Bereshit
Libro Bereshit (Genesis)
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Bereshit (2)

4

1 El hombre conoció a su mujer Javá (Eva) y ella concibió y dio a luz a Caín, y dijo: «He adquirido –kaniti- un hombre con El Eterno».
2 Y también dio a luz a su hermano Hevel (Abel). Hevel (Abel) fue pastor de ovejas y Caín fue labrador.
3 Transcurrido cierto tiempo, Caín llevó una ofrenda ante El Eterno del fruto de la tierra;
4 Hevel (Abel), él también presentó una ofrenda de los primerizos de su rebaño, y de los más selectos. El Eterno accedió a Hevel (Abel) y su ofrenda,
5 mas a Caín y su ofrenda no prestó atención. Esto le causó a Caín gran enojo y se le abatió el rostro.
6 Y El Eterno le dijo a Caín: «¿Por qué estás enojado, y por qué tienes el rostro abatido?
7 Ciertamente, si mejoras, serás perdonado. Pero si no mejoras, el pecado aguarda en la puerta. Su deseo está dirigido hacia ti, pero aun así puedes conquistarlo».
8 Caín habló con su hermano Hevel (Abel). Y ocurrió que cuando estaban en el campo Caín se levantó contra su hermano Hevel (Abel) y lo mató.
9 El Eterno le dijo a Caín: «¿Dónde está tu hermano Hevel (Abel)?».
Y él dijo: «No sé. ¿Acaso soy yo el custodio de mi hermano?».
10 Entonces Él dijo: «¿Qué es lo que has hecho? ¡La voz de la sangre de tu hermano Me clama desde la tierra!
11 Por eso, maldito eres más que la tierra, que abrió su boca para recibir la sangre de tu hermano de tu mano.
12 Cuando trabajes la tierra, ésta ya no te dará su fuerza. Serás un vagabundo y un errante sobre la tierra».
13 Caín Le dijo a El Eterno: «¿Acaso mi iniquidad es demasiado grande como para soportarla?
14 He aquí que Tú me has echado este día de la faz de la tierra. De Tu presencia deberé ocultarme. Me convertiré en un vagabundo y un errante en la tierra; ¡todo el que me encuentre me matará!».
15 El Eterno le dijo: «Por lo tanto, todo el que asesine a Caín, al final de siete generaciones será castigado». Y El Eterno colocó una marca sobre Caín, para que nadie que lo encontrara lo asesinara.
16 Caín se alejó de la presencia de El Eterno y se asentó en la tierra de Nod, al este del Edén.
17 Y Caín conoció a su mujer, y ella concibió y dio a luz a Janoj. Se dedicó a construir una ciudad, y llamó a la ciudad Janoj, como a su hijo.
18 A Janoj le nació Irad, e Irad engendró a Mejuiael, y Mejuiael engendró a Metushael, y Metushael engendró a Lemej.
19 Lemej se casó con dos mujeres: una se llamaba Ada, y la otra se llamaba Tzila.
20 Y Ada engendró a Iaval, que fue el primer hombre que habitó en tiendas y crió ganado.
21 Su hermano se llamaba Iuval, que fue el primer hombre que tocó el arpa y la flauta.
22 Y Tzila dio a luz a Tuval-Caín, que forjaba instrumentos de cobre y hierro. Y la hermana de Tuval-Caín era Naamá.
23 Y Lemej les dijo a sus dos mujeres: «Ada y Tzila, oigan lo que les digo; mujeres de Lemej, presten oídos a mis palabras: ¿He asesinado a un hombre por mi herida y a un niño por mi golpe?
24 Si Caín fue vengado en siete generaciones, ¡Lemej será vengado en setenta y siete!».
25 Adám (Adán) volvió a conocer a su mujer, y ella concibió un hijo y lo llamó Shet, pues dijo «Dios me ha dado –shat- otro hijo en lugar de Hevel (Abel), pues Caín lo ha matado».
26 Y a Shet también le nació un hijo, y lo llamó Enosh. Entonces el llamar en nombre de El Eterno se hizo algo profano.

