Hasta
principios del siglo veinte, los astrónomos sostenían
tres posibles modelos de universo:
El
universo puede ser estático:
De
acuerdo con esta teoría, aunque las atracciones gravitacionales
mutuas pueden mantenerse juntas en forma de sistemas solares
y galaxias, cada uno de estos grupos estelares-terrestres se
deslizan a través del espacio con su propia trayectoria
al azar, sin relación con el curso que llevan los otros
grupos de estrellas y planetas.
El
modelo estático es compatible con ateos y creyentes.
Un universo así, pudo haber sido creado por D-os en algún
momento en la historia, pero también pudo haber existido
por siempre sin la necesidad de un D-os.
El
universo puede estar oscilando:
Puede
ser un balón cósmico expandiéndose y contrayéndose
alternadamente. Por algunos billones de años se inflaría,
expandiéndose hacia un absoluto vacío. Pero la
atracción gravitacional de cada estrella y planeta tirando
entre si, eventualmente detendría esta expansión
hasta que todo el proceso se revertiría y el balón
regresaría hacia si mismo. Todo lo existente eventualmente
se estrellaría en el centro del universo, liberando inmensas
cantidades de luz y calor, sacando todo hacia afuera en todas
direcciones y empezaría la fase de expansión otra
vez.
Un
universo así también pudo haber sido creado por
D-os, o pudo haber existido siempre sin un D-os.
Finalmente,
el universo puede estar abierto:
El
universo puede ser un balón cósmico que nunca
se reduce. Si toda la atracción gravitacional de las
estrellas y planetas no pudiera parar la explosión inicial,
como en el modelo oscilatorio, el universo estaría desbordándose
hacia la nada por siempre. Eventualmente las estrellas se quemarían
y una cortina de oscuridad congelada cubriría toda la
existencia. Un universo así nunca podría volverse
a la vida por sí solo. Existiría en un momento
de la historia, brillaría gloriosamente y pasaría
a una irrevocable oscuridad.
Este
último modelo propone que antes de la explosión
(única), toda la materia y la energía del universo
estaban contenidas en una singularidad, en un punto pequeño
que estaba quieto en el espacio eternamente hasta el momento
anterior a ser detonado.
Este
modelo propone una paradoja: Los objetos en descanso - como
la singularidad inicial - se quedan descansando, a menos de
que actúen bajo una fuerza externa; además, ya
que el punto inicial contenía toda la materia y la energía,
y nada (al menos nada natural) existía fuera de esta
singularidad ¿qué pudo haberlo causado que explote?
La
resolución más simple de la paradoja es que algo
sobrenatural hizo que el universo exista. El modelo abierto
del universo implica un creador sobrenatural - un D-os.
La
Teoría de la Relatividad
En
1916 Albert Einstein difundió su primer borrador sobre
su teoría general de la relatividad, y el mundo científico
se conmovió notablemente. Parecía que Einstein
había revelado los secretos más profundos del
universo. Sus ecuaciones también causaron algunos problemas
- dilemas técnicos, problemas matemáticos - pero
no el tipo de cosas que le interesarían a los periódicos
o a las revistas científicas más populares.
Dos
científicos notaron los errores. Más tarde en
1917 el astrónomo danés Willem de Sitter, revisó
la teoría de la relatividad y le respondió detalladamente
a Einstein, recalcándole el problema y proponiéndole
una solución radical: la relatividad general sólo
podría funcionar si todo el universo estaría explotando,
dirigiéndose a todas direcciones desde un punto central.
Einstein
nunca respondió a la crítica de Sitter. Después,
en 1922, el matemático soviético Alexander Friedmann
llegó independientemente a la conclusión de Sitter.
Si Einstein estaba acertado - Friedmann predijo - el universo
debería estar expandiéndose en todas direcciones
a una alta velocidad.
Mientras
tanto, el astrónomo Vesto Slipher fue testigo del movimiento
explosivo del universo. Usando el telescopio del observatorio
Lowell en Flagstaff, Arizona, Slipher descubrió que docenas
de galaxias en realidad estaban esparciéndose desde un
punto central.
Entre
1918 y 1922, Sitter, Friedmann y Slipher, independientemente
compartieron sus descubrimientos con Einstein, pero extrañamente
él se resistió a su solución - como si,
en su mente, se hubiese dado cuenta de las implicaciones teológicas
de un universo en explosión.
Inclusive
Einstein escribió una carta a Zeitschrift fur Physik,
una renombrada revista técnica, llamando a las sugerencias
de Friedmann sospechosas y respecto de las de Sitter,
Einstein dijo: Esta situación (de un universo expandiéndose)
me irrita. En otra nota, Einstein tranquilizó a
uno de sus colegas diciendo: Todavía no he caído
en las manos de los sacerdotes - una referencia clara
hacia Sitter, Friedmann y Slipher.
El
Descubrimiento de Hubble
En
1925, el astrónomo norteamericano, Edward Hubble le dio
al modelo estático del universo un golpe muy grande.
Utilizando hasta ese entonces el telescopio más grande
del mundo, Hubble reveló que cada galaxia dentro de las
6 x 1017 millas de la tierra estaba retrocediendo.
Einstein
se rehusó obstinadamente a reconocer el trabajo de Hubble.
Continuó enseñando el modelo estático por
otros cinco años hasta que viajó de Berlin a Pasadena
para personalmente examinar la prueba. En la conclusión
del viaje, Einstein admitió: Las nuevas observaciones
de Hubble
hacen parecer que la estructura general del
universo no es estática.
Einstein
murió en 1955, modificó un poco su posición
pero no estaba completamente convencido de que el universo se
estaba expandiendo.
