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Hiluj Halebana (La Trayectoria Lunar)

Durante el llamado mes lunar, la luna se traslada alrededor de la tierra pasando una vez entre el sol y la tierra, y otra frente al sol por detrás de la tierra.
El sol ilumina sólo la mitad del cuerpo lunar. Por eso durante el transcurso del mes lunar, la luna presenta, para el observador terrestre, aspectos sucesivos que comienzan desde el Molad con finísimo creciente; siguiendo: cuarto creciente; plenilunio o luna llena, en el cual se ve el disco lunar completo por estar la luna en "Shahat Nigud" (momento de oposición); cuarto menguante; terminando en novilunio o luna nueva, en que desaparece por completo por estar la luna en "Shahat jibur" (momento de conjunción). Volviéndose a repetir este ciclo continuamente.

Cuando la luna sale del tiempo de jibur, se produce el Molad Amití (real), al que aún no se lo puede visualizar, sino por intermedio de aparatos telescópicos. Entre el Molad Amití al Molad visible por el ojo humano hay un lapso de seis horas. Como la órbita de la luna alrededor de la tierra está inclinada respecto al plano de la eliptica terrestre; los eclipses suceden únicamente cuando la luna se encuentra en los puntos de intersección de su órbita con la elíptica.

Debido a las diferentes posiciones respecto al Ecuador celeste que tiene la luna en las diferentes épocas del año, la percepción del Molad no coincide siempre con el lapso de tiempo expresado, sino hay una pequeñísima oscilación. Como lo expresa el Talmud que, ciertas veces se presenta "Biksará” (con adelanto) y otras "Bearujá” (con atraso). O sea que 29 días 12 hrs. y 793 jalakim, es la duración Emtsahí del mes lunar.

Cuando el Sol, la Luna y la Tierra, en este orden están exactamente en línea recta, se producen los eclipses solares. Y si el orden es: Sol, Tierra, Luna, en línea recta, se producen los eclipses lunares. Desde tiempos antiguos se determinó el llamado "período de Saros" en el que siempre se produce la misma cantidad de ambos eclipses.
Cuando ocurre un "Likuy jamá (eclipse solar) es asimismo Shahat jibur. Y cuando ocurre "Likuy lebaná" (eclipse lunar) es asimismo Shahat Nigud.


El Molad

La percepción de la ínfima parte del disco lunar, posible de observar a simple vista, es suficiente para testimoniar que se vio el Molad. Se sobreentiende que se debe observar una curvatura que demuestre pertenecer al disco lunar. Aparte, los testigos debian describir la posición que presentaba la luna en el momento de percibirla.
En el cuarto día del Génesis comenzaron a alumbrar los astros. De inmediato la luna desapareció entrando en novilunio, y reapareciendo el día sexto del génesis al final de la hora 14, o sea al comenzar la tercer hora de la mañana. Ese día es el primero de tishré del año primero de la cuenta hebrea. Y desde ese día, el primer Rosh Hashaná, se computan los años del calendario Hebreo.
Ese Molad, observado por Adam Harishón (primer hombre), con previa consideración de un Molad (de un supuesto Rosh Hashaná anterior) llamado "Molad Tohu" sirve de base a los cálculos del sistema del calendario Hebreo.
El punto geográfico de referencia del llamado "Molad Adam Harishón"' es Yerushaláim.
El Shabat anterior a Rosh jódesh (nuevo mes), al finalizar la lectura de la Torá, se anuncia en los Baté Kenesiot (sinagogas) el momento en que se produce el Molad y que día o días serán Rosh jódesh.
Para designar el momento del Molad, se toma siempre en cuenta el llamado Yom Emtsahi, es decir que comienza a las 18 horas de los relojes actuales y termina al otro día a la misma hora.
Después del Molad, antes de llegar a luna llena, se recita la denominada "Birkat Halebaná".
Hay diversas costumbres sobre el periodo optimo para recitarla.