5

1 Éste es el recuento de los descendientes de Adám (Adán); el día que Dios creó al hombre. Lo hizo a semejanza de Dios.
2 Los creó hombre y mujer. Los bendijo y los llamó Hombre el día que fueron creados.
3 Cuando Adám había vivido ciento treinta años, engendró a su semejanza y su imagen, y lo llamó Shet.
4 Y los días de Adám (Adán) después de engendrar a Shet fueron ochocientos años, y engendró hijos e hijas.
5 Todos los días que vivió Adám (Adán) fueron novecientos treinta años; y murió.
6 Shet vivió ciento cinco años y engendró a Enosh.
7 Y Shet vivió ochocientos siete años después de engendrar a Enosh, y engendró hijos e hijas.
8 Todos los días de Shet fueron novecientos doce años; y murió.
9 Enosh vivió noventa años, y engendró a Kenán.
10 Y Enosh vivió ochocientos quince años después de engendrar a Kenán y engendró hijos e hijas.
11 Todos los días de Enosh fueron novecientos cinco años; y murió.
12 Kenán vivió setenta años, y engendró a Mahalalel.
13 Y Kenán vivió ochocientos cuarenta años después de engendrar a Mahalalel, y engendró hijos e hijas. 14 Todos los días de Kenán fueron novecientos diez años; y murió.
15 Mahalalel vivió sesenta y cinco años, y engendró a Iered.
16 Y Mahalalel vivió ochocientos treinta años después de engendrar a Iered, y engendró hijos e hijas. 17 Todos los días de Mahalalel fueron ochocientos noventa y cinco años; y murió.
18 Iered vivió ciento sesenta y dos años, y engendró a Janoj.
19 Y Iered vivió ochocientos años después de engendrar a Janoj, y engendró hijos e hijas.
20 Todos los días de Iered fueron novecientos sesenta y dos años; y murió.
21 Janoj vivió sesenta y cinco años, y engendró a Metushelaj.
22 Janoj anduvo con Dios durante trescientos años después de engendrar a Metushelaj; y engendró hijos e hijas.
23 Todos los días de Janoj fueron trescientos sesenta y cinco años.
24 Y Janoj anduvo con Dios; luego ya no vivió más, pues Dios se lo llevó.
25 Metushelaj vivió ciento ochenta y siete años y engendró a Lemej.
26 Y Metushelaj vivió setecientos ochenta y dos años después de engendrar a Lemej y engendró hijos e hijas.
27 Todos los días de Metushelaj fueron novecientos sesenta y nueve años; y murió.
28 Lemej vivió ciento ochenta y dos años y engendró un hijo.
29 Y lo llamó Noaj (Noé), diciendo: «Éste nos traerá alivio de nuestro trabajo y del dolor de nuestras manos, por la tierra que ha maldecido El Eterno».
30 Lemej vivió quinientos noventa y cinco años después de engendrar a Noaj (Noé) y engendró hijos e hijas.
31 Todos los días de Lemej fueron setecientos setenta y siete años; y murió.
32 Cuando Noaj (Noé) tenía quinientos años, engendró Noaj (Noé) a Shem, Jam y Iafet.

6

1 Y ocurrió que cuando el hombre empezó a multiplicarse sobre la faz de la tierra y le nacieron hijas,
2 los hijos de los soberanos vieron que las hijas del hombre eran seductoras y tomaron para sí mujeres, cada uno según su elección.
3 Y dijo El Eterno: «Mi espíritu ya no permanecerá por siempre en el hombre, pues él no es más que carne; sus días serán ciento veinte años».
4 En aquellos días los gigantes estaban sobre la tierra, y también después, cuando los hijos de los soberanos tomaban a las hijas del hombre, quienes les daban a luz. Ellos eran los poderosos, que, desde la antigüedad, eran hombres de fama.
5 El Eterno vio qué grande era la maldad del hombre sobre la tierra, y que siempre maligno era el fruto de los pensamientos de su corazón.
6 Y Se consoló El Eterno por haber hecho al hombre sobre la tierra y Su corazón se entristeció.
7 Y dijo El Eterno: «Borraré de la faz de la tierra al hombre que he creado, desde los hombres hasta los animales y los reptiles, y las aves de los Cielos; pues he reconsiderado el hecho de haberlos creado».
8 Mas Noaj (Noé) halló gracia en los ojos de El Eterno.

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