepto que le falta o que está debilitado; o que está
dormido espiritualmente y debe ser despertado. O por el contrario, el se conduce
con una grandeza que no es adecuada a su verdadero nivel espiritual y debe ser
limitado, y muchas más posibilidades. Y cada uno debe esforzarse según
su nivel espiritual para entender cual es el mensaje del Creador, y corregir lo
que hace falta.
El mensaje general que conecta entre todas las cosas que pasan en la vida del
hombre es la fe, porque la esencia de la voluntad del Creador en este mundo, es
aproximar al hombre a la fe. Por lo tanto, en todo lo que le pasa al hombre, el
Creador lo dirige a estudiar la fe. Y el hombre debe buscar en todo lo que le
sucede la inteligencia divina que lo acerque a la fe. Como está escrito
(Likutey Moharán I, 1): "Porque el hombre debe siempre contemplar
la inteligencia divina de cada cosa, y conectarse a la sabiduría y a la
inteligencia divina que existe en cada cosa, con el objeto que esa inteligencia
le ilumine para acercarse al Creador por medio de esa misma cosa
Pero el
que no se conecta a la inteligencia divina
corresponde a Esau que despreció
la primogenitura, como está escrito: "Y Esau despreció los
derechos del primogénito", es decir la inteligencia divina, esto es
la razón de porque "No toma placer el necio en la inteligencia, sino
en el descubrimiento de su corazón"."
Este tema de la búsqueda del mensaje del Creador es muy profundo y muy
amplio. Y en verdad, todo este libro se ocupa de esta búsqueda. Pero el
primer fundamento que debe el hombre poner en su corazón para lograr este
nivel, que es la perfección de la fe, es el fundamento que "no hay
sufrimientos sin pecados" (Tratado Shabat, 55).
¿Por qué tengo sufrimientos?
El hombre que tiene sufrimientos debe antes que nada examinarse a si mismo, si
está satisfecho consigo mismo y si está satisfecho conlo suyo. Porque
cada hombre está obligado a ver el bien que tiene, su belleza, sus puntos
buenos, los Preceptos que cumple, sus buenas cualidades, sumisericordia, su buena
voluntad - que está lleno de buenos deseos, y queen verdad no quiere hacer
nada mal, sino que quiere ser según la voluntad del Creador. El debe simplemente
amarse, estar contento consigo mismo, mirarse positivamente, y juzgarse totalmente
en forma positiva.
Porque el hombre que no ve la belleza de si mismo, ¡No podrá creer
en el Creador!
El Creador le dice a cada una de sus criaturas: ¡Mi querido hijo! Por ahora,
a pesar que tienes mucho para corregir, estoy satisfecho contigo así como
eres; Yo me glorifico contigo, y estoy contento contigo, y solo deseo beneficiarte
más y más.
He aquí Yo te amo, ¿Por qué entonces no te amas a ti mismo?
He aquí Yo estoy contento contigo, ¿Por qué entonces no estás
contento contigo mismo?
He aquí Yo me glorifico en ti, ¿Por qué entonces no ves tu
gloria?
He aquí te espero, y no te persigo, ¿Por qué entonces te
persigues a ti mismo? ¿Por qué no tienes la creencia que Yo te amo?
Ciertamente crees que soy todopoderoso, y que te puedo ayudar fácilmente
en cada cosa que necesitas. ¿Por qué entonces estás desesperado?
Será que es demasiado difícil para Mi salvarte en la situación
en que te encuentras? Yo deseo que estés alegre por todo lo que te he ayudado
hasta hoy. Mira todo lo que Yo hice por ti hasta este momento, y después
pídeme que te ayude más adelante.
En efecto, por lo tanto la primera cosa sobre la que se juzga al hombre es sobre
su fe. Porque la tristeza y el perseguirse a si mismo, la angustia y la amargura
- son todas falta de fe. Y ciertamente si creyera con fe completa que el Creador
está siempre presente, y oye sus plegarias, ciertamente no tendría
ninguna tristeza y ninguna debilidad y su plegaria no le resultaría pesada.