Kebiat Hajodesh (Fijación del Mes)

Los días de la semana son de conocimiento y dominio público. Pero, fijar cada Rosh jódesh y la confección del calendario hebreo es atributo exclusivo de los grandes jajamim (sabios) de Israel.
El conocimiento del cálculo perfecto llamado "Sod Hahibur” fue conocido originalmente por Adam Harishón; quien poseía por don Divino, tanto la sabiduría del espíritu humano, como así también el conocimiento elemental de la naturaleza necesarios para el desarrollo de la humanidad.
Luego se fue transmitiendo en forma reservada y únicamente de una persona a otra de suma rectitud y confianza hasta llegar a Abraham Abinu; y de él, en la misma forma, hasta Moshé Rabenu, quien lo recibió nuevamente por Inspiración Divina en carácter de Mitsvá (precepto) obligatoria para los dirigentes espirituales de Israel de ocuparse en la utilización del cálculo nombrado.
Del Pasuk (versículo) [9] que dice: "...Que de Tsiyón saldrá la ley y la palabra de Hashem de Yerushaláim..." se aprende que toda determinación sobre el Lúaj (calendario) debe hacerse por el Bet Din Hagadol (Tribunal Rabínico Superior) que se encuentra en cada época en Israel. Unicamente se puede determinar lo mencionado fuera de Erets Israel, en el caso que no haya en la misma, grandes jajamim y estos se encuentren fuera de ella. Por ejemplo en la época del éxodo de Egipto lo determinaron Moshé, Aharón y los jajamim que los acompañaban.

La Mitzvá es designar el día de Rosh jódesh luego que el Bet Din reciba declaración de testigos aptos y de confianza, veedores del Molad, para realizar lo que se denomina Kidush Hajódesh (consagración del nuevo mes).
Pero el Talmud aclara [10] que el jeshbón (cálculo) es primordial y fundamental para descalificar y rechazar un testimonio contradictorio; fijar el Rosh jódesh en caso de impedimentos como falta de testigos, nubosidad continua, etc; o prefijarlo, como lo está actualmente.


Sod Hahibur

En la Guemará [11] los jajamim explicaron que el Pasuk que dice: "... que ella es vuestra ciencia y entendimiento frente a los pueblos" exhorta que deben hacerse los cálculos precisos de los Tekufot y Mazalot (periodos y posiciones de los astros, y constelaciones, etc.).
Nuestros sabios aplican sobre el que posee la capacidad de hacerlos y no lo hace, el Pasuk [12] "...las obras de Hashem no observaron y los hechos de sus manos no vieron....”
La frase "frente a los pueblos" se refiere al hecho que el Sod (secreto) del Hibur, sólo la conocían los eruditos del pueblo de Israel.
El motivo de no descubrir el Sod Hahibur era para que no lo utilizaran los astrólogos y sacerdotes paganos, obteniendo una efectividad en sus predicciones e induciendo con ello a las personas, con poderosa influencia, a alejarse del Creador Supremo y aferrarse a los ritos abominables del paganismo. Con el tiempo el paganismo antiguo fue en decadencia. Luego el interés de los gentiles por la astronomía fue tomando cada vez más un carácter científico, perfeccionándose dicha ciencia recién a partir del siglo XVI de la era común, gracias a la utilización de telescopios y aparatos modernos; mientras que nuestro pueblo poseía desde su origen el conocimiento correcto por Legado Divino.
Este conocimiento está asentado en la Torá, pues además de los significados fundamentales de ella en sus diferentes niveles (Pa-R-DE-S), en la semántica, acrósticos, valores númericos de las letras, etc. de los "Kitbé Hakodesh" (Escrituras Sagradas) están contenidas infinidad de enseñanzas y conocimientos. Entre ellos se encuentran las indicaciones elementales del Sod Hahibur, que sólo nuestros grandes jajamim tienen la capacidad de interpretarlos.

De acuerdo a lo que expresa el Pasuk [13] : Los Jajamim del Shébet (rama familiar) de Isajar del pueblo Hebreo, poseían profundos conocimientos astronómicos. Este Shébet, junto con todos los pertenecientes al reino de Israel, sufrieron la deportación obligada por el Imperio Asirio.
Lamentablemente, los tratados que escribieron sobre el tema mencionado, por Providencia Divina, no han llegado a nuestras manos.

Notas:
[8] Rambam, Yad Hajazaká (Halajot Kidush Hajodesh Cap. 1 1, Párrafo 17.)
[9] Yeshabyahu (Jesaias) 11-3
[10] Masejet Rosh Hashaná 25a
[11] Masej et Shabat 75a
[12] Yeshahyahu V-12
[13] Dibré Hayamim 1 (Crónicas 1) XII-32