El
Sonido del Big Bang
Diez
años después, en 1965, Arno Penzias y Robert Wilson
estaban calibrando un detector supersensitivo de microondas
en los laboratorios Bell de Nueva Jersey. No importaba donde
los dos científicos apuntaran, el instrumento sonaba
siempre con el mismo tipo de sonido - regular, con tres grados
Kelvin (3K). Los dos empleados del laboratorio leyeron un escrito
sobre la relatividad general de un estudiante de Alexandre Friedmann.
El ensayo predecía que los residuos de la explosión
más reciente del universo deberían ser detectables
en una forma de microondas débiles más o menos
con 5 grados Kelvin.
Los
dos científicos se dieron cuenta de que habían
descubierto el eco de la explosión más grande
de la historia: el Big Bang. Por este descubrimiento,
Penzias y Wilson recibieron el Premio Nobel.
El
descubrimiento de los 3k descartó el modelo
estático del universo. Sólo quedaban dos modelos
más: uno que funcionaba con D-os y uno que lo hacía
sin Su presencia.
El
último punto a tratar fue: ¿El universo inicial
ha explotado una infinidad de veces (el modelo oscilatorio)
o sólo una (el modelo abierto)?
Los
investigadores sabían que este punto podría ser
tratado determinando la densidad promedio del universo. Si el
universo contenía el equivalente a un átomo de
hidrógeno en un espacio de 10 pies cúbicos, entonces
la atracción gravitacional entre las partículas
sería lo suficientemente fuerte como para detener y regresar
la expansión. Eventualmente, habría un gran
crujido que llevaría a otro big bang (después
a otro big bang, etc
). Pero, si por el contrario, el universo
contuviera menos que esta densidad, entonces la fuerza explosiva
del big bang, sobrepasaría todas las fuerzas gravitacionales
y todo se esparcería para siempre.
El
Pánico y Su Resolución
Curiosamente,
al ser descartado el modelo estático, se inspiró
un pánico dentro de los círculos del mundo científico.
Matemáticos, físicos, y astrónomos unieron
fuerzas para probar la eternidad del universo.
El
Dr. Robert Jastrow, posiblemente el mejor astrofísico
del momento y director del Centro Nacional Goddar de Aeronáutica,
Administración y Estudios Espaciales, fue nombrado jefe
de investigación del proyecto. Por quince años,
Jastrow y su equipo trataron de demostrar la validez del modelo
oscilatorio, pero la información demostró resultados
diferentes.
En
1978 Jastrow publó el reporte definitivo de la NASA,
impresionando al público con el anuncio de que el modelo
abierto era probablemente correcto. El 25 de Junio de ese mismo
año, Jastrow escribió sobre sus descubrimientos
en la revista New York Times:
"Este
es un desarrollo por demás extraño, inesperado
por todos los teólogos. Ellos siempre han aceptado la
palabra de la Biblia: En el principio D-os creó
el cielo y la tierra
. Para el científico
que ha vivido con su fe en el poder de la razón, la historia
acaba como un mal sueño. Ha escalado las montañas
de la ignorancia; estaba a punto de conquistar el punto más
alto; y mientras se empujaba para llegar a la roca final, fue
recibido por una banda de teólogos que han estado allí,
sentados por siglos".
El
Dr. James Trefil, un físico de la universidad de Virginia,
independientemente confirmó el descubrimiento de Jastrow
en 1983. Los doctores John Barrow, astrónomo en la universidad
de Sussex, y Frank Tipler, un matemático y físico
en la universidad de Tulane, publicaron resultados similares
en 1986.
Génesis
Confirmado
En
la reunión de la Sociedad Astronómica Americana
en 1990, el profesor John Mather de la universidad de Columbia,
un astrofísico que sirve como miembro del centro Goddard
de la NASA, presentó la prueba más grande
de la existencia de un universo abierto.
De
acuerdo con el reportero del Boston Globe que cubría
la conferencia, el profesor Mather fue recibido entre grandes
aplausos, lo que llevó al presidente de la reunión,
el Dr. Geoffrey Burbridge a comentar: Parece muy claro
que el público está a favor del libro de Génesis
- al menos, el primer versículo parece haber sido confirmado.
En
1998, los doctores Ruth Daly, Erick Guerra y Lin Wan de la Universidad
de Princeton, anunciaron a la Sociedad Astronómica Americana:
Podemos afirmar con un 97.5% de seguridad que el universo
se va a expander por siempre.
Más
tarde en ese año, el Dr. Allan Sandage, un renombrado
astrofísico del equipo de la Institución Carnegie
de Washington, fue citado en el The Time New Republic diciendo:
El big bang es mejor entendido como un milagro desencadenado
por algún tipo de poder trascendental.
El
columnista de la revista Newsweek, George Will empezó
su columna del 9 de noviembre de 1998 con el siguiente título:
Próximamente, la Unión Americana de Liberadores
Civiles o algún grupo similar de litigantes seculares,
va a presentar un pleito contra la NASA, culpándolos
de que el telescopio espacial Hubble, inconstitucionalmente
le da bienestar a los religiosos.
Permiso
Para Creer
Ese
mismo año, la revista Newsweek reportó un giro
inesperado en la opinión de los "alguna vez apasionados
agnósticos": cuarenta por ciento de los
científicos americanos ahora cree en un D-os personal
- no necesariamente un poder inefable presente en el mundo,
sino una deidad a quien le rezan.
Es
claro que hay matemáticos, físicos, astrónomos
y cosmólogos que prefieren no creer en D-os. Por una
variedad de razones, prefieren creer en que nuevas leyes naturales
van a ser descubiertas o que una nueva evidencia va a aparecer
y revertir el modelo actual de un universo abierto y creado.
Para
muchos, en la comunidad científica, la evidencia es persuasiva.
Para otros, la cosmología moderna les ofrece un permiso
para creer.
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