Y por cierto rezaría como se debe y rezaría mucho, y pediría
al Creador todo lo que necesita.
Porque tener fe es estar "contento con lo suyo"; y la fe es plegaria.
Y si el hombre no está contento con lo que tiene, y no reza, este es el
primer juicio que se le hace. Por esto, al hombre que no tiene alegría,
le está prohibido juzgar sus acciones y arrepentirse. Porque en el estado
que el está, solo llegará a perseguirse a si mismo y caerá
en una terrible tristeza; y seguro dejará de creer que el Creador le ama.
Todo su trabajo debe ser sobre la alegría. Es decir, que buscará
en si mismo buenas calificaciones, y verá solo la belleza y el bien que
hay en él, y solo entonces cuando esté satisfecho consigo mismo
y tenga buena disposición, solo entonces podrá creer en el Creador.
Y de por si, su arrepentimiento será fácil, y podrá ocuparse
en examinar su conciencia y confesar lo que debe etc., pues el cree que el Creador
le ama, y que El es todopoderoso, y fácilmente le podrá cambiar
y corregir lo que haga falta.
Un gran peligro
Y debes saber, que no existe nada que trae tantos estrictos juicios sobre el hombre
como la tristeza y la amargura. Como se ve en la Biblia en la sección de
las reprimendas, que todas las terribles maldiciones escritas llegan por la falta
de alegría, como está escrito (Deuteromonio 28:47): "Por no
haber servido al Eterno, tu Di-s, con alegría y con regocijo de corazón"
El reproche es todavía más grande cuando el hombre cumple con la
Torá y los Preceptos y no está alegre, como está escrito
en el libro del gran rabino Maimónides (Leyes del Shofar, Suka y Lulav,
cap. 8, ley 15): "La alegría que alegra el hombre al cumplir los Preceptos
y en el amor de Di-s que los ordenó, es un gran servicio al Creador. Pero
el que evita esta alegría merece ser castigado, según lo que está
escrito: "Por no haber servido al Eterno, tu Di-s, con alegría y con
regocijo de corazón".
El Creador, bendito sea, es Justo, y se comporta con el hombre con misericordia
y no con estricta justicia. Y cuando el hombre está insatisfecho, entonces
muestra que no cree que la Supervisión del Creador es justa y compasiva.
Esto inmediatamente despierta el atributo de juicio estricto que es celoso del
honor del Creador. Porque el hombre insatisfecho reclama en realidad que el Creador
se comporta con él sin justicia, sin rectitud y no con la verdad; y no
existe una más grande profanación del nombre de Di-s que esta.
Y debido que al Creador no le gusta ser deudor de nadie, inmediatamente se abre
y se examina los libros de ese hombre para ver si son justos sus reclamos, y si
en verdad no está siendo tratado correctamente. Por supuesto, se descubre
la verdad que él es el deudor, y se ve que según sus méritos
y sus deudas, el Creador se portó con él hasta ahora muy lejos de
lo que debía según la ley, con benevolencia y misericordia. Y entonces
el atributo del juicio estricto demanda que se haga justicia.
En el caso que ese hombre no se hubiera quejado, y estaba satisfecho con lo suyo,
entonces no hubiera sido examinado el comportamiento de misericordia del Creador
para con él.
Pero debido a que el hombre está insatisfecho, en esto supuestamente reclama
juicio porque no es tratado con justicia - que esta es la única explicación
a su tristeza y amargura - y entonces el atributo del juicio estricto determina
que sea juzgado verdaderamente con el juicio estricto; y pobre del hombre que
el Creador se conduce con él según todo el rigor de la ley, como
está escrito (Salmos 143:2): "Y no entres en juicio con Tu siervo,
porque ante Tu ningún hombre viviente puede justificarse".
Por el Rabino Shalom Arush |